Brillaron los alumnos de la Escuela en la Clase práctica nocturna

El Gallo, Sergio López, Marta Reíllo, Luis Miguel Amador y Marcos Pérez, en la hora del paseíllo. (M.A.E.)

Aitor Darío «El Gallo» (ovacionado), Marcos Pérez (dos orejas), Sergio López (una oreja), Luis Miguel Amador (palmas) y Marta Reíllo (vuelta al ruedo). Cinco novillos de José Vázquez. Viernes, 20 de julio. 22,30 horas. Plaza de toros de Cuenca.  5.000 espectadores. Clase práctica.

La presentación de la impactante Feria Taurina de Cuenca 2013 ante más de 5.000 espectadores tenía el colofón de una clase práctica de los alumnos de la Escuela Taurina de Cuenca, fundada hace tres años. Si los aficionados y espectadores se vieron sorprendidos por unos carteles espectaculares de figuras del toreo, que contemplaron por video imagen, la sorpresa continuó con el buen hacer de los alumnos ante los becerros de José Vázquez. El público disfrutó, aplaudió a raudales, y los aspirantes a toreros vivieron la realidad de un sueño que quieren prolongar: torear ante miles de aficionados. Aitor Darío “El Gallo”, Marcos Pérez, Sergio López. Luis Miguel Amador y Marta Reíllo fueron los protagonistas de una noche taurina de verano de disfrute popular.

Se pudo contemplar, en conjunto, el progreso de los alumnos de la Escuela Taurina de Cuenca, que tiene en Luis Algara “El Estudiante” el profesor que se preocupa de los chavales que quieren ser toreros. Allí estaba, en el callejón, haciendo indicaciones a los alumnos. Son pocos aún y este tipo de festejos son los que por un lado permiten ver la evolución de los torerillos y, por otro, que otros muchachos o muchachas con ilusiones se puedan dar de alta en la Escuela. En los abarrotados tendidos vimos mucha gente joven y sobre todo chavalería. La Escuela tiene sus dificultades, pero con no poco esfuerzo y entusiasmo va “tirando hacia adelante” como se suele decir.

El empresario, Maximino Pérez, preparó todo para que la “clase práctica” se pareciese a un espectáculo taurino. Hubo despejo de plaza, mulillas, música,  y el personal adecuado para que el festejo se desarrollase con la seriedad que lo merece. Lo demás lo pusieron los alumnos bien vestidos de corto y el buen ganado de José Vázquez. Ya el paseíllo arrancó las primeras ovaciones de la noche.

Aitor Darío “El Gallo”, alumno aventajado que fue de la Escuela de Cuenca, y desde el año pasado de la Escuela de Valencia, demostró que no ha trabajado en balde en estos tres años en los que se ha sentido ayudado por la Escuela. Lanceó con gusto al que abrió plaza y evidenció que ya necesita reses con más hechura. Buen quite de Marcos Pérez, que apuntó su mejoría respecto al año pasado. Brindó su faena “El Gallo” al público y en todo momento se mostró dominador, con buena labor y lucimiento sobre ambas manos. Su asignatura pendiente sigue siendo la espada. Acabó de pinchazo sin soltar, pinchazo y dos descabellos, siendo largamente ovacionado.

Marcios Pérez, triunfador.

Marcos Pérez fue la grata sorpresa de la noche con su concepto del toreo. Hay largura y temple en sus brazos. El año pasado lo pasó mal al tragarse un insecto mientras toreaba. Este año se ha sacado la espina y el insecto. Se llevó los mejores aplausos y olés de la noche torera. Salió decidido recibiendo al becerro con una larga cambiada de rodillas y ofreciendo variedad con el capote. Se lució en el quite Sergio López y Marcos brindó su faena a “Willy” Cubillo, uno de los eficaces hombres de la empresa Maxitoro. Marcos, con despaciosidad y temple, fue modelando una faena de mucho contenido, sobre todo en el toreo al natural, casi arrastrando la muleta, haciendo humillar al becerro. Sus doblones de rodillas iniciales evidenciaron clase. La estocada fue certera y el personal le pidió los máximos trofeos. Dos orejas paseó felizmente.

Sergio López Abril también recibió a su enemigo con una larga cambiada de rodillas. Supo manejar bien el capote, con unas airosas verónicas, abriendo el compás. Luis Miguel Amador hizo el quite y Sergio brindó al público una faena en la que hubo cierta calidad para lo poco que ha toreado. Tanto por la derecha como al natural, Sergio mostró buenas maneras y que va progresando conforme va sumando festejos. Es un torerillo a tener en cuenta, que merece más oportunidades. Mató con prontitud y eficacia y el público le premió con una oreja que paseó por el redondel.

Luis Miguel Amador, natural de Landete, y el más reciente alumno de la Escuela de Cuenca, tiene trazas y valor. Quizás le pudo la responsabilidad de torear ante cinco mil personas, pues apenas ha toread. Puso voluntad y supo salir airoso de los revolcones que sufrió. Hizo el quite Marta Reíllo con lucimiento. Con la muleta, Luis Miguel sacó algunos pases meritorios entre alguna que otra voltereta. Tiene aptitudes y puede desarrollarlas a base de torear y entrenar. Mató de tres pinchazos y se le aplaudió por su pundonor y decisión.

Marta Reíllo fue muy aplaudida a lo largo de su faena. Igualmente ha progresado en estos últimos meses. Maneja el capote con cierta soltura y gracia y ello le valió luciese en el recibo. El quite fue de “El Gallo”, aplaudido. Tras brindar al público, Marta fue sacando una faena con series cortas en las que puso ganas, valor y torería. Y desplantes airosos. Las palmas le acompañaron en todo momento. Lástima que fallase a espadas. Otra asignatura a resolver. Le aplaudieron con ganas al final.

La Escuela Taurina de Cuenca, con cien socios, necesita apoyo y ayuda,

En la brega destacó Ismael Pastor, el torero de Villar de Olalla, pendiente en todo momento de los alumnos. Al final, ovación general para todos y salida a hombros para Marcos Pérez. La Escuela Taurina de Cuenca, con toda su humildad, dio su lección de clase taurina. La empresa Maxitoro supo estar a la altura de las circunstancias. Y el público, que tuvo acceso libre a la plaza, salió más que satisfecho. ¿Qué más se puede pedir? Que ayuden a la Escuela.

CHICUELITO

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.