Lucio Navarro dirigió la Banda de Música de Cuenca durante 21 años

En el día de Santa Cecilia, Patrona de la Música, queremos recordar la figura de uno de los directores de la Banda de Música de Cuenca, cuando era Banda Municipal, el primero además procedente de la provincia. Se trata de Lucio Navarro Martínez, que fue director de la más que centenaria agrupación musical desde 1958 hasta 1979. A Lucio Navarro, paisano de Puebla de Almenara, le entrevisté en varias ocasiones, la primera con motivo del 75 aniversario de la Banda de Música de Cuenca, celebrado con diversos actos entre los días 21 y 22 de noviembre de 1970.

En la entrevista publicada en la sección “La ciudad en punto”, de Diario de Cuenca, fue publicada el 20 de noviembre, y en el titular se hacía un llamamiento para que la juventud se interesase por la enseñanza musical, que por entonces estaba en boga con el Método de Hilarión Eslava. Decía Lucio Navarro: “Todos los jóvenes que quieran pueden ir a la Academia de Música; allí se les enseñará”.

«Diario de Cuenca», 1970

Me interesaba entonces conocer cómo habían sido los comienzos musicales de Lucio Navarro, paisano por lazos familiares de Puebla de Almenara. Y así me contaba: “Comencé los estudios de música desde muy pequeño en mi pueblo, Puebla de Almenara, con mi padre (era el sacristán-organista de la parroquia puebleña), y luego los amplié, examinándome en el Conservatorio de Música de Madrid”, donde aprendió armonía con el maestro Vega, uno de los mejores de entonces. El Cuerpo de Directores de Banda se creó en 1933 y las oposiciones se iban a celebrar en octubre de 1936, pero la guerra civil se interpuso. Tras el obligado parón, Lucio Navarro estudió de firme y sacó la oposición con el número 11 entre 50 concursantes. Más adelante señalaba:

“En el año 1941 ingresé en el Cuerpo de Directores de Bandas de Música Civiles por oposición, y después estuve al frente de la Banda de Música de Ávila hasta el año 1958, que me vine a Cuenca por traslado y fui nombrado por la Dirección General de Administración Local, en concurso convocado con anterioridad”.  Lucio Navarro había logrado la plaza de Ávila en 1945, y se presentó a las oposiciones de la plaza vacante de Cuenca (por fallecimiento de su titular, el maestro Jesús Calleja) convocada en junio de 1957.

SU PRIMER CONCIERTO EN CUENCA, EN HOMENAJE AL MAESTRO CALLEJA

La Resolución de su nombramiento como director de la Banda de Cuenca (de segunda clase) se publicó el 3 de diciembre de 1957. Lucio Navarro se hizo cargo de la Banda de Música de Cuenca en los primeros meses de 1958 y su primer concierto en el templete de la música del Parque de San Julián tuvo lugar el domingo 27 de abril, dentro de la programación de primavera.

El director puebleño quiso homenajear a su antecesor, el maestro Calleja, abriendo el programa con el pasodoble “Pirulo”, obra de Jesús Calleja, en memoria de su autor. Todo un detalle. Siguió con la Célebre “Serenata” de E. Tosell y “L’Arlesienne” de G. Bizet, y en la segunda parte selecciones de “La Calesera”, del maestro Alonso y  “El Barberillo de Lavapiés”, de Barbiere, para cerrar ese primer concierto con el pasodoble “Ragón Falez” del conocido compositor Emilio Cebrián, tan popular en Cuenca con sus marchas y pasodobles.

Diana en las fiestas de San Julián 1961, con el maestro Lucio Navarro. Foto Luis Pascual. / Memoria Local Biblioteca Municipal.

En la prensa local, y a modo de presentación del nuevo director, se entrevistaba a Lucio Navarro, quien manifestaba que tenía a su cargo 53 músicos y su deseo era llegar a 60. La Banda ensayaba entonces (como ahora, aunque lo hizo también en otros locales como Aguirre o San Miguel) en El Almudí, un local muy frío según el cronista, que titulaba así la entrevista en palabras de Navarro Martínez: “Cuenca tendrá un “auditórium” en vez del templete en el Parque de San Julián”.

«Ofensiva», 1958.

La afirmación la hacía Lucio porque el concejal de turno había prometido que Cuenca contaría con un teatro para los conciertos de la Banda, para interpretar obras de Beethoven y otros grandes compositores, pues “yo soy muy beethoviano”, señalaba el director nacido en Puebla de Almenara, tierra de grandes músicos.

El Auditorio llegaría a Cuenca 34 años después, pero el Kiosco de la música del Parque sigue siendo el lugar ideal para la Banda en los conciertos veraniegos o en la cita anual de los conciertos de marchas militares. En los 21 años en los que Lucio Navarro estuvo al frente de la Banda el Kiosco del Parque fue el escenario apropiado, pues durante el año se celebraban numerosos conciertos, amén de la presencia de la Banda en las diferentes procesiones, cabalgatas y los festejos taurinos.

La Banda en la grada de la plaza de toros del tendido 6. A la izquierda el maestro Navarro.

Apuntaba Lucio Navarro que al llegar a Cuenca, y pese a la falta de ensayos, “he observado un buen ambiente. Sé que abonó muy bien el terreno musical el malogrado maestro Calleja, a quien dedicaremos nuestro primer concierto”, como hemos apuntado. Sobre lo que representaba la música para un director comentaba:

“Para mí es algo auténticamente necesario. Vital. Y realmente sublime. Es algo espiritual que se eleva”. Sobre el futuro musical de Cuenca en su acervo artístico en pregunta periodística el nuevo director decía: “Hay que exaltar y fomentar la labor de los aficionados. En la música también, ¡cómo no!, hay que cuidar una “cantera”. Y nada mejor que la ayuda entusiasta a quien con su entusiasmo dedica muchas horas de su vida a este arte bello”, sin olvidarse de pasar de lo sublime a lo prosaico:

 “Conviene tratar también de las gratificaciones a los músicos”, que según el redactor que no firmaba el reportajillo “decimos que son parcas, por un por si acaso. “Pero anden, pregunten a los instrumentistas”, apuntaba el periodista.

Tras sus dos primeros años al frente de la Banda de Cuenca, Lucio Navarro volvió a la palestra de la prensa en “Ofensiva” donde decía que “en Cuenca hay verdadera vocación musical”. Resaltaba el maestro que en las dos salidas que había tenido la Banda a Teruel y Quintanar de la Orden había conseguido sendos galardones”. El mayor deseo de Lucio era el que los componentes de la Banda fuesen profesionales y que la agrupación musical no perdiese su condición de Banda Municipal.

En ese año de 1970, en el que se celebraba el 75 aniversario de la Banda, Lucio Navarro me hablaba en la entrevista sobre el futuro de los músicos en la agrupación, pues en un Pleno municipal se sacó a subasta el nuevo Pliego de Condiciones: “Soy ajeno a esto y no sé todavía si los componentes de la Banda se quedarán conformes”. ¿Cree usted que es necesaria la Banda de Música en una capital?, le preguntaba y así respondía:

“No solamente es necesaria, sino educativa (claro, en el sentido musical); pues de ella han salido instrumentistas que desempeñan buenos cargos, tanto en Bandas Militares como en Civiles, y también algún director”.

A Lucio Navarro le tocó vivir el 75 aniversario de la creación de la Banda.

DIRECTOR DE LA BANDA EN EL 75 ANIVERSARIO DE SU CREACIÓN

La celebración del 75 Aniversario de la Banda de Música, con Lucio Navarro como director, comenzó el sábado 21 de noviembre de 1970 con una retreta a las siete de la tarde por distintos lugares de la ciudad, seguida de una misa solemne en la iglesia del Seminario de San Pablo (actual Parador de Turismo), con intervención de la Schola del Seminario de los Padres Paúles, que interpretó motetes del padre Muneta, acompañada por los instrumentos de la Banda.

El domingo 22, fiesta de Santa Cecilia, hubo pasacalles musical por las calles de Cuenca a las once y media, y a las doce tuvo lugar un concierto en el Cine Xúcar, con intervención de la Banda de Música de Cuenca, la Banda de Música de la Academia de Infantería de Toledo, el entonces joven concertista de guitarra Ismael M. Barambio y la citada Schola Cantorum de los PP. Paúles.

En el repertorio de ambas Bandas no faltaron obras de músicos conquenses. La de Cuenca interpretó la marcha “El Mosquetero”, de Cabañas, y la de Infantería de Toledo el pasodoble “Pirulo” del maestro Calleja; Ismael deleitó con tres piezas célebres y la Schola interpretó tres obras, la tercera el villancico conquense “Si los pastores supieran”.

El broche a la actuación musical de aquel 22 de noviembre de 1970 fue el estreno del “Canto a Cuenca”, con letra de Miguel Gallego Calvo y música de su primo José López Calvo, otro de los grandes músicos conquenses, que fue dirigido por su autor.

(La misa fue retransmitida en directo por Radio Peninsular de Cuenca y el concierto del 75 Aniversario en el día de Santa Cecilia, en diferido).

Lucio Navarro dejó la dirección de la Banda, tras su jubilación en 1979. Como compositor, Lucio Navarro Martínez tiene registradas 90 obras musicales y otras 47 en colaboración.

En 1980 le relevó el lucense Aníbal Carricoba, que sólo estuvo un año al frente de la agrupación conquense, dirigida durante unos meses por Alfonso Cabañas. Le supliría Aurelio Fernández-Cabrera, y desde 2004, el actual director, Juan Carlos Aguilar Arias.

Desde su fundación en 1895 la Banda de Música ha tenido los siguientes directores: Arturo García Agúndez, Casimiro Rubio, Rafael Rubio, Nicolás Cabañas, Jesús Calleja, Lucio Navarro, Aníbal Carricoba, Aurelio Fernández-Cabrera y Juan Carlos Aguilar.

3 comentarios en “Lucio Navarro dirigió la Banda de Música de Cuenca durante 21 años

  1. Este desfile de diana de la Banda de Música del 4 de septiembre de 1961, en las fiestas de San Julián, es por la calle de Calderón de la Barca. frente al estudio fotográfico de Luis Pascual, que hizo la fotografía.

  2. Tengo dudas de por qué calle es la del desfile de la banda que aparece en la foto. ¿Alguien lo sabe. Un saludo
    Julio

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