La Cuenca emigrante fundó su Casa en Barcelona, uniendo lazos afectivos y culturales

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 10 DE OCTUBRE DE 2017 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2017/10/10/ser_cuenca/1507647349_891381.html

En estas fechas en que todas las miradas están puestas en Cataluña, por las razones que todos conocemos, y para este programa de Páginas de mi Desván, José Vicente Avila nos trae un título ciertamente sugestivo: “La Cuenca emigrante fundó su Casa en Barcelona, uniendo lazos afectivos y culturales”.  Así, en un repaso a vuela pluma, nos recuerda que en 1960 se fundó la Casa de Cuenca y que la actual se estrenó en octubre de 1967, por lo que cumple 50 años. En 1962 una embajada artística de Cuenca actuó en el Teatro Barcelona. Nos trae personajes de Cuenca en la Ciudad Condal como Elpidio Lozano, presidente de la Audiencia Territorial y Juan Ignacio Bermejo Gironés, secretario general del Ayuntamiento de Barcelona y primer pregonero de las fiestas de San Julián.

Elvira Checa, de Beteta, compositora de “Puerta Grande”; la alternativa de Curro Fuentes en Barcelona a plaza llena; el Triana Conquense de Santr Feliú, fútbol y balonmano… Catalanes en Cuenca: Rusiñol, Eugenio Dor’s, Jaime Sierra, Pasqual Maragall; la calle de Cuenca en Barcelona y la de Barcelona en Cuenca y la poesía soñar en Barcelona, de Federico Muelas.

Revista El Banzo 1976.
Revista El Banzo 1976.

-Antes de nada es obligado señalar, que en el año 1950 la población de hecho en la provincia de Cuenca era de 335.719, la máxima que ha tenido en su dilatada historia, según los datos de la Delegación Provincial de Estadística publicados en la revista “El Banzo” en un amplio reportaje sobre los emigrantes. En 1970 el número de habitantes había descendido hasta los 247.158, lo que indica que en esos veinte años que marcan el éxodo migratorio,  se habían marchado 88.561 conquenses, bien a Francia, Alemania o Suiza, y de manera especial a Madrd y Barcelona llegando la cifra con el paso de los siguientes años a más de cien mil conquenses emigrantes. Se dolía decir, con datos publicados  en distintos medios, que la mayor parte se marcharon a la provincia de Barcelona pues se comentaba en prensa que en la Ciudad Condal había más conquenses que en la capital, con una cifra entre 60.000 y 70.000, cifra a la que aún no se ha llegado en nuestra capital.

Datos de El Banzo.
Datos de El Banzo.

Esa presencia de tantos conquenses en Barcelona propició que se pusiese en marcha la Casa de Cuenca.

-Así es. Fue en el año 1960, y por tanto la Casa de Cuenca tiene una vida de 57 años en la Barcelona cosmopolita y universal, que muchos conquenses encontraron muy distinta cuando allí se afincaron. Con ocasión de los cincuenta de la Casa de Cuenca, que se cumplieron el 22 de mayo de 2010, se contaban en un Boletín extraordinario los primeros pasos que se dieron para poner en marcha este centro de reunión de los conquenses emigrados. Según relataba el primer secretario de la junta directiva de la Casa de Cuenca, Valeriano Martínez Pérez, las primeras reuniones en enero de 1960 se celebraban en el bar Los Tarantos y en la Casa de Almería con el fin de poner en marcha el “Hogar Conquense”, y así el 22 de mayo de ese año se inauguró la Casa de Cuenca en un local de la calle Parlamento. Se aprobaron los Estatutos y se oficializó, y tras una comida a escote se celebró un festival artístico. Se corrió la voz y fueron tantos los conquenses que se apuntaron, que hubo que buscar otro local en la calle Baja de San Pedro…

Plaza de España de Barcelona en 1960. Al lado, la plaza de toros Las Arenas. / Pinterets.com
Plaza de España de Barcelona en 1960. Al lado, la plaza de toros Las Arenas. / Pinterets.com

 

Fue inaugurada la nueva casa en la fecha del 28 de junio de 1960, con actos culturales y una verbena popular, que se repitió en la tarde-noche de San Pedro, nada menos que con seis acordeonistas. Se publicaba en “Ofensiva” que unos 800 conquenses habían participado en los actos y que los salones y terrazas se habían quedado pequeños. En la reseña, enviada por la Casa de Cuenca al periódico local, se decía que en esa primera celebración oficial el local se vio incapaz en algunos momentos para contener la avalancha de conquenses, asociados o no, que a él llegaron en busca de paisanos conocidos, y de un ambiente que recordase el de la tierra donde nacimos y nos criamos; se bailó cuanto se quiso, corrió el champán y otras bebidas refrescantes más modestas, se saboreó la típica “coca” catalana, muy propia de los días verbeneros. No hubo ni cohetes ni petardos, a los que los conquenses somos poco aficionados, pero sí hubo en abundancia música de acordeón, pues es el instrumento musical más extendido en nuestra provincia.

Cuenca en 1960. / García Garrabella Cía, Zaragoza
Cuenca en 1960. / García Garrabella Cía, Zaragoza

-¿Qué personas componían aquella primera junta directiva que intentaba reunir a los emigrantes conquenses en Barcelona y ofrecerles su ayuda?

-Tas la primera asamblea general fue designado como primer presidente Pedro Antón Martínez, que estuvo casi trece años; el vicepresidente era Ladislado Parrilla Atienza y como secretario el mencionado Valeriano Martínez Pérez, que puso en marcha el Boletín de la Casa; el tesorero era Pedro Zamora García y el bibliotecario, Francisco Domingo Muelas; como ves, muchos apellidos conquenses como los José Antón Freixes, Antonio Seguí Martínez, Jesús García, Leandro Montesinos, Valentín de la Ossa, Pedro Peñaranda, Teófilo Crespo y Vicente Alcorisa, que lucharon mucho para poner en marcha la Casa en tiempos difíciles y con pocos recursos económicos, pues ellos habían emigrado para poder vivir. De las veces que visité la Casa me asombró el conquensismo que había, y daba igual ser de Cuenca capital, de Tarancón, Motilla o Cañete. Allí eran y son todos conquenses, y en aquellos tiempos supieron buscar ayudas y sobre todo contar con paisanos que tenían altos cargos en Barcelona.

Juan Ignaciio Bermejo y Gironés, secretario gral. del Ayuntamiento de Barcelona durante 22 años.
Juan Ignacio Bermejo y Gironés, secretario general  del Ayuntamiento de Barcelona durante 22 años.

Sabemos que entre los conquenses ilustres de aquellos años estaba el secretario general del Ayuntamiento de Barcelona, Juan Ignacio Bermejo Gironés.

-Aquellos entusiastas paisanos que pusieron en marcha la que ellos llamaban el hogar conquense, debieron pensar aquello tan socorrido de “por donde vayas de los tuyos hayas”, y efectivamente contaron con la colaboración o ayuda de personajes nacidos en la provincia de Cuenca, que estaban en Cataluña, como el citado Juan Ignacio Bermejo Gironés y el presidente de la Audiencia Territorial de Barcelona, Elpidio Lozano Escalona, que estuvo doce años al frente del cargo, entre 1955 y 1966. Elpidio, que había nacido en Cuenca en 1892, y fue un destacado jurista, aceptó el cargo de presidente de Honor de la Casa, y pocos meses después también nombrado presidente de honor, Juan Ignacio Bermejo, que estuvo como secretario general durante 22 años, desde 1953 a 1975. Bermejo Gironés fue el primer pregonero de las fiestas de San Julián en 1970 y el Ayuntamiento barcelonés podía decirse que era la casa de los conquenses. Falleció en 1981 y está enterrado en el cementerio de San Isidro.

Estamos en 1960 y dos años después, en 1962,  la Casa de Cuenca propicia que una embajada artística llegue desde Cuenca a Barcelona, en varios autobuses.

-En tres autocares,  porque eran 149 los componentes. Fue la Casa de Cuenca en Barcelona la que organizó aquella presencia artística conquense en la Ciudad Condal, y en concreto en el Teatro Barcelona, de gran reputación junto al Liceo. Eran integrantes de la Masa Coral que dirigía el beneficiado y organista de la Catedral, Miguel Martínez Millán; el Grupo de Danzas del Instituto Alfonso VIII y la Tuna, bajo la dirección de su propio director, Joaquín Rojas. Cuenca en Barcelona, en tres días inolvidables, entre el 30 y 31 de marzo, y el 1 de abril, domingo, que fue la fecha de la actuación en el Teatro Barcelona. Los tres autobuses llegaron a la plaza de San Jaime en la tarde del viernes 30, siendo recibidos por centenares de emigrantes conquenses, aunque ya en Tarragona les esperaban los directivos de la Casa de Cuenca. La jornada matinal del sábado la aprovecharon los conquenses para hacer una serie de visitas institucionales, pues en Barcelona no sólo contaban con la ayuda de la Casa de Cuenca, sino con el decidido apoyo del citado Juan Ignacio Bermejo Gironés, y del presidente accidental de la Diputación, Gabriel Juliá Andreu, que había sido gobernador civil de Cuenca y pregonero de la Semana Santa en 1956.

El Día de Cuenca, 1 de abril 2012.
El Día de Cuenca, 1 de abril 2012.

-¿Cómo se desarrolló esta primera jornada de la embajada artística conquense en la Ciudad Condal?

-Pues como bien informaban “La Vanguardia” y “Ofensiva”, la Agrupación de Coros y Danzas, la Tuna y la Masa Coral fueron recibidas en el Salón de Ciento del Ayuntamiento, y allí mismo las niñas de la clase de Danza “interpretaron escogidas piezas”.  Desde el Ayuntamiento, los conquenses se desplazaron a la Diputación, donde fueron recibidos por Juliá Andreu en el Salón de la Virgen de Montserrat. Tras otra “brillante actuación” de los más jóvenes fueron obsequiados con refrescos y caramelos. La jornada matinal concluyó en el Gobierno Civil con otra recepción, y esta vez el convite fue un “lunch” que los visitantes agradecieron. Por la tarde, los componentes de la Masa Coral realizaron una actuación en Radio Nacional de España en Barcelona y el resto se dedicó a visitar el Barrio Gótico, la Catedral y las Ramblas. Por la noche, tras la cena, hubo baile “para los mayores de 16 años” en la Casa de Cuenca.

–Una jornada agotadora, pero había que estar fresco para el gran acto del domingo en el Teatro Barcelona.

– El domingo 1 de abril de 1962 tuvo lugar en el Teatro, completamente lleno, “un brillante acto en el que actuaron todos los grupos que formaban en la expedición. Habló el presidente de la Casa de Cuenca presentando el espectáculo que ofrecía, cuyos componentes formaban al fondo del escenario. Tuvo el presidente, Pedro Antón, unas palabras emotivas sobre la tierra y dedicó frases elogiosas para las autoridades y para la colonia conquense en Barcelona. Le contestó el organista Miguel Martínez Millán con efusivas palabras.  “Los espectadores aplaudieron a rabiar, con emoción intensa, en un día inolvidable”, señalaba la prensa.

En esa tarde del domingo, la Tuna actuó en los estudios de TVE de Miramar y el resto hizo turismo. Por la noche, la Casa de Cuenca invitó a una cena a la expedición, a  la que asistió el señor Bermejo Gironés y su esposa, Pilar Gasset. En la sobremesa se declamó el “Romance a Cuenca”, por su autor señor Bascuñana. Contaba el cronista de “Ofensiva” que al final  “tuvimos que salir del local para cumplir con la ley de cierre ya infringida por un largo espacio y continuamos en la puerta del local un gran rato demorando la separación, pese a las horas ya avanzadas que eran”.

-¿Qué repertorio ofrecieron los actuantes de Cuenca en estas actuaciones en el Teatro Barcelona?

– El acto celebrado en el Teatro de Barcelona duró dos horas y media con arreglo al siguiente programa. En la primera parte,  “La puntita y el tacón”, de Tarancón; La Tuna con el himno “Cuenca”. La Masa Coral, con el “Himno a la Creación”, de Mendelhson; “Peludillos”, baile regional; y canciones como “Córtame”, de Prieto; “Canciones de corro”,  de la Región y “Pastorela”, de Echevarría, para terminar con el ballet  “Valses de Viena” y “La reja”, de Granados, al piano. En la segunda parte,  Rondalla por la Tuna. Bailes con “Lavanderas de Portugal”; “Farruca”, “Goyescas”, de Granados; Rumores de la Caleta”, de Albéniz; “Aires asturianos” y la “Polka de la Verbena de la Paloma”. Le tocó el turno a la  Masa Coral con el Mayo de Cuenca; el “Miserere” (a petición), “Jornada morera”, para terminar con los bailes regionales de las “Serranillas” y jota castellana. Al decir de los asistentes, destacaron sobre todo el mayo de Cuenca y el Miserere de la Masa Coral, en un contraste de contenidas emociones.

(…) cantar el miserere y el mayo de Cuenca, no deja de ser curioso en ese amplio abanico de distintas interpretaciones.

-Todo un batiburrillo musical , sin duda, que llegaba al corazón de los emigrantes conquenses. Contrastaba la presencia de la embajada artística de Cuenca en Barcelona, de la que se hacía eco “La Vanguardia”, con la noticia que publicaba el diario catalán el 3 de abril bajo el título “Una semana de música religiosa en Cuenca”: “Se prepara en Cuenca la I Semana de Música Religiosa para los días de Semana Santa”, citando los días y horarios, y añadiendo que “existe el decidido propósito de celebrar estos ciclos de música religiosa todos los años coincidiendo con la Semana Santa, que alcanza en Cuenca una gran solemnidad”.

Boletín de la Casa de Cuenca en Batrcelona.
Boletín de la Casa de Cuenca en Batrcelona.

-Has comentado que la actual Casa de Cuenca en Barcelona, situada en la calle de la Montaña, que por cierto tiene pagina web, cumple ahora los cincuenta años de su adquisición y puesta en funcionamiento.

-Contaba el primer secretario, Valeriano Martínez, que la Casa de Cuenca se quedó pequeña y los directivos hicieron gestiones para comprar el edificio actual. Pensaron primero en el palacio de los marqueses de Bacardi, en plena Rambla, pero no había dinero suficiente para comprarlo. Una comisión, encabezada por Pedro Antón, se desplazó a Cuenca para hablar con las autoridades, que dieron todas las facilidades para que la Caja Provincial de Ahorros de Cuenca comprase la casa números 62 y 64 de la calle de la Montaña a don Amadeo Huguet, entregándole cien mil pesetas a cuenta. Se firmó la escritura en junio de 1966 y al año siguiente comenzaron los trabajos de adaptación del edificio para Casa, con todos sus servicios, y comentaba el secretario que las obras fueron más costosas que la compra del edificio, que es propiedad de la Casa. Así, el 29 de octubre de 1967, con presencia de autoridades de Barcelona y de Cuenca se inauguró la nueva, confortable y espaciosa sede, sirviéndose unos 150 cubiertos en la comida, tras el vino de honor. Las actividades fueron más numerosas a partir de entonces y en los discursos se llegó a decir hace cincuenta años, que había más de 60.000 conquenses en la provincia de Barcelona.

Elvira Checa junto a Luis María Gibert. / Del toro al infinito.
Elvira Checa junto a Luis María Gibert. / Del toro al infinito.

-Este pasodoble que escuchamos es La Puerta Grande, de Elvira Checa, una conquense de Beteta, que reside en Barcelona desde muy joven.

-Y es de los pasodobles más escuchados, pues se hizo popular cuando durante un tiempo fue la sintonía de la retransmisión de las corridas por TVE. Su autora es la beteteña Elvira Checa, como bien dices, quien por cierto ha compuesto un reciente pasodoble titulado “Luz de Llanos” para conmemorar el centenario de la plaza de Albacete. Decía en una ocasión Elvira que La Puerta Grandeestá dedicado a todos y cada uno de nosotros, pues todo el mundo en su trabajo quiere salir por la puerta grande». No es, y sí también, la puerta grande de los toreros, como es la nuestra, la de todos.”. Elvira Checa, cantante y compositora, autora del libro “Piel de barro”, suele desplazarse a Beteta, donde por cierto está enterrado su esposo, Luis María Gibert, que fue presidente de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña y cronista en Radio Hospitalet. De su libro “Piel de barro” destacaba el escritor Fernando Claramunt que “Elvira Checa, a través de la exquisitez póetica alaba y magnifica la voluntad del hombre en búsqueda de la verdad de su existencia, describiendo con maestría al hombre del campo, al que trabaja empapando su piel de sudor hasta convertirla en piel de barro”.

Diario de Cuenca, 25 de mayo de 1972.
Diario de Cuenca, 25 de mayo de 1972.

Mientras suena el pasodoble, algunas veces has contado aquella tarde triunfal de la alternativa de Curro Fuentes en la Monumental de Barcelona.

-Fue el 22 de mayo de 1972, y allí, en el patio de caballos, estaba el presidente de la Casa de Cuenca en Barcelona, Pedro Antón, tocado con su sombrero, y otros directivos acompañando al torero de San Lorenzo de la Parrilla. Era mi primera visita a Barcelona, y en la previa escribía para el “Diario de Cuenca”, dictando por teléfono desde el hotel: “Los conquenses íbamos llegando a Barcelona. Unos en coches particulares, otros en la excursión de la Peña Taurina Conquense, algunos en avión y otros –la mayoría parrillanos– en camiones”… Al día siguiente contaba: “A las cuatro de la tarde, el mozo de espadas Lillo viste a Curro Fuentes con su terno de rosa de palo y plata en una habitación del hotel Arycasa. Mi compañero de viaje, José Luis Aceñero, toma fotos y al mismo tiempo filma una película para recordar este día. (…).  Salimos del hotel a las cinco de la tarde. Todos ofrecen su coche para llevar al torero a la Monumental”. Aceñero pasa el control de la Policía Municipal con un “somos de la cuadrilla” y lleva el vehículo hasta el patio de caballos. “Llegamos a la bonita y suntuosa plaza de Barcelona. Hay gran ambiente en el día de la Pascua en Barcelona y se registra la mejor entrada de la temporada.

Cuatro orejas cortó Curro Fuentes en Barcelona.
Cuatro orejas cortó Curro Fuentes en Barcelona.

-La tarde fue triunfal para Curro Fuentes en Barcelona, pero alguna otra noticia taurina eclipsó el gran triunfo en la Monumental…¿verdad?

– Recuerdo la crónica casi en telegrama, de aquella tarde de las diez orejas en la Monumental.  Sale el primero. Curro es investido como matador. Lo torea con  gusto. Se le aplaude. Los tendidos se vienen abajo. Dos orejas. Primeras lágrimas de emoción en los conquenses. Se llega al sexto y se encienden las luces. ¡Qué espectáculo más hermoso! Curro se siente más torero que nunca. La música suena en su honor. Torea como los ángeles. Es el clamor. Una estocada. Dos orejas. Vuelta a hombros y salida por la puerta de los triunfos junto a Paco Camino y Miguelín. La emoción es indescriptible. Muchos conquenses lloran de alegría. Se lo quieren llevar a la Casa de Cuenca, pero queda lejos. Dos mil conquenses le aplauden en la salida por la Monumental. Pedro Antón me decía: “Junto a Curro Fuentes hemos vivido la nostalgia de recordar con cariño a la ciudad que tanto queremos y que es la del Cáliz y la Estrella”…

En el hotel todos quieren saludar al torero. Le asedian. Luis Plaza, un locutor de Radio Nacional de España,  natural de Honrubia, prepara una entrevista para Radio Peninsular de Cuenca y para el programa “España a las ocho”. Pero claro, esa misma tarde, Palomo Linares cortó dos orejas y rabo en Madrid y la noticia taurina de Barcelona se eclipsó en la prensa nacional, por ese rabo, pues han pasado 45 años y no se ha cortado otro…

El deporte también tiene muchas connotaciones entre Cuenca y Barcelona, en este caso más recientes.

-Sobre todo con el balonmano, pues en este caso el Barcelona ya ha venido en muchas ocasiones a competir a Cuenca, de tú a tú, y al menos en una ocasión e le ganó al Barça en el Sargal en un memorable encuentro, ofrecido además por TVE. Con José Luis Pinós estuve un par de veces en Barcelona y Granollers con el BM. Conquense y en una de esas ocasiones la Casa de Cuenca ofreció una cena al equipo y acompañantes y en verdad que disfrutamos contemplando el apoyo que tenía el equipo en Barcelona. Ello también se pudo ver la temporada 2000-01 en la que la U.B. Conquense jugó en el Grupo III con bastantes equipos de Cataluña. En cada partido nos contaba Jesús Iglesias, que acudía adrede a hacer fotos para el periódico, la amplia presencia de conquenses emigrados. Hay otro caso muy singular como lo es el equipo Triana Conquense, de Tresjuncos, que participa desde hace sesenta años en la Liga catalana, en la población de Sant Feliu de Llobregat. Cómo no recordar al ciclista de La Melgosa, Jaime Huélamo, que se hizo corredor en Cataluña. En Cuenca tuvimos la desgracia de conocer la muerte en accidente de aviación, en la Serranía Conquense, del atleta catalán Joaquín Blume en 1959, y desde entonces se le recuerda.

Calle de Cuenca en la Ciudad Condal. / Paquito el Catalán.
Calle de Cuenca en la Ciudad Condal. / Paquito el Catalán.

-El recuerdo permanente entre Cuenca y Barcelona está dos calles en sendas capitales.

-La calle de Cuenca en Barcelona debe estar rotulada desde aquellos primeros años de la Casa de Cuenca. Ahora el nombre está en catalán con la leyenda Carrer Conca. La calle de Barcelona en Cuenca, en el barrio del Paseo de San Antonio figura desde febrero de 1975, tras el acuerdo municipal. De su paso por Cuenca tenemos las pintura de Santiago Rusiñol, que disfrutó de Cuenca varios días en el verano de 1916; Eugenio D’ors definió a Cuenca como Bella durmiente del Bosque; el pintor catalán Jaime Serra se afincó en nuestra ciudad durante veinte años, dejando una gran producción; el fotógrafo Francesc Catalá Roca recorrió la provincia con su vespa y dejó 111 fotografías en la Guía de Cuenca de González Ruano, editada en 1957 en Barcelona… Por Cuenca pasó en 1975 el Grupo “Un nus”, el arte en comunidad, que eran cinco artistas catalanes a los que tuve la suerte de entrevistar,… Ellos eran Jaume Sole, Joan Serafini, María Teresa Sanromá, Pere Queralt y Joan Cunillera. Presentaban en Cuenca “La Mostra Ibérica”, que era un homenaje a Cuenca debido a la gran inquietud y fuerza viva que tiene en el arte actual…

-Algún ejemplo cultural de Cuenca hacia Barcelona…

-Son muchos, empezando por Óscar Pinar, que se iba a Girona a pintar. Cómo no hablar de Grau Santos entre Barcelona y Cuenca. Valeriano Martínez Pérez redactó los Estatutos de la Casa de Cuenca con el mismo cariño que en 1928 escribió su libro “Postales Conquenses”, con fotos y dibujos suyos, aunque en sus juveniles comienzos de escritor firmase con el nombre de Basiliso. Nuestro músico conquense más internacional, Theo Alcántara triunfó a lo grande dirigiendo la Opera “Colón” en el Liceo, en Barcelona-92. Ismael Barambio dejó su arte con su guitarra de diez cuerdas. No podía faltar  Federico Muelas, que formó parte del Jurado de Poesía Castellana de los Premios “Ciudad de Barcelona” durante varios años. Federico de Cuenca, además, obtuvo precisamente en 1967 la Englantina en los Juegos Florales de la Plaza de la Lana con un verso casi inédito titulado “Soñar en Barcelona”, que dice así:

Vengo en gigante zancada

soñando tu limpio mar,

el primor de tu danzar,

la ruta del Sol, pautada.

Vengo de la arrebujada

soledad de mi Castilla

y llegar quiero a tu orilla

que la espuma festonea

Y al suelo que cría y crea

tu paisana maravilla.

Quiero recibir de nuevo

–ritmo de vieja canción—

Barcelona, tu lección

que en alma y enfrente llevo.

Por ello en tus aguas bebo,

por ello beso tu tierra…

Desde la costa a la sierra

espumar quiero primores

y decirte los loores

que mi honrado pecho encierra.

Quiero el fragor del taller,

el rumor del huerto quiero,

y hasta el aire marinero

bien quisiera merecer.

   Quiero a mi tierra volver

con tu inquietud por bandera

para decir al que espera

–y al que no quiere escuchar–:

Fui a Barcelona a soñar…

¡Me traje la Primavera!

Tierra abierta a todos. Barcelona para Cuenca y Cuenca para Barcelona. En 1986,diez años antes de que la ciudad fuese declarada Patrimonio de la Humanidad, el presidente de la Generalitat, Honorable Pasqual Maragall, a la sazón alcalde de Barcelona, visitaba Cuenca un Martes Santo, y tras quedar sobrecogido por el silencio y el respeto de la procesión del Perdón, e impresionado por el paisaje conquense, me decía en una entrevista para “Gaceta Conquense”:  “Cuenca es una ciudad que se puede explicar por el mundo”.

 

 

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