Tony Leblanc y sus raíces conquenses

Algunos personajes populares forman parte de la vida de nosotros mismos, pues con ellos hemos crecido, nos hemos reído y nos han acompañado durante muchos años a través de la magia del cine o de la televisión, con archivos sonoros y de imágenes que perduran para siempre, en muchos casos rotulando con sus nombres el callejero de muchas ciudades y pueblos. Este es el caso de Tony Leblanc, un actor, director y humorista español, que con su muerte nos ha dejado un tanto huérfanos de ese peculiar humor que él sabía expresar a través de los innumerables papeles que interpretó en el cine, el teatro y la televisión. Todo el mundo ha venido a coincidir en su gran talla de actor, capaz de interpretar “lo que le echaran”.

Tony Leblanc repetía muchas veces que él era castellano y castizo, nacido en el Madrid del Museo del Prado, pero con sangre conquense y cordobesa. Su nombre de pila era el de Ignacio Fernández Sánchez, pero su nombre artístico conocido fue el de Tony Leblanc. Un artista nacido en el Museo del Prado, pues su padre Ignacio Fernández, que era de Uclés (Cuenca), trabajaba allí como conserje y residía en el Museo. El joven Ignacio antes de ser gran actor sería botones del Museo, boxeador de gran  pegada al que se conoció como “El tigre de Chamberí” y jugador de fútbol en el Carabanchel, siendo máximo goleador, además de buen guardameta.

Desde 1944 y hasta hace muy pocos años, con sus apariciones en las distintas películas de “Torrente”, Tony Leblanc protagonizó numerosas películas y programas de televisión en los que personajes como “Felipito Tacatún” o “Cristobalito gazmoño” fueron famosos. Pero en todo este tiempo hubo un lapsus obligado en 1983, debido a un grave accidente de circulación que sufrió muy cerca de Mota del Cuervo, cuando un vehículo embistió al coche que conducía, dejando a Tony Leblanc y a su esposa, gravemente heridos. Ese accidente, que le tuvo postrado muchos meses en silla de ruedas, cortó su carrera cinematográfica durante quince años, hasta que Santiago Segura recuperó a Tony para sus películas de “Torrente” y sus intervenciones en “Cuéntame cómo pasó” de TVE.

 

«LA DINAMITA ESTÁ SERVIDA»: CUENCA, 6 DE JULIO

Entre su amplio repertorio cinematográfico, con películas inolvidables, tenemos que citar la película “La dinamita está servida”, dirigida por Fernando Merino en 1968, con algunas imágenes rodadas en Cuenca. En el inicio de esta película aparecen distintos planos de ciudades del mundo con fechas consecutivas: París, 4 de julio; New York, día 5; Cuenca, día 6; Pamplona, 7 de julio y la Costa Brava el día 8. En los planos de Cuenca de esta película aparecen las Casas Colgadas, la iglesia de San Andrés y la calle del Peso, la iglesia de San Miguel y la Hoz del Júcar y finalmente la fuente de Santo Domingo, ya famosa en la película “Calle Mayor”.

En el libro “La imagen encantada”, José Alfaro escribe sobre esta breve presencia de Cuenca en “La dinamita está servida” que “una vez situados en la ciudad de Cuenca vemos a una joven y guapa Laura Valenzuela y a un agansterado Tony Leblanc tratando de emular a los famosos Bonnie y Clyde, en esta parodia de las películas de acción tipo Bond, tan de moda entonces”. No podemos pasar por alto la película “El astronauta”, con Tony Leblanc como el astronauta Pepe que desde la base de Minglanillas quería llegar a la Luna.

El que fuera famoso fakir conquense, actor, novillero y artista por antonomasia, Daja-Tarto (Gonzalo Mena Tortajada), nos contaba en una entrevista en 1974, cuando le concedieron la Medalla de Oro concedida por los artistas, que llevaba grabada las casas Colgadas, que era muy gran amigo de Tony Leblanc al que llamaba paisano por su origen conquense. Nos relataba Daja-Tarto, que en una ocasión en un espectáculo público en  el que el fakir comía vasos, cemento y masticaba cuchillas de afeitar, salió un espectador entre el público y le dijo: “A ver si puedes con esto. Era una guindilla y en mi vida lo pasé peor. Luego supe que era Tony Leblanc, con quien tengo una gran amistad”, nos decía Gonzalo Mena recordando la anécdota y el buen humor de Tony.

Anécdotas para no parar y contar de un personaje del espectáculo al que siempre recordaremos por su buen sentido del humor. Ignacio Fernández, “Tony Leblanc”, con el mismo nombre y apellidos de su padre conquense, pero con un nombre artístico que ya es historia para no olvidar.

www.eldiadigital.es (Blog El Tin-Tan de Mangana). 25 de noviembre de 2012

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