El «Día del Turista», la ocasión ideal para dar a conocer Cuenca en la década de los 60-70

La celebración del Día Mundial del Turismo siempre tiene para Cuenca un motivo especial por la atracción turística que irradia esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, aunque este año por la pandemia del Covid-19 se ha visto obligada a actos casi testimoniales. A lo largo del tiempo han sido muy importantes las celebraciones del Día Mundial del Turismo en la capital conquense, que ya hace más de medio siglo se subió al carro de la promoción turística, cuando allá por 1964 se empezaba celebrar el Día del Turista, que nos llevaría a ese “Día Mundial” del Turismo, que es uno de los grandes incentivos que tiene la provincia de Cuenca, pues si en septiembre de 1964 se instituyó la declaración de Fiestas de Interés Turístico, en junio de 1966 fueron declaradas con ese reconocimiento, tras la publicación de la Resolución en el BOE, la Semana Santa de Cuenca y la Semana de Música Religiosa (iniciada en 1962).

Por ejemplo, en agosto de 1959 ya apuntaba Martín Álvarez Chirveches, director de Radio Nacional de España en Cuenca, y corresponsal de ABC, en las páginas del diario madrileño, que las excelencias turísticas de Cuenca ya han sido expuestas muchas veces desde estas columnas, por medio de las cuales se describieron los incomparables paisajes serranos, el sorprendente fenómeno geológico de la Ciudad Encantada y esos profundos tajos de las hoces que circundan a Cuenca y le proporcionan una espectacular escenografía”.

La celebración del Día del Turista se inició en el año 1964, año en el que de nuevo una crónica de Álvarez Chirveches en ABC destaca que “millares de turistas visitan la provincia”, anunciando que muy pronto el Castillo de Alarcón se convertirá en Parador de Turismo. Era la ocasión ideal para dar a conocer Cuenca al iniciático mundo turístico en aquella España de grises y de blanco y negro.

En 1965 el Día del Turista se celebró en Cuenca a mediados de agosto, en vísperas de las fiestas de San Julián, con una Exposición titulada “Recursos turísticos de Castellón y Cuenca”, con grandes fotografías de ambas ciudades, mientras que en los cines (Alegría, Xúcar, España y el recién inaugurado Avenida) se proyectaron documentales sobre las tres regiones naturales de la Provincia: Mancha, Sierra y Alcarria. El Museo Arqueológico del Almudí recibía numerosas visitas y los restaurantes y pocos hoteles de la ciudad se llenaban.

Cartel situado en septiembre de 1971, cerca del término de Belinchón en la entonces conocida Nacional III. La joven de la imagen anunciadora es Guria, que tenía 16 años. (Foto facilitada por su esposo Paco «Realete», músico de la Orquesta Encantada)

En el año 1966 el Día del Turista se hizo coincidir con el último fin de semana de la Feria de San Julián, y jóvenes ataviadas de serranas, acompañas del delegado de Información y Turismo, José Luis Álvarez de Castro, recibieron a los visitantes en los accesos de las carreteras de Madrid y de Valencia, premiando con un fin de semana para dos personas a los componentes del coche número 35. Los turistas pudieron visitar el recién inaugurado Museo de Arte Abstracto, el Museo Arqueológico y un alfar para contemplar cómo se realizaban las típicas piezas de barro. Además pudieron asistir a un concierto de guitarra de Regino Sainz de la Maza, incluido en los Festivales de España.

La Torre de Mangana que veían los turistas en esa década de los 60.

En 1967 el entorno del Casco Antiguo mejora su aspecto con el revoco de las fachadas de la Plaza Mayor (podemos suponer que se inicia la sucesión de colores) y el pavimento de losas y enguijarrado de la propia Plaza, y en el mes de agosto se inaugura el acceso en coche por la subida de las Casas Colgadas hasta la Plaza que en 1975 pasó a denominarse de Ronda, tras el hermanamiento con la pintoresca población malagueña.

De nuevo en 1968 se hizo coincidir el Día del Turista con la Feria de San Julián, invitando a los visitantes a los Festivales de España y al Concurso Hípico que se celebraba en el estadio de La Fuensanta. Los turistas eran obsequiados con vino y queso al llegar a Cuenca, y el coche número 30, en este caso con matrícula de Madrid, fue obsequiado con un fin de semana en el Parador de Alarcón, como también sucedió en el año 1969, creciendo el número de visitantes.

Día del Turista de hace 50 años.

HACE 50 AÑOS (1970)

El Día del Turista de hace cincuenta años fue incluido en el fin de semana del 5 y 6 de septiembre, preparándose al efecto un programa de actos que comenzaba a las cinco de la tarde del sábado con la recepción de visitantes en los accesos a Cuenca desde Madrid, a la altura de La Fuensanta, y desde Valencia, en el final de la calle Fermín Caballero, pues ya no había edificaciones, sino algunas casetas y las fábricas de maderas y leñas. A los ocupantes del coche que entrase en el trigésimo lugar se les obsequiaba con un fin de semana gratuito para dos personas en el Parador Nacional de Alarcón.

(En ese año 1970 Cuenca sólo contaba con los hoteles Alfonso VIII, inaugurado en 1966, el hotel Visa en Carretería –que anteriormente se denominó Hotel Romana y Hotel Iberia–, el Hostal Xúcar, Posada de San José y algunos hostales o pensiones. Precisamente el Hotel Iberia de la calle Gil de Albornoz, inaugurado en 1927 como Gran Hotel y luego Hotel Moya, ya había cerrado sus puertas y utilizado como oficinas de la Concentración Parcelaria. El hotel Torremangana abrió sus puertas dos semanas después de la celebración del Día del Turista , a mediados de septiembre de 1970, llegando los primeros clientes con una expedición concertada el día 16).

En el programa de 1970 figuraba la leyenda de la Casa de la Sirena.

El acto central del Día del Turista de 1970 tenía ese sábado 5 de septiembre el escenario propicio en el Club Serranía, a las once de la noche, pues tras una cena se eligió y proclamó a Miss Turista Provincial y a la entrega de los premios del Concurso de Escaparates.

 Actuó la Agrupación Artístico-Musical Folklórica de Cuenca, dirigida por Carmen Viñals, con la lectura de la leyenda de “Las Casas Colgadas” y “Casa de la Sirena”; el baile de las “torrás de Atalaya” y danzas folklóricas de Cuenca. El broche a la jornada sabatina lo puso Segundo Pastor con su concierto de guitarra, seguido de baile.

El domingo 6 de septiembre, a las nueve de la mañana, nueva recepción de turistas con entrega de obsequios, en los accesos desde las entradas de las carreteras de Madrid y Valencia. A las once se hizo una visita por el Casco Antiguo, con guías, partiendo desde la Oficina de Turismo de la calle Calderón de la Barca.

A las cinco de la tarde los grupos de turistas visitaron un alfar para conocer la artesanía conquense, así como el Museo Arqueológico en el edificio del Almudí y el Museo de Arte Abstracto Español, todo ello con entrada gratuita.

En suma, que Cuenca se sumó muy pronto a esas campañas de Turismo propiciadas por el Ministerio de Información y Turismo, que ya en 1966 declaraba la Semana Santa de Cuenca y la Semana de Música Religiosa, como Fiestas de Interés Turístico, así como más tarde la Endiablada de Almonacid del Marquesado y la Fiesta de Nuestra Señora la Antigua de Manjavacas en Mota del Cuervo. El Día del Turista sería sustituido por el Día Mundial del Turismo.

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