Cuenca hace su agosto

Turistas por lo más estrecho de la calle Alfonso VIII.

Agosto es para Cuenca el mes turístico por excelencia. Las calles se llenan de visitantes, de manera especial en el Casco Antiguo. Y no digamos para la provincia, donde en la mayoría de las localidades se duplica la población. Si los dos primeros fines de semana de agosto se notó en  la ciudad una presencia importante de visitantes, el “puente” de la Virgen de la Asunción (del 15 al 18) volvió a poner de manifiesto que tanto la capital como la provincia son destino preferido de muchos turistas en el tiempo estival. Otra cosa es lo que se gasten, pues escuchando al gremio de la hostelería, parece que la cosa no es para tirar cohetes, aunque por estas fechas, Cuenca hace su agosto.

Claro que habrá que tener en cuanto cómo está la situación y adaptarse a la misma, manteniendo la calidad y ajustando el precio. La mejor noticia de este “puente” de mediados de agosto, además de la cantidad de visitantes, es que ha abierto un hotel en la calle Sándalo (el hotel Plaza) en la zona de Hermanos Becerril, y que algunos bares que habían cerrado sus puertas hace algunos meses, como “La Cuadrilla” y “El Joni” han vuelto a abrir sus puertas junto a nuevas aperturas como la del Diamante (especialidad en fritura) o la llamativa reforma del bar y restaurante de La Estación de Autobuses. Se oferta, por otro lado, una cafetería en la estación del AVE, necesitada de este servicio, si lo soporta el alquiler.

En este caluroso agosto de Cuenca, que vivirá sus fiestas en los últimos nueve días del mes y el primero se septiembre, se nota una mayor afluencia callejera en las horas nocturnas, en una Carretería aún extraña para muchos, donde antes se paseaba y ahora la gente se sienta. Decenas y decenas de sillas ocupan las terrazas de entarimados y aceras, sobre todo en la hora vespertina, con enlace entre San Esteban y San Francisco, calles peatonales también, donde la terraza se ha impuesto en el tiempo de verano y en el buen tiempo. El problema viene cuando hace frío o escarcha, que en Cuenca es demasiado tiempo.

La Catedral y los museos son sitios muy demandados, donde hay que echar mano del monedero para poder aportar el diezmo de la cultura, así como el Túnel de la calle Alfonso VIII, ocupado diariamente en todas sus horas, y donde por cierto la temperatura se agradece mientras se escuchan esas historias que aún serían más sorprendentes si las piedras hablaran. Queda la alternativa del tren turístico que tambien redobla su éxito (vamos, un tercer vagón)  en estas fechas agosteñas.

Sea lo que fuere, el verano 2013 transcurre entre calores y tragos, con una cita obligada, algunos días, en la Plaza de la Merced, donde la cultura veraniega ha encontrado su mejor eco, con gran respuesta del público, y ello es algo muy a tener en cuenta. Se puede decir que el programa de Verano 2013 es todo un éxito, y esto no es un farol ni una leyenda, aunque en verdad las leyendas sabatinas del Grupo de Teatro Engatos están teniendo otro gran éxito, también en su mayoría escenificadas en ese mágico escenario de la Merced, donde muy cerca, desde hace más de un mes, se están llevando a cabo las obras de la musealización de la Plaza de Mangana, tan esperadas.

Agosto, en pocos días, nos traerá la Feria y Fiestas de San Julián, pregonadas por José María Abellán, que ha sintetizado muy bien ese sentimiento festivo conquense entre banzo y maroma. El ha pregonado la Semana Santa y la Vaquilla y ahora completará e l» tri-ciclo» deleitándonos con “los sanjulianes” que, en lo que respecta al octavo mes del añoo, el próximo 2014 cumplirán sus 50 años del cambio de septiembre a agosto, que viene ser como una semana de adelanto. Celebración para celebrarla, pero sin alharacas… ni tracas.

 

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