Invierno abrileño

Tejados blancos, fachadas de colores en Alfonso VIII. Foto: Josevi

“En abril, aguas mil”, reza el aforismo popular, pero en este abril de 2013, tras el lluvioso marzo, hemos alternado días de verano con otros de baja temperatura, sin equilibrio en el termómetro del tiempo, que nos ha obsequiado con el último fin de semana del cuarto mes del año con registros de auténtico invierno. Frío helador en la matinal del sábado, con suave temperatura del mediodía, para ofrecernos en la madrugada del domingo una postal poco propicia de la primavera: la ciudad nevada. Cuenca, como un christma navideño. No era el 28 de diciembre, sino el 28 del abril cumplido, lejos de villancicos, y más cerca de canciones de ronda y “mayos” como el que por aquí se canta: “ya estamos a 30, del abril cumplido, alegraos mozas que mayo ha venido”.

Invierno abrileño en el último fin de semana, con la ciudad nevada en las cumbres de los cerros de la Majestad, El Socorro y San Cristóbal. Corre una brisa heladora en la matinal, mientras siguen cayendo los chopos, y por la Hoz del Júcar, más frondosa en primavera, con los árboles verdeando vestidos de blanco, baja el Júcar verde y fogoso de aguas bravas. Mangana se asoma entre la blancura del paisaje entre neblina de copos blancos de un día de finales de abril que parece diciembre. Por la Hoz del Huécar la nieve ha posado su manto blanco en otra estampa que invita más a cantar villancicos que a entonar los “mayos” que ya ensayan grupos de la ciudad para sus próximas rondas nocturnas y certámenes.

Nevada en Cuenca el 28 de abril de 2013.

 

No recuerdo una nevada un 28 de abril en el último cuarto de siglo en Cuenca, aunque el 16 de abril de 1996 la ciudad se vistió de blanco con otra épica nevada. La Serranía de Cuenca ha vuelto a vestir sus mejores galas invernales de muchos centímetros de nieve para sorpresa y encanto de los turistas que buscaban las chorreras de agua del Nacimiento del Río Cuervo y se han encontrado con esta nevada de postal y recuerdo. Ha sido un fin de semana más que invernal este último de abril, pues amén de los copos de nieve las temperaturas han sido más que frías.

Se notaba por la ciudad, tanto en el Casco Antiguo como en la parte baja, ese ambiente invernal con las maderas de Carretería vestidas de blanca en la matinal del domingo. Los turistas que han venido a Cuenca este último fin de semana abrileño han soportado por un lado el frío, y se han visto sorprendidos, por otro lado, con esa nevada que se llevan para el recuerdo en sus cámaras de fotos o en sus móviles. Se les notaba ese halo de admiración ante el paisaje nevado, mientras decenas de deportistas corrían por entre las alturas montañosas de la ciudad, en una carrera que ya es clásica por estas fechas. Todo un sacrificio para ellos, dado el frío reinante, aunque para estos atletas de la montaña nada se les pone por delante, porque su fe atlética mueve montañas.

TRES NEVADAS EN 2013

En suma, el último domingo de abril nos trajo el regalo de la nieve en Cuenca, pero con un frío de aquí te espero que obligó a sacar de los armarios la ropa de invierno, incluidos guantes y bufandas, además de los paraguas. Abril, el mes de las aguas mil, ha querido sumarse a ese otro refrán de año de nieves, año de nieves, pues en estos cuatro primeros meses del año ya hemos tenido tres nevadas: el 23 de enero, el 5 de febrero y el 28 de abril. Ojalá se cumpla el refranero. De momento el invierno ha vuelto por aquí en plena primavera. Y ya estamos casi a 30 del abril cumplido…

 

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