La primera piedra de la inconclusa fachada de la Catedral se colocó hace 105 años

doble

(ESPACIO EMITIDO EL MARTES 29 DE SEPTIEMBRE DE 2015 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN. (En facebook, Hoy por hoy Ser Cuenca, 29-09-2015)

Se acaban de cumplir 105 años de la colocación de la primera piedra de la actual fachada de la Catedral de Cuenca. Sucedió el 28 de septiembre de 1910, ocho años después del hundimiento de la Torre del Giraldo, que tuvo lugar en la fatídica fecha del 13 de abril de 1902, pues junto a la pérdida de la torre de las campanas se produjo el fatal desenlace de la muerte de cuatro jóvenes, encontrándose con vida otros tres niños entre los escombros. Fueron varios años de espera hasta que se inició la reconstrucción de la fachada, previa a la árdua tarea de retirada de los escombros, con pocos medios y pocas manos.

En “Páginas de mi Desván”, en esta ocasión nos traes José Vicente Avila, esta efemérides con el título de “La primera piedra de la inconclusa fachada de la Catedral se colocó hace 105 años”, obra que ocuparía varias décadas hasta el final de los ochenta, aunque en el primer templo conquense no se deja de trabajar por su total recuperación, y en los últimos años se ha podido abrir el Claustro, cerrado durante dos siglos, además de instalarse las modernas vidrieras que han cumplido veinte años.

Tenemos mucha curiosidad por saber qué documentos se colocaron en la caja de la primera piedra de la reconstrucción de la fachada de la Catedral, que aparecía cubierta de andamios, aquel miércoles 28 de septiembre de 1910, aunque para que nuestros oyentes tengan una mejor percepción del acontecimiento, podemos retroceder a la fecha del hundimiento de 1902, para hacer cronología sobre lo sucedido en el primer templo conquense en los primeros veinticinco años del siglo XX.

Catedral de Cuenca, antes del hundimiento de la Torre. 1900
Catedral de Cuenca, antes del hundimiento de la Torre. 1900

-La verdad es que mirando hoy la fachada de nuestra excepcional Catedral, y viendo las fotografías antiguas, nos damos cuenta de la joya arquitectónica que perdió Cuenca y cómo el arquitecto Vicente Lampérez quiso dejar su propio estilo, derribando la fachada anterior que apenas había sufrido daños, porque lo que se había caído era la Torre. Pero como bien decías, Paco, vamos al inicio de los acontecimientos que iban a cambiar el aspecto de una de las catedrales más hermosas de España. El 13 de abril de 1902 se produjo el citado hundimiento de la Torre del Giraldo, que se cobró la vida de cuatro jóvenes: María Antón, hija del campanero; José López Medina, Segundo de León Guerrero y Reyes López Escudero, si bien entre la pirámide de escombros y dos días después del hundimiento, fueron rescatados vivos los niños Alejandro Mena y Gregorio López Pérez, por fuerzas del Ejército y de voluntarios, a los que salvó una escalera. El día anterior, los voluntarios lograron sacar al joven de catorce años, Francisco Requena, que, aprisionado entre los escombros, tuvo la suerte de que su cabeza quedase al descubierto entre dos sillares.

-Debió ser tremendo contemplar aquella mole de escombros y saber que dentro estaban varios monaguillos y la hija del campanero.

Catedral 1902 hundimiento de la torre de giraldos

Contaba uno de los canónigos que “al verificarse el hundimiento de la torre, una inmensa mole de piedra, sillería y escombros vino a caer sobre las puertas que dan acceso al claustro, destrozando el artístico arco de la capilla y parte del pavimento, produciéndose en toda la Catedral una polvareda tan densa, y siendo tan asfixiante la atmósfera que se respiraba, que muchos fieles prorrumpieron en lastimeros ayes y lamentos creyendo que se ahogaban, y todos pugnaban en horrible confusión por salir cuanto antes de la iglesia, algunos revestidos con ornamentos empolvados. Pies para que os quiero, pensarían.

El hundimiento propició que la Catedral cerrase. ¿Qué solución se dio para celebrar el culto por parte de los canónigos?

La Catedral fue clausurada y durante unos cuatro meses la iglesia de la Merced se convirtió en el primer templo de la ciudad, hasta donde fue trasladada la urna de San Julián el 18 de abril. Allí se oficiaban los actos catedralicios y desde la Merced salió ese año la procesión del Corpus Christi, pero sólo hasta la Plaza Mayor y vuelta a la Merced. Después de los primeros trabajos de desescombro se restableció el culto en la Catedral el 4 de septiembre de 1902, tras el pertinente permiso del arquitecto diocesano, pues la fachada principal no tenía grandes daños. A las nueve de la mañana, el obispo de la diócesis, Wenceslao Sangüesa, acompañado por el Cabildo, hizo “ad cautelam” (por precaución, acto jurídico eclesiástico en el que se formalizaba en éste la aprobación del estado del recinto sagrado tras las tareas de desescombro realizadas), bendiciendo de forma solemne la Catedral, que había quedado sin efecto para el culto.

puerta lateral.
puerta lateral.

Al hablar de solemnidad, y dado su excepcionalidad suponemos que el acto religioso tendría el mayor relieve.

-No cabe duda. Por la tarde de día de la víspera de la fiesta de San Julián  tuvo lugar la procesión solemne desde la iglesia de la Merced hasta la Catedral, de la Traslación de la Urna conteniendo las reliquias de San Julián y de la histórica imagen de la Virgen del Sagrario, donada por el Rey Alfonso VIII. El cortejo se vio acompañado de numerosos fieles y junto al prelado, Sangüesa, desfilaban el Cabildo Catedralicio, Seminario, las primeras autoridades, corporaciones oficiales, clero y cofradías de la capital. Un acto emocionante por lo que suponía la apertura de nuevo de la Catedral, por una puerta lateral. Acompañaba al cortejo la Banda Municipal de Música y la Banda Provincial, que “tocaron escogidas marchas regulares”, así como la capilla de música de la Catedral.

La Catedral de Cuenca era poco conocida antes del hundimiento de la Torre del Giraldo.
La Catedral de Cuenca era poco conocida antes del hundimiento de la Torre del Giraldo.

 -En esas fechas, curiosamente, se declaraba a la Catedral de Cuenca como Monumento Nacional, cuando se había quedado sin su majestuosa Torre.

-Dice el refrán que no hay mal que por bien no venga, y en esa coyuntura, el Gobierno de España declaró Monumento Nacional a la Catedral de Cuenca, por Real Orden del 23 de agosto de 1902, previo informe de la Academia de Historia de Bellas Artes de San Fernando, siendo uno de los redactores del informe Leopoldo Pedreira Taibo, Catedrático de Historia del Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Cuenca. Podemos decir que el hundimiento de la Torre catedralicia vino a dar luz a una de las desconocidas joyas españolas, pues como escribía el arquitecto restaurador, Vicente Lampérez,  “el templo conquense es un monumento sólo conocido y apreciado por muy contados arqueólogos del pasado siglo, pero ignorado de la mayoría de los modernos, hasta que por el hundimiento de la torre llamó la atención de las gentes”.

Restaurado el culto en la Catedral lo que importaría entonces sería el desescombro, la restauración de los daños causados y levantar la torre.

-Según diversas informaciones, el arquitecto diocesano, en previsión de males mayores, dado el estado ruinoso de la fachada principal, y por el “deterioro del gran rosetón y del arco ojival y de los sillares”, realizó un informe para que se llevase a cabo la apertura de una puerta provisional, quedando clausuradas las puertas centrales. Existen fotografías sobre esa puerta a la que se accedía mediante unas escalinatas, con entrada en lo que hoy es la capilla de los Apóstoles. La Real Orden que declaraba Monumento Nacional a la Santa Iglesia Catedral Basílica de Santa María de Gracia y San Julián, consideraba las ayudas pertinentes, “pues la Catedral tiene gran importancia artística, por reunirse en ella el arte románico y el ojival más puro; siendo notorio por otra parte la necesidad de atender con especial cuidado a su conservación, para preservarla de la ruina que amenaza destruirla.

El proyecto de Lamperez incluía dos torres.
El proyecto de Lampérez incluía dos torres.

 

-Vamos, que de lo que se trataba era de conseguir un presupuesto y la dirección de obra de un prestigioso arquitecto que la conociese.

-Efectivamente, dado el estado de ruina de la fachada de la Catedral y de los sillares tras el hundimiento, se llevó a cabo el apeo con grandes vigas de madera. Pero no fue de un día para otro, pues como sabes Paco, las obras de palacio van despacio. Siete años después de la catástrofe, el 9 de abril de 1909, el Ministro de Instrucción Pública, Faustino Rodríguez, comunicaba al obispo de Cuenca, Wenceslao Sangüesa, que el Consejo de Ministros había aprobado el proyecto de obras de restauración de la Catedral, con un presupuesto de ejecución de 858.976 pesetas con 28 céntimos. Se designaba como arquitecto-director de la obra a Vicente Lampérez y Romea, que había dirigido las obras de la Catedral de Burgos. Lampérez ultimó su proyecto, aprobado eso sí por la Real Academia y por la Junta de Construcciones.

Reportaje de José Vicente Avila en El Día, 28-9-2010.
Reportaje de José Vicente Avila en El Día, 28-9-2010.

Con todo esto, ya no habría que esperar otros siete años para colocar la primera piedra de la que iba a ser nueva fachada.

– Ahora siete años son pocos si tenemos en cuenta que han  sido trece los que se han tardado en comenzar las obras de la Plaza de Mangana. Bueno, pues retrocediendo a los comienzos del siglo XX, un año después de la aprobación del presupuesto llegó el gran día de la colocación de la primera piedra. Fue el miércoles 28 de septiembre de 1910, día en el que coincidía curiosamente con el cumpleaños del obispo Sangüesa, el prelado que lloró con el hundimiento de la Torre y la muerte de los niños; que vio inaugurar el puente de San Pablo en 1903, que inauguró la Torre de El Salvador en 1906 y que bendijo la primera piedra, en la que se introdujo un arca de plomo con el acta y varios documentos. La Plaza Mayor estaba muy animada aquel 28 de septiembre a las cuatro de la tarde. La Banda de Música, dirigida por el maestro Rubio, interpretaba una serie de marchas. Vamos, que solo faltaba la vaquilla como en los días de grandes acontecimientos.

Reportaje de José Vicente Avila en El Día, 1-10-2010.
Reportaje de José Vicente Avila en El Día, 1-10-2010.

Cuéntanos cómo fue ese acto de la colocación de la primera piedra catedralicia…

-Existen documentos gráficos del acontecimiento. Se aprecia entre las autoridades y las gentes distinguidas, que la mayoría iban con sombreros, levitas o chaquetas y bastones. Las gentes del pueblo con gorras y blusas. Por la puerta lateral salió la comitiva con el prelado, cabildo catedral y autoridades en cortejo procesional hasta la Plaza Mayor, para situarse en el atrio de la Catedral tapada por andamios, a la altura de la calle de San Pedro, y llegar hasta el lugar donde se encontraba suspendida la primera piedra en una polea de la máquina elevadora, que hacía de grúa. En la cara posterior de la cuadrada piedra había pintada una cruz en color carmín. Sobre una mesa se situó la caja de plomo que se iba a enterrar en la primera piedra y frente a la tribuna principal se encontraba expuesta una maqueta del proyecto de la fachada que se iba a construir por parte de Lampérez.. Se informaba que la altura total de la fachada, desde el nivel de la Plaza Mayor a las flechas, sería de 56 metros, por lo que “si se tiene en cuenta que la Plaza está a más de 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar, se calculará el efecto grandioso que la nueva fachada ha de producir”, se escribía entonces.

Colocación de la primera piedra.
Colocación de la primera piedra.

Qué documentos se introdujeron en la caja que se suele guardar dentro de la simbólica primera piedra, José.

-Bien, pues en  una caja de plomo que medía 30 centímetros de longitud por 20 de anchura, cerrada con sólida soldadura por el maestro Hipólito Ruiz, que fue colocada en el cimiento del pilar central de la llamada “Puerta del Perdón”, fue introducida el acta que empezaba así: “En la ciudad de Cuenca á veintiocho de Septiembre de mil novecientos diez, día de San Wenceslao, San Adolfo y el Beato Simón de Rojas, ocupando la Sede Apostólica de Su Santidad Pío X, reinando en España Su Majestad Alfonso de Borbón, siendo Prelado de la Diócesis de Cuenca, Wenceslao Sangüesa y Guía, etcétera, se procedió á colocar la primera piedra de la nueva fachada de la Catedral de Cuenca, cuyo edificio está declarado monumento nacional por el Gobierno de Su Majestad.

Paseo terminado el acto.
Paseo terminado el acto.

Vamos, un acta con todo tipo de detalles sin que faltase el pomposo cargo de las ilustres personalidades.

-Muy rimbombante. Señala el acta que “Al efecto, siendo la hora de las cuatro de la tarde del citado día veintiocho, el Ilmo. Sr. Obispo, revestido con los ornamentos pontificales, acompañando del ilustrísimo Cabildo se trasladó desde el interior del templo al atrio, donde aguardaban el Ilmo. Sr. Gobernador civil de la provincia, el Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad bajo mazas, todas las autoridades militares provinciales y administrativas, y el arquitecto, bajo cuya dirección se viene ejecutando las obras, Ilmo. Sr. D. Vicente Lampérez y Romea”.

Qué tipo de objetos se introdujeron en la caja de plomo, que da fe del día, la fecha y de la época.

Grabación para TVE de 1980. Se aprecia que falta el rosetñon de la puerta izquierda. (Foto Pinós)
Grabación para TVE de 1980. Se aprecia que falta el rosetñon de la puerta izquierda. (Foto Pinós)

-Una vez que el “Obispo procedió á la bendición de la primera piedra, conforme á lo que prescribe el Pontifical romano, y terminadas las letanías, se introdujeron los objetos siguientes: varias monedas con el busto de Alfonso XIII, un número del Boletín Eclesiástico de la Diócesis, otro del Boletín Oficial de la Provincia; un ejemplar de la Pastoral dada por el Prelado el 2 de mayo de 1902, con motivo del hundimiento de la Catedral; unas reliquias halladas al demoler la anterior fachada de la misma; una medalla de las acuñadas con motivo del VII Centenario del glorioso tránsito de San Julián; un ejemplar de cada uno de los periódicos que se publican en esta ciudad; y una relación de los señores que componen el ilustrísimo Cabildo-Catedral. Se hizo descender la piedra con un sistema de grúa, dirigiendo la operación el arquitecto Lampérez, auxiliado por el ayudante Antonio Lanas y el cantero Francisco Muñoz. El obispo y las autoridades echaron paletadas de cal y cemento. Dos años después las obras estuvieron paradas y durante los siguientes, y tras la muerte de Lampérez, las obras fueron demasiado despacio. Esta fachada actual, que durante muchos años se vio tapada por andamios, continúa esperando su restauración final, aunque han pasado ciento cinco años y no se han construido las torres diseñadas a cada lado, ni creo que se construirán.

Imagen parcial de la fotografía de la Vaquilla, publicada en 1959 por Blanco y Negro, realizada por Hugembert.
Imagen parcial de la fotografía de la Vaquilla, publicada en 1959 por Blanco y Negro, realizada por Hugembert.

Precisamente estos días de San Mateo, con la caída de un niño,  ha vuelto a la palestra el peligro de las personas que se encaraman a la Catedral y de la propia fachada.

-Esto viene ocurriendo desde el momento en el que con la restauración se suprimió la balaustrada que hacía de cerramiento de la Catedral y la protegía, que fue colocada en San Miguel. Vicente Lampérez, que falleció en 1923, una vez hundida la fachada barroca, la restauró con el razonamiento de su época que era pureza del estilo y reiteración de elementos interiores en el exterior, según los expertos. Esta obra fue continuada pero no terminada por Modesto López Otero durante la Segunda República y posteriormente por diversos arquitectos.

portada

 

Hoy la Catedral desmochada ofrece una imagen muy llamativa en la Plaza Mayor, por ser única en su estilo, y dado que sigue inconclusa sin sus torres proyectadas, bueno será preservarla, y en este aspecto hay que darle solución para los días de vaquilla y la mañana de turbas con algún tipo de protección. Nuestra Catedral, que es de todos los conquenses, merece respetarse y sobre todo conservarse, pues forma parte de nuestro valioso Patrimonio.

3 comentarios en “La primera piedra de la inconclusa fachada de la Catedral se colocó hace 105 años

  1. No es tan cierto que la Catedral tenía una fachada excepcional, era lo que había producto de los tiempos y las modas especialmente del siglo XVIII. Así también la reforma de Lamperez un producto de su tiempo. Lo que hay que hacer es dejar de lamentarse y continuar y finalizar el proyecto iniciado, basta ya de dispararse a los pies.

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