Viaje en Globo por la Alcarria y la ascensión al Tormo Alto

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 25 DE OCTUBRE DE 2016 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2016/10/25/ser_cuenca/1477408618_199724.html

 Contemplar el vuelo de un Globo aerostático siempre es sugestivo y mucho más si se viaja en él, surcando los cielos y contemplando desde la barquilla el paisaje terrestre que tenemos a nuestros pies. El Globo aerostático, con tela de mil colores, que por vez primera fue elevado en España en 1792, sigue llamando la atención de niños y grandes en estos tiempos en que parece que todo lo que concierne al vuelo en las alturas está inventado. Sin embargo, la presencia de un Globo surcando los cielos de Guadalajara y Cuenca, en marzo de 1904 sí que era una gran novedad y todo un acontecimiento para  los lugareños que observaban con cierta sorpresa e incredulidad las aventuras por aire de aquellos intrépidos aeronautas.

Hoy, en Páginas de mi Desván, y con el título “Viaje en Globo por la Alcarria y la escalada al Tormo Alto”, José Vicente Ávila nos va a relatar una serie de “prácticas aerostáticas” que se desarrollaron por el cielo alcarreño, amén de otros anteriores vuelos o demostraciones de globos en Horcajo de Santiago y la propia ciudad de Cuenca, y el globo-sonda de Altarejos, además de la curiosa escalada o ascensión al Tormo Alto de la Ciudad Encantada.

Globo de la Exposicion de Horcajo de Santiago.
Globo de la Exposicion de Horcajo de Santiago.

-¿Dónde podemos situar la primera vista y aterrizaje de un globo aerostático en la provincia de Cuenca?

-La primera noticia que se tiene en la provincia de Cuenca sobre la presencia de un globo aerostático es de 1793, año en el que aterrizó un globo en Horcajo de Santiago y sus tripulantes se hospedaron en lo que se conoce como  “Casa del Veterinario”. Ello se recoge en uno de los documentos que se muestran en una exposición de la historia de Horcajo en la Casa de la Cadena. Esta noticia puede estar relacionada con la segunda ascensión que hizo en globo el italiano Vicente Lunardi, el 8 de enero de 1793 desde Aranjuez, es decir, el mismo año, que podría haber aterrizado en Horcajo de Santiago. El propio Lunardi había sido el primero en España en ascender en un globo aerostático el 12 de agosto de 1792, desde los jardines del Parque del Buen Retiro de Madrid, volando hasta la localidad de Daganzo, muy cerca de Alcalá de Henares. Puede haber una relación entre el Globo que salió de Aranjuez y el que llegó a Horcajo en 1793.

-Bueno, y un siglo después un globo aerostático debió hacer la delicia de los vecinos de Cuenca durante la actuación de un circo o algo parecido…

-El denominado Circo de Verano de Juan Milá actuaba en Cuenca el domingo 16 de abril de 1893, fecha por cierto en la que hubo un eclipse de sol, ofreciendo el espectáculo circense un programa de ocho números escogidos, en el que la ascensión del “globo en libertad” era la última actuación y la de mayor sensación para el público. Se publicaba en el dominical “La Semana Conquense” que, como el día abrileño estaba todo lo bonancible que era de desear para el mayor lucimiento de la fiesta, a la señal convenida se lanzó al espacio un gigantesco aerostato, arrastrando consigo a su intrépido capitán Eduardini y, tomando una dirección Noroeste, permaneció visible la casi totalidad del largo trayecto, causando la admiración de grandes y chicos, unos mirando desde la parte baja de la ciudad y muchos de ellos, algunos con anteojos, desde la atalaya de Mangana.

Grabado de Cuenca casi a vista de globo / Sierra.
Grabado de Cuenca casi a vista de globo / Sierra.

-Imaginamos aquella Cuenca de 1893, con la mayoría de la población arracimada en el Casco Antiguo, con centenares de ojos mirando al cielo para ver el globo de ese circo de verano, ¿qué, donde estaba instalado?

-Hay que tener en cuenta que la población de la capital no llegaba a los diez mil habitantes y que el partido judicial de Cuenca constaba de 65 ayuntamientos con 89.000 vecinos. El circo estaba montado en la plaza de toros entonces existente en La Ventilla, llamada La Perdigana, y allí se desarrollaban los números circenses con el lanzamiento del globo en último lugar. Escribía el cronista Candilejas que Mr. Eduardini, subido en el globo, disfrutó del espectáculo sin igual de contemplar a Cuenca a vista de pájaro, privilegio reservado exclusivamente por entonces a los aeronautas, pues “Relampago” –nombre del Globo que lo conducía–, hasta después de cernirse majestuosamente en el espacio durante un cuarto de hora, nos descendió a tierra. El simpático capitán aéreo desembarcó más allá de la ermita de San Isidro a presencia  de una multitud inmensa que había seguido sus pasos sin perderle de vista. Esta tarde tendremos la segunda actuación del circo y la suelta del globo de Eduardini, concluía el cronista.

-Comentabas antes que  daba la coincidencia de que ese domingo 16 de abril de 1893 tendría lugar un eclipse de sol, además de la segunda elevación del globo. Vamos, toda la tarde en Cuenca mirando a las nubes…

-Se había comunicado a la población que hacia las tres de la tarde se vería el eclipse, que no ocurría desde 1875. Muchos ciudadanos llevaban cartones con lentes oscuras para contemplar el fenómeno solar. Contaba Candela que  “la población en masa, ávida de nuevas y más palpitantes emociones, continuaba a la caída de la tarde asediando el horizonte con sus miradas, no para seguir los incidentes del eclipse, sino para contemplar con creciente ansiedad cómo Mr. Eduardini, pendiente de su globo, realizaba su aerostático paseo, disfrutando de panoramas para nosotros imposibles. En ese a modo de anfiteatro que forma la parte alta de la ciudad eran innumerables las cabecitas de todos los tamaños que veíamos asomar por balcones y ventanas. Algunos, al ver la dirección que seguía el aparato volador  sintieron extraordinariamente no acompañar al aeronauta, pues yendo el globo hacia Tragacete, algún fruto hubiera sacado del viaje. Ha sido durante la semana el pueblo más nombrado de toda la provincia por haber llegado allí el globo, que extrañaba a los vecinos.

viaje globo tra
El Dia, 26/5/1991

-Vamos a seguir el Viaje radiofónico en Globo, pero ahora con dirección a la Alcarria, aprovechando para recordar, una vez más, que se ha cumplido el centenario del nacimiento de Camilo José Cela.

-Cela dejó su huella en la Alcarria con el famoso Viaje y algunos extraordinarios artículos de Cuenca para merecer el Mirador del Premio Nobel de Literatura en la Ronda del Júcar. Ya le hubiese gustado recorrerla en globo.  En el año 1991 publiqué en El Día ese “Viaje en Globo por la Alcarria”, con datos recogidos del periódico “La Región” de Guadalajara. Daba noticia de la “elevación” a los aires de varios globos, en presencia del entonces joven rey Alfonso XIII. Tres globos remontaron el vuelo el 26 de marzo de 1904 desde Guadalajara, siendo el primero de ellos el denominado “Venus”, que lo hizo a las 11,50, saliendo con bastante fuerza ascensorial. Fue tan rápida la subida que al pasar por la población había alcanzado una altura de dos mil metros y al cruzar por Lupiana se había remontado a los tres mil. Una hora después de la ascensión, el termómetro marcaba cuatro grados bajo cero, viéndose el Globo envuelto entre nubes, para iniciar un descenso de unos 1.600 metros en cuatro minutos.

Cuenca el cronista alcarreño que el Globo “Venus” “volvió a subir poco después hasta llegar a la capa de las nubes, en la que se mantuvo durante veinticinco minutos, e inmediatamente se inició de nuevo la bajada, que fue contenida tirando lastre, logrando los aeronautas remontarse de nuevo a las nubes, viéndose envueltos por ellas y con un frío glacial, pues el aspiro-psicrómetro llegó a marcar ocho grados bajo cero.

viaje globo 2

Rebasaron por fin la capa de las nubes y, sometido el globo a la acción de la irradiación del calor solar, aumentó su fuerza ascensional, llegando a una altura de 4.250 metros, límite que sin grave peligro no puede rebasarse, por ser irrespirable el aire en capas superiores.

No obstante el nublado,  pudieron orientarse y darse cuenta de un paso por Valhermoso de Tajuña, La Isabela y Cañaveruelas.  Los aeronautas acordaron el descenso, y una vez elegido el campo, el Globo “Venus” fue a posarse en el término de Canalejas del Arroyo, realizándose la operación sin ningún contratiempo y con la ayuda y auxilio de numerosos vecinos de Canalejas y Castejón. Dice el periódico “La Región” que “fue tal el deseo de prestar auxilio y agasajar a los aeronautas, que entre las autoridades de uno y otro pueblo se discutió seriamente el preferente derecho de atenderlos y alojarlos.

-Vaya, no deja de ser curiosa esta disputa vecinal por dar la mejor atención a estos visitantes “caídos del cielo”… ¿Qué pasó, José?

-Los de Castejón alegaban que el globo había pasado por una cerca del poblado suyo, y los de Canalejas que había caído dentro de su término municipal y esta última razón se estimó como más atendible, decidiéndose el pleito a su favor”, apuntaba la prensa. Los tripulantes del Globo, señores Calvo y Arenas, se mostraron muy satisfechos del recibimiento que se les hizo en Canalejas del Arroyo y dieron las gracias a cuantos les ayudaron, entre ellos, el secretario, José Vallejo; el maestro, Juan Bautista López; el alcalde, Ramón Arana; el teniente de alcalde, Cándido Pérez; los concejales Rafael Torrijos y Ángel Abad; el cura párroco, Toribio Castellanos y el médico, Felipe García. Es decir, las “fuerzas vivas” de Canalejas del Arroyo, que ahora recordamos para satisfacción de sus bisnietos o tataranietos.

-Esto por lo que respecta al primer globo, denominado “Venus”. ¿Dónde fue a parar el segundo globo que salió de Guadalajara?

– Igualmente en presencia del Rey Alfonso XIII se elevó el Globo “Marte”, aprovechando el hidrógeno del globo “Sigsfeld”, que surtió también de gas al globo de señales “Juno”. El Globo “Marte” era pilotado por el capitán Fernando Jiménez, al que acompañaban los tenientes Gordejuela y Martínez. Después de dos horas de vuelo, y tras enviar una paloma mensajera a S.M. el Rey, el globo pasó a 1.400 metros por la carretera de Cuenca, para dirigirse hasta Lupiana, y tras sobrevolar el río Tajuña remontó el vuelo para pasar por Tendilla y Moratilla de los Meleros. Cuatro horas después de su ascensión, el Globo “Marte” salvaba la cuenca del Tajo por el monte y caserío de Anguíx, remontando el vuelo por la Hoya de Bolarque, en la unión de los ríos Tajo y Guadiela. Todo un gran espectáculo visual el que se podía divisar desde la barquilla, un punto de mira tan elevado para resaltar la naturaleza de un lugar tan pintoresco.

-Tras esas cuatro horas de vuelo, ¿hasta dónde llegó el Globo “Marte”en su viaje por los cielos alcarreños?

-Debido a que la tarde se echaba encima y que la luz empezaba a escasear, el capitán inició el descenso haciendo maniobrar las válvulas. Cerca de las cinco de la tarde, la cuerda-freno tomó tierra, siendo recogida por dos campesinos, y la barquilla se posó en el paraje de “San Juan de la Moraleja” en la localidad conquense de Buendía. Naturalmente, la llegada del Globo alertó a las gentes de la población de Buendía que pronto se personaron en el lugar, siendo los primeros los vecinos Cayo Sánchez y Carlos Sendino.

-Suponemos que en Buendía recibirían a los aeronautas con el mismo entusiasmo que los vecinos y autoridades de Canalejas…

– Efectivamemnte, en Buendía “las fuerzas vivas” y los lugareños se volcaron en atenciones con los aeronautas, distinguiéndose en este menester Antonio Manzano, Álvaro Egido, Pedro Hernaiz, Agapito y Julio Vindel y los presbíteros Elías Cantillo y Miguel Herrero. El capitán que pilotaba el Globo, señor Jiménez, y el teniente, señor Martínez, fueron trasladados después en una tartana hasta Vellisca, con el fin de embarcarse en el tren de Cuenca, que paraba en esa estación, llegando a la capital el domingo por la mañana. El tercer aeronauta, Gordejuela, se quedó en Buendía, para salir el domingo hacia Huete con el material del Globo, cogiendo allí el tren para volver a Guadalajara.

-Nos quedaba un tercer globo de los que salieron de Guadalajara en esa jornada histórica del 26 de marzo de 1904.

-Un tercer aparato, en este caso un globo sonda, fue lanzado ese 26 de marzo de hace 112 años, a las doce horas y diez minutos, siendo encontrado a las 14 horas en el término municipal de Jábaga (a unos 130 kilómetros de Guadalajara). Este globo fue localizado por el vecino de Villar de Domingo García, Sabas Fernández Arribas. Informaba el periódico “La Región” que el citado Sabas Fernández “recogió el globo, se enteró de las instrucciones y con arreglo a ellas lo transportó a Villar de Domingo García, entregándolo al cabo de la Guardia Civil de dicho pueblo, el cual dio inmediatamente conocimiento detallado de las circunstancias en que había descendido el aerostato y cuidó del transporte de la cestilla con el aparato hasta Guadalajara. “Se ha gratificado convenientemente el hallazgo del globo y se ha dado las gracias al cabo de la Guardia Civil”, relataba la prensa.

-No deja de ser curioso el comportamiento de ese vecino de Villar de Domingo García al encontrarse con un globo sin tener conocimiento sobre su manejo, ¿verdad?

-Cierto es. Resaltaba el cronista del periódico alcarreño que era digna de todo encomio la eficacia de los vecinos y autoridades de los pueblos de Cuenca, Villares del Saz, Salmeroncillos y Villar de Domingo García, lugares en los que habían descendido los globos-sonda, efectuando las operaciones necesarias para recoger los aparatos y devolverlos a Guadalajara. Según el periódico alcarreño, este espíritu de colaboración de los vecinos de los pueblos de Cuenca era “una prueba evidente de la cultura y el buen deseo de los habitantes de dicha provincia, pues no sólo se han recuperado los aparatos, sino que al dar la noticia lo han hecho con estricta sujeción a las instrucciones, proporcionando con claridad y precisión todos los datos pedidos. No se puede pedir más, ni en los países que gozan fama de mayor cultura se obtienen siempre resultados tan satisfactorios”.

-Hemos comentado que esos tres globos que surcaron la Alcarria en 1904 salieron de Guadalajara, en lugar de Madrid o Aranjuez, como lo hizo el primero en España. A qué fue debido que alzasen el vuelo en la capital de la miel…

-Es justo señalar que el Parque de la Aerostación de Guadalajara fue la cuna de los globos y dirigibles de toda España, donde los ingenieros militares ideaban proyectos que luego servirían a otras empresas. Como señala Patricia Biosca en un trabajo publicado en el blog patricia ferreiras lopes, al referirse al globo aerostático a muchos les retrotraerá a finales del siglo XIX, a las novelas de Julio Verne y a viajes románticos de aventureros con reloj de bolsillo. Aún se pueden ver en algunos campos de vuelo en ocasiones especiales”. Existen en la actualidad concentraciones de globos aerostáticos y en Cuenca los hemos visto en contadas ocasiones publicitarias, e incluso un vecino realizó algún vuelo por aquí en 1988, con el globo que trajo el periodista Tacho Fortea.

-Bueno, y ¿qué pasó con el globo sonda meteorológico que cayó en Altarejos, casi medio siglo después de aquellos globos de la Alcarria?

– Un globo sonda o globo meteorológico es un globo aerostático de gran altitud, que eleva instrumentos en la atmósfera para suministrar información acerca de la presión atmosférica, la temperatura, y la humedad por medio de un pequeño aparato de medida desechable llamado radiosonda. El 20 de julio de 1957, y hacia las once de la mañana, cuando realizaba las labores de acarreo el vecino de Altarejos, Ramón Álvarez Coronado, al pasar por el paraje conocido con el nombre de “El Sotillo”, quedó sorprendido al observar cómo una “cosa grande” caía del cielo”. Informaba el corresponsal, del periódico “Ofensiva”, J.F., que “tal cosa” era simplemente un globo, que suponemos lanzado de entre los muchos que a diario surcan el espacio, enviados por los Servicios Meteorológicos.

-¿Y cuál fue la reacción del vecino de Altarejos al ver caer esa “cosa tan grande” desde las alturas?

-Al caer el artefacto junto a él, el joven en cuestión se asustó notablemente, llamando a gritos a sus familiares que se encontraban regando a poca distancia del lugar del suceso. Al oír sus voces dejaron el trabajo y se acercaron hasta donde estaba Ramón, quedando también sorprendidos ante el estado de ánimo que éste presentaba, junto a un imponente globo, cuyo aterrizaje proporciono al joven poco menos que un instantáneo desmayo. Dichos familiares reconocieron con mayor detenimiento el globo, descubriendo en su parte inferior un disco, en el que estaba marcada la inscripción número 72.068. Termina la noticia que, seguidamente, procedieron al traslado del mismo hasta el pueblo, poniéndole a disposición del señor alcalde, el cual lo dejó en depósito en la Casa Consistorial para ser posteriormente entregado a la autoridad competente”, como se decía en la época.

Tormo Alto. Josevi
Tormo Alto. Josevi

Lo que sí nos ha dejado un poco sorprendidos, para ir terminando este programa, es conocer el dato de la ascensión o escalada al Tormo Alto de la Ciudad Encantada, dado que merece el mayor cuidado…

-Pues casi en la misma fecha de julio de ese año de 1957 se publicaba la noticia titulada “Nueva escalada del Tormo Alto”. Informaba la prensa que el conocido montañero español, Julián Carbó, había realizado la ascensión a tan pintoresco monolito en piedra de la Ciudad Encantada, de unos veinte metros de altura. Julián Carbó era el presidente Nacional de los Grupos de Socorro de Montaña y Monitor de la Escuela Nacional de Alta Montaña, muy conocido en el ámbito deportivo por sus escaladas en los Pirineos y Sistema Central. Publicaba “Ofensiva” que el ejercicio de escalada fue presenciado por todo el personal de la empresa Minero Metalúrgica del Estado, en la que Carbó ejercía de químico, además de numerosos turistas que visitaban la Ciudad Encantada, al ser día festivo.

Tormo Alto. Foto Josevi
Tormo Alto. Foto Josevi

-¿Qué medios utilizó Julián Carbó para subir hasta la cabeza del Tormo Alto?

-Se decía en la reseña que Carbó utilizó la técnica montañera de la “doble cuerda”, comenzando la subida a las cinco de la tarde, hora adecuada por la situación del sol, teniendo como compañeros de cordada a José Martín y Emilio Álvarez. La escalada la hizo al final solo, al no contar con suficiente cuerda sus compañeros. Una vez en la base del Tormo, y tras un descanso, el escalador dejó el correspondiente “registro” de la subida, cosa que no habían hecho unos años antes los primeros escaladores que ascendieron al Tormo. Se informaba que la pared del Tormo está toda ella en términos montañeros “fuera de plomada” y los “pasos” de su ascensión pueden calificarse de “sexto grado”, pues la inclinación de la pared rebasa la verticalidad, quedando más inclinada hacia fuera y el sexto grado significa el límite de las posibilidades humanas en la escalada. Parece que hubo alguna escalada más, pero pronto llegaron las voces de alarma para evitar que se repitiesen estas escaladas a este verdadero emblema de la Ciudad Encantada. Aquí queda el dato como anecdótico.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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