Las Pinturas rupestres de Villar del Humo, en la I Exposición de Arte Prehistórico Español

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 25 DE ABRIL DE 2017 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2017/04/25/ser_cuenca/1493132772_496676.html

Se ha cumplido en el mes de marzo el centenario del descubrimiento de las Pinturas Rupestres de Villar del Humo, localizadas por el ayudante de Montes, Enrique O´Kelly. Al efecto el día 21 de abril se celebró en el Museo de Cuenca una jornada de homenaje y recuerdo al descubridor, con asistencia del viceconsejero de Cultura, Jesús Carrascosa, y la familia de Enrique O`Kelly, además de pronunciarse dos conferencias a cargo del doctor y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, Francisco Ruiz López, especialista en la materia y estudioso de este conjunto en particular y de Miguel San Nicolás, en este caso sobre la importancia del arte rupestre levantino.

Además, el pasado viernes, en “Hoy por Hoy Cuenca”, hablábamos con Gonzalo O’Kelly, uno de los nietos del descubridor de las pinturas rupestres de Villar del Humo, quien describía algunos testimonios descritos por su abuelo sobre el descubrimiento del abrigo en la Peña del Escrito.

Este martes, en Páginas de mi Desván, José Vicente Ávila recuerda también este Centenario de la aparición de las Pinturas Rupestres de Villar del Humo, a través de la Exposición de Arte Prehistórico Español celebrada en Madrid en 1921, y de la que ya se hizo eco hace seis años en su serie “Intrahistoria Conquense” publicada en prensa. Además aporta el dato de que un día como hoy, el 25 de abril de 1924, las pinturas rupestres de Villar del Humo fueron declaradas en la categoría de “monumento nacional”.

Cartel de la Exposición, de Francisco Benítez, que hizo trabajos de campo en Villar del Humo en 1918.
Cartel de la Exposición, de Francisco Benítez Mellado, que hizo trabajos de campo en Villar del Humo en 1918.

-Como bien dices, entre el 25 de mayo de 1921 y el mes de junio de ese año, se celebró por vez primera en el mundo la Exposición  de Arte Prehistórico Español en cuatro salas de la planta baja de la Biblioteca Nacional, en Madrid, que tuvo una gran repercusión por lo novedoso del arte rupestre, poco conocido entonces, que tenía su referencia en España en las cuevas de Altamira. Cuenca, que echaba su cuarto a espadas en el mundo de la cultura en aquellas calendas de los “felices veinte”, tuvo también un papel destacado con las fotografías y dibujos expuestos de las pinturas de Villar del Humo y de otros abrigos de la Serranía, que causaron la lógica sensación en el arte rupestre de la zona de Levante.

-Suponía todo un acontecimiento aquella muestra de arte rupestre español, que asistió la corte real y como se suele decir “la crem de la crem”, vamos la flor y nata…

-La Exposición fue inaugurada por los Reyes, Alfonso XIII y doña Victoria, la Reina María Cristina y la Infanta Isabel, con presencia de altas personalidades de “los felices veinte” y personajes que han pasado a la historia como el escritor José Martínez Ruiz “Azorín” y el escultor Mariano Benlliure. Como acto previo fue descubierto un busto del escultor tarraconense Julio Antonio, en los jardines de la Biblioteca, fallecido a los 30 años de edad, que dejó varias obras en Almadén, y en Madrid y Tarragona, principalmente. En la prensa de la época se escribía sobre el naciente arte rupestre que “no es necesario encarecer la enorme importancia que dicha Exposición tiene. El mayor elogio que de ella y de sus organizadores puede hacerse consiste en consignar que es la primera que se celebra en el mundo y que es España el país en que más brillantes manifestaciones del arte rupestre se encuentran”. Hay que tener en cuenta que hay una diferencia casi de medio siglo entre el descubrimiento de las cuevas de Altamira y de las pinturas rupestres de Villar del Humo.

Para la provincia de Cuenca debió ser todo un acicate y un reconocimiento la presencia del arte encontrado en Villar del Humo y expuesto en la Biblioteca Nacional de España.

-Efectivamente, Cuenca, la ciudad a veces tratada injustamente de fama tabernaria y levítica, ignorada y olvidada, en esos años de principios del siglo veinte, estaba presente en la Exposición con un amplio muestrario de su riqueza rupestre. Hacía pocos meses que el Arte Conquense pudo admirarse en el Ateneo de Madrid, como ya recogimos en otro programa, y ahora le llegaba el turno al Arte Prehistórico, que había sido descubierto en 1917 por Enrique O`Kelly y la colaboración de Juan Giménez de Aguilar, a la sazón cronista de la ciudad. En una comunicación en el Congreso de Bilbao de 1919, y bajo el título “Grutas sepulcrales de la provincia de Cuenca”, Giménez de Aguilar cita la comunicación que hizo en mayo de 1917 en el Congreso Científico de Sevilla sobre el descubrimiento con O´Kelly de las pinturas rupestres, en un viaje de prospección a Villar del Humo, acompañado también de Pablo Wernert.

Enrique O`Kelly a caballo por la Serranía. / Familia O'Kelly. / Ser Cuenca
Enrique O`Kelly a caballo por la Serranía. / Familia O’Kelly. / Ser Cuenca

-Parece que había alguna discrepancia o dudas sobre el mérito del descubrimiento de las pinturas, compartido por O´Kelly y Jiménez de Aguilar.

-Precisamente, en la información que ofrece “El Día de Cuenca” en junio de 1921, sobre la aportación de Cuenca a la Exposición de Arte Prehistórico Español, y sobre los “abrigos de la Peña del Escrito y Rambla del Enear”, se dice que “fueron descubiertas estas localizaciones de pinturas rupestres en 1917 por el ayudante de Montes, Sr. O’Kelly y el catedrático del Instituto de Cuenca, Juan Jiménez Aguilar. Este mismo comunicó al Jefe de trabajos de la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas” el descubrimiento invitando a que se hiciese su estudio detenido. De todos modos, aunque cabe destacar el trabajo de Jiménez de Aguilar y de los habitantes de Villar del Humo que hablaron con el ayudante de Montes, la mejor referencia está en el escrito dedicado a Juan Giménez de Aguilar, titulado “Arte rupestre en la provincia de Cuenca, publicado en el mes de marzo en el periódico conquense “El Progreso”, y reproducido por el semanario “El Liberal” el 4 de abril de 1917, que firma Enrique O’Kelly, ayudante de Montes, en el que comienza diciendo:

“Estando en Villar del Humo, pueblecito enclavado en el corazón de la Sierra y cuyo término, es indudablemente uno de los más pintorescos y abruptos, estando en este rincón de la Sierra, donde me llevaron mis deberes profesionales, oí citar incidentalmente durante una conversación con un vecino de aquel pueblo, el nombre de un paraje denominado “La Peña del Escrito”; pregunté a mi interlocutor si sabía de qué provenía tal denominación, manifestándome el interpelado, que de que en una roca de grandes proporciones, se veían así como letras….

Foto de O'Kelly en la Guía Larrañaga.
Foto de O’Kelly en la Guía Larrañaga.

Sin saber por qué, quizá influenciado por el recuerdo de la obra “El arte rupestre en España”, de Cabré, que días antes había estado hojeando con el señor Jiménez de Aguilar, en el Ateneo, relacioné el nombre “Peña del Escrito” con un abrigo de los que en la obra citada se describen, y enterado de su proximidad al sitio donde había de practicar mis trabajos al día siguiente, decidí visitarlo.

Impaciente, y con la corazonada de que iba a ver algo notable, recordé que en una conversación, sostenida en el Ateneo con el señor Jiménez de Aguilar, éste me dijo que no había noticia de que en la provincia de Cuenca existiesen manifestaciones de Arte rupestre, y recordé también que Cabré en su obra ya citada, hace igual afirmación.

Al día siguiente y después de terminado mi trabajo, me dirigí al sitio Peña del Escrito y… pero esto merece párrafo aparte.

En un pequeño valle, un vallejo, como se dice en el país, pobladísimo de pino pinaster, y a la izquierda del mismo, se alza un enorme macizo de rocas silíneas, de flancos perpendiculares en muchos sitios, y que con algunas soluciones de continuidad, alcanza una longitud de más de 300 metros, y en cuyo primer tercio y en el lugar más orientado al mediodía, descubrí el clásico abrigo con magníficas pinturas rupestres, representado animales diversos, toros, ciervos, etc., estando en mayor número, representaciones de la capra hispánica, característica de las pinturas en abrigos y cavernas de la época en que éstas que describo fueron hechas.

Asombra la corrección del dibujo y la naturalidad de las actitudes de los animales representados, no apreciándose en sus coloraciones roja y negra, los millares de años, sobre ellas pasados, pero sí la mano del hombre actual, pues muchas pinturas tienen señales evidentes de haberlas golpeado con piedras, para destruirlas, gracias a que el trabajo no fue metódico y no consiguieron su propósito, los autores, más que a medias.

Pinturas rupestres de Villar del Humo. / villaturcuenca.com
Pinturas rupestres de Villar del Humo. / villaturcuenca.com

Entre otras rocas, encontré vestigios de pinturas, muy mal conservadas, y sacando unas fotografías, de las más visibles, me marché por ser casi de noche, contentísimo de haber descubierto las primeras manifestaciones de Arte rupestre en la provincia de Cuenca, y pesaroso de no disponer de más tiempo, para hacer más investigaciones, que probablemente hubieran sido fructíferas.

Pero, en fin, las pinturas están ahí, ahora al ilustre cronista de Cuenca, competentísimo en estas materias, toca estudiarlas, y a mí esperar impaciente las lecciones del sabio maestro”.

Intuimos por tanto, que a partir de ese momento es cuando Giménez de Aguilar, el cronista de Cuenca experto en Arte coge las riendas y mueve todos los hilos, con una primera comunicación en el Congreso de Sevilla como has comentado. ¿Qué se fue haciendo luego por parte de la Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas?

-Bueno, pues la Comisión puso en marcha el grupo de trabajo que en agosto de 1918 acometió la copia y estudio de las localizaciones rupestres, formando parte de la expedición Mr. Paul Wernert y los alumnos Varela Hervias y Francisco Hernández-Pacheco, a los que se unió el citado Giménez de Aguilar, el profesor Eduardo Hernández Pacheco y el dibujante Benítez Mellado, que fue el autor del cartel de la Exposición de la que estamos hablando. Acamparon durante dos semanas junto a lugar de las pinturas en la Peña del Escrito y sus trabajos constituyeron una monografía inédita que causó sensación, sobre todo en esta Exposición de la Biblioteca Nacional. Villar del Humo, Cuenca y su Serranía daban brillo al “arte grabado o pintado en rocas.

El Día, 2011. Serie Intrahistoria Conquense, de José Vicente Avila
El Día, 2011. Serie Intrahistoria Conquense, de José Vicente Avila

-En ese trabajo de campo es en el que se hicieron las fotografías y dibujos de las pinturas rupestres de Villar del Humo, que fueron presentadas en Madrid, claro.

-Sí, sobre todo las fotografías de Hernández-Pacheco y los dibujos de Benítez Mellado, todo un experto en la materia. En la Exposición de 1921, y en las salas segunda y tercera se encontraba las reproducciones de obras de arte de las cuevas existentes en la zona de Levante, y en la que figuraban las siguientes fotos y grabados, tamaños del original, que podemos enumerar para que los oyentes tengan una idea:

  1. Fotografía de la cueva del Bullón en la Serranía de Cuenca, cliché y ampliación, de Francisco Hernández-Pacheco.
  2. La Peña del Escrito, en la Serranía de Cuenca. Cliché y ampliación de Francisco Hernández-Pacheco.
  3. Composición general con sus colores naturales, humedecida la roca, de la zona principal de la Peña del Escrito. Tamaño del original. Las figuras en negro expuestas enfrente, de la misma localidad o de las inmediaciones en el grupo pictórico de la serranía de Cuenca, son tal como se obtuvieron a la vista del original; el color de las figuras y del fondo se hizo en el laboratorio a la vista de muestras de la roca y de notas de color para cada figura.
  4. Sitio de conjunto principal de pinturas rupestres en la Peña del Escrito. Cliché y ampliación de Francisco Hernández-Pacheco.
  5. Figura tosca de caballos, de estilo neolítico de las covachas de la Rambla del Enear, Serranía de Cuenca.
  6. Ciervo de la parte izquierda de la Peña del Escrito.
  7. Jabalí de la parte izquierda de la Peña del Escrito.
  8. Covacha de la Rambla del Enear, que contiene las figuras de caballos y signos neolíticos aquí expuestos, juntamente con otras figuras naturalistas de edad paleolítica. Cliché y ampliación de Francisco Hernández-Pacheco.
  9. Signos neolíticos en la covacha ya referida.
  10. Toro representado en citada la covacha.
  11. Arquero disparando de la covacha de la Rambla del Enear.
  12. Figura estilizada de hombre que lleva sujeto un caballo, de estilo neogótico de las covachas de la Rambla del Enear.
  13. Ciervo, cierva herida, toro y cabra montés de la parte izquierda de la Peña del Escrito en la Serranía de Cuenca.
  14. Pareja de figuras humanas de estilo neolítico de la cueva del Bullón en la zona baja de la Rambla del Enear, Serranía de Cuenca.

    Detalle de una de las pinturas. / villaturcuenca.com
    Detalle de una de las pinturas. / villaturcuenca.com

Comentabas al inicio que las pinturas rupestres de Cuenca fueron declaradas monumento nacional en abril de 1924.

-Efectivamente, el 25 de abril de 1924, según una Real Orden de esa fecha se declaraba Monumento Nacional arquitectónico-artístico los abrigos con pinturas rupestres de la Peña del Escrito, Selva Pascuala, Cuevas de Marmalo y Castellón de los Machos, situados en la proximidad de la rambla del Enear, en la localidad de Villar del Humo. Como ya queda reflejado, las primeras pinturas fueron descubiertas en marzo de 1917 por el ayudante de Montes Enrique O’Kelly y años después fueron descubriendo otros abrigos Eduardo Hernández Pacheco,  Francisco Benítez Mellado (dibujante) y F. H. Pacheco de la Cuesta (ayudante). Es justo resaltar que Enrique O’Kelly no sólo descubrió y retrató las pinturas, sino que además parte de su trabajo gráfico fue publicado en la Guía Larrañaga y fue el auténtico impulsor de la fiesta del Árbol en Cuenca.

Dibujos de Enrique O'Kelly.
Dibujos de Enrique O’Kelly.

La búsqueda de nuevas pinturas nunca se dejó en esta zona tan importante de Villar del Humo y medio siglo después nuevas apariciones daban fruto a ese trabajo de investigación.

-Así es, casi cincuenta años después se descubrió un nuevo panel pintado. El maestro de Villar del Humo, Amado Ruiz Ferrer y algunos alumnos suyos, J. P. Ruiz, C. Ramiro, C. Esteban, C. Ruiz y J. J. Ramons, que conformaban el Grupo 278, descubrieron nuevas pinturas dentro del programa arqueológico de TVE “Misión Rescate”. Así, el 26 de marzo de 1968, y como recoge José Luis Muñoz en sus “Días del pasado”, en el Club Internacional de Prensa de Madrid se entregaron los trofeos de primavera de este programa “Misión Rescate”, a los estudiantes del colegio de Villar del Humo por el descubrimiento de nuevas pinturas rupestres en el término municipal de dicha localidad conquense. También debemos mencionar al vecino César López y a la gran investigadora arqueológica Anna Alonso, autora de varias publicaciones sobre estos hallazgos en la provincia de Cuenca. Destaca también el trabajo de “Investigación y puesta en valor del conjunto de Arte Rupestre de Villar del Humo, en unas Jornadas Arqueológicas, de Carmen Poyado, Juan Francisco Ruiz, Rubén Guillén, Daniel y Pablo León de Irujo.

Un arte rupestre levantino que en 1998 fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

-Como bien dices, estas pinturas rupestres fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en el conjunto del Arte Rupestre del Mediterráneo. Se agrupan en doce abrigos y representan 178 figuras de distintos animales, con dos estilos: el arte levantino y el arte esquemático, en diversos refugios como las citadas Peña del Escrito, Selva Pascuala y Peña del Castellar. Son pinturas que asombran y sobrecogen y que nos sitúan en la antigüedad, y ello bien merece una visita a este lugar tan pintoresco e importante como lo es Villar del Humo. Tampoco podemos olvidar que el 15 marzo 1996 y por un Decreto de la Junta de Comunidades se declaraba Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento, el abrigo con pintura rupestres de Selva Pascuala, de la Mano y el Sol, Marmalo III, Marmalo IV y Marmalo V, en Villar del Humo, que se unen así a los que luego fueron reconocidos Patrimonio de la Humanidad.

Tengo que terminar citando el trabajo del entusiasta Federico Campos, que escribió numerosos artículos en la prensa conquense sobre las pinturas de Selva Pascuala y el resto de Villar del Humo y de sus descubrimientos rupestres en Pajaroncillo y Valera de Arriba.

 

 

 

 

 

 

 

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