Julián López Calvo, el músico de la ‘humildad conmovedora’, prolífico compositor

Julián López Calvo era el músico más veterano de Cuenca, nacido el 28 de marzo de 1921 y fallecido el 16 de noviembre de este 2018. En el libro de “Jesús de Medinaceli”, que publicó las Actas del VI Congreso Nacional de 2005, se recoge un amplio trabajo de José Miguel Carretero “Acerca de la Semana Santa en Cuenca: imágenes, imagineros, marchas, Vida y Muerte, Vida”, en el que el fecundo y sabio experto en temas nazarenos sintetiza lo que todos pensamos de la sencillez del músico y compositor desaparecido Julián López Calvo: “Entrañable y de una humildad conmovedora”.

Como conocí personalmente a Julián López Calvo, de tantas idas y venidas al periódico (Diario de Cuenca o El Día de Cuenca) llevando sus papeles para dar luz en la prensa sobre la historia de la Banda de Música o de la música en general en Cuenca, supe de su callada labor personal compositora. Julián entró en la Banda Municipal en el año 1936 –todo un hándicap para aquellos educandos de solfeo con la guerra incivil de por medio—junto a otros músicos recordados como los hermanos Constancio, Matías y Julián Aguirre, Camilo Contreras (hermano del ebanista y fotógrafo Amancio Contreras), Félix Notario, Ángel Lozano y José Ripoll.

Julián López Calvo, a la izquierda, tocando el clarinete. Celebración de Santa Cecilia en El Salvador, 1982. / Foto José Luis Pinós.
Julián López Calvo, a la izquierda, tocando el clarinete. Celebración de Santa Cecilia en El Salvador, 1982. / Foto José Luis Pinós.

El clarinete fue su instrumento preferido, pero ahí no se quedó, pues tenía “ángel” para la música. Escribía José Miguel Carretero, que “Julián, autodidacta en parte, pero con sólidos fundamentos técnicos, abrió su creación a variados géneros: desde la música ambiental o para baile, a la típica para Bandas (dianas, pasacalles, himnos militares y pasodobles), pasando por la comedia musical.

En el poco tiempo libre que le quedaba, entre su trabajo de sastre para dar de comer a su familia, daba clases de solfeo, y sobre todo de acordeón, a muchos jóvenes conquenses que sintieron inquietudes musicales cuando la ciudad no contaba con un Conservatorio.

Artículo de Julián López Calvo en "Diario de Cuenca", 3-12-1978
Artículo de Julián López Calvo en “Diario de Cuenca”, 3-12-1978

Julián López formó parte de la Banda de Música de Cuenca y dirigió las Bandas de Honrubia (1963) y Tarancón (1964-1973).

José Miguel Carretero recogía en su documentado trabajo sobre la música nazarena y de otras índoles, el amplio trabajo compositor de Julián López Calvo, que si prometió hacer 33 marchas, como la edad de Jesucristo, había compuesto 36 hasta 2002, “siendo el autor local más prolífico”. Aquí reseñamos títulos de sus obras:

“Gloria Carmen”, 1942. (Dedicada a dos hermanas suyas precozmente fallecidas).

“Era un santo”, 1942 (dedicada a un sastre).

“El Prendimiento”, 1946. (Dedicada a la Hermandad del mismo nombre: Beso de Judas). Una de las mejores marchas, interpretada en muchos lugares de España.

“Madre, no llores”, 1947.

“Semana Santa en Cuenca”, 1948,  incluida en el casete Volumen II de la Caja de Cuenca. Interpretada por la Banda de Música de la Agrupación de Infantería de Marina. 1991. (Grabada igualmente por la Banda de la Guardia Real).

"Diario de Cuenca", 3-12-1978.
“Diario de Cuenca”, 3-12-1978.

“La hora fatal”, 1949.

“Mangana llora”, 1983.

“El paso del bancero”, 1984.

“Hoces nazarenas”, 1994.

“Cristus Potentis” (Dedicado a la Hermandad del Cristo del Perdón “La Exaltación”).

“Cielo conquense”, “Como la moza de tu solar”, “La ciudad del Júcar y Huécar”, el villancico “Ropita y casa” (dedicado a los acogidos de la Casa de Beneficencia); las marchas procesionales número 37, 38, 39 y 40, lo que indica el número de marchas, amén de otros títulos para pasacalles o pasodobles como “Clarín a Capea”, recogido en el CD de San Mateo, editado por el Ayuntamiento en 2010, interpretado por la Banda de Música de Cuenca, bajo la dirección de Juan Carlos Aguilar.

Julián López, en el centro en un reconocimiento en uno de los Conciertos del Huerto de San Esteban. A su lado, Juan Carlos Aguilar, su hermano José López Calvo, Aurelio Fernández-Cabrera, Pedro José Hidalgo, también compositor, y Ramón Gómez Couso. /Foto facilitada por JCA
Julián López, en el centro, en un reconocimiento, tras uno de los Conciertos del “Huerto de San Esteban”. A su lado, Juan Carlos Aguilar, su hermano José López Calvo, Aurelio Fernández-Cabrera, Pedro José Hidalgo, también compositor, y Ramón Gómez Couso. / Foto facilitada por JCA.

Sorprende que de un autor tan prolífico apenas aparezca alguna obra suya en tantas grabaciones de CDS de Semana Santa y en los primeros casetes nazarenos editados por la Caja de Ahorros, con la excepción de la composicion “Semana Santa en Cuenca”, dedicada a la Junta de Cofradías. Su marcha “Prendimiento” abre el listado de composiciones del Concierto del VI Congreso Nacional de Jesús de Medinaceli, interpretada por la Banda de Música de Cuenca.

Los músicos conquenses dieron su último adiós a Julián López Calvo, en el sepelio celebrado en San Esteban, donde se pudieron escuchar las notas de su “Prendimiento”. Allí estaba, entre los familiares, su hermano José López Calvo, con su “cara de pena” (“Por tu cara de pena”, marcha dedicada a la Virgen de las Angustias). Recientemente declaraba José, en “El Liberal de Castilla”, en una entrañable entrevista: “Mi hermano Julián tiene mucha inspiración”.

Entre ambos hermanos, Julián y José, la música nazarena conquense tiene todo un compendio de obras para que los banceros puedan llevar el “paso” cuesta arriba, a golpe de horquilla. La mirada, ya eterna, de Julián en su postrero adiós en San Esteban sería para su Beso de Judas, la talla tan personalísima de Marco Pérez, que cada Miércoles Santo desfila por Cuenca al son del “Prendimiento”, la marcha del sencillo y gran músico que fue Julián López Calvo, de “humildad conmovedora” en palabras del doctor de Derecho Romano, José Miguel Carretero.

Julián nos ha dejado, en clave de sol, la lección de la humildad en su grandiosa obra compositora de gran inspiración. DEP.

José Vicente ÁVILA

 

 

 

 

 

 

3 comentarios en “Julián López Calvo, el músico de la ‘humildad conmovedora’, prolífico compositor

  1. Mis más sincero pésame, Ana María, para usted y la familia. Tengo un gran cariño, por su padre, Don José López Calvo, como lo tenía para Don Julián, su tío. La palabra “cara de pena” en el texto quería incidir,a modo de reconocimiento, en su famosa y gran marcha “Por tu cara de pena”, dedicada a la Virgen de las Angustias de Cuenca y Granada. (Estos días he buscado algún artìculo de Julián que por fin he encontrado y lo he incluido en la nota). Mis respetos, Ana María, y saludos para Don José, a quien tuve la suerte de entrevistar hace unos años.

  2. Mi padre solo podía tener “cara de pena”
    Acababa de morir su hermano
    No obstante, muchas gracias por este recuerdo, hacia mi padre y hacia mi tío.
    Ha sido muy triste volver a Cuenca para asistir al funeral de Julián, un músico prolijo como muestra su obra y seguidor de la enseñanza de su padre.
    Sobre todo una gran y buena persona

  3. Gracias José Vicente por estar siempre donde debes y honrar a Cuenca y a sus mejores. Porque Julián era -es para siempre- como Cuenca: humilde y, en su pequeñez, grande.
    Vi a Julián hace menos de un mes, por la acera de Maestro Pradas. Me reconoció. Se le iluminó la cara hablándole de “Gloria Carmen”. Le di un beso; no quería yo pensar que era una despedida en esta vida. Ahora queda la Gloria. Y su música eterna, ya celestial.

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