Pregones y carteles en la historia de la Semana Santa de Cuenca

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 28 DE MARZO DE 2017 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2017/03/28/ser_cuenca/1490716156_930585.html

Cartel de concurso, 1980.
Cartel de concurso, 1980.

Inmersos en plena Cuaresma, los actos en torno a la próxima celebración de la Semana Santa se suceden, tanto los que organiza la Junta de Cofradías como las diferentes hermandades que la integran, en muchos de los casos para conmemorar distintos acontecimientos de la llegada de imágenes (lo que se conoce como “bodas de platino” o “bodas de oro”), o dicho de otro modo, el 75 aniversario o el cincuentenario, e incluso de la fundación de alguna cofradía, o la celebración de algún evento, como puede ser la primera coronación canónica de una imagen. En este martes de finales de marzo, en Páginas de mi Desván, José Vicente Ávila nos propone hablar de los orígenes de los pregones de la Semana Santa actual, pues no en vano a él le corresponde hacerlo el próximo día 7 de abril, Viernes de Dolores, y de los carteles que anuncian la Pasión  según Cuenca.

-Empezamos hablando del Pregón. ¿Cómo surge y en qué año se inició?

Federico Muelas. / Revista Cuenca
Federico Muelas. / Revista Cuenca

-Los pregones de la Semana Santa de Cuenca se remontan hasta 1945, año en el que en plena reconstrucción de los desfiles procesionales, el poeta y escritor conquense, Federico Muelas, lanzó a la rosa de los vientos, a través de los micrófonos de Radio Nacional de España en Cuenca, para la cadena nacional, las primeras palabras sobre la Pasión conquense: “Desde la entraña de Cuenca, mi tierra solar, desde esta inmensa concha como un gigante tornavoz, digo mi castellano pregón a todas las gentes anunciando la solemne conmemoración de la Semana Santa”. Pero no fue un pregón al uso, ya que no sólo intervino Federico Muelas, sino que en realidad se hizo una Exaltación sobre la Semana Santa de Cuenca, con intervención de otras personas, gracias al patrocinio de la Diputación Provincial y la colaboración del Ayuntamiento. La emisión desde Cuenca, a través de la radio, se hizo a la emisora de onda media de Arganda del Rey y desde allí se distribuía a la red de emisoras de Radio Nacional.

-¿Qué contenidos tuvieron esa denominada Exaltación de la Semana Santa de Cuenca y en qué fecha se llevó a cabo?

-La radiación del Pregón se hizo en directo el sábado 24 de marzo, vísperas del Domingo de Ramos, a las diez y media de la noche. En primer lugar hubo unas palabras previas de salutación del presidente de la Diputación Provincial, Salustio Martínez Belda; después intervino Federico Muelas, ligado a la emisora nacional, con su Pregón de la Semana Santa, con el epígrafe de gran escritor y poeta conquense. Tras las palabras de Federico se emitió el reportaje “Así es la Semana de Pasión en la ciudad de Cuenca”, original del director de la emisora, Enrique de la Hoz, con la intervención de la “Schola Cantorum” de los padres paúles de San Pablo; el coro del Miserere de la Casa de Beneficencia, la Banda Municipal, que entonces dirigía el maestro Calleja, y la Banda de cornetas y tambores del Cuarto Batallón del Regimiento de Infantería “Covadonga”, establecido en Cuenca, la Junta de Cofradías y turbas de clarines y tambores. Cómo se aprecia, un programa completo para presentar a España, a través de la radio, la Semana Santa de Cuenca.

Nazarenos en el Cerro de la Majestad
Nazarenos en el Cerro de la Majestad

José, cómo era aquella Semana Santa de 1945 que pregonaba Federico Muelas, si tenemos en cuenta que la reconstrucción se inició en 1940.

-La organización estaba a cargo del Ayuntamiento de Cuenca, a través de la Junta de Cofradías recién creada, y en la prensa local, “Ofensiva” para más señas, se publicaban bandos y pasquines para dar cuenta de los horarios y las procesiones. Al igual que en la Semana Santa iniciada en el siglo XX, sólo desfilaban en ese año de 1945 las procesiones del Miércoles, Jueves y Viernes Santo. La del miércoles salía a las siete y media de la tarde de El Salvador, y hacía el recorrido inverso al actual; por ejemplo, de El Salvador salían San Juan Bautista y la Virgen de la Amargura, descendiendo por la puerta de Valencia. Al llegar a San Esteban se incorporaban los pasos de El Huerto, Beso de Judas, Ecce-Homo de San Miguel y la talla de San Pedro, obra de Leonardo Martínez Bueno, que sólo desfiló dos años, y tras su paso por Carretería ascendía a la Plaza Mayor y regreso por la calle del Peso.

Huerto de San Antón,
Huerto de San Antón, hasta 1966.

-¿Qué pasos o imágenes teníamos para el Jueves Santo?, ¿estaban ya todos?

-Prácticamente sí. De San Antón salía a las cuatro y media la Oración del Huerto, el paso de Marco Pérez que se encuentra en San Clemente y este domingo ha estado en la Catedral junto al paso del Huerto de Coullaut-Valera, con ocasión del cincuentenario de estas tallas. La Flagelación (Jesús Amarrado) sin el sayón; Jesús con la Caña, de Vallarri; el Ecce-Homo que se venera en la Catedral; Jesús Nazareno del Puente, Jesús Caído y la Verónica, de Ricardo Font, que se estrenaba ese año, y desfiló hasta 1966, año en el que fue sustituido por la Caída de Martínez Bueno. Cincuenta años después la Hermandad ha recuperado las imágenes de Verónica y el Cirineo, que estaban en Tarancón. Completaban el desfile de 1945 el Cristillo de Paz y Caridad y la Soledad del Puente sin palio. El recorrido cambió en 2006.

Jesús de las Seis sin el Cirineo.
Jesús de las Seis sin el Cirineo.

-¿Cómo era el Viernes Santo de 1945, es decir, de hace 71 años, con sus tres procesiones, de manera especial la de la madrugada?

-Ya se publicaba entonces que tras una noche precursora de los preparativos de la procesión “Camino del Calvario” salían a las seis de la mañana las imágenes de Jesús Nazareno de El Salvador; la Caída de Jesús con la Verónica, también de Marco Pérez, que era la primera vez que salía en 1945; San Juan Evangelista y la Soledad de San Agustín, así llamada por proceder del convento del mismo nombre. Decía la nota del Ayuntamiento y de la Junta que “es nota típica de esta procesión la banda de destemplados tambores, trompetas y estridentes clarines, que, en son de mofa, preceden al Jesús Nazareno. Por ella y por la hora de estos amaneceres de primavera, hace un fuerte contraste con la devota unción de los fieles esta nota de reminiscencias pseudo judaicas”.

A las once salía también de El Salvador la denominada en El Calvario, y aquí sí hay novedades respecto a la actual, pues faltaban la Exaltación, el Cristo de la Agonía, que llegó un año después y La Lanzada, que se incorporaría en 1954. Ese año el desfile del mediodía lo integraban El Calvario (una obra del siglo XV de la Catedral); el Cristo de la Agonía de marfil; el Santísimo Cristo de la Luz (Vulgo de los Espejos), El Descendimiento, que salía por primera vez, y la Virgen de las Angustias. El recorrido lo hacía desde El Salvador hacía la puerta de Valencia, que cambiaría en 1959.  A las cuatro de la tarde salía la procesión del Santo Entierro, con la cruz desnuda, Cristo Yacente y la Dolorosa.

Dómínguez Millán.
Dómínguez Millán.

Volvemos al tema de los pregones. Tras ese primer anuncio pasional a través de la radio, ¿cómo se fue pregonando la Semana Santa de Cuenca en esa década que va del cuarenta al cincuenta?

-A esta primera intervención radiofónica de Federico Muelas siguieron otros tantos pregones hablados (se emitían tras el “diario hablado”), a través de las ondas. Esta fórmula radiofónica se mantuvo hasta el año 1953, bien desde la emisora de Cuenca o desde la de Madrid. Muelas pregonó en los años 1946, 48, 49, 50, 51 y 1952, es decir, que hizo siete por radio. Enrique Domínguez Millán ya lo hizo en 1947, a través de la radio SEU, emisora del Sindicato Español Universitario y repetiría en 1950. Ese año, en el que yo nací, se suscitó un debate porque habían preparado hasta tres pregones, el de Federico por Radio Nacional; el de Enrique Domínguez Millán por la emisora de la SEU y desde la emisora de Cuenca, lo había elaborado el profesor Emilio Recuenco Briones y como narrador Amancio Ruiz de Lara. La Junta de Cofradías publicó una nota para decir que el pregón oficial lo hacía Federico Muelas, pues éste se negó en principio, y el escritor y cronista de Cuenca, para demostrar su altura como poeta, hizo su famoso Pregón de versos, en la noche del domingo de Ramos a través de la radio en conexión nacional. Recuenco y Ruiz de Lara lo hicieron el 31 de marzo, viernes de Dolores, en la emisora conquense, y el lunes 2 de abril, Enrique Domínguez Millán.

Portada de "Ofensiva", 1955. Dibujo de Luis Roibal.
Portada de “Ofensiva”, 1955. Dibujo de Luis Roibal.

Decías que hasta 1953 se hizo el pregón por radio, lo que lleva a pensar que sería en 1954 cuando se dio el primer pregón ante público y en algún salón de actos…

-Como bien dices, en el citado año de 1954 se celebró el primer acto multitudinario, en este caso en el Cine España, con pregón de Jesús Suevos Fernández, a la sazón director general de Radiodifusión, que era uno de los símbolos de la Falange, recibido con todos los honores, nada menos que en el límite de la provincia. La Diputación le ofreció una comida y el Ayuntamiento una cena de gala, además de ser nombrado Presidente de Honor de la Junta de Cofradías. Fue el 9 de abril y en el acto intervino la Schola Cantorum de los Padres Paúles, dirigida por el famoso compositor padre Alcacer. Fue un pregón en la línea del nacional-catolicismo. De sus huecas palabras, en las que decía que “Cuenca es una ciudad que no necesita nada, que sólo necesita ser y existir por si misma”, dicho nada menos que en 1954, en plena posguerra, pasó a intentar lucirse con este párrafo, tras asomarse a las hoces del Huescar y el Júcar: “Cuenca es una catedral de tierra y roca viva en que las hoces, puentes, casas colgantes y ríos, son las columnas, ojivas, arquitrabes y arbotantes de una fantástica edificación de leyenda, buena para aventuras de caballeros andantes y cuentos de hadas”. Como colofón, Suevos dijo: “Señoras y señores: este es mi Pregón de Semana Santa conquense de 1954, Dios ha querido que tres primaveras confluyan en las solemnidades de este año: la natural, la religiosa y la patriótica”.

Portada de "Ofensiva" de 1959.
Portada de “Ofensiva” de 1959.

-Tras ese primer pregón en el desaparecido Cine España, con ese peculiar acento político de la época, ¿en qué otros lugares se fue pronunciando?

-El año siguiente el Pregón lo hizo nada menos que el gobernador civil de la provincia y jefe provincial del Movimiento, el catalán Gabriel Juliá Andreu, pero de nuevo a través de la radio; le siguió Fortunato Martínez Patiño, casi en la misma línea política del momento, aunque con más enjundia nazarena. Dos de esos pregones los hizo el magistral de la Catedral, Aristeo del Rey Palomero, también por las ondas. Por tanto, de 1955 a 1960, se volvió a la fórmula de utilizar la radio por su difusión. La idea de pregonar en el cine España, como años después en el Cine Xúcar, no gustaba demasiado en el Obispado, que no veía con buenos ojos que en locales donde se exhibían películas para “mayores de 18 años” se hablase de Semana Santa, aunque en esa pantalla se proyectasen largometrajes como “Los Diez Mandamientos”, “Ben-Hur”, “Rey de Reyes” o “La Túnica Sagrada”, muy propia de esas fechas.

-Podemos decir, José, que ya desde 1961, y tras esa excepción del Cine España, los pregones se pronuncian ante el público y en diferentes lugares.

-Ese año el pregón tuvo como escenario el salón de actos de la Casa Sindical y lo pronunció Federico Muelas, que ha llegado a sumar hasta diez pregones. Lo hizo el 24 de marzo con el título “Exaltación y profecía de la Semana Santa de Cuenca”, y en el mismo acto intervinieron los poetas Ángel del Campo, Enrique Domínguez, Martínez Fronce, Federico Mendizábal, Salvador Pérez Valiente, Carlos de la Rica, Acacia Uceta y Leandro de la Vega. Se incluye en la reseña del acto literario que el salón estaba lleno y en el escenario figuraban los guiones de la hermandades de la Semana Santa y el grupo de escritores y poetas, “llegados desde Madrid”, que pronunciaron sus versos.    “Sesenta minutos duró la bella exposición de ideas de nuestro gran poeta y cronista oficial de la ciudad, dedicada a presentar una visión futurista y realizable de la Cuenca que él tanto quiere y que desea ver mejor cada día, más bella, más turística, más abierta al exterior y más dueña de su propio ser que alguien ha querido ver trasnochado”, publicaba “Ofensiva” en primera página.

Pedro de Lorenzo.
Pedro de Lorenzo.

-No dejan de ser palabras esperanzadoras en aquella Cuenca que iba cambiando muy poco a poco….

-Federico Muelas era un enamorado de Cuenca y bastante soñador, y aun escribió un Pregón para el año 1968, que tuvo que leer Demetrio Castro Villacañas por enfermedad del poeta. Federico quería una Semana Santa por las hoces, junto a los chopos nazarenos de la orilla. Una procesión tan imaginaria como imposible. La historia de los pregones, hasta 1991, se recogió en el magnífico volumen que publicó Luis Calvo Cortijo, que los fue recopilando, sobre todo a través de las grabaciones de RNE y de las publicaciones de “Ofensiva”/“Diario de Cuenca”, aunque en algunos casos sin poder completarlos por pronunciarlos sus autores con una serie de apuntes, como ocurrió en los casos de Pedro de Lorenzo y Luis López Anglada, entre otros. Precisamente uno de los pregones que no pudieron ser incluidos en el citado libro es el de Federico Muelas en el salón de actos de la Casa Sindical, que llevaba un año inaugurada. Curiosamente, al día siguiente, el propio Federico Muelas pronunció “un pregón para forasteros” por los micrófonos de Radio Nacional y publicó además en  “ABC”, el Domingo de Ramos, una doble página con el título “Cuenca escribe su historia con renglones procesionales”, con fotografías de Nicolás Muller.

La Casa de Cultura, una vez inaugurada hace ya cincuenta años, también albergó el acto del Pregón de la Semana Santa…

-Era obligado. Tras hacerlo en el “edificio de sindicatos”, en los cuatro años siguientes el Pregón se pronunció en el Teatro Cine Xúcar, con la anécdota de que en 1962 lo debía pronunciar Demetrio Castro Villacañas, pero se puso enfermo unos días antes y fue el magistral Aristeo del Rey quien improvisó su tercer pregón con un corta y pega muy elaborado de sus pregones anteriores. Ya en 1963 lo hizo Castro Villacañas, que lo había hecho diez años antes por radio. La inauguración de la Casa de Cultura, diseñada por Fisac, en 1966, fue la llama que dio luz a las tulipas nazarenas del pregón y desde 1966, con la palabra de Clementino Sanz, hasta 1979, con el pregón del secretario del Ayuntamiento de Cuenca, José Luis Paz Maroto, el centro cultural que dirigía Fidel Cardete se vestía de morado todos los viernes de Dolores.

Lucas Aledón, 1980. / Foto Pinós.
Lucas Aledón, 1980. / Foto Pinós.

-Hasta que llegó el pregón del poeta y escritor José Luis Lucas, que sugirió que se celebrase en San Miguel y así hasta hoy.

-Cierto es, pues fue en 1980 cuando Lucas Aledón tuvo la iniciativa de que su Pregón se celebrase en San Miguel, que ya era sala de conciertos de la Música Religiosa de gran prestigio, y en verdad que acertó llevando a la antigua iglesia la palabra nazarena, bajo la presidencia de la talle del Ecce-Homo de San Miguel. Desde entonces, el acto del Pregón ha tenido lugar en la antigua iglesia, con la excepción de 1996, con el pregón del obispo José Guerra Campos, celebrado en el Teatro Auditorio.

Primer pregón en San Miguel.
Primer pregón en San Miguel.

Decías que Federico Muelas llegó a pronunciar hasta diez pregones, pero en el listado aparecen algunos más que han repetido.

-Si desde 1945 se han pronunciado 71 pregones, con 59 pregoneros, cabe recordar que además de la omnipresente voz de Federico Muelas tenemos a Aristeo del Rey Palomero con cuatro pregones; a Enrique Domínguez Millán con otros cuatro, tres por radio y el que pronunció en San Miguel en 1982, además de su esposa, Acacia Uceta, en 1971, el pregón de la primera mujer, y el de su hijo Enrique Domínguez Uceta en 2006. Me consta que a Enrique, que dijo aquello de que “Cuenca está encarnada en carne nazarena” le hubiese gustado hacer otro más. Dos hizo Demetrio Castro Villacañas, como he mencionado, y uno su hermano Antonio, periodistas ambos procedentes de Huete, y otros dos el gran escritor extremeño Pedro de Lorenzo. También como padre e hijos tenemos a Rafael Pérez Rodríguez y Pérez Caballero, éste además como cartelista.

cartel 1941

Momento oportuno para hablar de los carteles, que aparecieron antes que el Pregón, en este caso en el año 1941, en plena reconstrucción de la Semana Santa.

-Efectivamente, el primer cartel semanasantero fue el de 1941, obra del profesor de dibujo Emilio Saiz, uno de los fundadores de aquella Semana Santa.  Resulta curioso observar ese primer cartel con la imagen del Cristo de los Espejos, del convento de Carmelitas Descalzas, y con varios slogans tras el gran titular de Semana Santa Cuenca, 1941: Visitad su Semana Mayor. Imágenes por Escultores con Medalla de Oro. Las bellezas naturales y su Ciudad Encantada. Hay que tener en cuenta, además, que existía una Orden del Ministerio de la Gobernación precisamente de 1941 en la que prohibía la confección de carteles turísticos con dimensiones superiores a 62×100 centímetros. El siguiente cartel ya fue obra de Alfonso Cabañas y el primer Concurso fue convocado en 1943 por la Junta Provincial de Turismo, pues como cita Luis Calvo en su libro “50 años y un día… de la Semana Santa de Cuenca”, “correspondía a la Junta de Cofradías Piadosas de Cuenca la divulgación de actos y procesiones”. El premio de aquel cartel ganado por Gregorio Álvaro en 1943 fue de 500 pesetas y fueron editados 1.500 ejemplares que costaron 2.000 pesetas. Curiosamente, este pintor conquense ganó nada menos que seis concursos, el último en 1989, con 46 años de diferencia.

Gregorio Álvaro ganó seis concursos.
Gregorio Álvaro ganó seis concursos.

-Funcionaban los concursos de carteles en aquella época de tan escasa difusión.

-A partir de ese primer certamen, y hasta 1950, el concurso se sucedió y junto a autores conquenses aparecieron nombres foráneos como Donato Lobo, de Mérida, o Luis Ramos, de Málaga, con carteles válidos para cualquier Semana Santa. Empezaron las primeras críticas y en 1951 aparece el primer cartel fotográfico con una gran obra de Nicolás Muller, que por cierto está en el Museo de Arte Reina Sofía. Los dos siguientes años fueron también fotografías de Muller, alternándose a partir de entonces pintura y fotografía, con obras del citado Gregorio Álvaro, Luis Roibal, Alfonso Cabañas, Amancio Contreras y fotografías de Texeda y Martínez Pérez. La primera mujer cartelista fue Leonor Culebras en 1964. Con altibajos o no el concurso siguió vigente con obras de Contreras hijo, Santy, Pulla y la sucesión de fotografías del Grupo Delta.

Uno de los carteles de 1975, de Ángel del Pozo.
Uno de los carteles de 1975, de Ángel del Pozo.

Creo recordar que en alguna ocasión has comentado que en 1975 el arte abstracto llegó al cartel de Semana Santa, además con dos obras del mismo autor.

-El arte abstracto llegó a los carteles de la Semana Santa de Cuenca de ese año y no por encargo, sino mediante concurso. El premio estaba dotado con 20.000 pesetas y un segundo premio de 10.000. Pues bien, los dos primeros premios fueron para un joven estudiante de Bellas Artes, que residía en Gerona, pero que tenía lazos familiares conquenses. Se trataba de Ángel del Pozo Ortiz, nacido en Valencia, pero que había residido en Cuenca ocasionalmente y conocía la Semana Santa. En aquel año se presentaron 22 carteles al Concurso y en verdad que sorprendió que Ángel del Pozo Ortiz, irrumpiera con tanta fuerza en el Certamen, con dos atrevidas obras para la época, una de arte abstracto y otra más clásica, al decir del ganador, pero dividida en cuatro partes, que llevaba el lema “La naranja mecánica”, alusivo a la polémica película por aquel entonces de Kubrick. El segundo premio llevaba el lema “2001-odisea espacial”. Ambos carteles fueron editados y como tales aparecen en el libro de Luis Calvo y en la revista Olcades, que dedicó un trabajo a los carteles.

Ganadores del cartel de 1987
Ganadores del cartel de 1987

A partir de qué años comienzan a ser carteles de encargo a artistas reconocidos.

-Fue a partir de 1994. El concurso tenía sus altibajos, aunque en el año 1985 ganó un rompedor cartel de Pedro Romero Sequí, una gran pintura sin duda, y en 1986 una foto de Luis Calvo, también pregonero. En 1987 el concurso lo ganaron cuatro autores, con una foto del Jesús de las Seis: Jesús Millán de las Heras, Miguel Ortí Picazo, Eduardo Albentosa y Arturo Martínez Herraiz. A partir de 1994, con una pintura de Víctor de la Vega, comenzó la serie de encargos que venían a engrosar aún más el valor artístico de los carteles con obras de Óscar Pinar, Antonio Saura, Grau Santos, Gustavo Torner, Cruz Novillo, José María Lillo, Nicolás Mateo Sahuquillo, Miguel Zapata, Emilio Morales, Miguel Ángel Moset, Aurelio Cabañas, Pedro Mercedes, El Manchas, Carlos Codes, Barrrios, Tomás Bux, el joven fotógrafo Luis Miguel Caballero o el año pasado una obra de Fernando Zóbel. Creo que es una excelente idea contar con artistas de la pintura o de la fotografía que tengan relieve, aunque ya se sabe que hay gustos para todos. De todos modos, Paco, que un cartel debe ser un impacto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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