El reloj de la Torre de Mangana, latido de la ciudad por «serranillas»

Desde el pasado 25 de octubre, el reloj de la Torre de Mangana difunde sus sonidos horarios, además de los cuartos  las medias, con la melodía de las serranillas y los distintos toques de campana en cada hora. Diríamos que la ciudad recupera el latido horario que tantos años ha tenido, pero que por diversas circunstancias –entre ellos averías o desprendimientos—se fueron apagando. Han sido algunos años sin el sonido de Mangana, reloj exterior recuperado en su día por un taller-escuela de Tarancón.

En una reciente nota informativa, el Consorcio de la Ciudad de Cuenca señalaba que “el pasado día 26 de septiembre procedió a la recepción de la obra de Restauración de la Torre de Mangana. La obra, ejecutada por la empresa COBE, S.L. por un presupuesto de 120.019,55 €, ha quedado pendiente de la medición de la obra realmente ejecutada y la certificación final”.

Foto Josevi.

Apuntaba igualmente el Consorcio que “las obras han consistido en el refuerzo del cuerpo de campanas de la Torre, consolidación de las escaleras, y renovación de las instalaciones, incluyendo iluminación ornamental interior y exterior, desde la Plaza. Se ha intervenido en el adarve limpiando y rejuntando la fábrica de sillería, y colocando en el suelo de rejilla tipo “tramex” sobre los matacanes para facilitar el tránsito. Se ha renovado la sonería de las campanas que ahora volverán a dar los cuartos, las medias y las horas con las campanas originales y las serranillas, mayos y miserere mediante grabación digital”.

Además de estos sonidos, también se tienen grabado con los toques de Mangana el himno nacional, el himno de la alegría y los toques de difuntos para cuando fallece un concejal. Se espera que en breves fechas la Torre de Mangana ofrezca la bella estampa nocturna de su iluminación, que como ocurre con la fachada del Ayuntamiento, también cuenta con diversos colores.

La idea de que el carillón de Mangana tocase las “serranillas” fue del alcalde Andrés Moya. Así lo explicaba el músico y pintor Alfonso Cabañas, en un reportaje sobre “Mangana, el reloj que marca las horas de la ciudad”, de Tomás F. Ruiz, publicado en “Gaceta Conquense” en enero de 1985: “Se me encargó que buscase alguna tonadilla musical para Mangana y yo les propuse unos acordes de serranillas por una parte y el himno de la Virgen de la Luz por otra. Finalmente, Andrés Moya se decidió por las serranillas, cuya composición se encargó al director de la Banda de Música Lucio Navarro”.

Manifestaba Alfonso Cabañas que la idea se llevó a buen término y “así unas piezas movibles compuestas por cables de acero tensado eran el armazón básico sobre el que Mangana marca las horas”. Pero no faltó la anécdota de turno que explicaba Cabañas respecto a que “al mecánico encargado del mantenimiento se se le rompió uno de los cables y al repararlo lo soldó más corto y la nota que daba resultaba diferente”, y claro, desafinaba, máxime si algún cable se destensaba”.

2002: EL CAMBIO DE SISTEMA ELECTROMECÁNICO POR ELECTRÓNICO

Como en otras contadas ocasiones, el reloj de la Torre de Mangana había estado sin funcionamiento durante un año, entre mayo de 2001 y mayo de 2002. El 23 de mayo de esa año 2002 y a la taurina hora de “las cinco de la tarde”, técnicos de la Unión Relojera Suiza procedían a la puesta en marcha del reloj y a poner en marcha el sonido de las campanas, en este caso con las melodías del “mayo” de Cuenca.

«El Día de Cuenca», mayo 2002.

En la información que ofrecía “El Día de Cuenca” bajo el título “El reloj de Mangana vuelve a sonar tras un año de silencio”, firmada por J.M.D. (Chema Dávila), señalaba que “el complejo pero a la vez eficiente sistema electromecánico que se ha venido empleando durante estos años atrás para hacer funcionar este bello reloj ha dado paso a un sistema electrónico controlado por un sintetizador que va marcando, con melodía incluida, los cuartos, las medias y las horas cuando se llega a en punto. Es decir, el reloj sonará cada quince minutos”.

Con aquella reparación y cambio de sistema electrónico, se incluían cinco melodías, como “Las serranillas” como sonido habitual; el “mayo” de Cuenca para el mes florido; el “Miserere” en Semana Santa, y “Noche de paz” para Navidad, además del “Himno de la alegría” para cualquier ocasión señalada.

Apuntaba el entonces concejal de Festejos y Participación Ciudadana, José Luis Chamón, artífice de la reparación y renovación del reloj, que el coste del nuevo sistema superaba ligeramente los 3.000 euros (al cambio, unas 500 pesetas, recalcaba el informador). Declaraba Chamón que se sentía muy contento “porque yo creo que algo tan emblemático y querido por todos los conquenses como es el sonido tradicional de Mangana, se vuelva a recuperar, eso sí, sin perder las raíces históricas del mismo”.

Iluminación en pruebas. Foto Josevi.

En aquel caso la grabación  musical para las notas de las “serranillas” y demás melodías se realizó gracias a la colaboración de los maestros de música Aurelio Fernández Cabrera y Juan Carlos Aguilar.

BOLERO: “RELOJ NO MARQUES LAS HORAS”…

Finzalizamos con otra anécdota contada más de una vez al hablar de los sonidos de Mangana.  Ocurrió en el Verano de 2011 durante la actuación en la Plaza de la Merced del cantautor de boleros Alberto Pérez, que se hizo famoso en TVE en el programa “Si yo fuera presidente”, de García Tola. La acústica de la Merced recogió, los sonidos de “Dos gardenias”, “Solamente una vez”, “Bésame mucho”, “Dos cruces”, “Camino verde”, “Angelitos negros”, “Quizás, quizás, quizás” y otros tatareados por el público.

La torre vista desde el hueco del ascensor, 31-10-2015. / Foto Josevi

Una actuación para el recuerdo, marcada por los toques del reloj de Mangana con sus señales horarias, de cuartos y media, que hacían interrumpir la intervención de Alberto Pérez, que terminó dando los toques de Mangana con su guitarra, y regalando al público entusiasta un “bis” con el bolero “Reloj no marques las horas…”.

Los sonidos del reloj de la torre de Mangana (a veces un poco molestos para los vecinos más cercanos, entre los que me encuentro) han dado vida al faro de una ciudad que parecía apagada… Ahora sólo falta que se encienda su iluminación como torre vigía de la Cuenca alta, “alzada en limpia sinrazón altiva” como dijo el poeta. Mangana nos da la hora con soniquetes de serranillas…

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