Las mujeres, minoría en dar nombre a calles de Cuenca

8-M. DIA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES

G.D. / LAS NOTICIAS DE CUENCA / (6 al 12 de marzo 2020)

La escasa visibilidad que, a lo largo de los siglos, la mujer ha tenido en Cuenca en comparación con el hombre como consecuencia del modelo de sociedad patriarcal imperante, que durante años hizo que su presencia fuera mínima o no existiera en responsabilidades de gestión pública y apenas se tuviera en cuenta sus incursiones en campos como la ciencia o la investigación, las artes y la literatura, estaría detrás, según consideran algunos expertos consultados por Las Noticias, de la escasa presencia de nombres de mujer en el callejero conquense.

Se trata de una realidad que no es exclusiva de Cuenca, pues, si se hiciera un estudio, probablemente no habría ciudad española, ni europea, donde las calles dedicadas a mujeres alcanzaran, al menos, el 10 por ciento del total. Y es un hecho que se sigue dando por más que, en los últimos años, algo al menos se está reconduciendo la situación.

Alfonso VIII, Melchor Cano, Fray Luis de León, Mosén Diego de Valera, Jorge y Gustavo Torner, Fernando Zóbel, Bonifacio, Lorenzo Goñi, Emilio Sánchez Vera, Santiago López, Periodista Ricardo Ortega, Federico Mayor Zaragoza, Rodolfo Llopis, Pedro Almodóvar, Fernando Fernán Gómez, Francisco Suay, el intérprete José Luis Perales, Federico Muelas, Poeta Diego Jiménez, Carlos de la Rica, Antonio Machado, Juan Antonio Bardem, los hermanos Valdés y los hermanos Saura… Son solo algunas de las centenares de vías del callejero conquense dedicadas a hombres que, en su mayoría de Cuenca o vinculados a Cuenca, han destacado como representantes institucionales, escritores, pintores, músicos, periodistas o cineastas.

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En el caso de las mujeres, cuesta encontrarlas, pues apenas hay una veintena de las alrededor de 600 calles existentes, poco más del 3 por ciento del total.

La calle Princesa Zaida, conocida así desde el año 1959, según información del periodista José Vicente Ávila, es una de las pocas excepciones con más de medio siglo de historia, aunque también es destacable la calle dedicada a la escritora, afín a la Falange, María Luisa Vallejo, que data del año 1968.

Otro nombre reseñable es el de la Reina Sofía, que lleva el nombre de la plaza principal del barrio de Fuente del Oro, construido hace más de treinta años. Pero sorprende que, por ejemplo, la esposa de Alfonso VIII, Leonor de Plantagenet, no haya tenido calle hasta la construcción, en esta misma década, del barrio del Cerro de la Horca.

La primera calle dedicada a una mujer fue no obstante la de la Infanta Paz, como se bautizó a la actual plaza de la Hispanidad en torno a 1925, cuando se inauguró el monumento a los soldados caídos en África con una escultura de Luis Marco Pérez, informa José Vicente Ávila. Pero en la República pasó a denominarse plaza de Galán, durante el franquismo plaza del Generalísimo, y finalmente, ya con la democracia, plaza de la Hispanidad.

NUEVOS TIEMPOS

Ha habido así que esperar hasta, como quien dice, ayer mismo, para que el callejero conquense se abriera, todavía un tanto tímidamente pero al menos no tan a cuentagotas como antaño, a los nombres de mujer. Así, en Buenavista cuenta con una calle la poetisa Acacia Uceta, entre las urbanizaciones de Santa Mónica y Siglo XXI se encuentra la calle Mercedes Escribano y en Villa Román hay calles dedicadas a Ángeles Gasset, Elena Lumbreras, Juliana Izquierdo y Carmen Diamante.

También, la popular ventrílocua Mari Carmen Martínez Villaseñor da nombre desde hace unos pocos años a una vía de 46 metros ubicada en el el barrio de San Martín, una calle muy próxima a la de Cantautor José Luis Perales. Aunque no haya sido de forma intencionada, la de este último dobla en superficie la de la humorista.

Las Noticias. / Foto Saúl García.

Aunque la gran ‘revolución’ se ha producido en el citado Cerro de la Horca, cuyas calles, salvo la principal, denominada calle de la Igualdad, son todas de mujer: a la citada Leonor de Plantagenet hay que sumar las de Infanta Paz de Borbón, Elvira Daudet, Carmen de Burgos, Luisa Siega, Luisa Roldán, María Luisa Menéndez Calleja, Ana de San Agustín y Magdalena de Santiago Fuentes.

Este último reparto de calles fue llevado a cabo en la legislatura de Juan Ávila (2011/2015) para compensar, según se argumentó en su momento, el escasísimo número de calles con nombres de mujer que existían en la capital.

Tanto la Infanta Paz, que contaba con la finca de Villa Paz en Saelices que luego compraría Luis Miguel Dominguín, como Santiago de Fuentes dispusieron de calles años atrás pero estas fueron suprimidas, la segunda tras la II República. A las citadas calles hay que sumar las dedicadas a Notburga de Haro y Clara Campoamor.

Sí que es cierto que, desde hace décadas, hay varias calles dedicadas a santas, como Santa Catalina, Santa Lucía, Santa Teresa, Santa María o Santa Ana, pero su aprobación parece más encaminada a celebrar la fe que la valía de la mujer. Y también las hay de nombres femeninos como plaza del Carmen o Fuente de la Doncella.

COMANDO VIOLETA

En Comando Violeta, Sonia López tiene claro que las mujeres, al representar al 50 por ciento de la población, deberían dar nombre a, al menos, la mitad de las calles dedicadas a personas, pues considera que son muchas las merecedoras de este reconocimiento. Cita el amplio listado, limitado a mujeres de ciencia, que se ofrece desde la página de Facebook La hora violeta, que impulsan las científicas conquenses Jennifer Mayordomo y Estefanía Prior. “No hay pocas mujeres en la ciencia, sino que muchas son invisibles y lo han sido a lo largo de la historia. Solo hay que ver el caso de la cantidad de mujeres no premiadas con un Nobel que estaban detrás de esos avances”, se lee en esta página.

A la realidad del callejero conquense, López añade el de las estatuas. “¿Cuántas hay dedicadas a mujeres?”, se pregunta.

El periodista José Vicente Ávila es también de la opinión de que, mujeres merecedoras de dar nombre a una calle, ha habido en gran número, pero “no se les ha dado visibilidad”. Destaca no obstante el hecho de que Cuenca cuente desde hace varios años con un hotel dedicado a una mujer, el Leonor de Aquitania. Aunque advierte de la curiosidad de que, por equivocación, pusieron el nombre de la suegra de Alfonso VIII en vez del de su consorte, Leonor de Plantagenet, como era su intención.

El académico y periodista José Luis Muñoz, autor del libro Calles de Cuenca y responsable del listado de nuevas calles que en democracia sustituyeron a las del Franquismo, considera por su parte que este no es asunto que se deba resolver mediante la aplicación de cuotas, sino que “hay seres humanos, hombres y mujeres, con méritos para dar su nombre a las calles y ese es el único valor que se debe considerar, no el del género”.

Todos más o menos coinciden, eso sí, en reconocer que “la situación se va equilibrando” al conseguir la mujer una presencia cada vez mayor en la sociedad, lo que ya ha empezado a trasladarse al callejero conquense y, según es de esperar, irá a más.

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