San Antonio, otra añeja fiesta de la Cuenca de arriba y abajo y provincial

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 13 DE JUNIO DE 2017 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2017/06/13/ser_cuenca/1497351603_988264.html

 “San Antonio… romería /  noches suaves estivales, /  van ganando los trigales; /  patrón de la soltería”.

Son ripios del “Tío Corujo” (Julián Velasco de Toledo, para más señas), quien daba cuenta de la actualidad conquense allá por los años veinte del siglo pasado, en la Prensa de Cuenca. Naturalmente, esta estrofa anuncia la fiesta de San Antonio de Padua del 13 de junio, de tanta tradición en la capital y en la provincia de Cuenca. Este martes y 13… de San Antonio, en Páginas de mi Desván, José Vicente Ávila recupera datos de la festividad de San Antonio de Padua, añeja costumbre, quizá con menos oropel y aire festivo que hace cien años, tanto en la ermita conocida como “San Antonio El Largo”, junto al cauce del río Moscas, como en la ermita de la Virgen de las Angustias, situada en los farallones rocosos de la Hoz del Júcar, donde existe una hermandad de San Antonio desde hace más de doscientos años.

La devoción a San Antonio de Padua es inmensa en Cuenca, pues aparte de honrarle en la ermita que lleva su nombre en San Antonio El Largo, también se le da culto en el santuario de las Angustias, donde cada 13 de junio se organizaba una procesión en el atrio y desde 2014 en el que se cumplió el 200 aniversario el cortejo sale de la iglesia de San Pedro. Remontándonos a los primeros años del pasado siglo veinte, he podido encontrar algunas referencias de  la devoción a San Antonio, con actos religiosos también en el convento de las Madres Concepcionistas, parroquia de San Esteban y Oratorio de la Esperanza, donde además existían los cepillos de San Antonio, bajo el título de “Pan de los Pobres”.

San Antonio de las Angustias. / Josevi
San Antonio de las Angustias. / Josevi

-Vamos a centrarnos primero en la celebración que tiene lugar en la ermita de las Angustias con esa hermandad antoniana de más de doscientos años.

-Como datos antiguos podemos citar, por ejemplo el 12 de junio de 1902, ya oscurecido, se entonó la salve en la ermita de las Angustias, y a continuación fue iluminado de manera especial el atrio para que tuviera lugar una verbena amenizada por la Banda de Música Provincial, seguida de fuegos artificiales. El día 13, festividad de San Antonio, a las ocho de la mañana la procesión del santo paduano salió de la ermita que da a la Hoz del Júcar y realizó el recorrido hasta el lugar denominado “El Calvario”. En el año 1903, como ya explicamos en su día en uno de nuestros programas, se produjo el fatal desenlace de la ejecución de un reo en la cárcel de Cuenca, situada en el Castillo, a pesar de que por todas las fuerzas políticas y sociales se había solicitado el indulto. El infortunado condenado a muerte,  muy joven por cierto y de nombre Ramón, que había acabado con la vida de su padre, fue ejecutado a las ocho de la mañana del día 12 de junio, y horas antes había salido de la ermita de San Antonio Abad (el otro San Antonio), actual parroquia de la Virgen de la Luz, la imagen del Santísimo Cristo de las Misericordias para acompañar al condenado en sus últimos momentos.

-Un hecho tan luctuoso y abominable como el de una ejecución venía a coincidir con esas fiestas de San Antonio, que antaño tenían cierto brillo.

-No había otra cosa, así que misa, música, verbena y cohetes. Pues bien, el verdugo había llegado a Cuenca  a las cinco y media de la mañana del día 12 en un tren procedente de Madrid, encaminándose hasta la cárcel, acompañado de dos guardias civiles y atravesando las calles semidesiertas ante la atenta mirada de algunos curiosos. A las ocho de la mañana se cumplió la sentencia y tras la ejecución se izó una bandera negra en la puerta de la cárcel, al tiempo que las campanas de la iglesia de San Pedro doblaban por la muerte del ajusticiado. Se suspendió la verbena de San Antonio en las Angustias, en señal de duelo, y el día 13 sólo se celebró la procesión y la misa…

Foto Josevi
Foto Josevi

Pero el día 14 de junio, por la noche, y en el atrio de las Angustias, tuvo lugar la verbena de San Antonio, amenizada por la Banda de Música, el encendido de una hoguera y de los fuegos artificiales. Como se suele decir, el muerto al hoyo y el vivo al bollo…

-Podíamos decir que la Cuenca alta celebraba a San Antonio en las Angustias y la Cuenca baja en San Antonio el Largo.

-Y así se viene haciendo hasta ahora, y no sólo ocurre con San Antonio, sino también con San Isidro de Arriba y Abajo, o en Semana Santa que tenemos dos hermandades de Huertos y dos Soledades. En 1922 se podía leer este suelto en “El Día de Cuenca”: “Anoche, en la plazoleta de las Angustias, que se llenó de público, se celebró la tradicional verbena de San Antonio, quemándose una colección de fuegos de artificio y donde no escaseó el buen humor de la gente joven. La Banda Municipal, que escuchó calurosos aplausos, ejecutó un ameno concierto de moderno repertorio”. En 1928, por ejemplo, la información era muy similar: “Anoche estuvo concurridísima la verbena de San Antonio en Las Angustias, asistiendo inmenso público que invadía los alrededores. Se quemaron bonitos fuegos artificiales, la iluminación con mucho gusto en el adorno y la Banda Municipal ejecutó un concierto musical que fue muy aplaudido. La fiesta duró hasta altas horas de la madrugada”.

Procesión de 2014 en el II Cenntenario. / Josevi
Procesión de 2014 en el II Centenario. / Foto: Josevi

-Has comentado que la Hermandad de San Antonio de las Angustias su doscientos aniversario recientemente.

– Efectivamente, de la celebración  en el Casco Antiguo se cumplieron 200 años en 2014 y por ello se organizó una procesión excepcional por parte de la Venerable Hermandad de San Antonio de Padua, adscrita en la ermita de Nuestra Señora de las Angustias. Se cumplía el II Centenario del traslado de la sagrada imagen del Santo de Padua desde el desaparecido convento de los padres franciscanos Descalzos a la actual ermita, así como de la fundación de la propia hermandad. Esta procesión la mayoría de las veces recorría el atrio de la ermita, hasta la Cruz de los Descalzos, y en otras ocasiones subía hasta la calle de Pilares y volvía a descender por un recorrido sinuoso de escalinatas. Desde que se cumplió ese II Centenario se ha decidido, con la venia municipal, que la procesión salga de San Pedro hasta la ermita de las Angustias, a las seis de la tarde, y así lo hará este martes y 13, repartiéndose el rollo de la caridad tras la misa.

San Antonio El Largo. Foto Ana Muñoz.
San Antonio El Largo. Foto Ana Muñoz.

-Nos vamos ahora hasta San Antonio el Largo, junto a la barriada de las Quinientas y el propio Paseo de San Antonio.

– En San Antonio El Largo la tradición, desde muy antiguo, era participar en la romería, en la que no faltaban los puestos de baratijas,  “confituras y torrados”. Para darnos idea de cómo era aquella romería tenemos que recordar que la casa-ermita de San Antonio El Largo, con santero incluido, quedaba muy lejos del centro de la ciudad, pues hasta 1960 no se inauguró la barriada del Obispo Laplana, es decir, las Quinientas y en la década de los 70 las 750 viviendas del Paseo de San Antonio y Avenida Reyes Católicos. En El Consultor Conquense de 1894, el término municipal de Cuenca, con 9.744 habitantes, se componía fuera de la población de cuatro cuarteles y doce distritos. El quinto distrito lo integraban la ermita de San Antonio y aledaños, además de las casas de la Vega Tordera, de María del Hoyo y Bella Vista (Buenavista en el decir popular), el Martinete y el Terminillo, y por ejemplo en el distrito sexto figuraban la Casa Blanca, la de Santa Ana, Molino, Batán y Fábrica de la Noguera de la Alameda.

(…) Estamos hablando de caseríos diseminados, con fincas de labor y agrícolas…

Así es. Como dato curioso, frente al caserío y ermita de San Antonio El Largo se encontraba la Fábrica de Paños, de los señores Peña Muñoz Hermanos, en la margen derecha del río Moscas. La fiesta de San Antonio constituía por tanto una auténtica romería, como también ocurría con la fiesta de San Isidro de Abajo. Los datos de la ermita de San Antonio, situada en un montículo de la Vega Tordera, nos llevan hacia 1770 y en la década de 1960-70 fue restaurada por iniciativa del entonces párroco de San José Obrero, Domingo Muelas, pues se encontraba en estado ruinoso.

Interior de la ermita de San Antonio el Largo en la fiesta de 1980, con la presencia del gobernador civil Antonio Casas. / Foto José Luis Pinós.
Interior de la ermita de San Antonio el Largo en la fiesta de 1980, con la presencia del gobernador civil Antonio Casas. / Foto José Luis Pinós.

-Podemos decir que a partir de entonces se revitaliza la fiesta anual de San Antonio en la ermita de su nombre.

-No cabe duda de que don Domingo Muelas y la propia Hermandad de San Antonio de Abajo la impulsaron y durante algunos años la procesión no sólo recorría el entorno de la ermita, sino que lo hizo por el Paseo de San Antonio, conocido tiempo atrás como el Antiguo Camino de la Mancha por los carreteros y conductores de diligencias camino del Sur. El Paseo de San Antonio dejó de ser paseo de paso, codo a codo con el ferrocarril, para convertirse en barriada luchadora y emprendedora. Viejos parajes son ya historia, como la reguera de Santa Ana o los solares donde se ubicaban contadas empresas de antaño, como la fábrica de maderas de Juana López San Juan y J. del Pozo, que tenían serrería mecánica en el número 20 del Paseo de San Antonio; o el almacén de leñas de Antonio Cebrián, en el número 4. Y al principio del Paseo, casa “La Pilarica”, que surtía a su distinguida clientela de vinos, licores y resoli. También a remediar sus males iban las gentes de Cuenca, allá por 1935, al Sanatorio Quirúrgico que en el Paseo de San Antonio número 10, atendían los doctores García Cubertoret y Miguel Suay Rubio.

Vista aérea de la década de los 60 en la que se aprecian la Avda. Reyes Católicos y el Paseo de San Antonio. / Pascual.
Vista aérea de la década de los 60 en la que se aprecian la Avda. Reyes Católicos y el Paseo de San Antonio. / Pascual.

-¿Cuándo comienza a tomar forma el Paseo de San Antonio como barriada integrada en la ciudad, con los nuevos edificios de las 750 viviendas?

-La barriada de San Antonio dio el gran estirón a partir de 1973, con la construcción de las 750 viviendas y fue en 1978 cuando aquella primera directiva de la Asociación  de Vecinos, presidida por Enrique López y completada con estos nombres, reivindicó la fiesta para el 13 de junio como día principal: Antonio Prieto Carretero, Teófilo Polo Marín, Luis Soriano Redondo, Raúl Huerta Sahuquillo, Ángel Pozuelo Martínez, Adolfo González Cerrillo, Alfonso Morillas Mazarío, Francisco Javier García Ruiz, Néstor López Vicente, Cipriano Lozano Carralero, Antonio Carrasco Huerta (que fundo la Hermandad de San Antonio en 1976) y Ángel Moya Pérez, tesorero, que además como buen ebanista hizo las andas para procesionar.

El Día de Cuenca, 1991.
El Día de Cuenca, 1991.

Durante dieciocho años las fiestas tuvieron brillo en la barriada, con sus Reinas y sus Damas, hasta 1996, aunque hoy en día las fiestas de esa zona de Cuenca están más centradas en Buenavista y Santa Ana el 26 de julio. No obstante, se mantiene la misa y procesión en San Antonio el Largo, por el recorrido habitual, y este martes el cortejo partirá a las siete y media de la tarde, con acompañamiento de la Banda de Música como viene siendo costumbre.

-Has citado al principio el “Pan de San Antonio” en los cepillos de algunas iglesias. ¿Qué podemos decir de estas peticiones al santo que dicen es casadero?

-“Lo” de los cepillos de San Antonio tiene su gracia, por los textos que aparecían junto a las monedas de papel o de plata en distintas iglesias y en la catedral, aunque no hemos encontrado alguna petición de novio o de novia. Los lampadarios han sustituido a aquellos cepillos de época en los que los “fieles”, entre comillas, expresaban sus agradecimientos y peticiones. En “El Correo Católico” de principios de siglo se publicaban largas relaciones de los textos que incluían en los cepillos, más conocidos como el “Pan de San Antonio”, instalados en la Catedral y en la Esperancilla. Hemos encontrado los textos más peculiares que se puedan pensar. Aquí van algunas pinceladas:

“San Antonio bendito: te doy los 25 céntimos que te ofrecí por hallar un objeto perdido, y te prometo una peseta si me concedes el favor que te pido”.

Cierto egoísmo se vislumbra en estas peticiones, como la siguiente: “Veinticinco céntimos te doy porque me has concedido un favor y no dejes de concederme cuando te pida”. Un tanto exigente se mostraba este peticionario:

 “San Antonio Bendito: Aquí te dejo diez pesetas para tus pobres: ruega para que el Señor me conceda su gracia, la permanencia final y una buena muerte”.

Pero a San Antonio no sólo iban a pedirle ayuda las mocitas casaderas o las madres agradecidas, o a dar gracias por haber encontrado un trozo de tela o la aguja en el pajar, sino que los había que tentaban la suerte y hasta la conseguían. Publicaba la prensa que, entre las monedas de papel y de plata, había cuatro recibos de lotería de Navidad, en los cuales se hace constar que el santo jugaba un real en cada uno de ellos. A las pruebas les remito porque en el periódico del 6 de mayo de 1905, en la lista del Pan de San Antonio, aparecen textos como los siguientes:

Capilla de la Esperanza: “Por la parte que San Antonio llevaba en el número 8.480 de la Lotería, doy diez pesetas”.

“Le doy a San Antonio cinco reales que le han tocado en el sorteo de Navidad de 1904”.

Cepillo de la Catedral: “San Antonio Bendito. Te ofrezco 25 céntimos de suerte en el número 12.033 del sorteo del 30 de marzo; su producto, si sale agraciado, para el pan de los pobres”.

¿Recuerdan ustedes aquella famosa frase de un tendero que anunciaba que “hoy no se fía, mañana sí”? Pues algún devoto la hacía patente en su petición:

 “San Antonio, un duro te ofrezco todos los meses si sacara lo que te pido. Ahora van dos reales”.

Y ya fuera del cepillo, en el cacumen del habla popular, la invocación ante el peligro. Un trabajador se encontraba limpiando los cristales del edificio de 104 plantas más alto de Nueva York, y con tan mala fortuna cayó del andamio, y en la caída exclamó: “¡San Antonio, sálvame!”. Y una mano milagrosa paró la caída del infortunado limpiacristales, pero con una pregunta: “¿San Antonio de qué?”  Ante la duda lo salvó… y aquí queda la moraleja.

Gaceta Conquense. 1987
Gaceta Conquense. 1987

-Este 13 de junio es también muy festivo en la provincia de Cuenca, tanto como fiesta local como de propia celebración costumbrista…

– La fiesta de San Antonio de Padua forma parte del calendario de tradiciones de nuestra provincia, pues son cerca de cuarenta los pueblos que celebran esta festividad del 13 de junio. Son entre otras, Albendea, Alcalá de la Vega, Aliaguilla, Arcos de la Cantera, Arcos de la Sierra, Buciegas, Cardenete, Carrascosa de Haro, Collados, Cólliga, Cueva del Hierro, La Frontera, Fuentelespino de Haro, Fuentes, Huerta del Marquesado, Laguna del Marquesado…

…Mariana, Mohorte, Moncalvillo de Huete, Portalrrubio de Guadamejud, Ribatajadilla, Salmeroncillos, Salvacañete (con San Antoñete al siguiente domingo de San Antonio), Sotos, El Tobar, Tórtola, Torrecilla, Valdecabras, Valdecolmenas de Arriba, Valparaíso de Abajo, Villanueva de los Escuderos, Villar del Saz de Arcas…

Villarejo del Espartal, Zafra de Záncara, Zarza de Tajo (con su “puñado”, limonada y garbanzos tostados) Zarzuela  y Talayuelas (con notables festejos taurinos en su coqueta plaza). Voy a contar la anécdota de Talayuelas en 1987.

(….) O sea, hace treinta años… ¿Qué pasó….?

Nos invitó a los toros un conocido hostelero de allí y acudimos el maderero Pedro Gascón, ya fallecido;  Pedro Boni y yo. Al llegar a Talayuelas no había casi nadie en la calle ni en los bares. Estaba todo el pueblo en la coqueta plaza de toros, pues resulta que la entrada era gratuita. Llegamos y no pudimos pasar porque estaban llenos hasta los vomitorios. Dábamos golpes en la puerta de cuadrillas y como si nada. Se oían muchos murmullos. De repente, aparece una banda de música de un pueblo valenciano, que llegaba tarde, con un director muy peculiar que parecía un animador, y con ellos delante caminaban un par de concejales llevando a las Damas de las Fiestas… Abren la puerta de cuadrillas y dice Pedro Boni, cogeros del brazo de las chicas… y allí entramos los tres en el ruedo al bracete de las damas y con dos guardias civiles que nos mandaron entrar al callejón.

(… Imagino la escena….)

El alcalde, Juan Cruz, ya fallecido, y el gobernador civil, Mazarrasa, que estaba allí, pues tenía plaza de secretario del pueblo, nos dijeron que subiésemos a la presidencia, pero nos quedamos en el callejón donde las mozas del pueblo nos regaron con vino. Salimos de la plaza del brazo de las damas, a petición del alcalde,  y terminamos los tres bailando en el salón de actos del ayuntamiento junto al director de la banda Paquito el chocolatero, en aquel memorable día de San Antonio.

Subasta del rollo de San Antonio en Molinos de Papel. / Josevi
Subasta del rollo de San Antonio en Molinos de Papel. / Josevi

-Terminamos el programa con otra tradicional fiesta de San Antonio en Molinos de Papel… que cambió de fecha…

– La población de Molinos de Papel, anejo del pintoresco pueblo de Palomera, celebra su tradicional fiesta de San Antonio de Padua el siguiente domingo de la festividad del 13 de junio. La procesión-romería sale desde la iglesia-panteón de Molinos de Papel y recorre parte de la pequeña localidad. Se trata de una sencilla fiesta de antigua tradición, que a veces ha coincido con el Corpus Christi. San Antonio vuelve a la iglesia-panteón y las gentes del Molino, de Palomera y de las huertas del Huécar, y numerosas de Cuenca, recogen la caridad del santo, el panecillo de anís que reparten los hermanos de San Antonio, y se subastan roscones parecidos el de Reyes, en tanto que la campana sigue tañendo con ecos de rocas de una y mil formas, en la que sobre una de ellas se levanta este Molino de papel de otras épocas doradas de la Cuenca de las alfombras y el papel artesano. Molinos de Papel y su hermoso Panteón fue visitado el 7 de junio de 1462 por Felipe IV, rey que permaneció en Cuenca un mes largo. El Molino y la Virgen del Trapo son referencias obligadas en la historia de la localidad tan cercana a Cuenca.

 

 

 

 

 

3 comentarios en “San Antonio, otra añeja fiesta de la Cuenca de arriba y abajo y provincial

  1. Estimado Julio, creo que por las fechas, no pudo ser Antonio López Guerra el verdugo que ejecutó a los dos ajusticiados en Cuenca, habida cuenta que según la película “Mis queridos Verdugos”, aparecen los tres que usted dice, pero el tal Antonio, nació en 1913, y el ajusticiado que dice José Vicente, creo recordar que lo fue en el 1.903. En cuanto al cestero de la beneficencia acusado de matar a la monja, ya tengo dudas, porque en el libro de la Semana Santa de Cuenca, no dice ninguna fecha Un saludo
    Rocío

  2. Se me ha olvidado decir en el anterior correo, que por aquella época, había en España tres verdugos, cada uno de los cuales se encargaba de justiciar a reos de una parte del país. En a zona de Madrid, que es la que le correspondía a Cuenca, el verdugo se llamaba Antonio López Guerra, que fue el encargado de ajusticiar a los dos pobres de los que hablamos. El cestero de la casa de la beneficencia, y el que comenta Jose Vicente.

  3. En el libro sobre la Semana Santa de Cuenca, publicado en el año 1.976, y en el apartado a la Archicofradía de Paz y Caridad del Jueves Santo, también se habla del acompañamiento que “el Cristillo” hizo a un reo. El último. Se trataba de un joven acusado de haber dado muerte a una monja de la Casa de la Beneficencia. ¡ Curiosidades de la Cuenca profunda !
    Julio

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