Entrevista a Chicuelito en el programa «Pasodoble» de Radio Guadalquivir

EL PASODOBLE «CHICUELITO», DE RUFINO MARTÍNEZ, DIO PASO A LA CONVERSACIÓN RADIOFÓNICA DE JOSÉ RAMÓN MUÑOZ CON JOSÉ VICENTE AVILA, QUE CUMPLE LOS 50 AÑOS COMO CRÍTICO (*)

Alonso PARRA

“El Pasodoble” es un espacio radiofónico dirigido por Andrés Alfonso Quiles y José Ramón Muñoz, que se emite todos los miércoles de 15 a 16,00 horas, sobre el mundo taurino con entrevistas, noticias y espacios musicales en Radio Guadalquivir, con redifusión los domingos a las 12 de la noche. En el programa del miércoles 22 de julio de 2020,José Ramón Muñoz entrevistó a José Vicente Ávila “Chicuelito”, que cumple este año los cincuenta en su labor de crítico taurino, iniciada en “Diario de Cuenca”, para lo cual se emitió antes de la entrevista el pasodoble “Chicuelito”, compuesto en 1978 por Rufino Martínez, que figura en el CD de “Pasodobles San Mateo» de Cuenca”.

De los comentarios del programa y la entrevista radiofónica hemos realizado la trascripción que figura seguidamente:

José Ramón Muñoz y Andrés Alfonso en Radio Guadalquivir. (facebook Andres A. Quiles)

«Magnífica pieza musical, una auténtica joya sonora. Obra de Rufino Martínez, por aquí poco conocida», apunta Andrés.

El presentador, José Ramón Muñoz, agradece la atención que presta al programa el director de la Banda de Música de Cuenca, Juan Carlos Aguilar, pues «gracias a él podemos escuchar el pasodoble “Chicuelito”, interpretado por la Banda conquense.

Vamos a escuchar al protagonista del programa de hoy, José Vicente Avila “Chicuelito”

José Ramón: Buenas tardes, en este 22 de julio de 2020. Tenemos la suerte de tener al otro lado del teléfono a José Vicente Ávila “Chicuelito”, uno de los críticos taurinos conocidos a nivel nacional, pues no en vano lleva cincuenta años.

Chicuelito: –Muy buenas tardes, José Ramón desde Cuenca para Sevilla.

JR. -Vamos a conocer lugar y fecha de nacimiento.

CH. -Cuenca, 18 de julio de 1950. Acabo de entrar en los 70…

JR. -El día 18 de julio es una fecha muy marcada en el calendario…

CH. -Sí, sobre todo por la paga extraordinaria… (Risas)

JR. -¿De donde le viene el sobrenombre de “Chicuelito”?

CH. -Mira José Ramón, como recuerdo del matador de toros conquense Manuel Jiménez “Chicuelo II”, cuya muerte en accidente de aviación en 1960 me impactó mucho. Este torero fue el número 1 del escalafón en el año 1955. En su recuerdo empecé a utilizar este pseudónimo.

JR. -¿De donde le viene la afición al mundo del toro?

CH. -Una cosa curiosa. El 31 de mayo de 1957 se celebró en Cuenca una corrida de toros con motivo de la coronación de la Virgen de las Angustias,  en la que alternó el llamado “trío del valor”, es decir, Litri, Chicuelo II y Chamaco, que fue la primera y única vez que torearon juntos. Con casi siete años mi madre me llevó a ver ese festejo, con una plaza a rebosar, y lo que más me llamó la atención fue el vestido de los toreros que, con ojo de niño, comparaba con los mantos de las decenas de vírgenes que desfilaron en la Coronación. Aquellos mantos y vestidos de luces me parecían un sueño. Empezó a gustarme…

Cuenca, 31 de mayo de 1957. Chicuelo II, Chamaco y Litri. La única vez que coincidió el «trío del valor». Foto Pascual.

JR. -Se siguen haciendo vestidos de toreros con sayas de vírgenes de Dolorosas y de Gloria… ¿Cuántos años lleva usted en esto?

CH. -Pues son ya cincuenta años. Empecé en 1970 en “Diario de Cuenca” con la sección “Notas Taurinas”. Mi primera crónica de una corrida fue en la feria de San Julián de 1971 con un cartel formado por Antonio Bienvenida, Manuel Benítez “El Cordobés” y el mejicano Eloy  Cavazos, que cortó cuatro orejas y dos rabos, y dos apéndices El Cordobés. Pero a mí me impactó la seriedad y el empaque de Bienvenida, y aunque sólo cortó una oreja, en la crónica le llamé Don Antonio. A partir de ahí empecé a colaborar en otros medios de Cuenca y más adelante en la revista “El Ruedo”. Una anécdota es que cuando hice la “mili” en Madrid el director de la revista era Carlos Briones y redactor Jesús Sotos, ambos periodistas de Cuenca, y fuí allí vestido de soldado para que me echaran una mano y colaboré con ellos en entrevistillas. Luego fuí corresponsal en Cuenca de la revista y lo mismo con Radio Nacional en “Clarín” y otros medios nacionales, Tele-Cuenca y en la televisión de Castilla-La Mancha…

Crónicas de Chicuelito en «El Ruedo» de la Feria de 1974. (hemeroteca Castilla-León)

JR. -Imagino José Vicente que le habrán sucedido muchas anécdotas a lo largo de su trayectoria, ¿recuerda alguna significativa?

CH. -Muchísimas. Hay una muy curiosa que además la conté en su día delante del ganadero Victoriano del Río en una conferencia con presidentes de plazas de toros celebrada en Cuenca. Creo que ocurrió en 1994. Victoriano del Río aún no era muy conocido y sus toros los iban a lidiar en Cuenca César Rincón, Litri y Vicente Barrera, que sustituía a Manuel Díaz “El Cordobés”. Habían sido rechazados cuatro toros de Victoriano y se completó el encierro con otras reses. Antes del sorteo, el ganadero, que estaba en sus comienzos, le decía al presidente que recuperase un par de toros de los rechazados. La respuesta era negativa. Insistía Victoriano viendo que el presidente seguía en sus trece, se puso de rodillas y le dijo: ¡Por favor, le pido que al menos pase ese toro, que tengo mucha fe!. El presidente le dijo, ¡levantese! y bueno, que pasen, pero al primer problema los devuelvo. Bueno, pues con el toro “Machacote”, Vicente Barrera hizo una de las mejores faenas, en su presentación en Cuenca con un mes de alternativa. La estocada resultó caída y aunque la plaza fue un flamear de pañuelos sólo concedió una oreja y la bronca fue monumental. Y efectivamente, un toro fue devuelto. Barrera salió a hombros porque en el sexto cortó otra oreja, sin que la faena llegase a la altura del anterior. Fíjate qué historia.

JR. -¿Cómo ve el futuro de la fiesta en general, José Vicente?

CH. -Pues mira, no está en el mejor momento, ni mucho menos, pero tiene que resurgir tras esta pandemia, porque hay mucho poso y tradición. Cuando empecé a escribir en 1970, ya se hablaba en los periódicos, tanto locales como nacionales, de la crisis taurina. No hay más que ver la hemeroteca. Creo que el futuro de los toros está en manos del propio sector taurino. Debe unir fuerzas y ponerse al día, en todos los aspectos, como lo han hecho otros espectáculos. Quienes hemos vivido la censura de prensa en nuestra juventud vemos ahora con asombro, en la libertad de la democracia, que hay censura para que la Tauromaquia no aparezca en los medios informativos, pese a formar parte de nuestra cultura, como escribió García Lorca, y además supone un ingreso económico en las arcas del Estado. La fiesta taurina tiene mucha fuerza, pues ya se sabe aquello de que más “cornás da el hambre”… Creo que mientras exista un español habrá toros…

Chicuelito con El Niño de la Capea, torero de madre conquense. (Foto Pinós)

JR. -¿Cómo se consigue contar el toreo como si se tratara de la vida misma?

CH. -Tengo amigos que a veces me hablan o me discuten sobre toros y no coincidimos porque cada cual tiene su manera de pensar. Pero es que además, el léxico taurino lo tenemos en nuestro lenguaje, en nuestra manera de hablar: coger el toro por los cuernos; ponerse el mundo por montera; se ven mejor los toros desde la barrera; echar un capote a alguien; es muy importante tener vergüenza torera, por ejemplo los políticos, que eso se ha perdido un poco, pero hay que tenerla; o por ejemplo ese par de banderillas asomándose al balcón, como hemos hecho estos días asomados al balcón para aplaudir a los sanitarios. Ahí estábamos todos. El léxico taurino está en nuestro idioma, en nuestra idiosincrasia.

JR. -Generalmente casi todos los años surge un torero revelación, cuál sería su candidato para este año, o cual fue el del año pasado?

CH. -Pues mira, este año por el Covid-19 va a ser bastante difícil, pues lamentablemente habrá pocos festejos. Del año pasado hay que destacar a Pablo Aguado, que por cierto reapareció en Cuenca tras una cogida; Emilio de Justo, David de Miranda, Gonzalo Caballero, que sufrió una terrible cornada… Creo que hay una baraja de buenos toreros para el relevo generacional, aunque hay otros muchos matadores con cierto tiempo, que están ahí como por ejemplo Paco Ureña. Tenemos una amplia baraja taurina y lo que hace falta es saber barajarla y echar cartas por todas las plazas de España…

JR. -¿Qué le parece más relevante el genio de Morante o el tesón de El Cid?

CH. -Precisamente Morante de la Puebla es uno de los toreros que dejan huella, sabor… (a mí me encanta, vamos), y que rezuma arte y pasión. En el toreo todo cuenta, el arte, el valor, la improvisación, pero sobre todo el temple y la ligazón de los pases y sobre todo que el torero llegue. Recuerdo de chaval que mi torero preferido era Diego Puerta, Diego Valor. Pero una noche escuché en la radio una frase que me dio que pensar para la hora de criticar o escribir. Decía el locutor: “Ayer toreó Paco Camino y trabajó Diego Puerta”. Los dos estuvieron bien, pero había una diferencia que se debe a ese tesón que decías de El Cid. Todo cuenta, menos dar la “espantá” que es otra frase de nuestro rico idioma.

Entrevistando a Jesulín de Ubrique, A la izquierda, Maximino Pérez, empresario de la paza de Cuenca.

JR. -José Vicente, ¿dónde cree usted que está el motivo del éxito como crítico?

CH. -Pues quizá en decir o escribir las cosas como las sientes, intentando contar el festejo que has visto con naturalidad y dentro de esos cánones que marca el toreo. Si en la plaza son 8.000 o 10.000 opiniones, lo que escriba o diga el crítico, ¿a quién tiene que poner de acuerdo? Una faena, por corta o larga que sea, tiene que llegar, transmitir, que te ponga el vello de punta, ahí está el  arte del toreo, que por cierto lo han pintado genios tan distantes o distintos como Goya o Picasso y miles de artistas. Y el crítico, naturalmente, cada uno somos de una manera de decir y ante nuestros lectores u oyentes debemos contar las cosas como creemos que son… pues luego hay mil opiniones…

JR. -¿Conoce usted algún torero modesto que esté donde no debiera estar?

CH. -Hay bastantes… son muchos, que por circunstancias tan distintas en este complicado mundo del toro no están en esos primeros puestos del escalafón que merecen… Nombres como Octavio Chacón, Esaú Fernández, Gómez del Pilar que el domingo sustituía a Manuel Escribano en la corrida de Ávila; antes citaba a Paco Ureña… Son muchos, lo que pasa es que los espectadores, que no los aficionados, solo quieren ver a las primeras figuras en los carteles… Si además no se cuenta con la publicidad de la prensa, los nombres no son muy conocidos. Televisan un entrenamiento de fútbol, pero no te hablan de los toreros… Cuando hay una sustitución  te preguntan, ¿este quién es? El año pasado por ejemplo, cuando vino Pablo Aguado a Cuenca, algunos te preguntaban, que quién era… Y es que salvo alguna columna los medios informativos nacionales tienen olvidado el tema taurino, y creo que no hay derecho a esto.

JR. -Todos los críticos tienen su debilidad, ¿cuál es la suya?

CH. -Mi debilidad es que durante las faenas, para mí la mejor música son los olés. Me gusta la música, pero a veces hay espectadores que la piden cuando lo que demanda la faena es el silencio expectante… Por cercanía con Madrid a veces voy a Las Ventas, y la música no se toca en las faenas…. Cada plaza tiene su historia… Los olés son la mejor música en el toreo, lo que no quita que el pasodoble acompañe la faena e incluso con algunas músicas distintas… Qué bonito es torear con el concierto de Aranjuez, (o con la música de Enrio Morricone, añade José Ramón Muñoz)… e incluso con alguna marcha de Semana Santa de gloria…

Chicuelito hablando con un jovencísimo Enrique Ponce. / Aurelio Lorente.

JR. -¿A quién defiende usted primero, al toro o al torero?

CH. -¡Ay amigo, qué pregunta! Los dos se necesitan, está claro. Sin el toro no hay torero, ni corredores, y sin el torero el toro no tendría sentido. Forman un tándem para que la Tauromaquia tenga sentido, y lo digo desde Cuenca donde hace más de 500 años se celebraban festejos taurinos en el río Júcar y en el río Huécar, y la Vaquilla popular conmemora cada año la Conquista de Cuenca de 1177.

JR. -¿Qué opina de las reapariciones de ciertas figuras?

CH. -Precisamente en Cuenca hemos visto en los últimas ferias dos reapariciones de un día como lo fueron la de Cristina Sánchez, por una buena causa, o la de Jesulín de Ubrique. Dicen que nunca segundas partes fueron buenas, pero esta frase no es del léxico taurino, pero “a toro pasado” hay toreros que vuelven porque “atarse los machos”, José Ramón, es cosa de mucho valor. Y yo no lo dudo, cuando un torero vuelve es porque aún le queda ese poso y dice vamos pa’lante para hacer el paseíllo a ver qué pasa. La mayoría de las reapariciones han sido buenas salvo alguna excepción.

Rufino Martínez, acompañado de los toreros Bienvenido Luján y Jesús Sánchez Jiménez. Compuso once pasodobles. / Semana Taurina 1988.

JR. -Efectivamente, dicen que quien tuvo retuvo. Y bueno ya finalizando esta entrevista sabe que este programa se llama el “Pasodoble”, usted tiene uno dedicado llamado “Chicuelito”, de Rufino Martínez…

-Desde el año 1978… Rufino hizo varios pasodobles. En Cuenca hemos tenido la suerte de tener varios compositores que han hecho una treintena de muy buenos pasodobles, entre ellos algunos del maestro José López Calvo…   Te voy a contar una cosa: En mis años mozos fui músico y tocaba el requinto, que es como un pequeño clarinete. Entonces tocaba “Amparito Roca”, que me trae muchos recuerdos; “Gallito”, “El Gato Montés” o el pasodoble “En er mundo”, que me cautivaba con ese solo de saxofón. Como te he dicho antes, en Cuenca tenemos algunos compositores que han sacado a la luz más esos pasodobles, algunos de ellos de muy buena factura. Por tanto el pasodoble no sólo está en las tardes de toros, sino en tantas y tantas verbenas de España, en tantos bailes.. En definitiva, que la música taurina está también en nuestras vidas.

JR. -José Vicente, ha sido un placer que atienda los micrófonos de Radio Guadalquivir y del programa “El Pasodoble”, y nada muchas gracias por concedernos esta entrevistas.

CH.-Gracias también a vosotros por haberme llamado, pues son ya cincuenta años de crítica taurina.  Aquí seguimos en la brecha hasta que Dios quiera.

JR. -Me alegro que siga usted con la crítica taurina, y nada, suerte y al toro.

CH. -Mucha suerte también a vosotros y que sigáis con este programa del “Pasodoble”.

En la despedida del programa, tras escuchar “La voz del aficionado” (con la intervención de David Prados Martín, presidente de la Unión Nacional de Picadores y Banderilleros Españoles, reivindicando los graves problemas del sector ante la pandemia del COVID-19 y la discriminación del Ministerio de Trabajo sobre las ayudas a los artistas en espectáculos públicos y la falta de prestaciones, negadas sistemáticamente, de ahí la manifestación ante el Ministerio), los presentadores de “El Pasodoble”, Andrés Alfonso Quiles y José Ramón Muñoz comentan: “La verdad es que la entrevista a Chicuelito ha sido de categoría y muy interesante”. “Es una persona que da para mucho, con historias y anécdotas… Haremos una segunda parte…”)

(*) Noticias, entrevistas y crónicas taurinas en «Diario de Cuenca», «El Banzo», «Gaceta Conquense», Boletín Municipal, «Cuenca Agraria», «El Día de Cuenca», «El Ruedo», «6 Toros», «Aplausos», «Clarin» RNE), Tele-Cuenca, Las Noticias de Cuenca… Presentaciones, miembro del Jurado de «Puerta Grande» de CLM Televisión, etc.

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