Imágenes de Carlos Albendea

Por José Luis Muñoz / http://edicionesolcades.blogspot.com.es/

Durante toda su vida, y más aún en los últimos años, Carlos Albendea ha estado siempre haciendo bromas con su progresivo acercamiento a la muerte, buscando en los demás el natural estímulo sobre lo bien que se conservaba, pese al envejecimiento, algo que ya iba resultando difícil de decir (y más aún, de creer) porque el deterioro físico era evidente. En octubre pasado cumplió 92 años y no ha podido hacer realidad el sueño de llegar a los cien. Uno de estos días pasados, no se exactamente cual (los periódicos conquenses, en papel o digitales, ya no siguen el rastro de los fallecimientos y así es difícil llevar el cómputo de las pérdidas), la vida de Carlos Albendea se apagó silenciosamente, según me dice, sentado en una silla, sin protestar ni quejarse.

ALBENDEA II
Vista cenital del Casco Antiguo “a ojo de pez”. / El Portal de las Letras de Cuenca

Hay un perfil del personaje que lo vincula a la secretaría administrativa de la Escuela de Magisterio, en su antigua sede de la calle Astrana Marín, donde el terror de los alumnos por su forma rigurosa de aplicar a todo el mundo los rigores de la burocracia en forma de papeles, sellos, pólizas, certificados y demás invenciones propias del caso, rigor que se atemperaba de manera muy notable si quien había al otro del mostrador tenía unos ojos sugerentes, una mirada pícara o unas piernas bien torneadas, que él admiraba, piropeaba y lisonjeaba al hispánico modo, no sin algo de picardía verbal.

Y hay otro perfil, el que yo quiero destacar aquí, entre otros motivos porque es el que el me hizo relacionarme más directamente con él, el fotógrafo innovador, el que tenía en las manos las cámaras más avanzadas y los objetivos más audaces, siempre a la búsqueda del rincón conquense más original o del detalle artístico de mayor significación y detalle. Nadie como él fotografió la catedral, por cuyos rincones y capillas tenía bula para campar libremente mientras que sus imágenes espectaculares, sobre todo las que hacía con el objetivo ojo de pez, el único entonces existente en el gremio de fotógrafos locales, como esta que forma parte de mi colección particular y que aquí acompaño para recordatorio de los antiguos y conocimiento de los jóvenes.

Un día, Carlos Albendea colgó las cámaras. Por más que se lo pregunté, no hubo manera de conseguir una explicación convincente. Me he cansado, la fotografía ya me aburre, decía como monocorde respuesta. Hace unos años casi conseguí convencerlo de que sacara todos los negativos y recuperara algunas imágenes para hacer una exposición suficiente como para volver a revitalizar su trabajo de tanto tiempo. Casi lo conseguí pero no fue posible.

El leve entusiasmo que pareció mostrar se evaporó rápidamente y ya no hubo posibilidad alguna. Ni siquiera me quiso explicar en detalle qué había sido de su archivo personal. Espero que quien lo haya heredado lo trate con el necesario y respetuoso cuidado, el mismo que, creo yo, merece el recordatorio del amable cascarrabias que fue Carlos Albendea.

Foto Carlos Albendea

NOTA del BLOG.–Florencio Carlos Albendea Martín falleció el pasado 13 de marzo. Su esposa, María Delgado Serna, había muerto unos meses antes, el 21 de diciembre de 2016. Carlos Albendea fue uno de los fotógrafos  más importantes a la hora de aportar documentos gráficos para libros y publicaciones de la década de los 65 y 70. Publicó fotografías “a ojo de pez”, realmente sensacionales en el libro de Jesús Bermejo titulado “La Catedral” de Cuenca, así como en distintos programas y libros de la Semana Santa de Cuenca, entre ellos el publicado en 1976 por Publicón, de José Luis Muñoz y otros autores.

Destaca el Catálogo de la Exposición “Carlos Albendea”, retratos de Semana Santa 1969-1974″, celebrada en el Teatro Auditorio de Cuenca del 1 al 17 de abril de 1995, organizada por la entonces Ilustre Hermandad de Jesús Nazareno de El Salvador.

2 comentarios en “Imágenes de Carlos Albendea

  1. Mi mas sentido pesame a su familia,no hace ni unos meses que acompañando a mi padre Aurelio Cabañas nos encontramos en Carreteria y recordamos los tiempos en la secretaria de Magisterio,su aspecto jovial al igual que el de mi padre estuvimos bromeando sobre “los jovenes de Cuenca”…sirva esto de recordatorio para ambos…que en paz descansen!!!!

  2. Desearía, si a bien lo tienes, amigo Jose Vicente que publicaras alguna foto del fallecido Carlos Albendea, puesto que aunque he visto múltiples fotos hechas por él, no he tenido el gusto de ver ninguna de él. Repito, si tú o alguien que lea el blog y lea esto y la quiere publicar, le estaría muy agradecido. Un saludo Julio

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