Álvaro de Luna “El Algarrobo”, tipógrafo por un día en Cuenca (y un cortometraje en Moya)

ESPACIO EMITIDO EL MARTES 6 DE NOVIEMBRE DE 2018 EN EL PROGRAMA “HOY POR HOY CUENCA”, DE LA CADENA SER, QUE DIRIGE Y PRESENTA PACO AUÑÓN

http://cadenaser.com/emisora/2018/11/06/ser_cuenca/1541492254_108743.html

Álvaro de Luna con un componedor de titulares en las manos en los talleres de 'Diario de Cuenca' en 1978. / José Luis Pinós
Álvaro de Luna con un componedor de titulares en las manos en los talleres de ‘Diario de Cuenca’ en 1978. / José Luis Pinós

“Al personaje de “El Algarrobo” le tengo un cariño especial y será muy difícil que salga de mi vida”, le decía en agosto de 1978, en pleno éxito de la serie televisiva “Curro Jiménez”, el actor Álvaro de Luna a José Vicente Ávila en una especial entrevista que le hizo junto a Sancho Gracia, el protagonista, en los talleres tipográficos de “Diario de Cuenca”, por expreso deseo de ambos actores, que quisieron conocer, entre bastidores, los entresijos de cómo se elaboraba un periódico. Tras la reciente muerte del reconocido actor, a los 83 años de edad, el pasado 2 de noviembre, nuestro colaborador ha recuperado entre las Páginas de su Desván, aquella visita al periódico, en la calle Astrana Marín, bajo el título de “Álvaro de Luna “El Algarrobo”, tipógrafo por un día en Cuenca”. También recordaremos, con el director de cine conquense, Juanra Fernández, la última actuación de Álvaro de Luna en el cortometraje “Misericordiam Tuam”, rodado en Moya hace ocho años.

– Cuéntanos José cómo surgió aquella entrevista a Sancho Gracia y Álvaro de Luna, que vinieron a Cuenca en la feria de San Julián de 1978, según relatabas en otro programa al hablar del protagonista de “Curro Jiménez”.

-Con motivo de las fiestas de San Julián se celebró el 19 de agosto en la plaza de toros el “Espectáculo Curro Jiménez”, incluido en el cartel ferial taurino, lo que originó que se inaugurase la iluminación del coso. Se trataba de un espectáculo con caballos, carrozas, tiros y el rejoneo de un novillo, además de otras actuaciones propias de la serie televisiva en el que actuaban “Curro Jiménez”, “El Algarrobo”, que era arrastrado por unos caballos, y “El Estudiante”, es decir, Sancho Gracia, Álvaro de Luna y José Sancho, además de otro personaje apodado “El Gitano”. Con el fin de promocionarlo, el día anterior se acercaron hasta el edificio del diario, que es la actual sede de la Comisaría de Policía Nacional, los actores Sancho Gracia y Álvaro de Luna, a los que tuve la suerte entrevistar. En la edición del 19 de agosto se publicó una página con el título a cinco columnas de “Curro Jiménez y “El Algarrobo” visitaron Diario de Cuenca”, con fotografías en las que Sancho Gracia aparece tecleando en una linotipia y Álvaro de Luna con un componedor de titulares, como si fuese un consumado tipógrafo o cajista.

Página de 'Diario de Cuenca' con la entrevista a Sancho Gracia y Álvaro de Luna, el 19 de agosto de 1978. / Archivo José Vicente Ávila
Página de ‘Diario de Cuenca’ con la entrevista a Sancho Gracia y Álvaro de Luna, el 19 de agosto de 1978. / Archivo José Vicente Ávila

Resulta curioso que esa entrevista se produjese en los talleres tipográficos en lugar de la Redacción, ¿verdad?

-Habíamos quedado en la Redacción, que además era amplia y moderna, con amplios ventanales, pues se había inaugurado hacía un año y medio. Al entrar al edificio, desde los ventanales del hall de entrada, Sancho y Álvaro de Luna vieron los talleres y mostraron sus deseos de conocerlos, pues el periódico se editaba en tipografía y ellos ya conocían el offset de los grandes periódicos. Les llamó mucho la atención las linotipias por su forma de funcionar, tanto por el teclado de 90 caracteres, distinto al teclado normal, como por la distribución de las matrices, recogidas por un brazo mecánico que las llevaba a sus respectivos cajetines.

Les expliqué como era la roto plana e incluso una “Minerva” que aún quedaba, así como las cajas con sus tipos de letras de diversos tamaños. Ambos se llevaron como recuerdo en una línea de plomo caliente salida del crisol sus respectivos nombres. Mientras Sancho intentaba teclear, Álvaro de Luna cogió un componedor y con una rara habilidad fue componiendo su nombre o algunas frases, como si hubiera sido cajista toda la vida. La verdad es que me sorprendió su manejo de las letras de plomo e incluso hubo que encender la nueva máquina de titulares para sacarle en letras mayúscula el apelativo de “El Algarrobo”.

José Vicente Ávila entrevista a Sancho Gracia y a Álvaro de Luna en los talleres de 'Diario de Cuenca' en 1978, junto a Dieguito, de tres años. / José Luis Pinós
José Vicente Ávila entrevista a Sancho Gracia y a Álvaro de Luna en los talleres de ‘Diario de Cuenca’ en 1978, junto a Dieguito, de tres años. / José Luis Pinós

-Y allí mismo, como se aprecia en las fotos, les hiciste la entrevista, junto a la linotipia…

-Es que no se querían ir de allí a pesar de que olía a tinta y a plomo derretido. Estaba trabajando un compañero en la linotipia y observaban con atención el funcionamiento del teclado que hacía bajar las matrices al componedor hasta llenarlo, y como lanzaba el molde para que desde el crisol, con un pistón, soltase el plomo que marcaba la línea de texto. “Esto es más difícil que montar a caballo”, comentaba El Algarrobo, que llevaba una fina cazadora por encima de hombro y las gafas de sol sobre la frente, tapando parte de la calvicie. “Aquí estamos bien”, me dijeron ambos, y en sillas de las linotipias, con Dieguito que tenía tres años como testigo, les hice la entrevista, que José Luis Pinós captó con sus fotografías, aunque la reproducción en el periódico no era buena porque el fotograbado era de poca calidad, pero aquí he traído alguna en la que se ve a Álvaro de Luna como un consumado especialista.

-¿Qué contaba aquel Álvaro de Luna que por entonces ya contaba con 43 años, y era tan conocido por ese personaje de “El Algarrobo”?

-Tengo que confesar que yo fui a entrevistar a Curro Jiménez, vamos a Sancho Gracia, que era el protagonista de la serie, y a quien realmente descubrí, porque me impresionó, fue a Álvaro de Luna, es decir, la otra cara de “El Algarrobo”, que en la serie era un personaje bruto, poco hablador. Me encantó, me dijo que le tutease, y por ello cuando me refería a él en el periódico, en la mitad del reportaje, comenzaba así: “Álvaro de Luna, “El Algarrobo”, es un tío las mar de campechano. El “bandido bueno” se encariñó con su personaje. Barba popular y ancha sonrisa. (Lo de barba popular no sé si era por los comienzos de la democracia) En la serie no sabe hablar ni leer, pero en la realidad Álvaro de Luna es un actor con una cultura elevadísima, e incluso en aquella época yo ignoraba que había estudiado Medicina. Para Álvaro de Luna, ¿qué ha significado este papel de “Algarrobo”?, le pregunté y así me respondió:

Sobre todo un lanzamiento popular. Yo era un actor que no tenía una gran popularidad, que había trabajado mucho, pero siempre un trabajo “picando” como decimos los actores; un papelito aquí y otro allí. Este personaje me ha dado la oportunidad de trabajar seguido, de acercarme durante 41 horas –que ha sido el número de capítulos– a todos los hogares de España los domingos por la noche en que casi todas las familias están en casa y eso ha hecho que el personaje haya cogido mucha fuerza y que a mí me haya beneficiado bastante.

-También habrá servido para demostrar tus aptitudes artísticas… le dije, y la respuesta fue tan amplia como explicativa y por ello la vamos a compartir:

Bueno, esta es una cosa que en principio la debe decir el público, no nosotros. Pero es muy necesario para un actor no sólo tener las aptitudes artísticas, cosa que le es imprescindible, sino tener el medio de comunicación y en este caso el medio ha sido el personaje de la serie “Curro Jiménez”, que parece que está hecha a nuestra medida, porque todos nosotros habíamos empezado haciendo un trabajo de acción, de violencia cinematográfica que nada tiene que ver con la violencia ciudadana, sino de montar a caballo, saltar, caídas de altura, peleas.

El actor Sancho Gracia sentado en la linotipia de los talleres de 'Diario de Cuenca' en 1978. / José Luis Pinós
El actor Sancho Gracia sentado en la linotipia de los talleres de ‘Diario de Cuenca’ en 1978. / José Luis Pinós

Sancho Gracia y yo habíamos hecho muchos papeles de este tipo, él de actor y yo de especialista, y por eso se ha demostrado que la serie ha salido bien porque todo lo hemos hecho nosotros y no hacía falta que nos doblaran. Los caballos se cansaban prácticamente antes que nosotros.

 “Todo esto que he explicado es un poco lo que se va a ver en el espectáculo de Cuenca. Desde que Sancho salta de un caballo a la diligencia, a mí que me arrastran en un caballo; el Gitano, con un toro de Ortega, hace filigranas y rejonea muy bien; El Estudiante también trabaja, en fin, todo lo que la gente veía en televisión lo va a presenciar en directo en la plaza de toros”, señalaba Álvaro de Luna para animar a los lectores.

Le pregunté entonces a Álvaro de Luna si como actor le iba a ser difícil salirse de ese papel de “Algarrobo”, como le ocurrió a Antonio Ferrandis con “Chanquete”, para hacer otros personajes y así se expresaba hace cuarenta años, si tenemos en cuenta que estos días en todos los medios se ha publicado que ha muerto “Álvaro de Luna “El Algarrobo”:

Me será un poco difícil porque a este personaje le tengo un cariño especial. En la vida de las personas hay etapas que son más importantes que otras. Mi etapa como “Algarrobo” hay sido muy importante. He relanzado mi vida, la he cambiado, me he casado y he tenido una niña; me he consolidado como actor no sólo ante las empresas, que me era necesario, sino también ante el público. El personaje lo cambiaré en cuanto haga otro que no sea “el Algarrobo”.

Insistía en que “a veces hay que cambiar, pero por ahora no tengo necesidad de cambiarlo”, y hasta su muerte lo ha llevado aparejado a su nombre de actor consagrado.  Agregaba entonces: “Como decía Sancho Gracia (presente en la conversación y también entrevistado) vamos a hacer una nueva película que es también historia de Curro Jiménez y trabajaremos como nos lo pide el público”. Y efectivamente, tras esos 41 capítulos que citaba Álvaro de Luna, llegaron otros como la película “Avisa a Curro Jiménez” y en 1995 otros doce capítulos de “Curro Jiménez, el regreso de una leyenda”, la mitad de ellos dirigidos por Benito Rabal, que dirigió la película “El hermano bastardo de Dios”, rodada en Cuenca.

Deux jeunes filles dans une chambre (Dos muchachas en una habitación / Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia
Bores, 1934, Óleo. Deux jeunes filles dans une chambre (Dos muchachas en una habitación / Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia

-Además de actuar ese día en Cuenca parece que Sancho y Álvaro se acercaron a ver una Exposición que les llamó mucho la atención que estuviese aquí…

-Efectivamente, tengo que recordar un dato, que además aparece entre líneas en la entrevista, y es que tras dejar el edificio de “Diario de Cuenca”, Sancho Gracia y Álvaro de Luna se acercaron hasta la Sala de Exposiciones de la entonces denominada Caja de Ahorros de Cuenca para ver una exposición sobre Francisco Bore, que era otro gran acontecimiento, quizá menos valorado en la ciudad pese a su importancia, pues Bore había fallecido en 1972. Se trataba de la Exposición “Bore. Óleos 1926-1936” que era todo un lujo para Cuenca. El crítico Alfonso de la Torre, que se siente conquense por convicción, recuerda la importancia de aquella muestra, gracias a la iniciativa de la hija del pintor, Carmen Bore, que se casó con Enri Dechanet, que fue el maestro vidriero y artista que dirigió la técnica de las vidrieras de la Catedral de Cuenca, realizadas por Torner, Rueda, Bonifacio y el propio Dechanet.

También Sancho Gracia y Álvaro de Luna se dieron una vuelta por la Plaza Mayor, abordados por no pocos vecinos y visitantes, pues había que llenar la plaza de toros. Como la serie estaba en todo su apogeo, el público se divirtió con la presencia de estos personajes y sus dotes de acción en vivo ante caballos y diligencias.

-Incluso ambos, aunque de forma separada, intervinieron en algunos rodajes en nuestra provincia..

-Sancho Gracia participó en algunos rodajes en Cuenca y la provincia, de los que ya dimos cuenta, y Álvaro de Luna menos, aunque fue uno de los grandes especialistas que estuvieron en el rodaje de “El coloso de Rodas” en 1961, con escenas en la Ciudad Encantada. Álvaro incluso hizo papeles para Kirk Douglas en “Espartaco” o Anthony Quinn en “Barrabás”. Pero quizá el mejor corolario del desaparecido y gran actor que fue Álvaro de Luna sea su participación, como has citado al inicio, en el cortometraje “Misericordiam Tuam”, dirigido por el inquieto y ya experto director de cine, el conquense Juanra Fernández, que nos puede hablar de ello…

Alvaro de Luna 2008
Cartel. facebook juanra fernandez

EL CORTOMETRAJE “MISERICORDIAM TUAM” RODADO EN MOYA CON ÁLVARO DE LUNA

–Por aquí tenemos a Juanra Fernández para que nos hable de ello, de aquel rodaje en Moya con el actor desaparecido.

-En 2007 hicimos el rodaje y en 2008 se estrenó el corto. El papel requería a alguien de sus características; era el maestro filósofo musulmán al que se le encomienda la terrible misión de asesinar a un niño y tenía que hacerlo para evitar males mayores. Pensé desde el principio en Álvaro de Luna, pues era uno de mis personajes de la infancia, “El Algarrobo” de la serie “Curro Jiménez”; hablamos con su representante y Álvaro le gustó mucho el papel, se entusiasmó y se decidió a hacerlo. (*)

¿Cómo fue el rodaje, Juanra?, preguntaba Paco Auñón:

“Yo estaba muy nervioso al ser un novato, por tener que dirigir a Álvaro de Luna, porque era un como mito; fue muy fácil, le estoy muy agradecido por cómo me ayudó, fue maravilloso. Nos contó muchas anécdotas, entre ellas de la película “Espartaco” en la que bajaba con un bebé por las laderas. Era muy divertido estar con él. Quería haber hecho más cosas con él”.

Creo que tienes alguna anécdota en el rodaje de Moya, en el que Álvaro de Luna tuvo que recordar su profesión inicial de médico, le comenta José Vicente a Juanra:

“Ninguno sabíamos que había sido médico antes que actor, porque no había ejercido la carrera. Uno de los caballos le pisó el pie a su propia dueña, y Álvaro, vestido de musulmán, la curó y le vendó el pie. Paco Auñón le recuerda a Juanra que el último cortometraje ha sido el de “Misericordiam tuam”, lo que para el director conquense es todo un orgullo.

En suma, que como quedó grabado en el celuloide, siempre nos quedará París… Chanquete, Curro Jiménez o El Algarrobo”

(*) Traducción de las declaraciones del director de cine conquense, Juanra Fernández, durante la emisión del programa.

 

 

 

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