Blanquinegros

Aquel 14 de junio de 1961 un grupo de mozalbetes íbamos camino de La Fuensanta de la mano de Félix Falcón, delantero centro a la antigua usanza, que metía goles a mansalva el C.D. Beneficencia, junto a Jaime Pinar y Peytaví, en el llamado campeonato “Apolonio Pérez” que disputaban equipos como el Trampolín, Obras Públicas, Amparo, San Antón, el recién creado entonces San José Obrero, Pedroñeras, Belmonte, Triana o Mota del Cuervo por citar a algunos de aquellos equipos que para nosotros eran el espejo de nuestra afición al fútbol, apoyados en la vallas de madera cruzadas a modo de aspa y de color blanco, en un terreno de juego de arena donde en ferias saltaban los caballos y durante la temporada lo hacía “la Balompédica”.

 Falcón nos llevó a aquellos mozalbetes de 10 y 11 años para ver “el partido de la temporada”: Carabanchel-Conquense, rezaban los carteles, aunque los que nos llamaba la atención eran las banderas colocadas en las puertas del campo, una de ellas blanca y negra. Aquella tarde de junio una riada humana se dirigía al campo de fútbol llamado de La Fuensanta. Nos llamaba la atención la cantidad de gabardinas y paraguas negros.

LOS PENALTIS DE SOTO FRENTE AL CARABANCHEL

El público voceaba y gritaba; el guardameta del Conquense impresionaba, pues vestía todo de negro, salvo unas rodilleras como de color hueso. Se llamaba Domenech y parecía mayor, pero cómo volaba. A un defensa que era un gigantón le llamaban Nene y a otro más regordete, Chiqui. Pero había un delantero de piel morena al que llamaban Soto que ese día se hizo famoso pues tiró dos penaltis y uno lo falló. La gente se metía mucho con el árbitro de camisa blanca y chaqueta negra, pues no dio válido un gol del Conquense. Al teminar el partido, con la tristeza de la gente caminando hacia San Antón, Falcón nos decía: “Otro año será”.

EN EL 61 CON DOMENECH, EN EL 70 CON PUÉRTOLAS Y EN EL 77 CON CAPARRÓS

Y fue en el 61, cuando llegó ese ascenso del 24 de junio, con los jugadores a hombros, y con Domenech aún de portero. Y luego en el 70, con Puértolas y los más de cien goles, y 27 partidos sin perder. Y en el campo del Boetticher, en Villaverde, donde el Conquense tenía nombre. Y más tarde en la misma Ciudad Deportiva, con Caparrós en las huestes balompédicas, junto a Miguel Ortiz, flamante concejal de Deportes. Yo no estuve en Linares, como José Luis Pinós, que nos envió crónicas y fotos, para dar la gran noticia del ascenso a Segunda B en otra fecha épica. Pero sí estuve en el “Santiago Bernabéu” junto a Antonio de Conca, otra de las plumas blanquinegras del periodismo conquense, y el omnipresente Pinós, en aquella mañana en la que nos quedamos en las puertas de la Segunda A.

 Las crónicas del Conquense siempre han tenido buenas plumas y voces, como lo fueron Jesús Sotos, Carlos Briones, José Luis Coll, Raúl del Pozo, Luis Calvo, Román de Lerma, Raúl Molina y Pedro Marzo, Salvador Ortega, José Luis Esteban, Emilio López Adalid, Pedro Eduardo Pérez, Nito, o desde Madrid Enrique Ojeda y Felipe Cobos (Mariano Gacimartín). Plumas y voces nuevas mantiene la llama en el relevo generacional.

2007: ASCENSO COMO CAMPEÓN DE TERCERA

Ayer, 24 de junio de 2007, muchos recuerdos nos venían a la memoria mientras primero José Luis, después Cristian y finalmente Javi Gómez, lograban ese brillante 3-0 frente al Negreira gallego, primer equipo gallego que pisaba La Fuensanta, pues el Compostela no vino en su día y ahí sigue en la Preferente gallega. En el mediodía de la fiesta blanquinegra era emotivo ver por La Fuensanta a leyendas vivas de la Balompédica como Mario Jiménez “Poli”, Evaristo, Mundo, Jaime Pinar, y a otros más recientes como Abarca, Félix, Zamora, Fraile, Carralero, Cava y tantos otros que debieron sentir la sana alegría de gozar con el juego de Víctor (y victoria), Cristian (el rubio del juego de oro), Javi Soria (el de los golazos y el juego arrollador), Juanma el equilibrista del balón, con Javi Gómez, el futbolista del triple salto mortal y el gol a gol, y José Luis, el delantero que quiso poner la guinda con sus 18 goles. Y Eduard, el portero invicto de la fase de ascenso, con el capitán Santi López, el ganador nato y neto, que no ha perdido ningún partido. Además de la pareja de centrales centrados –José Carlos Soria y Antonio–, firmes y seguros, con García Rubio por la izquierda con el corazón en un puño. Y Jesús todo terreno, con el veloz Futre que quiso poner su cuarto a espadas, junto a Berja, además de todo el plantel que completan Segovia, Sendoa, Juanjo, Luismi, Gil (de la saga de los Gil) y Lozano, que se sacó la espina del año pasado.

Y con todos ellos, el entrenador, Antonio Cuencazalillas, artífice de los mejores números del Conquense en su historia, avalado por el trabajo físico de Marcos “Kurri”, que se lo ha currado, y bien que se notó ayer, con Juan Nogal “el del agua milagrosa”. Ha sido el compendio de todo, bajo la dirección de Ángel Pérez y directiva. Si el equipo ayer escribió otra página gloriosa, la afición lo corroboró con su presencia en el estadio y en las calles. Lo decimos en voz alta: el Conquense, el mejor equipo de Tercera en España. Ya es de Segunda B de nuevo.

(EL DIA, 25 de junio de 2007)

Un comentario en “Blanquinegros

  1. Aquellos años vienen a mi recuerdo repetidamente.
    La gente con la que conviví y el cariño que encontré, hicieron que un segoviano desde entonces se sienta conquense.

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