El Ecce-Homo vuelve al parteluz del Arco de Jamete, 118 años después

824 AÑOS DE LA CONSAGRACIÓN DE LA CATEDRAL

Coincidiendo con la celebración de los 824 años de la consagración de la Catedral de Cuenca (15 de agosto de 2020), el templo catedralicio vivió el día de la víspera, 14 de agosto, un momento histórico como lo fue el de la colocación de la escultura de piedra del Ecce-Homo en la peana central del Arco de Jamete, que cayó entre los escombros y sufrió daños con ocasión del derrumbe de la Torre del Giraldo, el 13 de abril de 1902. La talla en piedra, obra del propio Esteban Jamete, ha estado en los últimos años situada cerca de la Puerta de la Sala Capitular, atribuida a Berruguete, como esperando su traslado hasta el parteluz donde se encuentra ya desde el 14 de agosto de 2020.

El traslado y colocación de la escultura, por parte de trabajadores de Andamios Cañas SL, bajo la dirección del maestro de obras de la Catedral y del propio director, resultó muy emotivo. Han pasado por tanto 118 años hasta que esa impactante escultura del Ecce-Homo ha podido ser colocada de nuevo sobre la peana pétrea, decorada con unas calaveras.

El Arco de Jamete el día de la entrega de Premios Nacionales de Cultura. Se aprecia el vacío en la hornacina, entre las dos puertas. / Josevi

El trabajo de limpieza y restauración, según informa la Catedral en su muro de Facebook, ha sido realizado por las restauradoras del Plan de Limpieza y Conservación de Obras de Arte del primer templo conquense, que abarca otras actuaciones como la recuperada Capilla de Santa Catalina o la restauración de la Capilla de San Mateo y limpieza de la rejería de capilla de los Muñoz.

La talla del Ecce Homo en el parteluz del Arco de Jamete, una de las grandes joyas de la Catedral. / Josevi

En cuanto a la fecha de la consagración de la Catedral, cabe recordar que el año pasado se llegó a celebrar el 811 cumpleaños el 26 de septiembre, con una gran repercusión en las redes sociales.

EL CUMPLEAÑOS CATEDRALICIO

Desde el muro de Facebook, el director de la Catedral informaba que “gracias a la repercusión de esta celebración y todas las muestras de cariño que nuestra Catedral recibió de todos vosotros, la profesora Gema Palomo, que ha estudiado con máximo rigor la Catedral, nos indicó que nuestro templo no tiene 811 años ni los cumplía el 26 de septiembre, sino que tiene unos poquitos más y que la fecha de la Dedicación de su Altar fue un 15 de agosto de 1196”.

El error de la fecha, se informa, se atribuye al arquitecto Vicente Lampérez, que fijó la fecha de su consagración en1208. “Nos corregimos y atendemos a la primera noticia fidedigna y documentada de la Dedicación de su Altar, que fue un 15 de agosto de 1196. ¡Por tanto, nuestra Catedral cumple 824 años!”, resaltaba el responsable de comunicación.

Hay que hacer constar que Gema Palomo Fernández es autora de los dos Volúmenes “La Catedral de Cuenca, en el contexto de las Grandes Canterías Catedralicias Castellanas en la Baja Edad Media”, trabajo ampliado de su tesis doctoral.

El inacabado proyecto de Vicente Lampérez. Reproducción fotográfica de Eusebio Sanchiz Verde, del libro «La Catedral de Cuenca Monumento Nacional», de 1923.

En el libro “La Catedral de Cuenca Monumento Nacional”, de 284 páginas, editado en 1923 por la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos, con el patrocinio de la Diputación Provincial (impreso en la Imprenta Provincial), se cita en varias ocasiones la fecha de la consagración en 1208, según el relato de Lampérez, quien señalaba que a la hora de restaurar la fachada principal barajó tres opciones: la original poco conocida, salvo las portadas en las pinturas de Maturana; la barroca con su torre desmoronada y una moderna del Siglo XX.

Vicente Lampérez y Romea apuntó finalmente que “mi opinión se declara por el nuevo proyecto de la fachada de la Catedral de Cuenca en el estilo ojival del siglo XIII, tratando de acercarse a las formas presumibles de la que existió, no con ánimo de engañar a nadie sobre la autenticidad de mi obra (si fuese tan afortunado que acertase a hacerla tan hermosa como la antigua), sino con el deseo de restablecer en lo posible la unidad y con ella la belleza del monumento”.

Lampérez y Romea encontró su fuente de inspiración en dos grandes catedrales francesas, como bien dejó anotado: “la doble escuela a la que pertenece nuestro monumento hace que la encontremos en la fachada principal de la de París (Notre Dam) y en el conjunto de la de Coutances. Lampérez, que no pudo ver terminada su obra, inconclusa sin sus torres, al fallecer el 17 de enero de 1923, prosiguiendo su trabajo el arquitecto Modesto López Otero, que había sido alumno suyo, hasta 1932, año en el que finalizó su contratación…

Detalle del Ecce-Homo de Jamete, que impresiona al verlo de nuevo. / Josevi

ONCE AÑOS PARA IMPRIMIR EL PRIMER LIBRO DE LA CATEDRAL

Es obligado señalar que el libro editado por la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia de Cuenca, fue aprobado que se editase el 24 de junio de 1912, pero no vio la luz impresa hasta ¡ONCE! años después, tras la muerte del arquitecto Vicente Lampérez, mediante el acuerdo de la Diputación del 1 de febrero de 1923, y después de una ayuda estatal y la colaboración de la Imprenta Provincial de la Diputación.

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