Los orígenes motillanos de Pepe Isbert y otros famosos personajes

PepeVarios famosos cómicos y humoristas ha dado la provincia de Cuenca como el capitalino Juan José Luján, especialista en sainetes; el bien conocido Luis Esteso, de San Clemente; el moteño José Espejo, destacado comediante del siglo XVIII; nuestro más reciente José Luis Coll o el provenciano Julián López, ahora en boga, o con raíces conquenses como Tony Leblanc. Pero este martes, en Páginas de mi Desván, José Vicente Ávila nos trae un dato muy poco conocido que ya se desvela en el título: “Los orígenes motillanos de Pepe Isbert y otros famosos personajes”, hijos o nietos de gentes nacidas en Motilla del Palancar como el citado Espejo o el torero Enrique Ponce.

Sabíamos que María Isbert había estado residiendo los últimos años de su vida en una residencia de El Provencio, y que tanto ella como Pepe Isbert y su esposa Elvira Soriano descansan para siempre en Tarazona de la Mancha, la localidad albaceteña considerada como el origen de la familia Isbert Soriano.

-Nos dices, José, que Pepe Isbert tiene orígenes motillanos…

-Si madre no hay más que una, la del siempre recordado José  Isbert nació en Motilla del Palancar, según explicaba el propio actor en una entrevista al periódico “Ofensiva” en noviembre de 1956. Aunque es archiconocido el nombre de Pepe Isbert, tanto a nivel familiar como artístico, su verdadero nombre de pila formaba un cuarteto: José Enrique Benito y Emeterio Ysbert Alvarruiz, el famoso apellido paterno con Y griega, nacido en Madrid el 3 de marzo de 1886. Su madre motillana se llamaba María Vicenta Alvarruiz Alcahud, quien ya en edad de merecer se trasladó a Tarazona de la Mancha, donde se casó con Vicente Ysbert y Cuyas. Tuvieron cuatro hijos: Julia Isabel, José, María Vicenta (como su madre, la única actriz de los cuatro, o sea María Isbert) y Matilde. Hermanos de Pepe Isbert fueron Julián, Isabel y María. Pepe nació en Madrid pero durante su infancia residió en Tarazona, la localidad que le reconoció como Hijo Adoptivo.

Pepe Isbert. / Cadena SER
Pepe Isbert. / Cadena SER

En las diferentes biografías sobre este carácterístico actor no figura relación alguna de Isbert con Cuenca. ¿De dónde sale esa filiación materna motillana?

-En la referida entrevista a Pepe Isbert, publicada en el periódico conquense, el periodista Miguel Torres Gil del Real, que luego fue director adjunto de ABC y director de Relaciones Exteriores de TVE, destaca que el reconocido actor era consejero de honor de la Casa de la Mancha en Madrid, y tras hablar de sus películas entonces en boga, “Bienvenido Mr. Marshall”, “Historias de la radio” o “Calabuch”, entre otras, destacando que llevaba 53 años como actor de cine y teatro, aunque aún no había rodado “El Verdugo”, escribe: “Cambiamos de conversación para hablar de Cuenca. José Isbert siente una viva emoción al tratar de este tema. Su madre era conquense, de Motilla del Palancar y vivió muchos años en Tarazona. A lo que Pepe Isbert respondia:

Página de "Ofensiva", noviembre 1956. / CECLM
Página de “Ofensiva”, noviembre 1956. / CECLM

“En Cuenca tengo muchas amistades, entre ellas la de D. Inocencio, el señor obispo, con quien me carteo frecuentemente, y que actuó de padrino cuando le hice una lápida a mi madre en el pueblo”. Viene a decir Isbert que en el entierro de su madre asistió el obispo de Cuenca, de quien desvelaba su amistad; ahora me queda la duda de si el actor, cuando hizo de sacerdote en la película “Once pares de botas”, en 1954, con José Suárez y Di Stéfano, entre otros, no le pidió consejos a su amigo don Inocencio, para cómo tenía que hacer su papel y mandar encenderle una vela a Santa Rita, “patrona de los imposibles”, como le decía el cura Isbert al monaguillo.

Pepe Isbert, junto a Manolo Morán, en la famosa escena del balcón de la película 'Bienvenido Mr. Marshall' dirigida por Luis García Berlanga. / Cadena SER
Pepe Isbert, junto a Manolo Morán, en la famosa escena del balcón de la película ‘Bienvenido Mr. Marshall’ dirigida por Luis García Berlanga. / Cadena SER

-Lo que queda claro, José, es que José Isbert mostraba cierto orgullo de sus orígenes motillanos.

-Hasta el punto, Paco, que durante la entrevista para el periódico de Cuenca destacaba Pepe un dato muy significativo que citamos de sus propias declaraciones: “Se da la coincidencia de que en el siglo XVIII hubo en Motilla del Palancar otro artista, llamado José Espejo, que introdujo en España la tonadilla, y que era físicamente parecido a mí. Es curiosa la similitud de nombre, aspecto y pueblo, destacaba Pepe Isbert en esa entrevista que rezumaba sabor conquense con aroma motillano. En el caso de José Espejo, este actor era netamente de la provincia, pues aunque su padre era de Motilla del Palancar él había nacido en Mota del Cuervo, como veremos más adelante.

Además, Pepe Isbert conocía muy bien Cuenca, pues Miguel Torres  le preguntó sobre qué opinión le merecía como ciudad y José Isbert contestó que era “una de las más fantásticas ciudades de España, con unas afueras emocionantes”, frase muy ocurrente en labios de Pepe Isbert. Y claro, el entrevistador le inquirió si como artista había actuado alguna vez en nuestra ciudad. No te puedes imaginar Paco, la respuesta del peculiar artista…

Teatro Cervantes de Cuenca, donde actuó Pepe Isbert en 1938 durante varias semanas,
Teatro Cervantes de Cuenca, donde actuó Pepe Isbert en 1938 durante varias semanas,

Supongo que actuaría en alguna función en el Teatro Cervantes o en el Xúcar…, ambos por cierto desaparecidos.

-Lo que cuenta José Isbert no aparece en las reseñas de su biografía, que le sitúan durante la guerra civil en el Madrid sitiado, e incluso escribe Federico García Serrano sobre “José Isbert y los actores de su época: la Escuela de la vida”, que el inicio de la guerra le sorprendió en Barcelona, llegando con no pocas dificultades a Tarazona de la Mancha, con alguna ida y venida a Madrid y recorriendo durante ese tiempo ciudades como Ciudad Real, Almería, Linares, Andújar, Valencia…” Desde mediados de los años veinte, el genial artista había creado la compañía de comedias cómicas José Isbert, que venía actuando por toda España con los medios de transporte que entonces había. Por ejemplo, en 1931 actuó en el Teatro Alcázar de Tarancón. “¿Qué si he actuado en Cuenca?, pregunta usted”, le dice a Miguel Torres. “Mire,  durante la guerra fui a Cuenca por cinco días y estuve diecinueve semanas. Tuvieron que prohibir a la gente adquirir localidades, pues fue terrible la expectación”.

-Sería interesante conocer ahora si existen datos de esa presencia en Cuenca de José Isbert y su compañía como él mismo declaraba.

-En ello he estado investigando tras el dato ofrecido entonces por nuestro protagonista, que hemos sacado del desván, en este caso gracias al Centro de Estudios de Castilla-La Mancha. Así, en el semanario “República”, que se publicaba los miércoles, y en su edición del 7 de septiembre de 1938, aparece el siguiente titular: “La Compañía de Teatro “Isbert” y los niños de las Escuelas”.

Semanario "República", de Cuenca, septiembre 1938. / CECLM
Semanario “República”, de Cuenca, septiembre 1938. / CECLM

La información dice: “El eminente artista Pepe Isbert, que tantos éxitos viene obteniendo en Cuenca y los miembros de su compañía, han tenido la gentileza de ofrecerse al director provincial de Primera Enseñanza para dar, completamente libre de gastos, una función para los niños de las Guarderías Infantiles y de las Escuelas Nacionales. Dicha función, en la que se pondrá en escena la divertidísima comedia “Lluvia de hijos”, tendrá lugar el próximo domingo a las once de la mañana y los maestros ya recibirán las instrucciones necesarias para el mejor orden del espectáculo”.

No cabe duda que avala esa presencia en Cuenca de la compañía de Pepe Isbert, lo que viene a indicar que posiblemente esas 19 semanas fuesen posiblemente entre agosto y diciembre, más o menos, de ese año 1938

La nota añade que “la Dirección Provincial de Primera Enseñanza aprovecha esta ocasión para testimoniar públicamente su gratitud hacia la Compañía “Isbert”, por su altruismo, y a la empresa del Teatro “Cervantes”, que así como las de los cines “Madrid” (que era el cine España), “Ideal” y Comisariado del Batallón de Retaguardia están siempre dispuestos a ceder gratuitamente locales  y sufragar los gastos ocasionados cuando se trata de obsequiar a los niños de las Escuelas y Guarderías”. Y aún existe otro dato posterior publicado en el mismo semanario semanas más tarde.

Pepe Isbert en el centro junto a Guadalupe Muñoz Sampedro y Paco Martínez Soria, 1941. / donpacomartinezsoria.com
Pepe Isbert, en el centro, junto a Guadalupe Muñoz Sampedro y Paco Martínez Soria, en 1941. / donpacomartinezsoria.com

-Se nos ocurre pensar que dado que has citado el mes de septiembre, y aunque no hubiese fiestas por la guerra, la ciudad contaba con estas actuaciones de la compañía de Pepe Isbert en el Cervantes.

-Pues es muy probable. En otra publicación de República de octubre de 1938, y bajo el título de “Campaña de invierno” se puede leer: “El 2 de octubre se celebró un acto de confraternidad con los combatientes, de cara a la campaña de invierno, con el teatro Cervantes lleno, y llevando el sonido con altavoces a los salones adyacentes al salón de proyecciones cinematográficas y representaciones teatrales. En el acto intervinieron diversos responsables políticos, solicitando ayuda para los soldados que luchaban en la zona de Levante, y entre los oradores, presentados por el recién llegado gobernador civil Jesús Monzón Reparaz, también hizo uso de la palabra Pepe Isbert, quien en nombre de la compañía artística que representaba se ofrecía incondicionalmente en pro de la campaña”. Es muy importante dar a conocer estos datos, insisto, pues en las biografías y estudios realizados sobre la figura de Pepe Isbert no aparece ningún dato sobre estas 19 semanas o casi cinco meses que el ya popular actor, tan recordado, permaneció en Cuenca, actuando en el Teatro Cervantes, y ofreciendo su ayuda y la de su compañía para los niños y los combatientes.

Volviendo a esa entrevista de 1956, en la que Isbert desvelaba su identidad motillana, que otras cosas comentaba el genial actor de voz tan personal, que le caracterizaba tanto.

-Además de esbozar esos recuerdos sobre Cuenca y sus orígenes maternales de Motilla del Palancar, Pepe Isbert comentaba que al cine español lo único que le faltaba era dinero. Le preguntaba Miguel Torres si prefería la escena, el teatro, o el cine, tras la cámara, a lo que Isbert hacía una comparación: “Yo creo que más difícil es la escena, donde no se puede corregir. El cine da más popularidad, pero se pierden emociones. Le puedo poner como ejemplo el de unos novios. No es lo mismo estar juntos tratándose directamente, que separados y manteniendo contactos con fotografías”. Decía que entre los artistas cómicos  extranjeros Cantinflas y Charlot le hacían reir. Han pasado 52 años de su muerte y la figura de Pepe Isbert nos divierte y nos conmueve en todas sus películas, como “Bienvenido Mr. Marshall”, “Los jueves milagro”, “Historias de la radio”, “El cochecito” y tantos largometrajes en los que dejó su sello, con un papel conmovedor en “El Verdugo”, que rodó tres años antes de su muerte.

JOSE ESPEJO, EL COMEDIANTE MOTEÑO DE PADRE MOTILLANO

Hablaba Pepe Isbert de un actor oriundo también de Motilla del Palancar, llamado José Espejo, que decía incluso que se le parecía a él, aunque natural de Mota del Cuervo. ¿Quién era este personaje?

Añeja imagen de Mota del Cuervo. / historiamoteña.
Añeja imagen de Mota del Cuervo. / historiamoteña.

– Pues según recoge el escritor moteño José Manuel González Mujeriego, en su Blog ‘Mota del Cuervo el lugar de la Mancha’, fue un famoso comediante del siglo XVIII nacido precisamente en Mota del Cuervo en 1720, que empezó a trabajar en Madrid en 1748 y estuvo representando obras de teatro hasta 1792, que según se recoge en el libro “El año que vivió Moratín en Inglaterra”, de Pedro Ortiz, se sabe “que era obeso y de corta estatura, redondo de cara y que en su manera de ser entraba lo de ser goloso y murmurador”. Que es una definición parecida a la que hacía Pepe Isbert en la que decía que tenía cierto parecido con este cómico. González Mujeriego anota que la madre de Espejo era Inés Izquierdo Recalde, natural de Mota del Cuervo y su padre, como decía Isbert, de Motilla del Palancar. Falleció en Madrid en el año 1797 a los 77 años de edad y donó a la Iglesia de Mota del Cuervo un Niño Jesús en una urna.

-¿Qué obras o trabajos se conocen de este comediante moteño también de raíces motillanas?

-En la labor de dar a la luz a este personaje, por parte de González Mujeriego, señala que José Espejo “recorrió toda la escala cómica, interpretando papeles de galanes, vejetes, graciosos y “barba”… siempre con gran aceptación y los aplausos del público”.  Una de las obras más famosas donde actuó fue “Chorizos y polacos”, citada por Federico Sainz de Robles en un libro sobre el teatro de 1943; “es una zarzuela de costumbres teatrales del siglo XVIII, en tres actos y en verso,  original de Luis Mariano de Larra. (…) Los personajes principales los representaron el Tío Tusa y José Espejo, jefes respectivamente de los chorizos y los polacos”, que eran como rivales de distintos teatros.

Cartel con la imagen de José Espejo en el sainete “El Careo de los Majos”, una obra de D. Ramón de la Cruz (foto de la Biblioteca Digital “Memoria de Madrid”).
Cartel con la imagen de José Espejo en el sainete “El Careo de los Majos”./ Biblioteca Digital “Memoria de Madrid”.

-Decía Pepe Isbert en aquella entrevista que has citado que Espejo había introducido en España la tonadilla…

-Pues precisamente en el Catálogo de la “Tonadilla Escénica”, que aporta José Manuel González Mujeriego, se recoge curiosamente “la foto de José Espejo en el sainete “El careo de los majos y se reconoce la gran talla como actor teatral de este actor moteño, junto a otros que gozaron de gran popularidad. Se incluye igualmente en ese catálogo la tonadilla “El examen de Espejo”, una obra de Luis Misón, que alude en su título a José Espejo como uno de los actores más célebres de la época, que pasa a ser el personaje principal de esta tonadilla, pretendidamente autobiográfica”, apunta el escritor miembro de la Asociación de Amigos para la Historia de Mota del Cuervo.

-En suma, que estamos recuperando hoy a uno de los comediantes poco conocidos en nuestra provincia.

-Para mi ha sido una agradable sorpresa encontrarme con este personaje citado por Pepe Isbert al hablar de sus orígenes motillanos, y el trabajo de González Mujeriego, resaltando la historia de Mota del Cuervo y sus personajes, nos ha permitido ahondar más en esta figura teatral conquense, “que está considerada como uno de los grandes del teatro español del siglo XVIII, junto a  otros conocidos actores de la época según se recoge en una exposición permanente del  Museo Nacional del Teatro de Almagro sobre el  teatro español del siglo XIII, como bien apunta Juan Manuel González, quien destaca que en el Diccionario del Teatro, escrito por Manuel Gómez en 1998, se recoge el nombre de José Espejo, como uno de los comediantes más famosos del siglo XVIII, personaje que recuperó para Mota del Cuervo y para la provincia de Cuenca este profesor y escritor moteño, que solicitaba el nombre de José Espejo para el Auditorio Municipal.

Enrique Ponce entrevistado por José Vicente Avila. / Foto Arturo Barambio.
Enrique Ponce entrevistado por José Vicente Avila. / Foto Arturo Barambio.

ENRIQUE PONCE Y SU ABUELO LEANDRO “EL MOTILLANO”

Cambiando de tercio, y nunca mejor dicho, y dado que hoy hablamos en el programa de famosos personajes con origen motillano, tenemos al torero Enrique Ponce, que siempre solía hablar de Leandro, su abuelo de Motilla del Palancar, que murió con cien años en 2013.

-Enrique Ponce es el torero que más veces ha toreado en la plaza de Cuenca, en concreto diecinueve tardes. Le he entrevistado en muchas ocasiones, y cuando hacía su paseíllo número dieciséis me decía con su amabilidad característica: “Aquí siempre vengo con mucho cariño porque mi abuelo es de Motilla del Palancar y por tanto tengo una parte de origen conquense. Por ello me alegra saber de que son 16 actuaciones en Cuenca y le doy las gracias por esa información. No conocía este dato –refrendó Ponce-y creo que es bonito saberlo ahora. Me ilusiona conocer que soy el torero que más veces he venido a esta plaza. La verdad es que en Cuenca he tenido tardes muy bonitas y algunas también con más mala suerte, pero en general siempre tengo un grato recuerdo de torear en esta plaza”.  Si este año Maximino cuenta con él serían veinte tardes.

El mozalbete Ponce en una de sus actuaciones en Motilla del Palancar.
El mozalbete Ponce en una de sus actuaciones en Motilla del Palancar.

Se cuenta que el abuelo de Ponce fue el verdadero impulsor de que su nieto fuese torero.

-Y es verdad, porque ya con ocho años le hizo ponerse delante de una becerra y lo llevaba por los pueblos de la zona; el abuelo Leandro solía llevar a Enriquito Ponce con 12 y 13 años a torear en festivales en Motilla del Palancar, sobre todo el día de San Cristóbal, y hay fotos que lo atestiguan. Ponce sentía verdadera pasión por su abuelo, Leandro Martínez Toledo, nacido en Motilla del Palancar el 13 de marzo de 1913 y fallecido a los cien años de edad. El abuelo Leandro hizo sus pinitos como torero con el nombre de “El Motillano”, actuando en bastantes novilladas y en la parte seria de “El Empastre”, estableciéndose en Chiva como peluquero y allí nacieron sus hijos y nietos, entre ellos Ponce, que fue el primer matador de toros en recibir la Medalla de Oro de las Bellas Artes en 2007.

-Además de Cuenca, Enrique Ponce también habrá actuado en “su” Motilla del Palancar vestido de luces…

-Algunas ha tenido. Le recuerdo en el año 1998, el 13 de junio, que se reinauguró la plaza de toros de Motilla, que databa de 1891, con la actuación de Enrique Ponce, Manuel Caballero y el conquense José Antonio Iniesta, y curiosamente tres años después, en un festival de San Cristóbal, como bien recordarás, Paco, se produjo un hundimiento que causó unos veinte heridos. Pasaron varios años hasta que de nuevo se anunciaron corridas de toros, y algunas televisadas, en Motilla. En la puerta de cuadrillas de la plaza de toros motillana se descubrió un azulejo en su memoria, en la feria de San Gil de 2014, con la presencia de Enrique Ponce y su familia, entre ellos su padre Emilio y su madre Enriqueta; su hermano Álvaro, y su suegro, Victoriano Valencia. El propio torero resaltó esa tarde las veces que de niño, y vestido de corto, le traía su abuelo.

Ponce y Ávila en una entrevista en Cuenca en la Semana Taurina de 1992.
Ponce y Ávila en una entrevista en Cuenca en la Semana Taurina de 1992.

-Un abuelo por el que el maestro, que lleva veinticinco años de alternativa, sentía verdadera pasión, verdad?

-En el libro “Enrique Ponce, un torero para la Historia”, de mi admirado Andrés Amorós, que por cierto hizo el Pregón de San Julián de 1992, éste desvela lo que el torero valenciano de origen motillano sentía por su abuelo: «Ha influido muchísimo en mi vida, no solo como persona sino como torero. He andado con él desde niño, somos como uña y carne. Él me enseñó a torear y con él aprendí a amar y respetar el toreo; gracias a él soy torero. De donde vengo, de Chiva, no hay mucha afición a los toros, ni siquiera hay plaza, y fue mi abuelo quien me metió el toreo en las venas y en la cabeza».

En fin, Paco, que Motilla o la Motilla, también tiene su parte en ese personaje entrañable, como lo fue Pepe Isbert, al que podemos escuchar, si te parece, como broche final en alguna de sus películas.

 

 

Deja un comentario