La brillante procesión del Corpus de 2012 recuperó estandartes catedralicios

Brillante procesión del Corpus Christi en Cuenca, en un domingo en el que el sol relumbraba, acompañado de un ligero vientecillo que agradecían los numerosos participantes en el cortejo, que se inició a las doce menos cuarto de la mañana, tras la misa celebrada en la Catedral por el obispo de la Diócesis, monseñor José María Yanguas.

Numeroso público esperaba en la Plaza Mayor la salida de la procesión, iniciada con la cruz alzada de plata, a la que seguía el guión de la Junta de Cofradías, organizadora del cortejo. A continuación desfilaba la umbela basilical, junto al Estandarte de la Catedral, del siglo XIX, recuperados este año del ropero de la Catedral, tras más de cuarenta años sin salir. Fue la novedad que sorprendió al público que acompañó el desfile procesional.

Completaban esta primera parte de la procesión los guiones, estandartes y cetros de los hermanos mayores de las respectivas cofradías de la Semana Santa de Cuenca, así como los guiones del Apostolado de la Oración, Fátima y hermanos mayores de San Isidro Labrador (Vulgo de Abajo).

En medio del cortejo, doble fila de niños y niñas de Primera Comunión, que en algunos tramos del trayecto lanzaron pétalos de rosas. Seguidamente,  la presencia de una representación del Cabildo de Caballeros del Santo Sepulcro con sus vistosos uniformes y las andas en las que estaba colocada la Sagrada Custodia, portadas por veinte banceros, con escolta de la Guardia Civil y faroles de los caballeros del Corpus.

Cabeza de la procesión con estandartes catedralicios.

La presidencia eclesiástica la ostentaba el obispo de la diócesis, José María Yanguas, junto al deán de la Catedral, Antonio Fernández, Cabildo y Seminario Mayor.  A continuación desfilaba la Ejecutiva de la Junta de Cofradías, con su presidente, Jorge Sánchez Albendea y la Junta de Diputación. Corporación Municipal bajo mazas, presidida por el alcalde, Juan Avila, junto a concejales del PSOE y del PP. La representación del Estado la ejercía el subdelegado del Gobierno, Ángel Mariscal junto a miembros de las fuerzas de orden. Cerraba el cortejo la Banda de Música de Cuenca, dirigida por el maestro Juan Carlos Aguilar, que interpretó diversas marchas a lo largo del cortejo, interpretando el himno nacional cuando la Sagrada Custodia salió del templo catedralicio.

IMPRESIONANTE ALTAR DEL BAUTISMO

La procesión discurrió desde la Plaza Mayor por las calles de Alfonso VIII, Andrés de Cabrera, Puerta de San Juan, Palafox y Puente de la Trinidad hasta su llegada a la Parroquia de la Virgen de la Luz. Durante el trayecto se efectuaron tres paradas: la primera en el altar del Bautismo, bajo los arcos del Ayuntamiento, en el que destacaba una imagen de la Virgen de la Catedral. El obispo incensó la Custodia y el coro de la Catedral entonó un canto litúrgico. Desde el balcón del Ayuntamiento llovían pétalos de rosas.

ALTARES DE LA ESPERANZA Y LA SANTA CENA

La segunda parada se hizo en la calle de Andrés de Cabrera, ante el altar montado por la Hermandad de la Virgen de la Esperanza, donde resaltaba una custodia y la imagen del Niño Jesús, sobre repostero verde. El obispo rezó unas preces  en el reclinatorio y de nuevo el coro de la Capilla de la Catedral puso voces de emoción entre el silencio expectante.

La tercera parada tuvo lugar en el Escardillo, ante el altar preparado por la Hermandad de la Santa Cena, en la que estaba colocada la imagen de Jesús del “paso” que desfila el Miércoles Santo. Contrastaba la belleza y dulzura de la talla con el sol radiante, dado que sólo desfila de noche. El prelado rezó una oración y el coro catedralicio entonó un canto litúrgico. El incienso y los pétalos flotaban en el ambiente de la brillante procesión, que realzaba entre las curvas del Escardillo y de la Audiencia, repletas de público, con los niños de primera comunión lanzado pétalos desde balcones, balaustradas y barandillas.

Hermanos mayores del Cristo de la Agonia

La procesión concluyó tras pasar por el puente de San Antón, en la puerta de la parroquia de la Virgen de la Luz, con la solemne bendición del prelado portando la Custodia, entre el aplauso general como había ocurrido en la salida. En suma, brillante celebración de la procesión del Corpus Christi en Cuenca, en un día luminoso.

EL DIA DE C-LM, 11 de junio de 2012. (www.eldiadigital.es)

 

 

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