Citas en Fitur y Sevilla

FITUR, la Feria Internacional del Turismo, está a la vuelta de la esquina de este comienzo de semana de enero, que va a tener su pequeño puente festivo con la fiesta local de San Julián del próximo sábado, 28 de enero. De nuevo en FITUR Cuenca dará la talla como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en el año en que se cumple el décimo aniversario de tan merecido título, compartido en su día con la Lonja de Valencia. Los sellos de Correos recuerdan aquel año de 1996 en el que desde tierras mexicanas llegaba la nueva buena, con Federico Mayor Zaragoza como presidente de la UNESCO, que un Viernes Santo nos trajo a Cuenca el título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Con Mayor Zaragoza la ciudad de Cuenca ha sido justa rotulando con su nombre una calle.

Cuenca, unida a las ciudades de Castilla-La Mancha y de las Ciudades Patrimonio volverá a mostrar en FITUR esa imagen de ciudad especial para el turismo en lo que suele ser una realidad virtual. Se van a poner todos los medios para volver a estar a la altura de las circunstancias en la importante Feria. Pero junto a esa realidad virtual está la realidad de la propia ciudad, que muchos domingos por la tarde-noche aparece apagada, como si el turismo de domingo a lunes ya no existiese ni siquiera a las ocho de la tarde cuando el cielo es negro y las hoces quedan a oscuras. Qué imagen más sobrecogedora en pleno invierno. Son detalle a tener en cuenta, como tantos que debe cuidar la propia ciudad, no sólo en su Casco Antiguo, sino en las viejas calles del centro, porque la ciudad nueva abre otros horizontes más amplios con espacios ajardinados y de aparcamientos.

IMPORTAN MUCHO LOS PEQUEÑOS DETALLES

Pequeños detalles como el de colocar plantas en las jardineras que llevan meses instaladas y parecen espacios de papeleras. En las puertas restauradas del Palacio Episcopal se colocaron hace meses unas jardineras que parecen imitar a los antiguos sombreros de los canónigos; están esperando que lleguen los jardineros de turno para darles el servicio adecuado, como ocurre con las jardineras de piedra artificial instaladas en la entrada de la calle Mosén Diego de Valera, plena de agujeros porque los guijarros saltan del empedrado. La peor calle del Casco Antiguo, que aunque también lleva el nombre de Zapaterías los remiendos no le hacen ningún bien. Y menos los perros (y sus dueños), que dejan los detritus a pie de calle y de rincón.

Ahora que parece que el Ayuntamiento tiene en EMPUSER la solución para todo no está mal que tome nota de estos pequeños detalles que se multiplican por el Casco como los dibujos de blancas palomas que dañan paredes y edificios. La ciudad que va a FITUR tiene que estar guapa y acicalada, como esa agua qua ya discurre a modo de prueba por el Huécar a su paso por la calle de los Tintes, a la espera de que finalicen esas obras para que ese río tan poético lleve su hilo de agua hasta su encuentro con “El Remedio” y unirse al padre Júcar, verde que te quiero verde, bajo el Puente de San Antón, ahora que las lluvias han sido algo más pródigas.

CARTEL DE MIGUEL ZAPATA PARA LA SEMANA SANTA

También FITUR puede ser un año más, si se llega a tiempo, para mostrar el Cartel de la Semana Santa 2006 que ha pintado ese genial artista que es Miguel Zapata. Siguiendo su estilo, el pintor conquense que reside en los Estados Unidos nos va a presentar la imagen de Jesús rodeado del pueblo y de la turba. Un cartel impactante como la obra de nuestro ya universal Zapata. Y es que a partir de San Julián de enero los tambores y los clarines parecen que se escuchan en la lejanía, aunque ya estos días resuenen en los bajos de Solera, en la sede de la Junta de Cofradías, donde una banda tutelada por la propia Junta inicia sus primeros pasos.

LAS ANGUSTIAS Y EL PRENDIMENTO EN “MUNARCO”

Porque si de “pasos” hablamos, bueno es saber que en la Feria Nacional del Arte Sacro “Munarco” que se celebra en Sevilla, habrá dos “pasos” de la Semana Santa de Cuenca en la Catedral de Sevilla, ambos de Luis Marco Pérez: la Virgen de las Angustias y El Prendimiento, Beso de Judas, lo cual debe llenar de gozo al pueblo nazareno de Cuenca, que hace ya su cuenta atrás para la Semana Santa.

Por ello, aprovechando la festividad de San Julián del próximo sábado 28, mucho conquenses ya no irán a las rebajas de los madriles como antaño, porque aquí ya parece que estamos bien servidos de grandes superficies, sino que unos irán a FITUR y otros a Munarco para sentirse orgullosos de lo que Cuenca ofrece al mundo.

Los que aquí quedamos en este puente juliano, cuidaremos de la tradición gastronómica con unas gachas, tras haber visitado al Patrón en la Catedral que espera a su 72 obispo o en la ermita del Tranquilo que se mira al Júcar. Hasta puede que esas jardineras tengan sus plantas en este último fin de semana de enero, en loor a San Julián. De momento, cuesta arriba en el mes de enero y cuesta arriba para la Balompédica, que le queda mucho trecho para llegar a mayo sin más sinsabores.

José Vicente AVILA. El Día de Cuenca, 23 de enero de 2006

 

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