Damián vuelve por Navidad (2008)

Si el anterior fin de semana la nieve fue protagonista y cubrió la ciudad como una postal navideña, en este penúltimo fin de semana ha sido el sol el que se ha asomado a esta Cuenca belenística, preparada ya para la Nochebuena y la Navidad, que tenemos a la vuelta de dos días. La ciudad luce galas navideñas y desde el mismo Cerro de la Majestad la estrella sin cometa se ha posado como reza la letra del villancico conquense de Agapito Salamanca: “Sobre el Cerro del Socorro / se han posado las estrellas / y el Niño Jesús al Corro / está jugando con ellas”. Estas vísperas festivas del “vuelve a casa por Navidad” con aguinaldos por doquier, cenas de empresas y amigos, tiene en este lunes 22 de los dos patitos su día mágico que empieza siendo el de la ilusión y termina como deben empezar todos los días, por el de la salud. El soniquete de los niños de San Ildefonso cantando los números es casi como un villancico excepcional, con su música universalizada.

Imaginamos a los políticos de turno cantando proyectos y noticias con la música del sorteo navideño: “¡El Ave Madrid-Valencia por Cuenca! ¡¡En 2010 por la Estrella!!. ¡La Autovía Cuenca-Albacete! ¡¡En 2014!! ¡La Autovía A-40 hasta Tarancón! ¡¡El año que viene!! ¡La Autovía A-40 Cuenca-Maqueda! ¡¡En 200 y pico!! ¡La Autovía Cuenca-Teruel! ¡¡Entre galgos y podencos!! Y así podríamos seguir con la pedrea de proyectos inacabados y no empezados, que afectan a nuestra ciudad y provincia. Es bueno el final de año para hacer reflexión y sentir esos deseos de hacer cosas con el “año nuevo, vida nueva”.

Pero no todo son luces de colores, belenes, “papás noeles” y turrones. El paisaje de Cuenca, que vemos a diario con sus cambios de tonalidades horarias, lo tenemos con todo su esplendor otoñal e invernal en la magna Exposición de Acuarelas que Damián de Dios cuelga en el Centro Cultural de CCM, en Carretería, desde el pasado día 9 y hasta el próximo 30 de diciembre. Damián ha vuelto por Navidad con sus acuarelas y se ha salido del cuadro. Espectacular. Más que caballete y pinceles parece que sus dedos han apretado una máquina digital de alta resolución y ha trazado los megapixeles como puntitos; el pincel no ha dejado correr la pintura de la acuarela, sino que se ha parado para ahondar en el detalle, en el trazo, dejando incluso los blancos de papel para la nieve de sus paisajes, que son gigantescos chritsmas de Navidad. La iglesia conventual de las Concepcionistas, las huertas de la Hoz del Júcar nevada, las Casas Colgadas cubiertas del blanco manto…

Los oros del otoño, amarillo refulgente o amarillo viejo, entre las hileras de chopos por las que discurre el Júcar, sus panorámicas desde la Hoz, festoneada de rocas y verdor. Una maravilla. Damián se ha echado el caballete al hombro y ha hecho camino al pintar por las sendas de Cuenca; ha bajado hasta la presa de San Antón para pintar el puente de abajo arriba, en una visión novedosa para el paseante. Cuenca a sus pies y Cuenca vertical por San Martín, con sus rascacielos de una y mil ventanas y ventanucos, chimenas humeantes y chimeneas enhiestas. Amarillos, blancos, grises, verdes. Pasen y vean esta nueva exposición de acuarelas de un pintor de Cuenca que tiene en su cabeza pintar en un cartel de Semana Santa a Jesús del Puente subiendo por Palafox, entre las primeras luces de la tarde de Jueves Santo, tras ver unas imágenes en directo por CNC y escuchar un comentario. (Pero esto, Damián, es otra historia, ya sabes). Desde esta exposición tan íntima de Cuenca, ¡Feliz Navidad! y suerte en este lunes 22 de la Ilusión. (Y de la salud).

(EL DIA, 22-12-2008)

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