La Virgen de la Luz recorrió Cuenca bajo un sol radiante

Pese a que la ciudad sufrió el éxodo del puente de la Virgen de la Luz, con fiesta desde el jueves 31 de mayo por el Día de Castilla-La Mancha, Cuenca honró a su Patrona y Alcaldesa de Honor, la Virgen de la Luz, con diversos actos en la parroquia de su nombre y con una procesión, el 1 de junio, tan sencilla como sorprendente, porque va siempre arropada de fieles por unas calles semivacías.

Los actos en honor de la Patrona comenzaron el día 31 por la mañana, con la tradicional misa a la que asiste la Corporación. Por la tarde hubo ofrenda floral con desfile de devotas y devotas portando ramos de flores desde la Plaza de la Constitución hasta el puente de San Antón, en bella estampa del atardecer de flores y murmurios del Júcar.

En la medianoche la parroquia se quedó pequeña para el canto del “mayo” a la Patrona, que diversos grupos entonaron, además de conocidas canciones de ronda.

El viernes 1 de junio, festividad de la Virgen de la Luz, la imagen de la Virgen morena salía de su camarín, llevada en andas por 32 banceros, precedida de mujeres y niñas ataviadas de serranas. Se ha recuperado una tradición que se perdió durante muchos años en una ciudad donde las procesiones forman parte de ese otro paisaje que marca el calendario de los días y las horas. En 2008 se recuperó esta procesión que dejó de salir en 1971..

Con sus andas cuajadas de flores y con el acompañamiento de la Policía Local de gala, la Virgen de la Luz fue portada en hombros desde la salida de su iglesia, con los honores del himno nacional, recorriendo procesionalmente el Puente de San Antón, la Avenida de la Virgen de la Luz y ascendiendo por el puente de la Trinidad por Palafox y El Escardillo. Al llegar a la puerta de San Juan la procesión enfiló la calle del Peso, Solera, Alonso de Ojeda y Puerta de Valencia, para seguir por la calle de las Torres y Aguirre.

La Virgen de la Luz por la calle de Aguirre en una radiante mañana.

Pasaban las once y media de la mañana cuando el cortejo de la Virgen serrana y morena recorría la Plaza de la Hispanidad por la puerta de San Esteban (antiguo San Francisco), para seguir por la peatonal y entablerada Carretería, Plaza de la Constitución, Calderón de la Barca y el puente de San Antón, hasta la parroquia.

Durante el recorrido acompañaron a la imagen decenas de personas, tanto en la calzada como por las aceras, entonando cánticos y el “No te extrañe, no te extrañe…”,  himno de la Virgen de la Luz. La Banda de Música de Cuenca, dirigida por el maestro Aguilar Arias interpretó diversas marchas y desde algunos balcones caían pétalos de rosas.

Presidió el cortejo el párroco de la Virgen dela Luz, Ángel García Benedicto, junto al clero parroquial, y en la presidencia civil se encontraban el alcalde de la ciudad, Juan Ávila, junto a varios concejales, así como el presidente de la Diputación, Benjamín Prieto.

La Virgen de la Luz volvió un año más a pasar por las calles de “su” Cuenca, gracias a los desvelos de su Hermandad.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.