Un frío que pela

El último domingo de octubre ha dado que hablar no sólo en Cuenca, sino en toda Castilla-La Mancha por las bajas temperaturas de un frío helador que ha obligado a buscar las ropas de abrigo del armario. Un cambio tan brusco del tiempo se deja notar, pues en estos últimos días hemos tenido copiosas lluvias que son oro para el campo (el refrán dice que “en octubre el labrador sus deudas cubre”, aunque mucho nos tememos que la letra refranera se haya quedado en papel mojado), un sol espléndido que hace albergar que las setas de cardo, los hongos o níscalos y los “boletus” de nuestros montes pueden ser abundantes, con permiso del frío que este fin de semana hemos tenido. Volviendo al refranero se cumple el dicho popular de que “El tiempo de octubre loco, derrama de todo un poco”.

Estos cambios meteorológicos no han impedido que durante estos días, y lo que te rondaré morena si el sol aparece radiante, los montes y parajes de la Serranía conquense y prácticamente en toda la provincia, los buscadores de hongos hayan salido con cestillo de mimbre y navajilla en ristre para recoger este manjar del otoño, naturalmente con las debidas precauciones, porque en el monte no todo es orégano y en el lenguaje micológico existen setas y hongos que pueden dar más de un disgusto, y por tanto no todos los hongos pueden ir a la sartén para ser luego degustados al ajillo, guisados con patatas y en una y mil recetas.

“Hace un frío que pela”, era el comentario socorrido del fin de semana, y sobre todo del domingo, el día más largo del año por el cambio horario, en este caso con retraso de 60 minutos en las manillas de los relojes, excepto en el de la Torre de Mangana, que las agujas marcan la hora que les viene en gana, aunque el sonido horario es bueno. «Hace un frío del carajo», también comentaban otros en ese lenguaje llano de la calle que es el mejor a la hora de predecir cualquier situación. Frío de verdad que ha dejado las calles semidesiertas y los bares más llenos a la hora del aperitivo o del cañeo vespertino. No es ninguna novedad, por otro lado, que por estos lares haga frío por estas fechas, aunque siempre queda la esperanza del veranillo de San Martín.

 

Por tanto, la postal de este último fin de semana de octubre se parece más al mes de noviembre que tenemos a la vuelta de la esquina, con la fiesta de Todos los Santos, que cae este año en jueves, y con día festivo para los escolares el viernes, con lo que estamos en puerta de contar con otro medio puente festivo que anime al turismo y la hostelería y el comercio haga caja. El sector de confitero y panadero ofrece ya los típicos “huesos de santo”, los buñuelos y otros dulces típicos de noviembre, mientras que se anuncian las fiestas del importado “Halloween” cuando por estas tierras tenemos leyendas y costumbres para no parar y contar. De esas historietas sabía mucho Antonio Porral, que ya nos dejó y hoy queremos recordar su aportación a la fábula conquense de la noche de ánimas.

 

Lo dicho, “que hace un frío que pela”, que es una frase muy ocurrente para definir la temperatura ambiental, y si a eso le añadimos el retraso horario con tardes de temprano oscurecer, parece que ya hemos entrado en el invierno en pleno otoño. Es lo que toca, como se dice ahora, y sólo cabe esperar que estas lluvias benditas de ahora hagan brotar mejores frutos en poco tiempo. Eso es lo que también esperamos del acontecer cotidiano aplanado por la crisis, que no se va de nuestro país ni a gorrazos,  y esa sí que es heladora.

www.eldiadigital. Blog: El Tin-Tan de Mangana. 28 de octubre de 2012

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