Paco Suay y Luis Pascual

Los dos nacieron en 1918 y ambos se nos han ido para siempre en  este mayo florido conquense que intenta recuperar tradiciones de canciones de ronda. El “mayo” de Cuenca es la canción más popular por antonomasia y sus ecos se entremezclan con los sonidos del río Júcar a su paso por San Antón o por el pequeñín Huécar en su roda cantos por la Puerta de Valencia. Francisco Suay, o Paco Suay, como Luis Pascual, forman ya parte de la historia de Cuenca, brillan con luz propia, desde que arribaron a esta ciudad allá por 1940. Suay desde la Valeria que tanto amó, piedra a piedra, y Pascual desde su Guadalajara natal y su paso fugaz por Madrid.

La arqueología y la fotografía conquense están de luto en recuerdo de Paco Suay y Luis Pascual. Inmensa labor realizaron, cada uno en su campo de trabajo. Y Cuenca les ha despedido en duelos de manifestación popular.

LA ARQUEOLOGÍA DE SUAY

Paco Suay ya dejó constancia durante su etapa docente en Valeria de su afición a la investigación arqueológica de que se especializó. Gracias a su trabajo vio la luz la ciudad romana de Valeria con su museo local para luego impulsar en Cuenca la creación del Museo Arqueológico Provincial, con una primera inauguración en el edificio del Almudí, recientemente recuperado, y posteriormente en el actual edificio del Museo Provincial de la plaza de Ronda, que en un futuro próximo será ampliado.

Paco Suay, que encarnaba la sencillez, con su inquietud por la arqueología, con un entusiasmo a flor de piel, solía pasear por la ciudad Patrimonio contemplando muros y fachadas, monumentos y casonas, como queriendo adivinar la historia de cada cosa. Su ingente obra queda además recogida en varios volúmenes. Paco Suay merece un lugar destacado en nuestra historiografía local. Quizá algún día no lejano su nombre lo podamos leer en alguna calle de Cuenca. Y el de Pascual.

LAS FOTOS DE PASCUAL

Luis Pascual Diges llegó a Cuenca de la mano de Basilio Pérez, un fotógrafo ambulante que le ofreció trabajar en el local que tenía cerrado en la calle Calderón de la Barca. Desde entonces. En aquella Cuenca de 1942, más en blanco y negro que nunca por la posguerra, Luis Pascual no sólo llevó a cabo su actividad en el estudio, sino que salió a la calle. La riada del Huécar de 1943 le puso a prueba.

El periódico “Ofensiva” que dirigía Miguel de la Hoz le fue llamando pues los sucesos y noticias no paraban: el autobús de La Roda que cayó al río; el tren que se paró en el túnel de Los Palancares; la Virgen que lloraba en Villalba de la Sierra; las coronaciones de la Virgen de la Luz y de las Angustias; la Semana Santa, La Vaquilla, el rodaje de Calle Mayor, la visita de los Príncipes y tantos acontecimientos de la vida de la ciudad entre 1943 y 1970, de quien fue el primer fotógrafo de prensa en Cuenca sin dejar su estudio, donde íbamos de niños de primera comunión. ¡Mira a la cámara! El fogonazo de luz. Luego, las fotos cortadas con la sierra de una guillotineja.

Nilños de primera comunión para una procesión mariana en Cuenca, el 31 de mayo. (Foto: Luis Pascual)
Nilños de primera comunión para una procesión mariana en Cuenca, el 31 de mayo. (Foto: Luis Pascual)

 

Fotos añejas. Más de 5.000 negativos de la historia de Cuenca. Parte de su trabajo se pudo admirar en El Almudí en mayo de 1992 en sus Bodas de Oro, y luego en 1997, en sus Imágenes de Cuenca en el Centro Aguirre, además del magnífico libro editado por la Diputación. Descansen en paz.

José Vicente AVILA. El Día de Cuenca, 8 de mayo de 2006

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