2010: Por siempre jamás

No hace falta tocar a rebato para que las gentes de Cuenca suban a la Plaza Mayor por San  Mateo, pues desde siglos pasados celebra la ciudad la Conquista del Rey Alfonso VIII, hecho ocurrido según la Historia el 21 de septiembre de 1177. Ocurre que desde hace más de 30 años, las peñas mateas inician su ruidoso y colorista desfile hasta el Casco Antiguo, para vivir cuatro días de fiesta en torno a la vaquilla y a la merienda, con una serie de actos más solemnes el 20 y 21, que le dan ese realce histórico a la fiesta cívico-religiosa. En este 2010, de momento, el buen tiempo de la despedida del verano se ha hecho presente, tras el pregón musical de Arturo Martínez Barambio, pues parece que este año es el de la música, pues además de las sentidas palabras de Arturo, con sonidos musicales de acordeón, guitarra y dulzainas, hay que resaltar la edición del CD de pasodobles conquenses, entre taurinos y mateos, a cargo de la Banda de Música de Cuenca, que bien había merecido una fotografía en la carátula por aquello de la novedad.

Arturo Barambio, el pregonero 2010, citando a la vaca.

TOQUE HISTÓRICO

Estas fiestas de la Reconquista, que no son sólo de zurra y vaca, parece que también están logrando, poco a poco, que tengan ese toque histórico que realmente es su esencia, y por ello es motivo de satisfacción la presencia un tanto a última hora, porque no figura en el programa, del grupo de recreación histórica medieval “Conca”, que ya en el acto del pregón se hizo presente con la representación del rey Alfonso VIII, por parte de uno de sus componentes, y que va a tener presencia activa en los actos del traslado del Pendón Real de Alfonso VIII, amén de representar en las escaleras de la Catedral el nombramiento de investidura de un sargento templario.

Todo esto, junto a otras iniciativas como las de la Peña “El Mandil”, con su peculiar programa de actos, cargado de humor y de sorna matea, o “La Jota de la Vaquilla” que interpreta Herminio Carrillo, siempre acompañado de voluntarios acompañantes, le dan a estas fiestas de tanto sabor conquense ese plus de iniciativa propia, ante la programación oficial. Buenas son todas las iniciativas, y negativas son la ostentación de tanta zurra y de orines en la calle. No todo vale en San Mateo.

HERMANAMIENTO CUENCA-PLASENCIA

Quizá uno de los actos excepcionales de esta Vaquilla-2010, sea el acto de hermanamiento de las ciudades de Cuenca y Plasencia, pues son muchas las similitudes de ambas ciudades, conquistadas por Alfonso VIII, y en las dos figuran dos estatuas ecuestres en bronce del rey conquistador. Incluso el Fuero de Plasencia es muy similar al de Cuenca, ciudad de la que gracias a las dotes de Alfonso VIII hizo extender la popular frase de “Dí que eres de Cuenca y entrarás de balde”. Que se hermanen dos ciudades en las fiestas de San Mateo es todo un acontecimiento que engrandece la propia historia, pero no es la primera vez que ocurre, ya que en el año 1975, Cuenca y Ronda se hermanaron, con un solemne acto celebrado el 20 de septiembre en el Ayuntamiento.

Desde entonces tenemos la Plaza de Ronda muy cerca del puente de San Pablo, como recordando el Tajo rondeño, al asomarmos a la Hoz. De Plasencia se espera alguna calle o plaza en el Casco, para no perder la costumbre de ciudades hermanadas, aunque sí quedará para siempre ese libro dedicado a Plasencia por Jorge J. Torres Arroyo, placentino y conquense de corazón, que desde allá arriba verá cumplido su sueño de hermanar a Cuenca y a Plasencia por San Mateo. Lo dicho, las fiestas mateas recuerdas que desde 1177, Cuenca fue conquistada para la cristiandad y la cultura, y ello lo celebramos cada año, “por siempre jamás”.

EL TIN-TAN DE MANGANA (EL DIA, 20 de septiembre de 2010)

 

 

 

Deja un comentario