Mario Jiménez “Poli”

Las ciudades y pueblos tienen sus personajes populares, nacidos casi siempre del anonimato. Son personas que se implican con la sociedad más cercana en el quehacer cotidiano o en las celebraciones tradicionales. Gentes que ofrecen su tiempo en pro de su pueblo, de su ciudad, de sus costumbres, de sus tradiciones, de su deporte o de su cultura en la más amplia acepción. Personajes del día a día, del hola y adiós cotidiano, del buenos días o buenas tardes, o simplemente de un “hasta luego”. Forman parte de la vida cotidiana e incluso en algunos casos les llaman “friquis”, aunque en su interior alberguen las mejores intenciones, pues ya es sabido que el hábito no hace al monje, aunque la cara sea el espejo del alma.

Este domingo 18 de noviembre los tin-tanes de Mangana doblan en la muerte de Mario Jiménez Ariño, más conocido por “Poli”, no sólo en su barrio de Tiradores Bajos, con sus balcones mirando al Cristo del Amparo y a la Puerta de Valencia, sino en toda la ciudad. Mario, deportista nato y de fuerte complexión en los años de la posguerra, que ya es decir, caminaba en la senda de la vida oteando el horizonte de poder llegar a ser centenario. Su sueño quedó vencido en una cama del histórico Hospital de Santiago, donde estoy seguro que contaría sus éxitos deportivos a “las monjitas”, como él decía, y a sus compañeros de salas de juego donde brillaba con el ajedrez.

Quiso el destino que su fallecimiento coincidiese en domingo y con el partido de fútbol Conquense-Toledo en La Fuensanta de sus amores y sus recuerdos, donde a la hora del ángelus, las doce de la mañana, se guardó un minuto de silencio en su memoria. Y es que hace 66 años, en la temporada 1946-47, Mario Jiménez era una de los componentes del primer “once inicial” de la U.B. Conquense, que en el primer partido oficial tras su creación, se enfrentó precisamente al Toledo. Ganó entonces el conjunto toledano por 2-4, como venció de nuevo este domingo por 1-3, aunque hacía 23 años que los verdes no ganaban en Cuenca. Aquella primera alineación, la formaban Molina, Turi, Valcárcel, Piti, Eugenio, Mario (Poli), Picazo, Sahuquillo, Bertolet, García y Álvaro. Me la escribió el propio Mario, de puño y letra,  en un folio de cartulina, junto a otros datos de su amplia actividad deportiva. Y añadía en el escrito para que no hubiese dudas: “La Unión Balompédica Conquense se fundó en el año 1946 al fusionarse los equipos Cuenca C.F., la Cultural y el Sporting”.

Uno de los equipos en los que jugó Mario Jiménez «Poli», el último de pie a la derecha. La imagen es de La Fuensanta.

Una madrugada de Viernes Santo, de hace pocos años, Mario nos invitó a su casa de Tiradores, en el último piso, para realizar una grabación de televisión para CNC de la procesión “Camino del Calvario”. Se sabía al dedillo lo que acontecía cada amanecer santo de Cuenca, desde su puesto de vigía de Tiradores Bajos. Observar el lento caminar de las turbas por la Puerta de Valencia, y el paso de Jesús Nazareno de las Seis por el puente del Huécar, a vista cenital, es todo un espectáculo con el contraste de sonidos que llegan a las alturas, como el apagado silencio del paso de la Soledad de San Agustín. Era como “la procesión de las sombras y las luciérnagas de las tulipas”, nos decía Mario, nazareno del Cristo del Amparo, imagen que tuteló la creación de la Hermandad de la Exaltación del mediodía de viernes, con su Cristo del Perdón.

Allí en su casa de Tiradores, Mario tenía “su museo de las cosas de Cuenca”. Álbumes de fotos y de recortes periodísticos. “Hasta el 28 de enero de 2007 llevo publicados 480 artículos, la mayoría de ellos en EL DÍA y en otras revistas de la ciudad”, nos decía con cierto orgullo de aportar su experiencia para los demás. Y añadía mientras enseñaba decenas de fotos antiguas: “Durante 67 años he practicado el ciclismo, además de la natación. El ajedrez es uno de los juegos que más me apasionan, pues llevo 16 años jugando. Tengo 15 copas de campeón y subcampeón en los centros de mayores de Cuenca. A mi casa ha venido hasta el obispo”, nos contaba enseñándonos las fotografía con distintos personajes.

“¿A ver si sabes quien este éste?, nos decía mostrando una foto de la Virgen de la Luz en andas: “Una de las cosas más importantes de mi vida ha sido el gran honor que la Santísima Virgen de la Luz me concedió y que fue llevar como bancero el paso de su imagen el día de su coronación en 1950”. Mario Jiménez “Poli”, jugador de fútbol, de baloncesto, ciclista, nadador y ajedrecista, emulando la canción del Cola-Cao, se enorgullecía de haber colaborado con el deporte conquense en aquellos años difíciles de la posguerra y con otras actividades de la ciudad. El barrio el Cristo del Amparo, y su centro social por el que tanto luchó, se ha quedado un tanto huérfano sin Mario, aunque “Poli” seguro que se dará alguna vuelta invisible en su bicicleta de timbre, con su “hola” y “adiós”.

www.eldiadigital.es Blog El Tin-Tan de Mangana. 18 de noviembre de 2012

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