Cuenca, como un christma navideño, con sonidos de añejos villancicos

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 19 DE DICIEMBRE DE 2017 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, REALIZADO Y PRESENTADO POR PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2017/12/19/ser_cuenca/1513696771_726608.html

Ilustración navideña. / José María Cañas
Ilustración navideña. / José María Cañas

 Cuenca es como un Belén Viviente permanente, a través de la fisonomía de la Cuenca Alta arracimada a sus Hoces y de sus barrios de añeja antigüedad como San Antón y Tiradores. Navidad y Pasión se representan en el Casco Histórico a través de un paisaje tan singular como natural y, al mismo tiempo, pintoresco. Cada rincón es como un christma navideño que alcanza su máximo esplendor cuando la nieve se suma a esta belleza innata de la Cuenca navideña, que tiene sus sonidos propios en los añejos villancicos.  Es la propuesta que nos trae este martes prenavideño José Vicente Ávila para el programa Páginas de mi Desván, con la presencia excepcional de algunos músicos conquenses que nos van a evocar villancicos de antaño por las calles y barrios de la ciudad, junto a otras melodías populares de la década de los sesenta.

Van a estar con nosotros al otro lado del teléfono los hermanos Andrés y Paco Lázaro Torres, vecinos que fueron de San Antón, que residen en Barcelona y Torrejón de Ardoz, respectivamente, cada cual con su orquesta, y aquí en los estudios, junto a José Vicente Ávila, Herminio Carrillo con algunos componentes de Tiruraina, para evocar también algunos villancicos del “Orfeón Benéfico”, uno de ellos que se cantaba nada menos que “al señor gobernador”… José

Parranda del Orfeón Benéfico en 1951. / Pascual
Parranda del Orfeón Benéfico en 1951. / Pascual

-Sí, al señor gobernador, “de esta noble ciudad”, lo mismo que se le cantaba el villancico al alcalde y al presidente de la Diputación, para felicitarle las pascuas. Eran las famosas parrandas de la Casa de Beneficencia, vestidos los músicos con sus chaquetillas blancas y portando unas genuinas y grandes zambombas, además de los indispensables instrumentos de la Banda de Música Provincial, como eran el bombo, los platillos y la caja, y los peculiares hierrecillos, que eran un triángulo de acero y unas castañuelas con mango. Herminio y Tiruraina nos recuerdan este villancico, que incluso aún siguen cantando en la subdelegación del Gobierno:

Revista "Medalla de Medallas", Cuenca.
Revista “Medalla de Medallas”, Cuenca.

Al señor gobernador

de esta noble ciudad

con permiso de ustedes

le vamos a cantar.

Le pedimos perdón,

que nos perdonará

por si alguna molestia

le vamos a causar.

Somos todos acogidos,

queremos felicitar

al señor gobernador

el día de Navidad.

Y darle la enhorabuena

por ser nuestro gobernante,

que Dios le guarde la vida

para seguir adelante.

José Vicente Ávila, Herminio Carrillo, Hipólito, Paco Auñón y Germán en el estudio de SER Cuenca. / Cadena SER
José Vicente Ávila, Herminio Carrillo, Hipólito, Paco Auñón y Germán en el estudio de SER Cuenca. / Cadena SER

Villancicos de una época determinada, pero sin embargo el paisaje de la ciudad, muy apropiado a estas fechas.

-Podíamos hablar de aquella Cuenca de blanco y negro, con menos luces coloristas, pero no cabe duda, Paco, de que la propia ciudad de Cuenca, ayer y hoy, vista desde cualquier punto, de manera especial desde el Cerro del Socorro, es un gigantesco christma navideño. De hecho, en una felicitación navideña de una cadena nacional de televisión de este año aparece el caserío asomado a la Hoz del Huécar con las Casas Colgadas, junto a otros conocidos paisajes españoles. Dejó un grabado el famoso Manuel Aristizábal de un Misterio bajo las mismas Casas Colgadas y las rocas que parecen sujetar toda la pared colgada en el abismo entre hiedras y jardineras. En el grabado de Aristizábal, los nazarenos en hileras –como los chopos que cantara Federico— adoran al Niño, que como bien escribiese Agapito Salamanca en su Villancico de Cuenca, había nacido en la Torre de Mangana, y los conquenses han ido a cantarle una nana.

Hacia el portalPero rememorando esos villancicos del “Orfeón benéfico”, de la parranda, Tiruraina y la voz de Herminio rescatan aquel villancico que era como el pasacalle de la parranda, titulado “Hacia el portal”, con acento conquense, que también recordarán los hermanos Andrés y Paco Lázaro. Vamos a escucharlo: (Texto del villancico en el documento a la derecha).

Venimos comentando José, que la ciudad de Cuenca es como una gigantesca postal navideña, pero con una excepción especial en el barrio de San Antón…

-En muchos belenes de la ciudad, desde hace ya tiempo, el paisaje conquense es el motivo principal, y además con una fiel reproducción, tanto de la monumentalidad desaparecida, me refiero por ejemplo el puente de San Pablo de piedra, como a otros edificios desaparecidos, como al paisaje del último siglo. Pero San Antón tiene un brillo belenístico especial.

Vista de Cuenca con San Antón. / Dibujo Rafael Pérez
Vista de Cuenca con San Antón. / Dibujo Rafael Pérez

En su artículo “Campanitas de plata” el escritor conquense Andrés Gallardo escribía por Navidad: Alguna vez me ha sorprendido el anochecer del día de Nochebuena viniendo de pueblos del sur de la provincia y me he parado para contemplar dichosamente la maravillosa perspectiva de Cuenca, llena de luces de colores. Y siempre me he creído ante un monumental Belén. Y sin apurar demasiado mi fantasía creo ver en el ojo luminoso del monumento del Cerro del Socorro, la Estrella de los Reyes Magos, la del Escudo de Cuenca, que vienen cabalgando por ignorados caminos sierra adelante. Y todo el conjunto belenístico, con su cueva santa, en el Barrio de San Antón y la ribera del Júcar”.

En el barrio de San Antón nacieron y crecieron Andrés y Paco Lázaro Torres, dos grandes músicos de orquesta. Andrés en Barcelona, con la Rondalla de la Federación de Castilla la Mancha en Barcelona y Paco en Torrejón de Ardoz, con su Orquesta Encantada…

-(Que tiene la fiesta asegurada… según su slogan, y no lo dudo conociendo a Paco).

Andrés y Paco Lázaro, con su sobrino Quique, en San Mateo 2016.
Andrés y Paco Lázaro, con su sobrino Quique, en San Mateo 2016.

Vamos a ponerles esta canción de “Espada blanca de luna”, del irrepetible Manolo Escobar, que se les quedó grabada en aquellas nochebuenas de ronda por San Antón…

 (Entrevista al alimón con los dos, pues se llevan tres años y por tanto iban en pandillas distintas. Andrés con la peña “La castaña”… Paco explica que en la Nochebuena recorrían el barrio de San Antón con los amigos, dirigidos por Miguel García “el cojete” cantando “Espada blanca de luna”, de Manolo Escobar, “que tanto nos impactó al escucharla muchas veces en la radio de Cuenca. Miguelín, que era hijo del señor Herminio, que quería ser torero y dueño de la vaca Marisol, dirigía el coro y desde las once de la noche hasta las cinco de la mañana íbamos recorriendo el barrio con esa canción en la que donde decía “a ella su familia le ha dicho que nones, y quieren casarla con uno que dice que tiene millones”, pero ellos decían “con uno que tiene tractores”.

Parranda del "Orfeón Benéfico", 1967.
Parranda del “Orfeón Benéfico”, 1967.

Con carracas, botellas de anís y otros instrumentos salíamos desde el bar de San Lázaro, que era de mi padre, y luego se lo quedó “El Burrillo”, que se llamaba Perfecto. Le cantábamos primero a Pedro Mercedes el alfarero y luego pasábamos por todas las calles del barrio.)

Cómo no recordar –apunta Paco- la parranda de la Casa de Beneficencia, en la que salía Falcón, que era manquillo, tocando el bombo con una precisión de miedo. Iban por Calderón de la Barca, Carretería y hasta la parada de taxis. El director de la Banda

Esta canción que estamos escuchando, “Encantos de Cuenca”, en la voz del valverdeño Zarco la ha interpretado muchas veces Andrés Lázaro en Barcelona, tanto en la Casa de Cuenca como en el Centro Castellano. Pero en una ocasión parece que se quedó a medias y dejó de cantar como diciendo a los asistentes, ahí os quedáis… ¿qué pasó, Andrés?

(Andrés cuenta que en una ocasión empezó a interpretar esa canción conquense, que empieza diciendo “Soy español, y quiero hablar de mi país”… y al escuchar un murmullo dejó de cantar y se fue de la sala por lo que entendía una falta de respeto.

(Paco Lázaro apunta que él ha escrito una versión de “Los encantos de Cuenca”.para no tener problemas con nadie, canción que dice así, más o menos según nos canta Paco Lázaro:

Christma de Fernando Pajarón, con vistas de Tiradores y San Antón.
Christma de Fernando Pajarón, con vistas de Tiradores y San Antón.

Nací en Cuenca

y me vine a Madrid

soy un cantor,

y con mi cante soy feliz.

Por eso digo siempre mi cantar

que los encantos

que tiene Cuenca

son sin igual.

Visitando su provincia,

la Motilla y San Clemente,

por Belmonte y Tarancón

tú no dejes de ir a Huete.

Desde allí subes a Priego

y a merendar a Cañete,

vuelves a la capital

que hay cosas muy lindas

para visitar.

Y vas a la Ponderosa,

pides morteruelo

si quieres cenar, chimpún.

-Adaptala, Paco. “Ya está preparada sin ningún problema”.

Barrio de San Marín nevado. / Texeda
Barrio de San Marín nevado. / Texeda

En suma, José, que con los villancicos y las canciones populares, además del paisaje, Cuenca es un completo christma navideño, como aquellos que se abrían como caja musical…

-El repertorio pictórico conquense es como un amplio muestrario de christmas navideños. Numerosos, pintores, fotógrafos y sobre todo dibujantes, como José María Cañas, como claro ejemplo, dejaron una serie de christmas que son imperecederos y que cobran fuerza cada Navidad, y algunos hemos traído. La postal de Cuenca es ya de por sí como una felicitación navideña, con nieve, con los oros del otoño, la desnudez arbórea invernal o el verdor de la primavera. Cuenca es como un gigantesco Belén desde cualquier parte; las casitas de hortelanos de la Hoz, con el humo de sus chimeneas, y algún jamelgo pastando que aún queda, y el Huécar que “baja contento” en el Romance de Gerardo Diego, nos muestran esas estampas que vamos viendo en las distintas muestras belenísticas, que han tenido su mejor representación en el Gran Belén de Diputación, que durante veinticinco años ha montado la Asociación de Belenistas de Cuenca, y que este año vamos a echar mucho de menos.

Un Belén, por cierto, que podría montarse en algún edificio de la capital o de la provincia, para tenerlo todo el año instalado como lugar de contemplación, pues el problema que se ha suscitado es el de montar y desmontar. Sin olvidarnos Paco, que quienes mejor recuerdan la Navidad son los niños…

Ilustración sobre la Navidad en Cuenca. / José María Cañas
Ilustración sobre la Navidad en Cuenca. / José María Cañas

-Yo tengo los recuerdos de mi pueblo en Albalate de las Nogueras, pero ¿cómo eran aquellos años de tu niñez en la década de los sesenta?…

-Pues como nos han recordado Andrés y Paco, que al fin y al cabo casi coincidíamos entre San Antón y los aledaños de la Casa de Beneficencia. Uno recuerda, en su niñez, un belén flotante en el Júcar, contemplado desde el Puente de San Antón, con el marco de la Cuenca Alta como fondo. Flotaban en el río las grandes figuras del Misterio y la Torre de Mangana, de estilo árabe, era como un castillete del belén, con sus jardines colgantes babilónicos en las laderas del Júcar. O aquel belén-chabola en lo que siempre se conoció como la plaza de Cánovas, hoy Plaza de la Constitución, con el Pastor de las Huesas adorando al Niño. Era el belén de aquella Cuenca de blanco y negro, con los guardias de la circulación dirigiendo el poco tráfico con su casco blanco, y paquetes de regalos bajo sus pies dejados por los conductores. Y esas parrandas con las vistosas zambombas y grupos de jóvenes con panderetas y botes de tomate haciendo ruido para pedir el aguinaldo. El día 24 nos daban el aguinaldo cómo comida.

-¿Y en qué consistía?

-Aquellos nos parecía como el mejor manjar. Además de un plato de sopa, que por estar caliente ya estaba buena, nos daban un bollo azucarado en forma de pan redondo; una hermosa naranja, cacahuetes sin sal, higos secos, dos o tres figuras de mazapán, fruta escarchada, un pedazo de turrón de Alicante y un par de polvorones. Vamos, que no te lo comías para que no se gastase y contemplarlo, porque si lo empezabas ya sabías que se iba a terminar. Y no sé cómo nos llegaban los cigarros ideales que fumábamos a escondidas entre toses.

Grupo de amigos cantando villancicos en la década de los 70. / Florián Belinchón.
Grupo de amigos cantando villancicos en la década de los 70. / Florián Belinchón.

Por San Antón cantaban que “en el campo de La Fuensanta / ha nacido una amapola / por eso la Balompédica / se está quedando en la cola…”

Quedan para el recuerdo Ismael Martínez y su rondalla, Aurelio y tantos músicos que mantuvieron la tradición de los villancicos en la calle, además de otros grupos ocasionales, y cómo no, “Tiruraina” con Herminio Carrillo a la cabeza, en estos últimos años, que hoy nos han visitado rememorando aquellos villancicos del Orfeón Benéfico. Y sobre todo nos queda la Cuenca navideña como postal para felicitarles a todos ustedes las Navidades y desearles un Próspero Año Nuevo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3 comentarios en “Cuenca, como un christma navideño, con sonidos de añejos villancicos

  1. Muchas gracias Florian por tu respuesta. A algunos ( la mayoría), os conozco ; otros desgraciadamente ya fallecieron. Como detalle – no sé si estarás de acuerdo- creo que Colás lleva como “instrumento” un clarín. ¿Puede ser? . ¡ que pena que este tipo de “rondallas”, se hayan perdido. Repito gracias.
    Un saludo y feliz año
    Julio

  2. Julio, estamos en la foto los siguientes amigos, de pie izquierda – derecha Rafa Muro, Paco Jiménez su hermano Felipe, Andrés Villanueva, Bascuñana, Roque, Bernabe, Jesús Tolosa, agachados; Manolo Capella, Florian, Antonio “colas” y Álvaro.

  3. JOSE, ME SABES DAR EL NOMBRE DE ALGUNO DE LOS QUE APARECEN EN LA FOTO CEDIDA POR FLORIAN BELINCHON “AMIGOS CANTANDO VILLANCICOS”. UN SALUDO
    JULIO

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