Romería del “Tranquilo” por la rocosa senda de la Hoz del Júcar

Visitar la ermita de San Julián “El Tranquilo” en la Hoz del Júcar, es todo un ejercicio no solamente físico y de oxigenación, sino sobre todo para meditar y reflexionar. “Mens sana, corpore sano”. A San Julián se puede ir caminando cuesta arriba por la senda que arranca en el Paseo del Júcar, tras cruzar el puente de San Antón, visionando en el paseo del esfuerzo toda la Hoz, ante tan singular y bello paisaje. Se puede ir en coche hasta el Escalerón, pasada la Playa Artificial, y subir las más de cien escaleras con barandillas que parece que nos llevan al cielo.

Sirva esta introducción para referir la tradición conquense de subir a San Julián “El Tranquilo” cuando se inicia el verano. La romería se hacía en la festividad de San Pedro, cuando era festiva, pero al ser suprimida se cambió al domingo siguiente. Con el paso del tiempo la tradición se perdió algunos años, se volvió a recuperar con altibajos, hasta que en los últimos años la Hermandad de San Julián “El Tranquilo” volvió a organizar esa procesioncilla que parte desde la ermita hasta el “Mirador de Emiliano” y regreso.

Este domingo 24 de junio, fiesta de San Juan, fueron muchos los conquenses que se acercaron hasta el bello lugar donde el sacerdote José Ramón Page celebró la misa y presidió la procesión. Luego, entre las sombras, almuerzo y merienda, porque muchos devotos pasaron allí la jornada.

Reproducimos el reportaje que publicamos en “El Día de Cuenca” el 4 de julio de 1993, en la serie “Páginas de mi Desván”. Pinchar el PDF. El Tranquilo

(Página publicada en EL DÍA el domingo 4-VII-1993)

 

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