Historias de la Vuelta a su paso por Cuenca (y II)

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 20 DE JUNIO DE 2017 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2017/06/20/ser_cuenca/1497961044_302781.html

  Poco más de dos meses faltan para que el 25 de agosto llegue a Cuenca la Vuelta a España con la etapa Lliria-Cuenca, la más larga de la competición ciclista, con 205 kilómetros de recorrido, pasando por Santa Cruz de Moya, Fuentelespino de Moya, Boniches, Carboneras, Fuentes y Cuenca, y realizar ese vistoso circuito por el Casco Antiguo y la Hoz del Huécar, por el Camino de los Jeróminos, cueva del Fraile, carretera de Palomera y llegada a la meta en la calle Hermanos Becerril tras el paso por la Puerta de Valencia.  Estos días, el Ayuntamiento de Cuenca, a través del Centro Joven, busca voluntarios que puedan colaborar en la organización de esta etapa y como ya hemos referido en otra ocasión, los interesados pueden inscribirse en el Centro Joven hasta el próximo 30 de junio.

En uno de los programas de Páginas de mi Desván del mes de enero, José Vicente Ávila nos recordaba las primeras llegadas a Cuenca de la Vuelta en la década de los cincuenta. En esta ocasión nos centramos las pequeñas historias de esas llegadas o salidas de etapa de la Vuelta de la década de los sesenta y las de los años 1973, 1978, 1983, 1996, 2000 y 2006

 

Comenzamos nuestro recorrido radiofónico en 1963, cinco años después de la presencia en Cuenca de la denominada “serpiente multicolor”…

– Los ciclistas volvían a Cuenca, cinco años después, el 13 de mayo de 1963. Y no lo hicieron a bordo de sus bicicletas, sino en coche o en tren, porque se trataba de la decimocuarta etapa Cuenca-Madrid, de 177 kilómetros, que había terminado el día anterior en Valencia. Los ciclistas durmieron en la ciudad del Turia y muy tempranito salieron hacia Cuenca para comenzar la etapa Cuenca-Madrid, penúltima de la Vuelta-63, que ganaría Anquetil, que fue el líder absoluto de la prueba. La mayoría de los corredores viajó en el tren, con lo que tuvieron que salir de Valencia a las cinco de la madrugada. Tanto duró el viaje que algunos corredores creían que no iban a llegar nunca, sobre todo el ”farolillo rojo”, Rossel, que hacía bromas a propósito en el diario ”Marca”: ”Es una etapa mixta, primero en mercancías y luego en bicicleta. Yo he ido en el furgón de cola”. Anquetil salía desde Cuenca vestido de amarillo, pero se le notaba enfadado porque la noche anterior le habían robado en el hotel de Valencia el maillot amarillo que solía coleccionar. Llevaba catorce y le dejaron en trece… aunque ganó la Vuelta.

Aquellas subidas en el inicio de las ciestas de Cabrejas. Imagen de aquellos años 60. Foto Pascual
Aquellas subidas en el inicio de las ciestas de Cabrejas. Imagen de aquellos años 60. Foto Pascual

-¿Qué más sabemos de la intrahistoria de aquella etapa Madrid-Cuenca de 1963?

-A propósito de esa etapa en tren y bicicleta, el cronista de ”Marca”, Rafael Martínez Gandía, escribía entre otras cosas: ”En gracia a la mayor amenidad y distracción de la Vuelta, la etapa de hoy se dividía en dos partes: una contra la vía y la otra en línea, o sea corriente, sobre las bicicletas. Es decir, que la primera etapa ha sido en tren, desde Valencia a Cuenca, llegando todos al mismo tiempo o, por decirlo técnicamente, ex-aquo. A la Vuelta a España se le pueden negar muchas cosas, pero hay que reconocerle toda la originalidad que merece y no es poca”. Anquetil se puso el maillot amarillo para no quitárselo ya”. Sobre la etapa Cuenca-Madrid, que se iniciaba a mediodía desde nuestra ciudad con 68 corredores y muchísimo público en la salida, se puede decir que fue un tranquilo paseo de los ciclistas con ganas de terminar la Vuelta, ya que sólo quedaba la etapa Madrid-Madrid, en el circuito de la Casa de Campo, que registró la presencia de unos 300.000 aficionados.

-Por aquí hemos podido leer que en el año 1965 el ciclista Martín Piñera fue el héroe de Cuenca…

-Escucha la noticia destacada que dio la vuelta a España y nunca mejor dicho: ”43 corredores repescados. La Vuelta estuvo a punto de quedarse sin ciclistas al llegar a Cuenca”. Con estos titulares, a cinco columnas, el diario ”Marca” abría su primera página para resaltar la gesta de un corredor modesto, el santanderino Manuel Martín Piñera, que llegó en solitario a Cuenca, con una sustanciosa ventaja y con veinte minutos de adelanto sobre el horario previsto, de ahí que la organización tuviese que echar mano del artículo 31 del Reglamento de la Vuelta Ciclista a España para aumentar el porcentaje del cierre de control para repescar a 43 corredores que habían quedado fuera, ya que eran 83 los que habían iniciado la salida en esta sexta etapa Madrid-Cuenca (161 kilómetros) que se desarrollaba el 4 de mayo de 1965.

Manuel Martín Piñera, ganador en Cuenca en 1965. / sitiodeciclismo.ne
Manuel Martín Piñera, ganador en Cuenca en 1965. / sitiodeciclismo.ne

-Una etapa para recordar, sin duda alguna por esa hazaña de Piñera.

 -Yo la recuerdo muy bien, porque tenía 15 años y junto a otros amigos estuvimos al lado del ciclista. La etapa se había iniciado en Madrid y José Carrasco escribía: ”Hoy pudo darse ese esperado y deseado vuelco en los 161 kilómetros a cubrir entre Madrid y Cuenca. El trazado ofrecía bastantes oportunidades, que se vieron respaldadas por un día magnífico y un vientecillo que aminoró la fuerza del sol. Que no se aprovechó en las dimensiones que hizo pensar daría resultado el trabajo llevado a cabo por Pérez Francés y Van Looy con sus continuos intentos por salir del pelotón. El líder Poulidor aguantó bien la etapa, pero la gesta de Martín Piñera, que se escapó en solitario a cien kilómetros de la meta en Cuenca, pasaría a los anales de la historia de la Vuelta, como bien lo refleja Chico Pérez:

José Vicente Avila entrevistando a Chico Pérez. Foto Pinós.
José Vicente Avila entrevistando a Chico Pérez. Foto Pinós.

 ”En la sexta etapa que se corrió entre Madrid y Cuenca, se rodó muy rápido, ya que la media del triunfador, Manuel Martín Piñera, fue de 42,155 kilómetros a la hora. Aparte de la victoria del bravo corredor Martín Piñera –que consiguió su triunfo, como en él era habitual, tras una fuga en solitario, en esta ocasión de 101 kilómetros, con 01’50” sobre el segundo clasificado, el granadino Joaquín Galera–, hay que citar otro hecho importante…

…Fue el ataque que contra el líder, Poulidor, lanzó Pérez Francés a 65 kilómetros de la meta. Pérez Francés salió del grupo en compañía de Van Looy. Pronto, gracias al trabajo del español, los dos fugados se situaron a más de un minuto del grupo del líder. Era una ocasión propicia para asestar un duro golpe a Poulidor; sin embargo, la no colaboración de Van Looy hizo que el esfuerzo de Pérez Francés no tuviera el fruto apetecido, que era sacar un tiempo importante al líder”.

Pero aparte de estos escarceos, el gran protagonista de la etapa era Martín Piñera, que a gran velocidad iba pasando en solitario por los distintos pueblos de Cuenca, ganándose el aplauso del numeroso público que se congregaba en las poblaciones y cruces de paso. ¿Cómo esperaba Cuenca la llegada de los ciclistas y en especial del escapado Martín Piñera? El periódico ”Ofensiva-Diario de Cuenca” lo explicaba en sus páginas, en la reseña de Antonio de Conca:

 ”Con veinte minutos de adelanto sobre la hora fijada llegó ayer tarde a Cuenca la XX edición de la Vuelta ciclista a España. La expectación que despertó entre los aficionados a las ruedas de tubulares, tuvo el fiel reflejo en la inmensa cantidad de público que ya con bastante anticipación se fue acomodando sobre las márgenes de las calles para poder presenciar con comodidad el fugaz paso de los ”forzados de la ruta”. Esto ocurrió con los que no tenían ningún medio de transporte para salir a recibir a la caravana a las afueras de la ciudad.

 Los que pudieron contar con un coche, con una moto o hasta incluso con una bicicleta, se lanzaron a la carretera y se desplazaron al pinar de Jábaga, a la cuesta de Uclés, a la de Cabrejas y hasta Tarancón, para desde allí, seguir la carrera”.

Historia de la Vuelta por Cuenca, escrita por José Vicente Avila.
Historia de la Vuelta por Cuenca, escrita por José Vicente Avila.

”Los minutos fueron transcurriendo lentamente bajo un sol que caía de verdad, presentándose por fin, a las seis menos diez de la tarde en la meta de Reyes Católicos, y en solitario, el corredor del equipo Kas, dorsal número 38, Martín Piñera, cuya presencia fue acogida por nutridos y calurosos aplausos del numeroso público estacionado en los alrededores de la meta”.

La entrega de maillots y ramos de flores corrió a cargo de bellas conquenses ataviadas con el traje regional, recibiendo Piñera el encendido aplauso del público que abarrotaba la Avenida de los Reyes Católicos, mientras que Poulidor se colocaba una vez más el jersey amarillo de líder. En la misma línea de meta, el vencedor se mostraba muy emocionado cuando se le preguntaba sobre el recibimiento que le habían hecho los conquenses:

”Estoy muy satisfecho y sobre todo emocionado. Verdaderamente estoy orgulloso de haber vencido en Cuenca, sobre todo cuando se trata de un corredor modesto como yo”. Martín Piñera es un muchachote serio y sobre todo modesto, que está dirigido por Dalmacio Langarica. Le preguntamos que a quién dedica el triunfo, escribe de Conca: ”Mis victorias siempre las brindo a los españoles y a los santanderinos, pero en esta ocasión tengo especial interés en dedicarla a la casa Kas y muy especialmente a mi madre”.

El Ayuntamiento ofreció un vino de honor en el Mesón Casas Colgadas a los organizadores de la Vuelta y periodistas acompañantes, ”que mostraron su sorpresa ante el espectáculo que desde el Mesón presenta la Hoz iluminada del Huécar”.  Al día siguiente, 5 de mayo, los corredores madrugaban para salir desde Cuenca en autocares con dirección a Albacete, donde estaba previsto que se diese la salida a la séptima etapa, Albacete-Benidorm.

-El gran triunfo de Martín Piñera y el recibimiento de los conquenses propició que la Vuelta llegase a Cuenca un año después, en 1966.

-La Vuelta volvió a Cuenca, pero no como final de etapa, sino como inicio, el domingo 1 de mayo de 1966. La tercera etapa, entre Benidorm y Valencia, la había ganado Momeñe, que salía desde Cuenca con el maillot amarillo. José Carrasco, en su amplia crónica en ”Marca”, que titulaba ”De Cuenca a Tarancón”, escribía entre otras cosas: El punto de partida es Cuenca, donde, como siempre, tuvo franca acogida la Vuelta. Y como si el desplazamiento de Valencia-Cuenca les hubiese fatigado más de lo esperado, también los corredores montaron el desenlace de la etapa en dos sectores: Cuenca-Tarancón, dedicado al reposo, y Tarancón-Madrid, de mayor actividad, que les lleva al centro del pueblo y en cuya cima estaba situada la meta volante. La salida de Ramón Sáez animó el cotarro coronando la cuesta de la Bolita, entre la cerrada ovación de los taranconeros, que en este domingo soleado de mayo se habían echado a la calle para animar a los ciclistas. Lo mismo ocurría en el resto del trayecto hasta la llegada al estadio de Vallehermoso, donde estaba instalada la meta.

Meta en la Plaza Mayor en 1973.
Meta en la Plaza Mayor en 1973.

-Según vamos viendo en los libros recorridos de la Vuelta hasta el año 1973 no volvió a Cuenca el gran espectáculo del ciclismo.

-Efectivamente tuvieron que pasar siete años para que la Vuelta retornase a Cuenca pese a que un conquense, Luis Ocaña, ganaría la ronda de 1970. La cuarta etapa, Alcázar de San Juan-Cuenca, de 169 kilómetros, tuvo como escenario de meta la Plaza Mayor, con triunfo del belga Deschoenmaecker seguido de Pesarrodona y Eddy Merchx. En aquella Vuelta participaron los conquenses Luis Ocaña y Jaime Huélamo, lo que era todo un acontecimiento para la ciudad y por ello fueron muchas las pancartas de ánimo para ambos, sobre todo en la línea de meta, ese día 30 de abril. Al día siguiente, 1 de mayo, se disputó la etapa Cuenca-Teruel, que fue ganada por el holandés Karstens.

Luis Ocaña junto a Rafael Araque. Foto Pérez.
Luis Ocaña junto a Rafael Araque. Foto Pérez.

-La nueva cita con el gran espectáculo de la Vuelta, que poco a poco iba ganando en mayor participación fue en 1978.

-Cinco años más tarde, y con la expectación que cabía esperar, la Vuelta llegó de nuevo  a Cuenca. Fue el 2 de mayo de 1978 y se trataba de la etapa Torrejón de Ardoz-Cuenca, de 160 kilómetros de recorrido, también con meta en la Plaza Mayor, donde Domingo Perurena se alzó con el triunfo. La octava etapa se desarrolló entre Cuenca y Benicasim, con victoria para Van Katwijk. De nuevo el público abarrotó la Plaza Mayor y toda la subida desde Andrés de Cabrera y Alfonso VIII.

Pasarían otros cinco años para tener de nuevo en Cuenca a la serpiente multicolor….

– En 1983, la televisión fue protagonista con la llegada en directo del ganador de la etapa Almusafes-Cuenca (de 235 kms.), Juan Fernández a la Plaza Mayor, con todo el pintoresco paisaje de la subida, no faltando la lluvia, aunque escampó con la llegada de los corredores. La Vuelta ofrecía muchos atractivos, aparte del ciclista, con la presencia de famosos personajes, entre ellos Bibi Andersen. La etapa siguiente, Cuenca-Teruel, con mucho público en el trayecto de la Serranía conquense, un auténtico rompepiernas, fue para el belga Vanderaerden. Allí en la meta estábamos José Luis Pinós y yo, y de ello hay imágenes en el resumen de TVE.

Jaime Huélamo, el recordado ciclista conquense de Nohales.
Jaime Huélamo, el recordado ciclista conquense de Nohales.

-La siguiente llegada a Cuenca de la Vuelta nos lleva ya nada menos que a 1996…

-Efectivamente tuvieron que pasar nada menos que trece años para que volviese a Cuenca la Vuelta. Fue en 1996 con la etapa  Valencia-Cuenca, que transcurrió el domingo 8 de septiembre, tras un recorrido de 205 kilómetros, con desvío de los ciclistas tras pasar por Utiel, hacia Mira, Cardenete, Carboneras de Guadazaón y Cuenca, con meta en la calle Hermanos Becerril, por vez primera, tras recorrido por Carretería. El ganador fue el italiano Nicola Minali, registrándose una caída en la llegada. El lunes 9 se celebró la etapa Cuenca-Albacete con triunfo de Laurent Jalabert.

Nos vamos al comienzo del siglo actual, al año 2000, para la presencia de nuevo en Cuenca de la Vuelta.

-En el año 2000, el 27 de septiembre, la Vuelta tuvo de nuevo protagonismo en Cuenca con la etapa Albacete-Cuenca, de 154 kilómetros, con recorrido final por el Casco Antiguo y los bellos parajes de la Hoz, con dura pugna entre Roberto Heras y Óscar Sevilla. La etapa registró dos caídas por la Hoz de Santi Blanco, llegando como líder a la meta de Hermanos Becerril el italiano Filippo Simeón, que se bajó de la bicicleta y entró con ella en alto, en un gesto inusual, que él manifestó como un canto a la paz. Al día siguiente se disputó la etapa Cuenca-Guadalajara.

José Vicente Avila charlando con Roberto Heras. Foto Pinós.
José Vicente Avila charlando con Roberto Heras. Foto Pinós.

-La penúltima llegada que hemos tenido en la Vuelta fue en 2003, y además en vísperas de la Vaquilla de San Mateo.

-Fue el 17 de septiembre de ese 2003 con la etapa Utiel-Cuenca, y de nuevo el gran espectáculo de ver a los ciclistas por la Hoz del Huécar, un día antes del comienzo de la Vaquilla. En aquella ocasión escribí un comentario que saco a colación:

“Ha sido la semana de la doble “V”: Vuelta y Vaca. Carreras de bicicletas y carreras de mozos por el Casco Antiguo de la ciudad. Antes de los cuatro días de vaquillas hemos tenido esa llegada de la Vuelta a España, con la etapa Utiel-Cuenca. Una etapa que transcurrió con una gran velocidad por parte de los ciclistas por las carreteras de la Valencia castellana y de la Cuenca valenciana, para entrar en la ciudad por la barriada de las Quinientas, que ya son más de mil, y ascender a la Ciudad Fortificada, Patrimonio de la Humanidad.

 Todo el mundo pudo contemplar de nuevo la belleza de Cuenca a través de la televisión, además de la emoción que propiciaban los propios ciclistas para conocer, casi en el último momento, que el alemán Erik Zabel iba a ser el vencedor. Y en las declaraciones, piropos a Cuenca como paisaje, y dureza para el recorrido, pero que es el valor añadido de la prueba, porque si no hay dificultades el triunfo apenas es relevante.

El paisaje prendió en ciclistas y acompañantes una vez más. Escuchamos por ejemplo, al entrenador del Deportivo de La Coruña, Irureta, hablar de las bellezas de Cuenca que pudo observar desde Grecia. Se lo contaba a José Ramón de la Morena en el programa “El Larguero” de la Cadena Ser que agotó todas las entradas del Teatro Auditorio, desde donde también Pepe Domingo Castaños hizo un canto a Cuenca, para poner el broche al programa, o esa canción del personaje “El Mago de Voz” cantando a Cuenca y su deporte, y  a la Vuelta en general, con la música de “Doña Asunción” de José Luis Perales.

Imágenes de Cuenca en televisión que transmiten belleza y magnífica crónica en el diario “El País” de Carlos Arribas, contando la etapa y hablando de Cuenca, sus monumentos, su arte y gastronomía, recuperando con ello esas crónicas viajeras que ponen el contrapunto al hecho que se cuenta y al lugar donde se desarrolla. Enhorabuena, colega Carlos Arribas, escribía yo en “El Tin-Tan de Mangana”.

-No cabe duda de que el gran espectáculo ciclista que ha vivido Cuenca con el ciclismo fue en el año 2006 con la etapa Guadalajara-Cuenca, la contrarreloj por las Hoces y la salida Motilla-Almusafes.

-Aquel septiembre fue maravilloso como dice la canción, pero con la presencia de la Vuelta durante tres días y las retransmisiones de la televisión dieron una gran imagen de Cuenca a todo el mundo, tanto por la llegada desde Guadalajara, el día 8, con el paso por la Hoz del Huécar, con triunfo de Samuel Sánchez,  en la meta de Hermanos Becerril, y la contrarreloj Cuenca-Cuenca, de 33 kilómetros, por las Hoces de Cuenca, el día 9 de septiembre. Todo un espectáculo y muchas horas de televisión. Ganó la contrarreloj el inglés David Millar, y como líder en ambas fechas se mantuvo Alejandro Valverde, al igual que en la etapa Motilla del Palancar-Almusafes, en la que venció Robert Foster. En verdad que Cuenca vibró con el ciclismo y esto lo iremos valorando aún más con el paso de los años. Hasta 2014 los ciclistas de la Vuelta no volvieron por tierras de Cuenca con la salida de la etapa Carboneras de Guadazaon-Valdelinares del 31 de agosto. Ahora esperamos como agua de mayo esa etapa Lliria-Cuenca del 25 de agosto, que hará que la feria se celebre del 24 de agosto al 3 de septiembre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario