Osuna: “Segóbriga, Valeria y Ercávica son muy importantes para la romanización de nuestra Península” (1975)

El nombre de Manuel Osuna Ruiz (1945-2020) se suma como tantos otros (miles, por desgracia) a la lista de fallecidos por el coronavirus. Manuel Osuna vivió más de un cuarto de siglo en Cuenca, ciudad a la que llegó desde su Córdoba natal  como arqueólogo en los primeros años de la década de los 70, siendo uno de los responsables de la localización de las ruinas de Ercávica. En Cuenca ha dejado una huella imborrable en su faceta de director del Museo desde 1975 en que se inauguró en la Casa del Curato, hasta 1983, año en el que fue designado delegado provincial de Cultura, realizando una gran labor de difusión en todos los campos, como de protector del Patrimonio. Le entrevisté en varias ocasiones sobre su pasión por Ercávica, Segóbriga y Valeria.

La primera entrevista que le hice se publicó el 27 de enero de 1974, y fue con motivo de una conferencia que dio en la delegación de Cultura, organizada por el Círculo “Medina”, con el título “Ercávica: fuentes y realidades”. Osuna, que había llegado a Cuenca como arqueólogo, tenía entonces 28 años y unas inmensas ganas de trabajar en los yacimientos de la provincia, pues como destacábamos en el titular de la entrevista “El mundo arqueológico conquense es más antiguo en su romanización de los que se pensaba”, apuntaba ante el auditorio interesado por esos hallazgos. Dado que se trataba de Ercávica, le preguntaba, al hilo del título de la conferencia, que cuáles eran las fuentes, y así se expresaba:

«Diario de Cuenca», 27 de enero 1974.

“Los historiadores latinos nos han dado bastantes noticias sobre Ercávica. Uno de ellos, Tolomeo, a pesar de ser griego y escribir en ese idioma, ha sido el más exacto porque sitúa a Ercávica en el plano con grados y minutos, en latitud y en longitud. El problema de Ercávica es la Ercávica visigoda. En muchos Concilios de Toledo firma el obispo de Ercávica; después de la época visigoda, Ercávica se convierte en una zona de mucha personalidad que se llama Santaver. Lo interesante de Ercávica, como sede visigoda, es que su último obispo, Sebastián, se mantuvo en la ciudad hasta el año 866, cuando ya los árabes llevaban dos siglos en España.

Había que conocer por tanto, cuál era la situación actual (hablamos de 1974) y apuntaba lo siguiente: “Se puede decir que Ercávica está destruida, pero no arrasada. Es decir, que tras la destrucción, no han robado los restos. Creemos que es uno de los yacimientos romanos en el que predomina el hallazgo de bronce sobre otro tipo de materiales«.

Manuel Osuna saluda a José Vocente Ávila en presencia del torero toledano Gregorio Sánchez. / Aurelio Lorente.

-¿Cómo ve la Cuenca que poco a poco se va redescubriendo de sus cenizas romanas?, le preguntábamos al entonces joven arqueólogo, que respondía así:

“Esto es sorprendente. Al que conoce el mundo romano del Norte, Cataluña, Andalucía o Extremadura, venir a Cuenca y ver Segóbriga, Valeria y Ercávica, le sorprende muchísimo. Es un mundo muy interesante, bastante más antiguo en su romanización de lo que se pensaba y punto clave para el estudio del mundo romano en España”

¿Existe alguna diferencia entre Segóbriga, Valeria y Ercávica?

“La única es el nombre. Existen materiales paralelos tanto en el mundo romano como en el visigodo. Menos en Valeria, se han emitido monedas en las otras dos excavaciones. En cuanto a monumentos, Segóbriga es la más descubierta, Valeria la que nos reserva más sorpresas y Ercávica está todavía por descubrir”.

¿Cómo ve el futuro arqueológico de Cuenca?:

Muy interesante. Creo que llegará un día no muy lejano e que se pueda hacer un recorrido Segóbriga-Valeria-Ercávica, en el que el visitante se sentirá sorprendido y contento de poder valorar unos yacimientos de tal riqueza que después de tantos siglos han sido descubiertos…”

«Diario de Cuenca», 9 de febrero de 1975.

1975: “Segóbriga, Valeria y Ercávica son puntos muy importantes para el estudio de la romanización de nuestra Península”

La segunda entrevista con Manuel Osuna sobre los yacimientos romanos de la provincia se publicó de nuevo en “Diario de Cuenca” en la sección “Usted dirá”, el 9 de febrero de 1975, también en la delegación de Cultura, bajo el título de “Avance de las recientes excavaciones y yacimientos romanos en la provincia de Cuenca”, ilustrada con diapositivas. Por entonces, Osuna ya era director del Museo de Cuenca, que se había trasladado desde el edificio Almudí hasta la Casa del Curato, su actual ubicación en la singular calle Obispo Valero, de recovecos en su recorrido. Y claro, la primera pregunta era obligada: ¿Cuáles eras esos avances en los yacimientos romanos de Cuenca?

“Con respecto a los yacimientos de Segóbriga se han descubierto en el anfiteatro unas escaleras de acceso extraordinarias y se siguen haciendo excavaciones en la basílica. Lo más importante hallado últimamente en Segóbriga ha sido la necrópolis romana; esto es fundamental con vistas a la cronología, ya que las piezas salen completas y esto es interesante para los museos”.

Osuna, junto a Dorito, en una de las Jornadas de las Semanas Taurinas de Cuenca. / Foto Lorente.

Osuna hablaba de las excavaciones en Valeria, con Paco Suay al frente, trabajando en el Ninceo, una fuente romana monumental, y respecto a Ercávica comentaba que la acrópolis confirmaba los trabajos anteriores realizados bajo su dirección.

Le preguntaba a Manuel Osuna, sobre la importancia que tenían estas ciudades romanas (Segóbriga, Ercávica y Valeria) a nivel nacional, y así se  expresaba hace 45 años, y eso que no se conocía aún el hallazgo romano de Noheda:

“En el aspecto arqueológico tienen tanta importancia como las que más, porque la historia antigua se va haciendo excavando esta serie de yacimientos. Las comparaciones son siempre odiosas aunque esto sea un tópico. No obstante, estas tres grandes ciudades de nuestra provincia van a ser científicamente un punto muy importante para el estudio y la comprensión general de la romanización de la Península”.

El Museo de Cuenca, del que era director entonces, acababa de abrir sus puertas en la “Casa del Curato”, siendo inaugurado oficialmente el 25 de marzo de 1975, es decir mes y medio después de aquella entrevista, aunque llevaba meses abierto. Le preguntaba a Osuna sobre las perspectivas que ofrecía, tras su traslado desde el Almudí:

“Desde las últimas excavaciones se ha enriquecido con nuevas piezas de Valeria y Ercávica. Queremos destacar la colaboración de todos los pueblos de nuestra provincia en este aspectos. Yo les rogaría a todos los conquenses que lo visiten porque es extraordinario. Se  pueden ver muestras de la Ptrehistoria hasta el mundo mozárabe y una sección de Bellas Artes…”

Destacaba Osuna que el vecino de Huete, Inocente López, había donado una cabeza de toro en cerámica, “idéntica a los toricos conquenses”. Recordaba Osuna Ruiz que desde el 18 de julio de 1974 en que se abrió el Museo hasta finales de enero de 1975 habían pasado por sus salas unos 12.000 visitantes, siendo el precio de la entrada de 25 pesetas y gratis para “el que acredite que trabaja en cualquier especialidad”. Remarcaba que entre esos 12.000 visitantes el porcentaje de conquenses es mínimo, “y esto lo siento por ellos, porque lo que hay en el Museo es suyo, es su historia”.

Composición del Ayuntamiento de 1987, foto de Ramón Herraiz/Revista Cuenca, con Osuna segundo de la fila de la izquierda junto a Esteban Cava.

Manuel Osuna Ruiz fue concejal del Ayuntamiento de Cuenca en dos legislaturas (1987-1991 y 1991-1995), la primera en la oposición con Andrés Moya y en la segunda con José Manuel Martínez Cenzano como alcalde y él  como concejal de Cultura, siendo además delegado provincial de Cultura, con una amplia labor cultural en todos los campos, ejerciendo ese cargo cuando se inauguró el Teatro Auditorio de la ciudad.

En junio de 1997 Manuel Osuna dejaba la dirección del Museo de Cuenca, pues había solicitado el traslado para dirigir el Museo de Huelva. Sus palabras en la despedida, en una entrevista en «El Día de Cuenca», resumían su amor por la ciudad que dejaba: «Me voy dejando muchos amigos». Dejó claro que el futuro de Cuenca se sustentaba en dos ámbitos concretos: «el universitario y el cultural, aunque debemos empujar en todos».

Desde Lucena, donde residía, seguía el acontecer de Cuenca a través de su muro de Facebook y en los medios digitales, y era un ferviente seguidor del programa “Páginas de mi Desván” de la Cadena Ser de Cuenca. El lunes 30 de marzo el reloj de la Torre de Mangana dobló en su memoria, como suele ser costumbre en el fallecimiento de un concejal de Cuenca.

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