La sencillez del Corpus de Cuenca se manifiesta en su Casco Histórico

INTRAHISTORIA CONQUENSE. SOBRE LA PROCESIÓN DE CORPUS CHRISTI (Fotos de 1980)

La celebración de la festividad del Corpus Christi, que pasó en el año 1989 del jueves al domingo por decisión de la Iglesia  (“tres jueves hay en el año, que relucen más que el sol, Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión”), también tiene en Cuenca su tradición de siglos, dentro de la sencillez que caracteriza a la ciudad que reconquistó el rey Alfonso VIII. Y en la provincia son numerosas las localidades que celebran la procesión del Corpus, destacando por sus peculiaridades las de Villanueva de la Jara, Iniesta, Pozoseco, Altarejos, Tarancón, Priego, Gascueña… y Fuentelespino de Haro que conmemora la celebración el 27 de octubre. La procesión del Corpus Cristi en Cuenca ha tenido diversos altibajos a lo largo del tiempo, si bien en los últimos años ha vuelto a recuperar el esplendor de antaño gracias a la organización del cortejo por parte de la Junta de Cofradías, que tuvo la feliz idea de que la procesión que se inicia en la Catedral tenga su final de recorrido en las puertas de la parroquia de la Virgen de la Luz, Patrona de Cuenca. La colocación de artísticos altares a lo largo del recorrido, preparados por diversas hermandades nazarenas, le ha dado esa brillantez que pedía la sencillez del cortejo, magnificado por la presencia de la Custodia, en carroza durante muchos años, y en andas ahora por parte de las Cofradías, para mantener ese sello que identifica a los desfiles de Cuenca.

1902. PROCESIÓN DESDE LA MERCED

En este breve repaso de tan tradicional procesión, comentamos a vuela pluma, como lanzando pétalos, algunos datos siempre interesantes sobre esta celebración anual del Santísimo por las calles del Casco Antiguo. Por ejemplo, en 1902, y tras el hundimiento de la Torre del Giraldo, fue el único año en que la procesión no salió de la Catedral. Lo hizo desde la iglesia de la Merced, dando una vuelta por la Plaza Mayor, en día lluvioso, y repitió desde el mismo lugar en la Octava del Corpus, pero descendiendo por Alfonso VIII y retornando por la calle del Peso, acompañada de las Bandas de Música Municipal y Provincial.

En la década de los 40-60, la procesión era vespertina, y en la mayoría de los años el recorrido ya no se alteraría desde la Plaza Mayor, con el retorno por Santo Domingo, Solera, Peso y Alfonso VIII, en camino de rosas.

Palio hallado en 1980, mostrado en la capilla del Sagrario. Foto: Pinós.

1980: UN PALIO ESPLENDOROSO

En el año 1980, con el obispo Guerra Campos al frente de la diócesis, la procesión del Corpus tuvo un mayor lucimiento, ya que unos días antes apareció en una de las dependencias de la Catedral, “un palio esplendoroso; una brillante obra de artesanía conquense, bordado en oro, con varios medallones en los que se reflejan escenas relacionadas con las tradiciones religiosas conquenses”.  La crónica de ese año señalaba que “figuraban en primer lugar diez estandartes de Cofradías de Semana Santa, cifra que da idea de que fueron más las hermandades que faltaron a la cita que las que acudieron”.

Con el paso del tiempo las hermandades no sólo participan mayoritariamente, sino que la Junta de Cofradías tiene ahora a su carga la organización, con las bendiciones del Cabildo Catedralicio. Todo un acierto.

La Banda de Música pone todo su acento con “La Triunfal” y los niños de Primera Comunión muestran su blanca candidez.

La imagen corresponde al inicio de la procesión del Corpus del jueves 4 de junio de 1980. El prelado Guerra Campos aparece al lado de los canónigos Manuel Cañas,  Simón Calvo Pina y Luis González, que era el maestro de ceremonias. Entre los seminaristas figuraba el actual Nuncio de Panamá, Andrés Carrascosa, que unos días después sería ordenado sacerdote en la Merced.

En la foto de 1980, Manuel Cañas, Guerra Campos y Simón Calvo Pina. Entre los seminaristas, Andrés Carrascosa. Foto Pinós
Procesión del Corpus de 1980. El concejal más joven, Pedro Cerrillo, portando el Pendón Real de Alfonso VIII. Foto Pinós.

 

EL PENDÓN REAL— La presencia del Pendón Real de Alfonso VIII también era habitual en esta secular procesión y en esa ocasión le correspondió al entonces teniente de alcalde, Pedro Cerrillo. Datos para la historia y sobre todo para una procesión de antigua tradició

 

El Día, 6 de junio de 2010. José Vicente Avila.

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