Castillo de Puebla de Almenara, 15-11-1833: ‘Esto parece una plaza de armas’

José Vicente ÁVILA

El Castillo-Fortaleza de Puebla de Almenara está siendo restaurado en una primera fase, gracias a los presupuestos que en su día dotó la Diputación Provincial presidida por Benjamín Prieto Valencia, con proyecto de rehabilitación presentado en enero de 2019, aunque las obras no se han iniciado hasta el pasado septiembre, ya con el mandato presidencial de Álvaro Martínez Chana, que es además alcalde del vecino pueblo de Almonacid del Marquesado, “rival” puebleño en la intrahistoria de la Endiablada de San Blas. Esta Fortaleza, enclavada en la Sierra Jarameña de la entrañable Puebla, es una de las más singulares de la Provincia de Cuenca, aunque ha estado demasiados años abandonada, con apenas alguna actuación.

Es un Castillo que pedía a gritos una urgente actuación con el fin de consolidar sus vestigios pétreos y recobrar su altiva figura señera sobre el paisaje de la Sierra de la Puebla, en la que destaca igualmente su blanca ermita en honor de la Virgen de la Misericordia.

Foto de la Fortaleza de Puebla de Almenara, captada por el tresjunqueño Domingo Sánchez «Lunes» hacia 1960.

Podíamos ahondar en la historia del Castillo de la Puebla de Almenara, que se remonta a la noche de los tiempos, para unos incluso hasta 1177, año de la Reconquista de Cuenca por Alfonso VIII y para otros entre los siglos XIII y XIV.

Entre sus largas historias aparecen nombres como el de don Juan Manuel, señor de Garcimuñoz y Alarcón, el marqués de Villena o brillando con luz propia Ana de Mendoza, la Princesa de Éboli, hija de Diego Hurtado de Mendoza. En tierra de Castillos como lo es Cuenca y su provincia, no hay más que contemplar en pocos kilómetros a la redonda castillos cercanos a Puebla como el majestuoso de Belmonte (Bello Monte), Castillo de Garcimuñoz, el de Haro en Fuentelespino o el de Saelices, y otros más lejanos. El propietario del Castillo es José Vara, que es quien firmó con la Diputación el proyecto de rehabilitación junto a propietarios o representantes de los castillos de Saelices y el de Santiago de la Torre (El Provencio-San Clemente).

15 DE NOVIEMBRE 1833: PRESENCIA DE VARIOS REGIMIENTOS

No se trata de hablar de las obras ya iniciadas para su rehabilitación ni de la historia del Castillo en sí, sino que nos vamos a ceñir a un hecho concreto ocurrido hace 187 años, que tuvo como escenario el Castillo de Puebla de Almenara, el 14 de noviembre de 1833, en los comienzos de la primera guerra carlista, lo que indica que la Fortaleza puebleña era un punto de cierta relevancia al que llegaban tropas de uno u otro bando para mantener sus disputas guerreras entre los partidarios del infante Carlos María Isidro de Borbón y los isabelinos o cristinos defensores del Gobierno de Isabel II y de la regente María Cristina de Borbón. Se conoció también como la guerra de los “siete años”, entre 1833 y 1840.

Coraceros de la Guardia Real en 1833.

La noticia referida al movimiento de tropas en el entorno del Castillo de Puebla de Almenara la recogemos del periódico “Revista Española” (*) de noviembre de 1833, firmada por A. de E., que dice así, tal cual, con comas y acentos:

PUEBLA DE ALMENARA (Cuenca), noviembre 18.–El miércoles 13 al anochecer se presentó una partida de unos 40 facciosos en el castillo de este pueblo. Los más eran voluntarios realistas escapados de esa corte, con cuatro sargentos de guardias y otros tantos soldados desertados y seducidos por los primeros. Trataron de reunir los voluntarios realistas del país, cuyas armas estaban en poder de los comandantes de los extinguidos batallones de Villaescusa, Almendros y Huete.

Afortunadamente á las ocho de la noche se presentó delante del castillo una partida de coraceros de la guardia real, y echando pie á tierra y espada en mano entraron intrépidamente en el castillo, huyendo despavoridos los foragidos, abandonando el rancho que iban á comer, las armas de fuego y blancas, papeles, un anteojo y el caballo del comandante de la gavilla. Deshecha la facción se ofició á los pueblos inmediatos, cuyas justicias han aprehendido ya á 22, entre ellos al cura de Villarejo que iba á llevarles provisiones.

Según las declaraciones de los presos el plan era reunir una fuerte partida sostenida por muchos malos eclesiásticos y los comandantes de realistas de algunos pueblos. Ha sido preso el gefe de la gavilla en el camino por la misma partida de coraceros que vino tan á tiempo. Se han fugado el cura de Villarejo y el comandante de realistas de Villaescusa.

El día 14 se presentó aquí otro destacamento de la guardia Real de infantería procedente de esa corte. El 15 entró el comandante general de esta provincia con 300 hombres de infantería, poco después otro destacamento de 100 hombres; de suerte que esto parece una plaza de armas. Hoy sale el referido general para recoger el armamento de los realistas, y mañana llevan á esa corte los 22 presos los piquetes de la guardia Real que vinieron. He aquí una sedición reprimida al momento por la eficacia con que han acudido de todos puntos a sofocarla. (A. de E.).”

En la publicación “El Castellano” de noviembre de 1838, cinco años después, se puede leer que seguían las acciones guerreras y al efecto se señala que “estando ya a la vista de la Puebla de Almenara, y cerca del castillo, se supo oficialmente que de tres facciosos que alcanzaron los nacionales de Saelices, fueron cogidos 2 de estos, à quienes aprehendieron también dos yeguas, dos mulas, una escopeta y una espada, por lo que y no teniendo noticia de que hubiese otros malhechores, regresó con dicha fuerza á Almendros, cuyos nacionales salieron también, incorporándose con la misma al pie del castillo”.

Dos meses antes, los nacionales de Puebla de Almenara siguieron a Antonio Alonso (alías Orejitas) y dos secuaces, que habían robado unos caballos en Villarrubio, siendo abatido en El Toboso por fuerzas de aquella población, indicaba el mismo periódico.

Son retazos históricos que vienen a indicar que hace 187 años el Castillo de Puebla de Almenara al menos servía para acoger tropas y caballos, donde refugiarse e incluso comer el “rancho”.

Obras de rehabilitación en el Castillo. / Facebook SOS Patrimonio Conquense

Importa que tras la primera fase de restauración del Castillo puebleño se lleve a cabo la segunda fase por parte de la Diputación, que ahora parece “congelada”, con el fin de que un monumento señero de la provincia de Cuenca, y en este caso de Puebla de Almenara, al menos recupere una parte de su antiguo esplendor como silueta pétrea en la Sierra Jarameña. ¡Ay si las piedras hablaran!

(*) Fuente: Biblioteca Nacional de España (Hemeroteca Digital)

De SOS Patrimonio Conquense recogemos esta nota, que enlaza con un interesante y documentado artículo de Felipe Perea: El castillo de Puebla de Almenara es uno de los 8 castillos más antiguos y más importantes de España. En él vivieron los Mendoza (el cardenal Mendoza hijo del Marqués de Santillana habitó en él) y en el siglo XVI la Princesa de Éboli. Como muy bien apunta José Luis Romeral, los Pacheco no habitaron nunca este castillo. Fue el infante Don Juan Manuel, Señor (príncipe) de Villena y señor y fundador de la Puebla de Almenara (S.XIV).

Actualmente se encuentra en proceso de rehabilitación.

1 comentario en “Castillo de Puebla de Almenara, 15-11-1833: ‘Esto parece una plaza de armas’

  1. Interesante saber que en los pueblos de alrededor había batallones armados y que de no haber sido tan «valientes» (sólo imaginarse la escena causa risa) la posesión de esta fortaleza por parte de los carlistas hubiera puesto en aprietos a los realistas en la zona, el hecho de que días después aparecieron 400 soldados allí indica la importancia estratégica del lugar.

    Por otro lado, el nombre de Almenara, y lugar de luz, auqnue es muy evocador, habría que tomarlo con precaución. La toponimia del lugar y las referencias a la fortaleza hablan de Santiago de Jarameña, Jabalamenia,….nombre que hasta hoy se ha conservado, sierra Jarameña. Almenara, pudiera deberse a la presencia de caballeros aragoneses en la conquista de Cuenca. Aún así no se desmerece en nada la antiguedad de la fortaleza, esperemos que las sucesivas porspecciones, catas y rehabilitaciones, puedan responder al hecho de que Cooper et al, en la primera reconstrucción encontraron restos mucho mas antiguos, Hierro y Bronce, pero no pudieron determinar si se trataba de escombros traidos allí o de estructuras más antiguas sobre las que se asienta lo que hoy en día vemos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.