6 abril de 1919: La Procesión de rogativas contra la gripe… que trajo la lluvia

La pandemia del coronavirus que asola al mundo, y de manera especial a España, nos hace recordar la gripe que sufrió nuestro país entre mediados de 1918 y el año 1919. Pocos días después de la Semana Santa de 1918, la gripe comenzaba a hacer estragos. Cuenca no se libró de la epidemia, que a partir de mayo se fue generalizando durante varios meses, llegándose al año 1919 con los peores temores. Entre los fallecidos en febrero de hace un siglo figuraba nada menos que Emilio Sánchez Vera, con 48 años, víctima de aquella gripe mortal. El mes de marzo fue brutal y se temía por la Semana Santa, que en ese año de 1919 se celebraba del 13 al 20 de abril.

En “El Liberal” se publicaba un “suelto” que avisaba que “las circunstancias no han permitido la organización de los acostumbrados festejos para la próxima Semana Santa. (Se refería a la celebración de un pasacalles por la Banda de Música, traca, gigantes y cabezudos al toque de dulzaina y tamboril, cucañas, festejo taurino, conciertos, sesión de cinematógrafo y función de fuegos artificiales en el Parque de Canalejas, que se solía hacer entre el sábado y el domingo de Resurrección).

Sin embargo, sí se celebrarían las procesiones de Semana Santa, precedidas unos días antes por una muy especial: una procesión de rogativas contra la gripe, organizada por el propio Ayuntamiento de Cuenca, con la venia de la autoridad eclesiástica. Marzo estaba siendo un mes negro para la ciudad y además de la medicina se pidieron oraciones. Es interesante destacar que la población de la provincia de Cuenca en enero de 1918 era de 284.407 habitantes, muchos más que un siglo después, con poco más de 12.500 en la capital.

Así, el 20 de marzo, y a propuesta del obispo Wenceslao Sangüesa, comenzó en la Catedral un tríduo “para impetrar del Altísimo misericordia, y cese el terrible mal que nos invade”, ante la presencia de las imágenes de la Virgen del Sagrario y de San Julián”, informaba “El Día de Cuenca”, que anunciaba, asimismo, que “el Ayuntamiento ha dado orden para que sea trasladada a la Catedral la imagen del milagroso San Roque, y se celebre una procesión en la parte alta de la ciudad”. Al mismo tiempo se abrió una cuenta en favor de los “pobres epidemiados”.

Antigua imagen de la Patrona de Cuenca.

Así, el 24 de marzo comenzó en la parroquia de El Salvador “la novena de San Roque y de la Virgen de la Luz”, patrona de Cuenca, costeada por el Ayuntamiento, que debía terminar el 1 de abril con procesión hasta la ermita de San Antón”, pues hubo peticiones para que desfilase además por el centro, “pues también había enfermos de gripe”. El día anunciado para la procesión de rogativas comenzó a llover y tuvo que ser aplazada para la semana siguiente.

Así, el día 6 de abril, que era Domingo de Pasión, salió por fin la procesión de rogativas contra la gripe, desde la parroquia de El Salvador, descendiendo por la Puerta de Valencia, con las imágenes de San Roque (protector de la peste, que se veneraba en San Antón), Jesús Nazareno del Puente y la Virgen de la Luz.

Jesús del Puente en el año 1919.

Publicaba “El Liberal” que cuando “apenas habían llegado las imágenes de San Roque, Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Luz, a la calle de Mariano Catalina (Carretería), la lluvia arreció de tal manera que se hizo imposible el ordenado desfile”, que era presidido por el gobernador civil, alcalde y cuatro concejales, que de acuerdo con los sacerdotes, dispusieron que se siguiera el itinerario con la mayor celeridad posible.

A paso rápido siguió el cortejo por Calderón de la Barca hasta la ermita de San Antón, donde a los pocos minutos “entraban las sagradas imágenes, acompañadas de gran número de personas que resistieron el tremendo aguacero sin abandonar la procesión”. Termina la nota que “de haberlo consentido el tiempo, es seguro que toda la población hubiera presenciado la solemne rogativa”.

En el libro “La muerte edificada”, de Diego Gómez Sánchez, éste señala que “si comparamos su número absoluto de víctimas con las de otras provincias, vemos que no fue Cuenca una de las que salieron peor paradas. En el grupo de hasta 2.000 víctimas mortales comparte puesto con otras 11 provincias… En la capital, durante 1919, sucumbieron en la de Cuenca 75 enfermos, alcanzándose en el mes de marzo la cota álgida de mortalidad con 59 defunciones”.

1 comentario en “6 abril de 1919: La Procesión de rogativas contra la gripe… que trajo la lluvia

  1. Todo apunta a que hubo un error de cálculo, por parte del destinatario de la rogativa, la confundió pensando que en vez de una procesión contra la gripe, era una procesión contra la sequía, y lo que se le pedía era lluvia, y claro accedió, «regalandó» una buena tarde de agua, que por otra parte, supongo tampoco vendría mal a los campos. Un saludo
    Julio

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