Archivos de la categoría 2006

Navideñas

Luce el sol con toda su intensidad en este día de Navidad, ese 25 de diciembre del “fun, fun, fun” de los villancicos. Cuenca luce con todo su esplendor en la mañana de la quietud, del silencio por el descanso, tras la Nochebuena bulliciosa, y los más madrugadores se saludan con un “buenos día, feliz Navidad”. Y luego, la retahíla conocida del “felices pascuas y próspero año nuevo”. Unas frases muy apropiadas para los mensajes de los teléfonos móviles, aunque también circulan los mensajes-basura por la amplia red de la telefonía. Estos días todos son deseos de paz y buenaventura. Sigue leyendo Navideñas

“Cuenca, capricho de la Primavera” (I *)

“CUENCA, CIERTA Y SOÑADA”. LA PRIMAVERA. Guión de José Vicente ÁVILA

El largo “puente” festivo, que ha coincidido con el X Aniversario de Cuenca Patrimonio de la Humanidad, ha venido a demostrar que Cuenca y su provincia están en la cresta de la ola del turismo. El viernes 8 de diciembre fue para la Hostelería como un “viernes santo”, que es el fiel de la balanza, como bien dicen Rafa y Ángel Millán, de “La Ponderosa”, cita de la calidad gastronómica. Incluso estos días “La Luna de Metrópoli”, de “El Mundo”, ha dedicado en su escapada tres páginas a las conmemoraciones que aluden a nuestra ciudad, con el título “Cuenca se rinde al Arte Abstracto”. El “puente” también ha demostrado que queda mucho por hacer en la ciudad con el tráfico y otras cuestiones puntuales de precios y limpieza. Sigue leyendo “Cuenca, capricho de la Primavera” (I *)

“Cuenca blanca y verdiplata”. El Invierno (y III *)

Estampa invernal de la Hoz del Huécar. Foto: Julián Quejido

El jueves 5 de diciembre de 1996, el Comité Intergubernamental de la UNESCO declaraba a la Ciudad Fortificada de Cuenca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, noticia que llegaba a nuestra ciudad con el lógico alborozo, pues desde 1994 se había solicitado tal Declaración. Diez años después, Cuenca está celebrando el acontecimiento con todo tipo de actos. En este rincón de los lunes seguimos con el repaso a una serie de textos que publicamos en 1995:  “Bella durmiente del bosque”, la llamó Eugenio D’Ors: “Cuenca, epifanía de la madera, uno de los lugares más limpios de España. Quien vaya a despertar a Cuenca, apuntaba D’Ors, la verá levantarse peripuesta y pulcra: yacente estaba en la sonora soledad,–los pinos son las arpas del desierto, cantó el poeta Arolas–. Yacente, pero no abandonada”. “Cuenca, la bella durmiente del bosque, está en sueño y sueños, traspuesta. Pero alguien cuida, mientras tanto, de mantenerla en exquisito primor”. Sigue leyendo “Cuenca blanca y verdiplata”. El Invierno (y III *)

“Cuenca blanca y verdiplata”. El Invierno (II *)

 

Hoz del Júcar. (Foto Josevi)
Hoz del Júcar. (Foto Josevi)

Este 25 de noviembre, sábado, recordamos que hace 32 años se nos fue Federico Muelas, el poeta y escritor de Cuenca. Nos viene a la memoria su imagen y sus palabras en un paseo por el Castillo, cerca de San Isidro, donde reposan sus restos. Este 25 de noviembre, en la iglesia de San Nicolás, tiene lugar una sencilla y emotiva misa de funeral en memoria de Pedro Fernández Orbe, pescador de sabias palabras en el “Trasmallo” con el que nos deleitaba en “El Día”. La música y la palabra de sus escritos le dieron el último adiós en las manos y en los labios de sus hijos. Sigue leyendo “Cuenca blanca y verdiplata”. El Invierno (II *)

“Cuenca, blanca y verdiplata” (I *)

nevada

Cuando los oros del Otoño van demudando su color por la plata escarchada, el Invierno torna el paisaje en verdiplata. Cuenca, la bella durmiente, se arropa entre los frisos de sus hoces aterciopelados de hiedra y musgo. La larga estación invernal, que en esta tierra pura y dura brilla con luces de gris perla en amaneceres brumosos, y atardeceres rojigrisáceos, descubre la otra belleza de la ciudad, de roca descarnada que lagrimea lluvias entre árboles huesudos. Cuenca de noviembre, con el recuerdo perenne a quienes reposan en el descanso eterno en el Cristo del Perdón de la Dehesa de Santiago y en el camposanto ermita de San Isidro que se asoma a la Hoz del Júcar. La bruma dora los cipreses. Sigue leyendo “Cuenca, blanca y verdiplata” (I *)

Cuenca dorada y adorada (y II*)

El Otoño conquense va desgranando sus días con temperaturas primaverales. En este repaso literario a través de esta “Cuenca dorada (y adorada) de la estación otoñal nos lleva desde el Ventano del Diablo al Tormo Alto en la poesía de Federico García Lorca, que pregunta a su amor por la Ciudad Encantada de Cuenca: ¿Te gustó la ciudad que gota a gota / labró el agua en el centro de los pinos? / ¿Viste sueños y rostros y caminos / y muros de dolor que el aire azota? / ¿Viste la grieta azul de luna rota / que el Júcar moja de cristal y trinos? / ¿Han besado tus dedos los espinos / que coronan de amor piedra remota?” Sigue leyendo Cuenca dorada y adorada (y II*)

Cuenca dorada (y adorada). El Otoño (*)

Otoño en la Hoz del Júcar

CUENCA DORADA (YADORADA). EL OTOÑO. Video editado por Tele-Cuenca y la Diputación Provincial de Cuenca

Cuenca es un capricho de la Naturaleza. La ciudad colgada, suspendida entre los frisos de sus hoces bañada por el Júcar, y encantada por el hilillo del río Huécar en la hoz huertana, ofrece en cada estación del año un paisaje singular y excepcional. Su fuerte personalidad de piedra y pinares le arropan en el duro invierno, envolviéndola a veces con el manto nevado para realzar su majestuosidad en la espesura de su arbolado. Los verdores de la Primavera, con su rosicler del alba en los amaneceres, abren paso a la Cuenca nazarena que se tiñe de morado y escarlata, con blancos capuces en las noches de Luna de Parasceve. Después, los mayos suspiran amores en las noches de ronda, con olores de hierbas aromáticas. Sigue leyendo Cuenca dorada (y adorada). El Otoño (*)

La Música Celestial

Las lluvias pasadas nos han traído un espléndido tiempo otoñal casi primaveral. El buen tiempo nos ha acompañado en el último fin de semana de octubre, con el domingo más largo del año debido al retraso horario. Una hora más para descansar o para madrugar y aprovechar el garbeo en la mañana deliciosa por las Hoces de Cuenca de todas las tonalidades amarillas de oro viejo, con el Huécar y el Júcar no tan vacantes ni tan verdes, en los romances de Gerardo Diego, pero fortalecidos con el agua caída, que ha hecho brotar hongos y setas por todos los confines de la hermosa Serranía de sonidos de berrea, que es la música celestial del bosque en estos días del octubre que se nos va. Sigue leyendo La Música Celestial

Previsores

El “puente” de la Virgen del Pilar ha vuelto a poner de manifiesto que Cuenca es una ciudad para el turismo, tanto por su condición de ciudad Patrimonio de la Humanidad, por sus pintorescos paisajes que la hacen única,  como por su situación geográfica, a caballo de Madrid, la capital de España, y de Valencia, la tercera. Cuenca siempre tendrá con Madrid y Valencia ese cordón umbilical que les une para siempre, que se debe poner de manifiesto con ese otro cordón de la autovía y el AVE, para acercar las distancias. Cuenca acude a Madrid y Valencia en el quehacer cotidiano y Madrid y Valencia llegan a Cuenca en los puentes festivos nacionales o de las propias Comunidades, bien por la Almudena ya cercana, San Isidro o el 2 de mayo, o San Vicente Ferrer. Además de Madrid y Valencia, regiones como Murcia, Cataluña y Aragón tienen en cuenta a Cuenca, ciudad que, por otra parte, recibe el turismo de cuentagotas no ya de toda España, sino el abundante internacional. Sigue leyendo Previsores

Cuenca está de Vuelta

Parece como si la ciudad celebrase el día sin coches. Sólo el zumbido de un helicóptero que sobrevuela las Hoces a eso de las diez y media de la mañana nos habla de la realidad que vive Cuenca en esta mañana de fiebre de sábado matinal de bicicletas y maillots multicolores. Mientras tomamos café en una terraza de la Plaza, los ciclistas madrugadores se preparan sobre el terreno del llamado “pavés”, el adoquín, buscando la pieza central suave de las losas para acelerar la marcha, y con ello probarse para la gran prueba individual contra el reloj. El de Mangana da las once cuando el “farolillo rojo” es el primero en salir, que es el evangelio de la Vuelta en la crono: los últimos serán los primeros. Unos seguidores noruegos pasan por la Plaza con sus pancartas y banderas, entre el aplauso de quienes están sentados a la sombra esperando a los ciclistas, y dentro de nueve días a la Vaquilla matea. Sigue leyendo Cuenca está de Vuelta