La Cruz de los Descalzos entra en la historia de su propia Leyenda

La Cruz de los Descalzos en el paraje de las Angustias en la década de los sesenta.

El 17 de febrero de 2010 se bendijo la nueva Cruz de los Descalzos, de la que sólo quedó la huella de la mano en piedra de la anterior, destrozada por la incultura. Entraba así en la historia de su propia leyenda. Así lo recogimos en «El Día de Cuenca» del 19 de febrero, en la sección Patrimonio Cultural.

Reparar o reponer una cruz de piedra o cualquier elemento de valor sentimental y ornamental, en un entorno tan bello como el de la Bajada de las Angustias, de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, tiene toda la importancia que merece de recuperar una pieza que nunca debió desaparecer o ser destrozada. Tal es el caso de la Cruz de los Descalzos, delante del antiguo convento del mismo nombre, junto al atrio de las Angustias.

Quizá esa bajada en espiral horadando la roca, entre helechos vegetales sea uno de los lugares más bellos y mágicos del mundo, si nos fijamos además en el inicio del descenso ante los gigantes de piedra, que enfrente tenemos “los ojos de la mora” y “el perrete de la condesa” observando todo ese halo misterioso de la Hoz del Júcar.

La Cruz restaurada. El 17 de febrero de 2010 se hizo una representación breve de la leyenda de Diego y Diana.

La bendición e inauguración de la Cruz de los Descalzos en la tarde del jueves 18 de febrero, tras el miércoles de ceniza, resultó muy emotiva, tras cuatro años mutilada. No era la primera vez, pues en la década de los sesenta también fue dañada. Es por tanto la tercera cruz que se coloca, sobre la base de la primera, del siglo XVIII, en la que han sido tallados los signos de la Pasión e insertada la huella de la mano anterior.

La Cruz destrozada junto a la puerta del antiguo convento.

La familia Guardia y el Ayuntamiento se pusieron de acuerdo para reparar el año y para que de nuevo ante la Cruz de los Descalzos pueda ser representada la popular leyenda de la Cruz de los Descalzos, también conocida como Cruz del Diablo e incluso Cruz del Convertido, por otra leyenda que protagonizan en 1581 Giralte de Flugo y Diego de Tiedra, a los que se atribuye la construcción de esta cruz de piedra.

La Compañía Engatos con Germán Olivares al frente, ofreció una especie de “entremés” de la leyenda de Diego y Diana.

LOS FRANCISCANOS DESCALZOS, EN 1518

Los franciscanos descalzos  decidieron instalarse en Cuenca en el año 1518, aprovechando el legado que hiciera de una casa y huerta adyacentes don Marcos Parada, Arcediano de Alarcón y Canónigo de Cuenca. La iglesia se fundó a expensas de don Gregorio Venero y Leiba, abad de Asey y Canónigo de Cuenca, quien después fue Obispo de Monreal, en Sicilia. Esta donación contribuyó a incrementar el culto y la devoción a Nuestra Señora de las Angustias, llegándose a la  creación de una Hermandad, formada por gentes respetables, tanto por su carácter como por su conducta y nobleza”.

Se hizo imprescindible habilitar caminos de acceso al Santuario. Se abrió uno taladrando el muro que acorazaba a la ciudad, cuya ruta descendía en espiral por entre las rocas, uniendo a la ciudad alta con el lugar donde se hallaban el convento y la ermita, para proseguir después hacia el río, sobre el que también se construyó el puente allí existente, llamado de los Descalzos o puente del Carballido.

José Vicente AVILA. EL DIA, 20 de febrero de 2010

Geraldine Chaplin en la película «Peppermint frappé» rememora la leyenda de la Cruz de los Descalzos. Película de 1968. (Fotograma del film rodado en Cuenca).

 

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