Hubo una calle Teniente González

El Blog “El Portal de las Letras en Cuenca”, de José Luis Muñoz ofrece, como él bien dice, “una visión permanente sobre las circunstancias de la vida cultural en Cuenca, comentada con espíritu comprensivo y un punto crítico. Literatura, arte, patrimonio, cuestiones cotidianas, a través de la mirada de un veterano periodista”. Un Blog que todo conquense amante de su tierra debe seguir, y en mi caso lo hago porque además fui compañero de Muñoz Ramírez en tareas periodísticas y le considero entre mis maestros. Con el título “Hubo una calle Teniente González” ha publicado un interesante artículo que reproduzco en este Blog (como otros tantos que he colgado del querido colega, y amigo), pues sobre el asunto hablé en su día en un programa de radio y publiqué una página en “El Día de Cuenca” en 2009.

Este es el artículo de José Luis Muñoz, que lleva fecha del 29 de abril de 2018:

http://edicionesolcades.blogspot.com.es/

JOSE LUIS MUÑOZ

En estos días, la popular y dicharachera alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, entre cuyas virtudes más destacadas no se encuentran la prudencia ni el presunto seny catalán, del que tanto alardean cuando les conviene, ha hecho una vez más al ridículo saliendo a la palestra de la manera irreflexiva que es marca de la casa para poner a parir al almirante Cervera, al que le han quitado su nombre de una calle, para poner otro más acorde con los tiempos confusos que vivimos. Eso está pasando todos los días, en todas partes, sólo que en este caso la alcaldesa de Barcelona se ha tomado la libertad de enjaretar unas cuantas lindezas a cuenta de la filiación fascista y conspirativa del almirante Cervera, durante su participación en el levantamiento militar de 1936.

La calle Teniente González en 1977. / Foto José Luis Pinós.
La calle Teniente González en 1977. / Foto José Luis Pinós.

       La señora Colau no sabía y, lo que es peor, ninguno de sus numerosos asesores le informó de que el vapuleado militar había muerto a comienzos del siglo (en 1909 exactamente) o sea, mucho antes de que Franco y sus colaboradoras pensaran siquiera en dar el golpe de Estado.

    Con motivo de esta tontería política, una más de las muchas que están socavando la seguridad democrática del desconcertado pueblo español, sobre Colau ha caído toda clase de improperios sin que ella haya tenido la elegancia, el buen criterio y la sensatez de corregir sus estúpidos comentarios, propios de una ignorante inculta.

      Digo todo esto de la alcaldesa barcelonesa no por cebarme en ella, sino para aludir a sus colegas regidores de un sitio del interior mesetario, políticamente muy distantes de ella, pero coincidentes en su ignorancia. Porque también aquí, en Cuenca, tenemos nuestro bochorno particular solo que, a diferencia del de Barcelona, nadie, ni siquiera los militares, organizaron ningún escándalo. Ocurrió la cosa en el año 2010, cuando los concejales del Ayuntamiento de Cuenca, ignorantes de la historia de su ciudad y de sus gentes, decidieron ser más progresistas que nadie suprimiendo el nombre de Teniente González de la calle así llamada, entre Carretería y Colón. Y encima, que es lo peor, lo hicieron aludiendo a la ley de memoria histórica y a la conveniencia de suprimir del callejero nombres alusivos a los vencedores de la guerra civil.

     Pero sucede que el teniente Gregorio González Beamud había muerto en el año 1922 y no participando en ninguna intentona golpista, sino luchando en las colinas rifeñas próximas a Melilla, en la guerra contra los musulmanes que se libraba en aquellos años. Murió, cuentan las crónicas periodísticas, de manera heroica, al frente de una compañía del regimiento Mallorca, actuando de manera tal que consiguió salvar a gran parte de su columna, aunque él perdió allí la vida. Su ciudad natal le rindió un cálido homenaje al bautizar con su nombre la calle que hasta entonces se conocía como Callejón de la Misericordia. En aquel consistorio municipal figuraban liberales y socialistas, entre ellos Rodolfo Llopis, que se sumó abiertamente a la decisión.

     Casi un siglo después, la bobalicona ciudad de Cuenca le retiró la placa sin que en el seno del Ayuntamiento hubiera ni un solo concejal que, conocedor de la historia, ilustrara a sus colegas de la tontería que estaban cometiendo”.

 SER CUENCA, 15 DE DICIEMBRE DE 2015

En el programa “Páginas de mi Desván”, emitido en el programa “Hoy por hoy Cuenca” de la Cadena Ser, dirigido y presentado por Paco Auñón, del 15 de diciembre de 2015, titulado “Curiosidades, errores, singularidades y otras ocurrencias del callejero conquense”, comentaba lo siguiente José Vicente Ávila, al hilo de la pregunta de que “entre tantos cambios de calles se ha acertado o quizá se ha cometido alguna tropelía…”

"El Día de Cuenca", 23 de noviembre de 2009.
“El Día de Cuenca”, 23 de noviembre de 2009.

“Entre los cambios de calles nos encontramos la decisión de quitar la calle del Teniente González por una equivocada aplicación de la Ley de Memoria Histórica, pues este militar conquense, llamado Gregorio González Beamud murió en la guerra de Africa mandando el Regimiento “Mallorca”, con sede en Valencia, y salvando a su columna. Los conservadores y liberales de Cuenca, entre los que se encontraba Rodolfo Llopis, acordaron rotular la antigua calle de la Misericordia, en la que estuvo el Cuartel de la Guardia Civil, con el nombre del teniente González, celebrando incluso un homenaje al descubrir la placa”.

En “El Día de Cuenca” publiqué una página el lunes 25 de noviembre de 2009 con el título “El teniente Gregorio González Beamud tiene calle desde 1922”, con motivo de dar a conocer a tan importante personaje, dado que había una propuesta municipal de cambio de nombres de calles, entre ellas la de este héroe conquense, que luego sería suprimida sin importarle a casi nadie la historia.

 

 

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