15 de julio de 1874 (145 años de «Los Sucesos de Cuenca»

Se cumplen 145 años de uno de los episodios más doloros de la vida de la ciudad de Cuenca, como los que ocurrieron del 13 al 18 de julio de 1874, con la fecha del día 15 como la más sangrante del conocido como «Los Sucesos de Cuenca de 1874» (“Saqueo de Cuenca”). Fueron muchas las publicaciones en libros, revistas y periódicos de aquellas negras jornadas sufridas por la población conquense, que pocos años después hizo que fuese erigido un Monolito en memoria de las víctimas, y cada año se celebraba una “procesión cívica” en el citado Monumento y en la calle de las Torres, que pasó a denominarse “15 de julio” (por acuerdo municipal del 6 de julio de 1895). Tras la guerra civil (1936-1939), el Monumento fue derribado y la calle pasó a llamarse “18 de julio” en 1943, hasta que en 1992 recuperó su nombre originario de calle de las Torres.

Sobre estos episodios ocurridos en julio de 1874, recogemos los datos publicados en el Almanaque Conquense de 1899 (200 páginas en tamaño octavilla), editado por el periódico “El Huécar”, a modo de efemérides:

13 de julio 1874. A las dos de la madrugada se tiene noticia de haberse presentado en Palomera, fuerza de Caballería carlista, avanzada de un ejército de 14.000 hombres. Al pretender comunicar al Gobierno la noticia, se encuentra el telégrafo cortado. A las cuatro de la mañana, se toca diana en la Plaza Mayor y rompe el fuego el enemigo, haciendo disparos de cañón, “pues desde bien temprano empezaron a penetrar las granadas y los proyectiles en distintos puntos de la población”. Después de intentar los carlistas varios asaltos, cesó el fuego a las ocho de la noche, pidiendo los carlistas parlamento, e intimando a la Plaza que se rindiera. En vista de la contestación negativa, se reanudó el fuego hasta las once y media de la noche, suspendiéndose de once y media a 12, y continuando desde esta hora en adelante sin interrupción. (Del parte oficial de los sucesos de Cuenca, dado por el Gobernador interino el 18 de julio de 1874).

14 de julio de 1874. Solo desde las once y media de la noche del 13 de julio, hasta las doce que comenzaba el 14, estuvo suspendido el fuego entre la población y los carlistas. Comenzando otra vez a dicha hora, hasta las tres de la mañana, intentaron los carlistas tres asaltos, siendo rechazados. Todo el día continuó el fuego sin interrupción. (Del relato oficial).

15 de julio de 1874. A las cincuenta y seis horas de un fuego nutridísimo y sin interrupción, los carlistas abrieron brechas en la calle de la Moneda y penetraron en la plaza. Todavía continuó el fuego por las calles, “a todo esto el asalto y ataque se hizo general. Las cornetas tocaban a degüello y saqueo, algunos edificios ardían, la consternación era general, las casas de la Carretería y Correduría eran saqueadas y el que encontraban en ellas con armas era muerto y arrojado por los balcones”… “Hubo casa que fue registrada ocho veces; algunos de los que encontaban escondidos fueron fusilados”. (Del relato oficial).

El Monolito que recordaba a las víctimas del 15 de julio de 1874

(15 de Julio de 1899, San Enrique. Por la mañana misas en el monumento que junto a la Glorieta, recuerda los hechos de Julio de 1874: A las ocho de la mañana, procesión cívica que parte del Ayuntamiento y se disuelve en el citado monumento).

16 de julio de 1874. Durante todo el día continúan los excesos de los carlistas en la población, con permiso y contento de sus propios jefes, los titulados príncipes, que estando recibiendo la comunión, de manos del obispo, contestaban a una comisión de señoras, que fue a pedirles que cesasen los fusilamientos, “que las tropas carlistas necesitaban un rato de expansión”. De algunos hechos verdaderamente inconcebibles, aun en aquellos hombres que eran la propia encarnación del crimen y la infamia, dio cuenta oficial la Gaceta del 26 de julio, y allí pueden leerlo los curiosos. Nosotros creeríamos manchar las páginas de este Almanaque, con su simple relato.

(16 de Julio de 1899, Nuestra Señora del Carmen. A las cinco de la tarde terminación de su novena y procesión que sale de las monjas Carmelitas descalzas, dando la vuelta por la Plaza).

18 de julio de 1874. A las doce del día y después de dos de saqueo, abandonan a Cuenca  los carlistas, llevándose “toda cuanta existencia había de comestibles, efectos, dinero, dos años de contribución y algunos rehenes”… “Esto, Excmo. Señor, es un mar de lágrimas: el edificio del Gobierno todavía está ardiendo, cuantos papeles encerraban sus archivos han sido quemados, y así también los de las demás dependencias. De Cuenca se puede decir que no es más que un cementerio”. (Del relato oficial). Las fuerzas carlistas se componían de unos 14.000 hombres, al mando de D. Alfonso y Doña Nieves y los cabecillas Freixa, Monet, Francisco de Julián, el cura de Flix, Villalain y algún otro”. (Del parte oficial).

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