El Pastor Trashumante (24-09-1998)

Circulando por la carretera de Tragacete, en dirección a Villalba de la Sierra, y una vez pasado el cruce de Sotos-Mariana, etc., aparece a la derecha en lontananza la imagen negra en acero de un pastor de boina y blusón, vigilante del paisaje que se le ofrece a vista de ojo de buen cubero, o mejor dicho de buen serrano. Se le conoce como “El Pastor Trashumante” como recuerdo de aquellos pastores y vaqueros que bajaban por la vereda con sus rebaños, camino de Andalucía y Extremadura. ¿Quién no recuerda la cancioncilla escolar de “Ya se van los pastores a la Extremadura / ya se queda la Sierra triste y oscura”…? Imagen sin duda que a los conductores les evoca recuerdos de antaño y a los más jóvenes la sorpresa de un perfil pastoril entre los pinares, como una sombra negra, vigilante, que parece ofrecer paz, tranquilidad, sosiego… (el silencio de los corderos…)

Esta escultura del “Pastor Trashumante” acaba de cumplir veinte años, allí, a pie de pinar, quizá alguna vez rodeado de ovejas de otro pastor de mono azul y gorra de visera. Fue inaugurada el 24 de septiembre de 1998 con motivo de las obras de eliminación de un punto negro en el kilómetro 11 de la carretera de Cuenca a Tragacete, la CM-2105, para lo cual la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha llevó a cabo la construcción de un kilómetro de carretera, con una inversión de cien millones de pesetas.

La obra consistió en eliminar dos zigzag de una curva muy reducida, en la que se producían accidentes, construyéndose una variante de un kilómetro, amén de separar la cañada real que cruzaba la carretera, con la construcción de un paso inferior, para evitar que los vehículos se encontrasen con ganado, como muy bien informaba Juan M. Jiménez en “El Día de Cuenca”.

La inauguración de la obra, tan necesaria, y de la escultura del pastor contó con la presencia de la entonces consejera de Obras Públicas de la Junta, Araceli Muñoz, que ya anunciaba la futura construcción de la variante de esta carretera, para salvar la Hoz del Júcar.

El Día de Cuenca, 1998.
El Día de Cuenca, 1998.

La escultura del pastor trashumante fue realizada por el escultor conquense Javier Barrios (que tiene en Cuenca esculturas como Federico Muelas, Fray Luis de León, El ganchero y el monumento al Nazareno, entre otras) con una altura cercana a los seis metros. El material es de acero, y según explicaba el escultor, “la dificultad ha estribado en su anclaje, con unos puntos de sujeción para aguantar la fuerza del viento”.

Barrios apuntó que para realizar la figura del pastor no tuvo ningún modelo determinado, pues “los que vivimos en esta zona no tenemos que ir muy lejos para ver a cualquier pastor”. Señaló finalmente que la presencia de la cañada real realza el homenaje que se le quiere dar al pastor trashumante.

Veinte años se han cumplido de aquella fecha en la que el pastor de acero cortén fue colocado en un altillo de los montes serranos, divisando la Serranía, y los cercanos lugares del Chantre, El Ventorro y claro, Entrepinos… y todos los pinares que circundan el bello y duro paisaje serrano.

J. V. A.

 

 

Un comentario en “El Pastor Trashumante (24-09-1998)

  1. Mucho ganado ovino pasaba el invierno en tierras valencianas. Recuerdo cuando ya el traslado se hacía en camiones, oír a las gentes de Beamud, el pueblo de mi padre, como se llevaban las ovejas al reino. Se referían al “Reino” de Valencia. De hecho, cuando estás gentes tuvieron que hacer las maletas definitivamente para emigrar, muchos eligieron las provincias de Alicante y Valencia porque ya las conocían.

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