Reyes de la dulzaina

Domingo de víspera de Reyes. La ciudad se ve envuelta, además de la niebla que le da un halo misterioso,  en ese trajín del ir y venir de las gentes cargadas de regalos, horas antes de que la Cabalgata de la Ilusión, con Melchor, Gaspar y Baltasar,  ponga el broche de oro (incienso y mirra) a las fiestas navideñas que se nos van como decía aquel viejo villancico que se canturreaba con cierta añoranza: “La Nochebuena se viene, la Nochebuena se va, y nosotros nos iremos, / y no “güerveremos” más”.

Lo que sí ha vuelto a las calles de Cuenca en estos días pasados del “vuelve a casa, vuelve por Navidad” es el villancico en la calle, aunque sea musicado, como una especie de aguinaldo urbano. Sonidos dulzaineros para el villancico popular que estos entusiastas músicos de “Tiruraina”, vestidos de Papa Noel (con Herminio Carrillo a la cabeza, sin luenga barba, aunque con lengua y garganta profunda para entonar las conocidas melodías) han sabido llevar por nuestras rojas alfombradas calles, animadas y coloristas, amén de ese otro colorido que han puesto, de extremo a extremo, los centros comerciales de Alcampo y El Mirador.

Vaya para estos “dulzaineros noeles” (quizá una vestimenta pastoril belenística quedaría mejor para musicar el villancico con la pita y el tamboril), un fragmento de “La Nochebuena del Dulzainero” que publicó Salvador Valverde en “Blanco y Negro” allá por 1920: “En esta Nochebuena, dulzainero, / una rapsodia plácida improvisa / mientras la humilde gente del otero / en la iglesia aldeana oye la misa. / Haz una detención en el camino / de tu vida de nómada y errante, / y escancia en los espíritus el vino / de tu graciosa música ambulante”. (….) Descuelga tu dulzaina, dulzainero, / y alegra con tu música inocente / el viejo hogar de esta sencilla gente / que se levanta al borde del sendero. / Sé nuncio del donaire y de la risa, / y, como aquel gaitero de Gijón, / si te dicen: “¡Aprisa!, ¡Más aprisa!”, / toca mientras te sangre el corazón”. Más que dulzaineros “noeles”, reyes de la dulzaina.

 

LAS PARRANDAS DE LA BENEFICENCIA

Y vaya si han tocado, rememorando aquellas “parrandas” de la década de los cincuenta y los sesenta que integraban los “asilados” de la Casa de Beneficencia, con su “Orfeón Benéfico” en el que no faltaban enormes zambombas provinentes de las cubas de madera de la aceituna; la piel de conejo se dejaba secar tras pelarla y se claveteaba en la circunferencia de la cuba con orillo de pana. Zambombas como aquellas no se han visto otras, con su peculiar sonido. Eran unos auténticos artistas. Han acompañado también estos dulzaineros de Tirurania al Belén Viviente del Casco Antiguo, nada solidario con el horario del partido de fútbol televisado, además de la Cabalgata de Reyes.

Porque la Cabalgata de Reyes, de verdad, pasó por La Fuensanta en la tarde del viernes con el partido televisado y el gran triunfo de la Balompédica sobre el Real Unión de Irún, que tuvo gran repercusión, aunque una vez más (y van…) hubo problemas en la recepción de imágenes y al menos se perdió más de un cuarto de hora del primer tiempo.

Carta final para los Reyes Magos ante un año 2003 que puede ser vital para la provincia de Cuenca. Soplan vientos favorables, comentaba el amigo Perfecto Álvarez, pocas horas antes de despedir el año. Importa, decía, donde ponemos los molinos para que las aspas aprovechen ese viento que ya se percibe. No estemos discutiendo si el viento va para allá o para acá, pues los Magos de Oriente parecen guiar esa Estrella que es de Cuenca hacia un futuro muy ambicioso. Que no perdamos el rumbo.

 

ADIÓS A DON DOMINGO MUELAS Y CONSTANTINO PALOMINO

Queda una última línea para mi admirado Domingo Muelas, nuestro canónigo Pozo de este siglo de las luces. Cuenca le va a echar mucho de menos, aunque su obra aquí queda. Le recordaremos siempre porque de él aprendimos mucho. Sobre todo a amar y querer a esta ciudad, como también la quería su compañero de viaje a la eternidad: Constantino Palomino de Lucas. Descansen en paz.

 

El Día – 6 de enero 2003

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.