Los conciertos en el Jardín de la Diputación refrescaban el verano

El Kiosco de la Música que existió en la Diputación.
El Kiosco de la Música que existió en la Diputación.

En añejas postales de Cuenca y fotografías que mantienen la pátina del tiempo de su revelado, aparece una imagen de los jardines de la Diputación, en la que además del edificio provincial, levantado en el Campo de San Francisco desde el 6 de junio de 1881, fecha en la que se iniciaron las obras, se aprecia la airosa figura de un kiosco de música con remate arabesco, muy a tono con el cercano teatro-cine “Ideal Artístico” en la Mezquita. Era el primer templete musical que tenía la ciudad, pues posteriormente se construiría al kiosco de la música del Parque de San Julián, antes llamado Canalejas.

JARDÍN “CAMPO DE SAN FRANCISCO”

El 6 de junio de 1881 se tomó la iniciativa de construir un edificio para la Diputación Provincial. Fue en 1890 cuando el Ayuntamiento acordó ceder el Jardín de la Glorieta, en el antiguo campo de San Francisco, de 10.279 metros cuadrados, como apunta Mª Luz Rokiski Lázaro en “Arquitecturas de Cuenca”. Era tal la necesidad de contar con este edificio para la Corporación Provincial, que aún sin estar totalmente concluido, durante los días 18 y 19 de junio de 1898 se produjo el traslado a las nuevas oficinas, donde seguirían las obras, entre ellas el remate final de la valiosa escalera central, aunque hasta 1926 no se terminó de instalar todo el mobiliario.

Destacaba en el centro del jardín el Kiosco de la música en el que se ofrecían conciertos de la Banda de Música Provincial que atraían a numeroso público. Queda la postal como testimonio de un templete que no debió ser destruido. Como debiera existir una placa dando nombre al actual Jardín de la Diputación como “Campo de San Francisco”. Ahí se inició la Conquista de Cuenca y está colocada la escultura del “Alfonso VII” de Miguel Zapata.

El jardín de la Diputación en los "felices 20"
El jardín de la Diputación en los «felices 20»

VERANO DE 1921

Nos remontamos a los días previos del verano de 1921, año por cierto muy fructífero en la vida cultural conquense, y a los conciertos de música que se comenzaron a programar en el flamante templete levantado en los jardines de la Diputación, en el entorno de lo que entonces se conocía como Glorieta a todo el conjunto ajardinado y al jardín de la actual Plaza de la Hispanidad.

El Día de Cuenca, 19-06-2011
El Día de Cuenca, 19-06-2011

El vicepresidente de la Comisión cultural de la Diputación Provincial, Alfonso Merchante, fue uno de los impulsores de que la Banda de Música Provincial, dependiente de esta institución, y formada en su mayoría por educandos de la Casa de Beneficencia, interpretase los jueves por la tarde-noche y los domingos de los días del verano, una serie de conciertos para animar el ambiente conquense, un tanto decaído.

Así, el jueves 16 de junio se programó el concierto inaugural, bajo la dirección del maestro Nicolás Cabañas, y éste era el repertorio: “Programa del Concierto que ejecutará la Banda de música provincial, hoy jueves, a las nueve y media de la noche, en los jardines de La Glorieta: 1, Pasodoble; 2, “El Campamento” (fantasía militar); 3, “La casita blanca”, fantasía, de Serrano, por primera vez; 4, Selección de la zarzuela “Trianerías”, de Vives; 5, Pasodoble de “La caída de la tarde”, primera vez.

LOS ENCANTOS FEMENINOS

En  la croniquilla aparecida en “El Día de Cuenca” del 18 de junio se resalta que “la noche estuvo espléndida, y los frondosos jardines acogieron en sus andenes un público numeroso y selecto”. El cronista no perdió detalle de todo lo que rodeaba al concierto: q “los corrillos familiares ocuparon todas las sillas, y en la frivolidad de la charla, se deslizó la velada en un soplo. Muchachas muy bonitas no escasearon, con sus trajes claros y vaporosos, que tanto contribuyeron a destacar sus encantos”.

Sobre la música señalaba que al público aplaudió con ganas, sobre tras escuchar “La casita blanca” y “Trianerías”, de Amadeo Vives, apuntando que el maestro Cabañas “tiene en ensayo modernas partituras de obras recientemene estrenadas en los teatros de Madrid, que ha de ofrecer al público en sucesivos conciertos”.

Terminaba diciendo que “Ya tenemos un sitio fresco y divertido, inaugurado el pasado jueves”, pues “en las noches cálidas del estío es el único refugio grato y confortable al que podemos entregarnos después de la dura faena cotidiana, saturando nuestro apesadumbrado y monótono espíritu de un solaz optimismo saludable”. “El Tío Corujo”, por su parte, señalaba con otro lenguaje  que “este año nos conformaremos con asistir a los jardines de la Diputación. La Banda provincial es una agrupación de estudiosos muchachos, que suena a “Banda”.

Aire fresco musical sin duda para aquella Cuenca calurosa de hace noventa años.

José Vicente ÁVILA

(Artículo publicado en «El Día de Cuenca» el 19 de junio de 2011)

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