Toni, el tendero amable que hacía apuntes en papel de estraza y dibujaba carteles

En la década de los años 50 y 70 del reciente Siglo XX, con muy pocos medios, pero con mucho entusiasmo, salieron a la palestra numerosos pintores locales y provinciales de óleo, acuarela o dibujo, que tenían otra profesión pero que sentían el arte como verdaderos profesionales.  Algunos se dedicaron de manera profesional y sus nombres forman parte del amplio repertorio de Pintores Conquenses, y otros muchos, con muy buenas aptitudes artísticas, alternaron su profesión con la impronta de su arte, algunos con personalidad propia. Uno de esos ejemplos es el de Antonio Bamud Díaz, el tendero que tenía una tienda de comestibles y firmaba sus obras como Toni.

Cartel oficial de la Feria de San Julián de 1958, con la firma de Toni.

Recuerdo a Toni detrás del mostrador de su local de ultramarinos de Jorge Torner, con su babero gris y el lapicero en la oreja, y cómo apuntaba las cuentas en el papel de estraza para sumar la cuenta de sus client@s, bien si pagaban “a toca teja”, o bien si había que fiar en la libretilla. Eran tiempos de pagar a plazos o con cupones del “as de bastos”. En el poco tiempo que le quedaba mientras cortaba salchichón o bacalao, envolvía pastillas de chocolate “Hueso” o de “Matías López”, estropajo y bayeta, o papel higiénico del elefante, hacía algún dibujo o apunte a lapicero para un cartel que tenía en mente, sobre el papel de estraza que utilizaba para envolver. Luego trazaba sobre el blanco papel de dibujo la viñeta que tenía pensada o el paisaje que le tenía maravillado de la Cuenca Alta.

En la tienda de ultramarinos, como en todas aquellas tiendas de comestibles, olía a café y bacalao. A droguería y panadería. Olores y sabores que Toni sabía separar y clasificar. Su esposa, Encarnita, de Puebla de Almenara, le ayudaba en esos quehaceres de la venta y colocar el género en la estantería, donde no faltaba alguna estampa de la Virgen de la Misericodia, la patrona de su pueblo que era Puebla. A Toni le seducía pintar el Castillo fortaleza de la Puebla de Almenara, altivo aunque derruido, en la Sierra Jarameña. “Bonito paisaje”, me decía alzando sus ojos.

Cartel oficial de la Feria de San Julián de 1960, con la firma de Toni.

Toni me enseñaba los dibujos que había hecho para folletos de feria y apuntes para el cartel de Semana Santa, pues soñaba con ganar el premio algún año. Participaba en los concursos e incluso alguno de sus dibujos aparecían en la portada del folleto del año siguiente. En el año 1957, cuando tenía sueños de juventud como pintor de futuro, Antonio Beamud ganó el primer premio de acuarela repartido exequo con otros tres participantes,  del II Salón de Pintores Conquenses que organizaba Educación y Descanso, mientras que Óscar Pinar ganaba en la categoría de óleo.

En una entrevistilla en “Ofensiva”,  el cronista señalaba que aunque eran cuatro los ganadores para el jurado, el público en general celebró los premios de Antonio, firmados con el diminutivo Toni. Antonio Beamud declaraba: “Soy apasionado del dibujo, sobre todo si es mural”, pues dominaba la acuarela. Los cuadros que presentó fueron “Casas Colgadas”, “Bajada a las Angustias” y “Cristo del Amparo”.

Un año antes, en 1956, se había presentado como cartelista al Concurso de Semana Santa y al de la Coronación de la Virgen de las Angustias, que finalmente hizo Gustavo Torner. Le preguntaba el firmante “J” si vendía sus obras, y Toni afirmaba rotundamente: “Me gusta mucho pintar, es mi afición, pero yo soy dependiente de comercio. Mis dibujos no los vendo, los regalo».

Folleto de las Exposiciones de Arte de agosto de 1966, con el dibujo de Toni.

Toni era admirador de Torner y tenía palabras de agradecimiento para los organizadores de las exposiciones: “Educación y Descanso está haciendo mucho en Cuenca por los artistas aficionados. Los que sentimos inclinación artística le estamos muy agradecidos”.

Antonio Beamud, que dibujó las portadas de folletos de las ferias de San Julián de 1958 y 1960, entre otras, siguió participando en esos concursos que se organizaban durante las ferias de San Julián. Como curiosidad podemos citar que en el XI Salón de Pintores Conquenses de 1966, participaron Nicolás Mateo Sahuquillo, Fernando Arenas Santacruz, Óscar Pinar Álvaro y Arturo Forriol Fuentes, en la modalidad de óleo. En acuarela, también Nicolás Mateo Sahuquillo, Fernando Arenas Santacruz y Óscar Pinar Álvaro, además de Alfonso Cabañas Cabeza y en dibujo, Leonor Culebras Fernández, Máximo Romero Martínez y Antonio Beamud Díaz, éste con “Camino de las Hoces”, “Casas Colgadas”, “Cabeza de Cuenca” y “Tejados de San Martín”, en esta ocasión con precios que oscilaban entre 1.500 y 2.000 pesetas.

Además del Salón de Pintores se convocaban la Exposición Provincial de Arte, la de Filatelia y Coleccionismo y la Exposición Provincial del Botijo Conquense.

Aquí queda el recuerdo de Toni, que dibujaba y pintaba con la afición que le caracterizaba, y amaba su trabajo de tendero con una gran profesionalidad, «pues amigo José Vicente, aquí no podemos dar gato por liebre”. Toni, pintor de Cuenca.

1 comentario en “Toni, el tendero amable que hacía apuntes en papel de estraza y dibujaba carteles

  1. AL PRINCIPIO DE LEER TU CRÓNICA, JOSÉ VICENTE, CREÍA QUE TE REFERÍAS A OTRO TONI, TAMBIÉN TENDERO, QUE HUBO PERO ÉSTE EN CAMINO DE CAÑETE. REPITO CREÍA QUE ERA ÉL, AUNQUE LUEGO ME HE DADO CUENTA DE QUE ESTE QUE YO CITO NO ERA PINTOR, NI SIQUIERA AFICIONADO. UN SALUDO
    JULIO

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