La Banda de Cuenca y la voz de Herminio, en un concierto memorable de música militar

La música militar inundó el ambiente de una tarde primaveral de agradable temperatura en el Parque de San Julián, haciendo un alto en el lluvioso mayo que estamos teniendo. Se trataba del Concierto de Música Militar ofrecido por la Banda de Música de Cuenca, a las ocho y media de la tarde del jueves 26 de mayo, para conmemorar el Día de las Fuerzas Armadas. Esta vez la música homenajeaba a las Milicias Universitarias. El maestro, Juan Carlos Aguilar, dirigió a la Banda en el templete del Parque y la voz de Herminio Carrillo salió con potencia a la rosa de los vientos para recordarnos a “La Madelón”, que Margarita “se llama mi amor”, y las populares entonaciones de “Soldadito Español” y “La Banderita” de Las Corsarias.

 

Tras la oportuna presentación preliminar con el homenaje y recuerdo a las Milicias Universitarias, la Banda inició el concierto con el “Himno del Batallón de los Literarios” (S. XIX) de Andrés Martos. A continuación, la composición“El alférez de la milicia aérea universitaria”, de J. García y J .J.: García. El broche a esta trilogía de marchas se puso con “Canto marcial de la milicia universitaria”, de J. Salvador y F. Calés, que invitaba a desfilar en formación desde la propia butaca de verano.

Con “Viejos camaradas”, de C. Teike, marcha alemana que han adaptado otros ejércitos, el concierto cobró otra dimensión de añejos recuerdos para disfrutar después con los sonidos musicales a toda vela de “Ganando barlovento”, de Sáez de Adana, a través de los mares, como si fuera el himno de la Armada. Tras este episodio de oleaje musical, que parecía invitarnos a tomar una jarra de cerveza compartida en abrazo de compañeros, llegó otro momento de recuerdos varios con los sones de “Canciones de la mili”.

Con esta composición, F. Grau ha conseguido un “pouporri” musical viajero de España, desde los cuarteles en los que un antaño no lejano hacíamos la “mili”, hasta la propia cantina en la que se canturreaban canciones folklóricas y populares de la vieja piel de toros: Desde “Cabo de guardia chínchate”, con el “quinto levanta, tira de la manta”, hasta “Asunción échale vino al porrón”, pasando por “Ya se van los pastores hacia Extremadura”, “Uno de enero, dos de febrero… siete de julio San Fermín”, “Valencia”, “Por la calle de Alcalá la mocita viene y va”, la gallega “Naveira”, el sonido de una sardana, y todo ese repertorio tan popular de canciones que han marcado muchas horas de juventud”. Quién no canturrea, de cuando en cuando, “Desde Santurce a Bilbao” o “Asturias patria querida”… Muchos aplausos recibió la Banda de Música con este mosaico de canciones populares.

 

LA VOZ DE HERMINIO CON LA MADELON, MARGARITA, SOLDADITO, BANDERITA…

En el ecuador del concierto la voz de Herminio Carrillo puso otro acento,  y empezó nada menos que con “La madelón”, con aires de cabaret y sensualidad. La letra, que con amor entra, define a “La cantinera” como amiga de hacer favores, como aquella querida “Dolores de Calatayud”, que tantas penas quitó aunque sólo fuera escuchando la canción. La voz de Herminio parecía sacudir el arbolado del Parque y los pájaros acompañaban con sus trinos: “La cantinera es una moza / llena de fuego y de pasión / con todos bebe y se recrea / bella y gentil la Madelon….la Madelon!! / La Madelon es bella y complaciente / la Madelon a todos trata igual…. / ofreció su amor a todo el frente / del soldado al general….”. Herminio puso alma, voz  y corazón, la Banda animó con sus sugerentes sonidos y el personal lo agradeció con una fuerte ovación.

 

La tarde musical estaba animada a “toda marcha” cuando llegó el momento de interpretar “Margarita” (se llama mi amor), tanto por la Banda de Música como en la voz de Herminio, pues era la canción de la Milicia Universitaria. Una letra pegadiza que muchos aprendimos en el cine con la película del mismo nombre, con Mercedes Vecino como protagonista en el papel de Margarita, enamorada de su profesor (Antonio Cifariello). La canción marcial que entonó Herminio Carrillo en el Parque de San Julián nos evocaba aquellas escenas de mozos militares cantando al unísono “Margarita Rodríguez Garcés…. “Margarita el pañuelo sacó / cuando el tren hizo piiii, tracatrá / Y una lágrima rodó, rodó, rodó, por su rostro angelical…”.

La marcha “Heroína”, de Feliciano Ponsa puso el contrapunto, entre canción y cancíón, como si se iniciase un desfile militar, por su toque acompasado. A renglón seguido la Banda conquense interpretó “Coronel Gutiérrez Barón”, una marcha militar compuesta por Juan Carlos Aguilar, el director de la agrupación musical más que centenaria, dedicada al subdelegado de Defensa. Al finalizar la misma los aplausos obligaron a saludar al director, a los músicos y al coronel, Félix Miguel Gutiérrez Barón.

No podía faltar el “Soldadito Español”, pasodoble que Jacinto Guerrero incluyó en la revista musical  “La orgía dorada”. Herminio Carrillo puso de nuevo el acento en ese soldadito valiente “Al sonar de los tambores /y al compás del tararí, /no hay un mozo que se precie / que no sienta un algo aquí…”. La ovación fue de gala porque la tarde musical estaba en el momento sublime de las emociones contenidas entre la música que acompañaba y la letra cantada a los cuatro vientos del atardecer de puesta de sol.

No hay soldado sin bandera, y ya puestos en pasodobles y marchas con acento de zarzuela, le llegó el turno a “La Banderita” de “Las Corsarias”. El pasodoble de Francisco Alonso se “b ajó al moro”: Allá por la tierra mora / allá por tierra africana / un soldadito español / de esta manera cantaba: / Como el vino de Jerez / y el vinillo de Rioja / son los colores que tiene / la banderita española / la banderita española…”. La voz de Herminio, solemne y emocionante, recobró emociones cuando entonaba: “Banderita tu eres roja / banderita tu eres gualda / llevas sangre llevas oro / en el fondo de tu alma. /  El día que yo me muera / si estoy lejos de mi Patria / sólo quiero que me cubran / con la Bandera de España…” Los interminables aplausos del público asistente eran el mejor premio a los protagonistas.

El concierto de Marchas Militares, organizado por la Subdelegacón de Defensa,  tuvo el broche musical de la interpretación del Himno Nacional con los asistentes puestos de pie. Después, todos cogieron su silla y la llevaron junto al templete debido a la falta de personal para recogerla, dando ejemplo de ello la concejala de Cultura, Consuelo García, atando incluso las sillas. Colaboraron con el concierto el Ayuntamiento de Cuenca, la Diputación Provincial y Musical Ismael, que se cuidó del mejor sonido.

Una tarde para la música militar en la que la Banda de Cuenca mostró su gran preparación ante un programa tan variado, para un concierto memorable, con voz de Herminio y voto favorable del público.

 

 

Un comentario en “La Banda de Cuenca y la voz de Herminio, en un concierto memorable de música militar

  1. No era Mercedes vecino la protagonista de la película Margarita se llama mi amor era Mercedes Alonso
    Un saludo

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