Doloroso desatino tras fallar goles cantados

Increíble derrota de la Balompédica por 0-1 frente al Vecindario, en el día que necesitaba los tres puntos, dado que el equipo canario es un rival directo, para haber dado un paso más para salir del pozo. Sin embargo, el grave traspiés le deja como semicolista con 9 puntos, los mismos que el colista Montañeros, y a cuatro puntos del Celta B y Sporting de Gijón B, que es su próximo rival. El Vecindario, con su triunfo en Cuenca, se coloca en decimosexta posición con 14 puntos.Decimos que la derrota fue increíble, sobre todo porque el Conquense que entrena Tino Cabrera tuvo ¡siete! claras ocasiones de gol que no supo aprovechar, haciendo internacional al guardameta canario David Álamo, y cuando el mal menor del empate sin goles se cernía sobre el estadio de La Fuensanta, el gol postrero del Vecindario le dio la puntilla a un equipo en desacierto total que se define en un palabra: Desatino. Los pitos y el enfado general de la afición se hicieron notar cuando el árbitro valenciano Carbonell, otro mal colegiado falto de criterio y equidad, puso fin al descalabro blanquinegro final.

EL QUE TANTO PERDONA LO PAGA MUY CARO

Nadie hubiera creído que un equipo capaz de generar tanto peligro terminase perdiendo. El primer tiempo debió acabar con un 4-1, pues la primera parte fue casi un calco del partido ante el Marino, con ocasiones de gol, pero ese día se acertó y esta vez  fallaron goles cantados Adrián Martín (dos veces), Dani Martí, Dani Rodríguez y Vinuesa. El equipo se desesperaba, sobre todo tras recibir los centrales sendas tarjetas, en un rifi-rafe en el que el árbitro hizo de su capa un sayo, y la afición aún más. Caballero sacó un balón de gol y se llegó al descanso sin goles en una mañana fría, pues el aire entra por todos lados.

En la segunda parte el Vecindario cerró líneas ante una defensa que hacía aguas y se dedicó a congelar y parar el partido como fuera. Dominó el Conquense sin tino, y cuando Tino quiso remediarlo con los cambios se equivocó quitando al mejor, Cubillo, coreado por la afición, pues quienes entraron, Mauri y Marcelo, contribuyeron al desacierto. Ocasiones hubo para marcar, fallidas, pero los canarios aprovecharon la suya en las botas de Moisés, en el último minuto, para lograr tres puntos de oro.

Los canarios celebran el gol. El Conquense saca de centro. La derrota está consumada y el tiempo consumido. (Josevi).

 

El Conquense quemó sus naves con un remate de Ferrer que sacó el portero y un tiro de Vinuesa que despejó un defensa. Derrota muy dolorosa y tremendo enfado de la afición, pues el Conquense va camino de Tercera aunque quede mucha competición, pues tras el primer tercio liguero es equipo de descenso. Tendrá que trabajar mucho Tino Cabrera para arreglar tanto desatino…

JOTAUVE

LOS DATOS

U.B. Conquense, 0: U.D. Vecindario, 1 (Moisés, m. 90). Estadio de La Fuensanta, 1.200 espectadores. Árbitro: Carbonell Hernández (Comité Valenciano). El publico despidió con bronca al equipo.

 

 

Deja un comentario