Personas más que centenarias de Cuenca, que lo fueron y lo son

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 5 DE DICIEMBRE DE 2017 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, REALIZADO Y PRESENTADO POR PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2017/12/05/ser_cuenca/1512487909_567695.html

Recordamos a algunas de las personas que más años han vivido en Cuenca. / Alberto Machetti (Revista Deportes Cuenca)
Recordamos a algunas de las personas que más años han vivido en Cuenca. / Alberto Machetti (Revista Deportes Cuenca)

 “Un pueblo que no trata bien a los abuelos no tiene futuro, pierde la memoria y sus raíces”. Estas palabras del Papa Francisco las ha elegido José Vicente Ávila para refrescar la memoria de algunos protagonistas conquenses o residentes de otros lares que se afincaron en la provincia y rebasaron la barrera de más de cien años. Unos ya forman parte de la historia con ese récord de edad, y algunos siguen cumpliendo las tres cifras. El programa lo ha titulado genéricamente como “Los más que centenarios de Cuenca, que lo fueron y lo son”, y en este repaso en las ondas nos trae nombres de personas nacidas en la provincia o que aquí se afincaron, ya fallecidas, que fueron protagonistas, como Julia Ocampos, de 112 años; Teresa Gayarre, con 110 años; el Tío Linete, con 108; Eusebia Martínez, con 107; Matilde Muñoz, con 106; María Villaescusa y Carmen “La sastra”, con 103 años de edad.

La que podemos considerar actualmente como “la persona más centenaria de Cuenca” es María Herranz Herranz, de Cañamares, con 107 años, que está en un centro residencial de Cuenca, amén de otras personas que han pasado el umbral de los cien años. Vamos con ese repaso de las personas de mayor edad que pasaron por nuestra provincia en el siglo XX y el actual.

Ofensiva, 1953. / Centro de Estudios Castilla La Mancha
Ofensiva, 1953. / Centro de Estudios Castilla La Mancha

Nuestra primera protagonista es Julia Ocampos Meneses, que fue noticia en abril de 1953, cuando tenía 112 años, por la situación de indigencia en la que vivía en Puebla de Almenara, localidad a la que llegó en 1916, como maestra sustituta de Primera Enseñanza. “Doña Julia”, como se le conocía por los puebleños, ejerció como maestra de esta localidad conquense durante 36 años. Con anterioridad había estado como maestra interina en su pueblo natal, Alia, en la provincia de Cáceres, donde nació en 1841. Esta cacereña enconquensada, que era soltera, se quedó a vivir en Puebla de Almenara tras terminar su carrera, pues se había ganado el cariño de las gentes puebleñas, y además no tenía familia.

-Has comentado que doña Julia fue noticia en la prensa conquense más por su situación de pobreza que por los 112 años que tenía.

-En la noticia que publicaba “Ofensiva” en abril de 1953 se titulaba como “el caso de Julia Ocampo, que cuenta con 112 años” y “se pide ayuda para ella”. En la reseña se publicaba que “esta longevidad tan excepcional se da en doña Julia” que “tiene sus facultades intelectuales íntegras, así como sus sentidos”, excepto el oído, “pues está muy sorda”. Explicaba el corresponsal que doña Julia “anda apoyada con su bastón y dice que tiene cien años”, pero explica el colaborador del periódico que en su título profesional de maestra figuraba con 41 años de edad el 26 de julio de 1882, que fue cuando hizo la reválida de maestra superior en la Escuela Normal de Badajoz, con nota de sobresaliente. Informa que no disfruta de jubilación no tiene familia alguna, estando en la mayor indigencia, y por ello se encuentra a merced de la caridad de varias personas de Puebla de Almenara, que se encargan de darle de comer, repartiéndose esta obligación en los siete días de la semana.

Mujeres en Puebla de Almenara hacia 1950. Foto cedida por Jesús Montealegre, reproducida por Aurora Morán Mingo / aurorafoto.es
Mujeres en Puebla de Almenara hacia 1950. Foto cedida por Jesús Montealegre, reproducida por Aurora Morán Mingo /
aurorafoto.es

No cabe duda de que aquellas vecinas o vecinos hicieron una gran labor social, además en tiempos de penurias y cartillas de racionamiento.

-En la croniquilla del periódico se explicaba que esas personas caritativas contribuían con una cuota mensual a pagarle la estancia y asistencia en casa de un vecino de escasos recursos económicos. Hasta los 90 años doña Julia fue dando clase de manera particular a algunos parvulitos con el fin de poder sobrellevar su existencia, dado que no tenía jubilación. Se hacía una petición a la fundación benéfica del Hospital de Sam Juan Bautista, de Puebla de Almenara, que administraba la Junta Provincial de Beneficencia, para que se le asignase una subvención para al menos poder adquirir ropa, pues el dinero que había ahorrado se lo fue gastando debido a la edad que tenía, que en  ese año de 1953 eran 112 años,  una edad muy poco frecuente en esa década de los cincuenta. Y aún tenemos otro vecino de Puebla de Almenara, “El Herrero” que pasó de los cien años.

Gaceta Conquense 1988.
Gaceta Conquense 1988.

Supongo que este personaje sería muy conocido por su trabajo en la fragua, siempre tan demandado en nuestros pueblos, sobre todo para el herraje y utensilios del campo.

-Se trata de Adrián Fernández Martínez conocido como “El Herrero”, quien el 5 de marzo de 1988 cumplió 102 años, y de ello se hacía eco “Gaceta Conquense”, dado que para celebrar ese cumpleaños el Ayuntamiento le hizo un sencillo y emotivo homenaje entregándole una placa y dejando un recuerdo para la posteridad, pues con asistencia de la mayoría de los vecinos, Adrián plantó un árbol delante de la iglesia de Puebla de Almenara. Recordando sus tiempos de herrero, se acercó hasta la fragua junto al alcalde Paco Moreno y vecinos, dando unos golpes al yunque y demostrando cómo había que errar a las caballerías.

Teresa Gayarre cumplió 110 años el 1 de abril. Falleció en julio de 2017.
Teresa Gayarre cumplió 110 años el 1 de abril. Falleció en julio de 2017. En la foto, en su 107 cumpleaño junto a Prieto.

Al igual que Doña Julia, tampoco nació en tierras conquenses Teresa Gayarre Ripalda, que era la mujer más longeva de Castilla-La Mancha, hasta hace unos meses.

 –Esta mujer se encontraba en la Residencia de Ancianos “Los Molinos” de Mota del Cuervo, donde el 1 de abril cumplió los 110 años, pero falleció el 9 de julio pasado. Dada la edad que tenía, en cada cumpleaños los medios informativos, en especial los de Cuenca, se hacían eco de la noticia, con presencia de autoridades y familiares.  Esta señora, nacida en Sos del Rey Católico, vivió casi toda su vida en Madrid, y residió en Mota del Cuervo desde que cumplió el centenario, pues una de sus hijas se casó con un moteño. La Diputación de Cuenca le felicitó estos años y cuando cumplió 107 años el presidente Benjamín Prieto la visitó. En abril pasado, tras cumplir los 110 años, el Ayuntamiento aragonés le mandó una felicitación a la soriense Teresa, en la que resaltaba que “además de otros méritos de vida que ella habrá procurado y los estupendos cuidados que le dispensan en la Residencia moteña, estarán sin duda los que tengan que ver con su raíz y genealogía aragonesa y su nacimiento en la Villa de Sos”. Hasta el 9 de julio que falleció, entre la emoción contenida de los residentes. Claro, que para genealogía,  la de la Sierra conquense…

-Y de ello tenemos algunos ejemplos, como el del Tío Linete, que vivió más de 108 años, nacido en Vega del Codorno, cuando esta localidad pertenecía a Tragacete, a quien dedicamos en su día un espacio en Páginas de mi Desván, junto a “el confinado de Valdemeca”.

-Se llamaba Lino Sánchez García, “el de los Migueletes”, quien el 24 de septiembre de 1960 había cumplido 108 años, lo que era todo un récord en esos años. Conocido como “El Tío Linete”, nacido en la Vega el 23 de septiembre de 1852, el día que cumplió los 108 años se desayunó una copa de cazalla de la sierra y un vaso de leche de cabra; la comida la había realizado en compañía de su hija mayor, de 73 años; de cuatro nietos, siete bisnietos y un tataranieto. “El Tío Linete”, que seguía cortando leña, había montado a lo largo de su vida dos veces en automóvil y ninguna en tren. El diario “abc”, con el título en “Tragacete un hombre ha cumplido 108 años”, le dedicaba nada menos que una página en la que aparecía en una foto junto a un secretario de la Embajada norteamericana, que al verlo en un viaje a la Serranía, no dudó en retratarse junto a este peculiar personaje, que aparecía vestido con el atuendo típico de la Sierra. El artículo en el periódico nacional lo firmaba nada menos que el escritor y poeta Gabino Alejandro Carriedo.

El Tío Linete. ABC, 1960.
El Tío Linete. ABC, 1960.

-Parece que entre la Vega del Codorno y Tragacete hubo alguna rivalidad para adoptar al Tio Linete como hijo de cada pueblo….

-En la prensa local se publicaba que Lino había nacido en la Vega del Codorno, pero en los reportajes a nivel nacional se citaba a Tragacete. Incluso cuando el famoso Coro de Danzas tragaceteño fue conocido a nivel nacional e internacional, al ganar el Festival de Folklore Internacional en Italia, en una de las foto del Grupo aparecía El Tío Linete con su vestimenta serrana típica, tocando su cabeza con un pañuelo turbante morado. En un artículo firmado por Alonso Rodes citaba a La Hostería La Trucha, al tío Linete y a las “torras” folklóricas como santo y seña de Tragacete. Desde la Vega se reivindicaba el nacimiento y la vecindad del Tío Linete y al efecto, Eduardo Fernández escribía en el diario que “sobre el homenaje que se quiere dar al célebre y simpático viejecito, que es natural de Vega del Codorno, queremos aclarar para siempre, a pesar de que es harto sabido por todos, que don Lino Sánchez García nació y reside en Vega del Codorno, y que el mero hecho de que fuese anejo a Tragacete,  antes de 1925, cuando nació el Tío Lino, no les da derecho a decir que es tragaceteño como estamos leyendo todos estos días”.

-Siguiendo con el orden cronológico de edades, tenemos a Eusebia Martínez Melero, que murió con 106 años en Saelices.

-Pero vivió muchos años en Puebla de Almenara, y por tanto conoció a Doña Julia, la maestra de los 112 años. Eusebia Martínez Melero nació en Saelices en 1865 y en sus años mozos solía ir andando con cierta frecuencia a poblaciones cercanas como Almonacid del Marquesado y Puebla de Almenara, que por carretera son 14 y 16 kilómetros, respectivamente, acortando por caminos y senderos. Doña Eusebia, que fijó su residencia en la Puebla, por su matrimonio, conoció a 26 nietos, 35 bisnietos y un tataranieto, y a lo largo de su vida no padeció casi ninguna enfermedad. A sus 106 años hacía vida normal, le gustaban la costura y sobre todo andar, mientras las piernas le aguantasen y nunca utilizó gafas. En las Navidades de 1970 se trasladó a Saelices para pasar un tiempo con una de sus hijas, falleciendo el 8 de febrero de 1971. “Diario de Cuenca” le dedicó un recuadro con la nota informativa de su muerte a los 107 años.

Mujeres de Saelices hacia 1950. / IBM
Personas de Saelices hacia 1950. / IBM

De Saelices tenemos otra abuela centenaria: María Villaescusa Martínez, casi coetánea con su paisana Eusebia.

-Nacieron con un año de diferencia, ésta después, en 1866. María Villaescusa fue noticia de forma un tanto curiosa un día como hoy, el 5 de diciembre de 1968, cuando en el diario “abc” aparecía este sumario en la sección de crónicas nacionales: “Una vecina de Valencia, nacida en Saelices (Cuenca), espera en perfecta salud cumplir ciento tres años en marzo venidero. La crónica desde Cuenca la firmaba Martín Álvarez Chirveches, quien en la introducción citaba al tío Linete, que había sido el conquense más octogenario. Sorprendía un poco que con la antelación de tres meses se anunciase que María Villaescusa iba a cumplir 103 años el 4 de marzo de 1969, y ya de paso contaba aspectos ciertamente curiosos de la vida de esta saeliceña que residía en Valencia con su familia. Había tenido nada menos que catorce hijos…

Sufridas campesinas de sol a sol. / Domingo Sánchez "Lunes"
Sufridas campesinas de sol a sol. / Domingo Sánchez “Lunes”

-Vamos a conocer aspectos y detalles de esta saeliceña de tan amplia familia…

-Contaba Álvarez Chirveches que María se había casado a los 19 años  con Teodoro Heras, de quien enviudó, contrayendo segundas nupcias dos años más tarde, en 1887, con Nemesio Plaza Manzanares, con quien tuvo esos catorce hijos durante 53 años de matrimonio, pues Nemesio murió durante la guerra civil. Cuando se hizo el reportaje vivían siete hijos de María, quedando formada la familia de esta centenaria de Saelices, integrada por cuatro generaciones. Entre nietos, bisnietos y tataranietos, María Villaescusa contaba con setenta miembros, distribuidos por toda España. Esta mujer que tenía 102 años en 1968, había trabajado en la alfarería, en la yesería y como carbonera, además de las faenas agrícolas en las que no había distinción entre hombre y mujer. Ya mocita, buena parte de su juventud la pasó en Madrid, donde conoció paseando a la Reina Isabel II. Como ejemplo de su fortaleza y templanza, se contaba en la reseña que estando trabajando en el campo nació uno de sus hijos estando sola, y sin ayuda dio a luz; cogió a su hijo en brazos y se puso en camino hasta el pueblo. Esas Navidades de 1968 las pasó entre Saelices y Valencia.

Diario de Cuenca, 1983.
Diario de Cuenca, 1983.

-Tenemos otra “abuela de Cuenca”, que estaba como una rosa, con sus 107 años en la década de los ochenta…

-Efectivamente, en 1983 Rosa Martínez era la abuela de Cuenca, pues el 30 de agosto de ese año cumplió 107 años. Residía en el Hospital de Santiago y el “Diario de Cuenca” se hizo eco de la noticia. Doña Rosa se acordaba de que cumplía los años, pero no de cuántos tenía. Comentaba: “Estoy muy tonta. Ya no me acuerdo de nada de lo del día. Vivo como cuando era chica”. Al preguntarle que de dónde era, contestaba que “de un pueblo de al lado”, pero no estaba segura si era de Vllar de Olalla o de Villar del Maestre. Le llevaron un ramo de flores por su 107 cumpleaños y le dijo a las hermanas que se lo pusieran a la Virgen. “Rosa Martínez, está perdiendo la memoria, pero nunca pierde la sonrisa”, terminaba reflexionando la nota periodística. Otro de los pueblos de Cuenca con mayor número de octogenarios es la serrana localidad de Cañamares.

-De allí tenemos el dato de María Herranz, de 107 años de edad cumplidos en mayo pasado.

-María Herranz Herranz, y varios de sus paisanos centenarios ya fallecidos, como bien recogía Ignacio Bermejo Sanz en un interesante y trabajado artículo titulado “El agua bendita del Escabas”, publicado en El Día Digital el 11 de mayo de 2016, aludiendo que el día 13 iba a cumplir 106 años. En este 2017 ha cumplido los 107 y se encuentra en una residencia de Cuenca. María Herranz Herranz, nacida en Fuertescusa, y afincada en Cañamares, por su matrimonio con Genaro Bermejo, era posiblemente la mujer conquense de más edad”, apuntaba Bermejo, e incluso citaba la proeza del Tío Linete de La Vega, que había llegado a los 108 años. Añadía Ignacio Bermejo:  “Se da la notable circunstancia de que en el pueblo de Cañamares han convivido en los últimos años varias personas centenarias”.

Dado que hablamos de Cañamares, y saliéndonos un poco del tema que nos ocupa, aunque relacionado, voy a citar un caso, casi de “récord guinnes”, de este bonito pueblo serrano de haber tenido al chófer o camionero de mayor edad de España: Francisco Bermejo, quien con 87 años cumplidos, camino de los 88, salía con su tráiler desde Cañamares y lo mismo se plantaba en Bilbao que en Barcelona, en Francia o donde “hiciera falta”. “Que me echen kilómetros”, solía decir. Falleció en 2014 en el puerto de Barcelona arrollado por un camión. Vamos, que murió con las botas puestas.

Muchos centenarios habían trabajado toda su vida en el campo. / Domingo Sánchez, 'Lunes'
Muchos centenarios habían trabajado toda su vida en el campo. / Domingo Sánchez, ‘Lunes’

-Comentaba Ignacio Bermejo en ese artículo de “el agua bendita del Escabas” que había varias personas centenarias en Cañamares…

-Además de María Herranz, desde mayo con sus 107 años, apuntaba que la primera persona centenaria que conoció  en Cañamares rebasando la edad mítica de los cien años fue Matilde Muñoz Herranz, nacida el 13 de marzo de 1896, que falleció con 106 años el 8 de julio de 2002. La siguiente vecina que superó el centenario fue Clotilde Martínez Sánchez, de 102 años, nacida el 3 de junio de 1904 en Cañizares y fallecida el 1 de septiembre de 2006. Clotilde se casó en Cañamares, y allí terminó sus días en compañía de su familia. “Las peripecias de la vida la llevaron al exilio francés en donde nació su hija”, resaltaba Bermejo Sanz. También entre los hombres cañamareros hubo algunos centenarios como Carlos Martínez Luengo, que nació el 4 de noviembre de 1912 y falleció el 8 de junio de 2013, camino de los 101. Otro centenario fallecido fue Juan Luengo Guijarro, nacido el 16 de mayo de 1914, que murió el 12 de agosto de 2015, con 101 años cumplidos. Sirvió en África y le tocó vivir la guerra civil.

-Algo tendrá el agua del Escabas cuando la bendicen… como hizo Ignacio Bermejo, recordando a las personas centenarias de Cañamares.
-Ese era el axioma o razonamiento que hacía y del que surgían algunas interrogantes. Apuntaba Ignacio Bermejo, con la satisfacción del paisanaje, que “es un orgullo que en una población tan pequeña como Cañamares, y en tan corto espacio de tiempo, de 1996 a 2016, se acumulen tantas personas centenarias. Sin nombrar a los numerosos nonagenarios, que han sido y son muchos. ¿Serán los aires serranos de este pueblo?  ¿O las aguas cristalinas del Escabas? No sabemos, pero sí queda claro que hemos superado aquellas “tercianas, reúmas y viliosas” que se  padecían en Cañamares  a mediados del siglo XIX según recogió Pascual Madoz en su célebre Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico”.  El agua es vida, Paco, como bien sabes, pero en las redes sociales fue muy divulgada la noticia del fallecimiento del gallego Antonio Docampo, con 107 años, que durante toda su larga vida sólo bebió vino, pensando que el agua era para las ranas, pues él tenía su propio viñedo.

Otro caso de avanzada edad fue el de “Carmen la sastra”, que falleció en Cuenca cuando estaba a punto de cumplir los 104 años…

-Carmen Román, conocida en el mundo nazareno como “Carmen la sastra”, nacida en el barrio de San Antón en 1913, falleció el pasado 6 de mayo con 103 años, faltando muy pocos días para cumplir los 104, el día de San Isidro. Hermana entre otras Hermandades del Cristo de la Agonía y de Jesús Amarrado, se dedicó por entero a coser túnicas, capuces, cordones, muñecas nazarenas y otras numerosas prendas.

Julián Monte en su casa de El Pozuelo en enero de 2016. / Paco Auñón
Julián Monte en su casa de El Pozuelo en enero de 2016. / Paco Auñón

Pero si antes hemos hablado de la longevidad de vecinos de Cañamares, no podemos olvidar a El Pozuelo, un pueblo serrano que no llega a 60 habitantes, que en septiembre de 2014 homenajeó a sus tres ancianos centenarios, a los que la alcaldesa Alicia Silvestre entregó unas placas de cerámica de Adrián Navarro: Basilia, con 104 años; Regina, que tenía 105 años, ambas fallecidas, y Julián Montes, camino entonces de cumplir 101. Con ellos estuviste en El Pozuelo, y aún recordarás aquellos momentos tan entrañables.

Quedan en el tintero algunos nombres como los de Isabel Mujeriego Castellano, nacida en Mota en 1912; Julia Tejeda Guillén,  de Cardenete, o Lorenza Benitez Torrijos, de Torubia del Castillo, que pasaron con creces los cien años. Para todos, nuestro recuerdo.

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario