Teresa Berganza grabó en Cuenca “Caprichos líricos españoles” hace 25 años

DURANTE DIEZ DIAS DE SEPTIEMBRE DE 1995 LA MEZZOSOPRANO INTERPRETÓ CANCIONES DE MANUEL GARCIA , DE LOS SIGLOS XVIII Y XIX (Piano y guitarra)

Teresa Berganza Vargas (Madrid, 16 de marzo de 1933) es una de las cantantes de ópera más importantes no sólo de España, sino del panorama operístico internacional, además de actriz y profesora de Universidad. Entre las numerosas distinciones que ha recibido a lo largo de su carrera, iniciada en 1955, destacan la Medalla de Oro a las Bellas Artes en 1982; el Premio Príncipe de Asturias de las Artes de 1991 (*); la Medalla de Oro de Madrid y más recientemente la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, en 2013 y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes en 2018. Además de su amplio repertorio de ópera cabe destacar, en su relación con Cuenca, la grabación que efectuó hace 25 años en la antigua iglesia de San Miguel, del CD “Caprichos líricos españoles”, con composiciones de Manuel García, encargada por la Sociedad General de Autores.

Diez días en Cuenca en la segunda quincena del mes de septiembre de 1995, que para la mezzosoprano Teresa Berganza fueron fechas de trabajo, descanso y relajación en una ciudad que ya conocía, pero que en esa semana y media de estancia le apasionó, como bien le contaba al periodista Miguel Ángel Alegre en la entrevista publicada en “El Día de Cuenca” el 30 de septiembre de 1995.

La propia Teresa Berganza, prendada de Cuenca en esos días, hablaba de la importancia del trabajo realizado para la grabación del disco en San Miguel: “A mi juicio es un disco histórico. Son unas quince canciones de Manuel García, uno de los autores más famosos de los siglos XVIII y XIX hasta el punto de que el propio Rossini escribió para él la parte del tenor de “El barbero de Sevilla”. Aunque existía ya un disco que recogía canciones suyas, creo que hemos tenido el acierto de escoger sus temas más significativos”.

Portada del Cd. / todocoleccion

Las canciones a las que se refería Teresa Berganza, interpretadas por ella en el singular marco de la antigua iglesia de San Miguel fueron las siguientes: Fortunilla, Ay ay ay, que sí, San Antón lo bendiga, El potrito, Olé olé, A la lea, lea, Caramba, Si me llamaron la Chica, Bajelito nuevo, El liru liru, El riqui-riqui, Poderoso caballero, Yo que no sé callar, Juguete español: allí está. La duración del CD “Caprichos líricos españoles” es de 66,58”, teniendo como protagonistas a la mezzosoprano Teresa Berganza en la voz y a Juan Antonio Álvarez Parejo al piano y José María Gallardo del Rey en la guitarra.

Le preguntaba Miguel Ángel Alegre a la gran intérprete, que ya había recibido compartido el» Príncipe de Asturias de las Artes» sobre la impresión que le había causado la antigua iglesia de San Miguel, escenario de conciertos de la Semana de Música Religiosa de Cuenca desde su inicio en 1962, y así respondía Teresa:

“Yo creo que esta iglesia reúne los requisitos fundamentales como son una buena acústica y el silencio que la rodea. Para mí ha sido muy bonito estar aquí durante estos diez días en vez de estar metida en un estudio”. Aunque también ponía algún entendible reparo, con un piropo final sobre el escenario:

“Sin embargo, tiene algunas desventajas como que no hay ninguna clase de comodidad. No hay ni un camerino para poder descansar o comer, pero por otro lado el cantar dentro de una belleza como esta iglesia es un regalo para los ojos y el alma”.

«CUENCA REÚNE HISTORIA, NATURALEZA Y ARTE» (…»Y DESCANSO»)

Claro, diez días en Cuenca dan tiempo para conocer mejor una ciudad que ya había visitado, pero que no la había paseado como aquel septiembre de 1995, en la que había descansado a gusto. Alegre le preguntaba si esa estancia le había favorecido a la cantante de ópera:

“La verdad es que Cuenca me ha apasionado porque reúne Historia, naturaleza y arte”, señalaba Teresa Berganza, quien añadía que “aunque ya había estado en Cuenca, esta vez he podido ver sus alrededores. He estado en el Nacimiento del Río Cuervo y he podido observar incluso una manada de ciervos a pocos kilómetros de la ciudad. Lo cierto es que Cuenca es un lugar al que deberíamos venir a descansar la mente y el cuerpo y yo pienso hacerlo. Vendré, pero no a trabajar, sino a descansar”.

El CD “Caprichos líricos españoles” fue presentado por la SGA en 1995, y entre los agradecimientos figuraban al Ayuntamiento de Cuenca y a Musical Ismael. Del sonido se encargó el productor Teije Van Gees y Javier Lavilla como ayudante. De la producción ejecutiva se encargó Enrique Rubio. El entonces presidente de la SGA, Eduardo Bautista, declaraba en la prensa que se trata de “un trabajo testimonial, de un nivel histórico en obras e intérpretes, para que las grandes piezas no se queden sin registrar»

2013: HOMENAJE A TERESA BERGANZA EN EL TEATRO AUDITORIO DE «CUENCA CIUDAD DE MÚSICA» Y MADRINA DE LA ESCOLANÍA

Teresa Berganza con Carlos Checa y Carlos Lozano en Cuenca, 2013. / carloscheca.es

Quizá Teresa Berganza volvió por Cuenca para descansar, pero una visita muy especial fue la del 23 de febrero de 2013 en el Teatro Auditorio, con ocasión del homenaje que le tributó “Cuenca Ciudad de Música”, con un concierto de música religiosa, el quinto de la temporada, “El Oratorio de Noël” de Camille Saint Saëns y el “Stabat Mater” de Giovanni, B.Pergolesi, bajo la batuta del prestigioso director Carlos Checa, colaborador e impulsor de “Cuenca Ciudad de Música” . Además, Teresa Berganza fue nombrada madrina de la Escolanía de la Ciudad de Cuenca, lo que le produjo una tremenda alegría y gratitud que mostró en sus palabras al final del concierto.

Teresa Berganza, que no dejó de agradecer tantos detalles al director de la Coral, Carlos Lozano, volvió a remarcar “lo maravillosa que es Cuenca, una ciudad ideal para descansar y respirar aire puro, y contemplar su paisaje iluminado de las Hoces».

Como apunte final y a modo de anécdota, recojo una frase en una entrevista en el diario “El Mundo” cuando se le recordaba a Teresa que “fueron sonadas las disputas entre la Callas y Renata Tebaldi. «Yo soy el champán, ella es la gaseosa», zanjó la primera. ¿Berganza sería el cava?, le preguntó el entrevistador, y ella dijo con fino humor: “No, yo soy champán francés. ¿Sabes? Cuando vuelo en primera clase de Iberia, pido champán y me dan cava, y encima del malo. Lo llevo muy mal. “Es que siempre llevamos productos españoles”, se excusan. Y yo les contesto: «Pues qué bueno es este caviar de Cuenca”.

(*) El Premio Príncipe de Asturias de las Artes de 1991fue compartido por María Victoria de los Ángeles, Teresa Berganza, Montserrat Caballé, José Carreras, Pilar Lorengar, Alfredo Kraus y Plácido Domingo.

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