Pinceladas de los 75 años de la plaza de toros de Cuenca

Setenta y cinco años se cumplirán el próximo día 5 de septiembre, de la inauguración de la plaza de toros de Cuenca, que tuvo lugar en el año 1927. Para tal acontecimiento se programaron “dos grandes corridas de toros” los días 5 y 6 de septiembre, en las que se anunciaron a los mejores espadas del momento. La ocasión la merecía para inaugurar la nueva plaza de toros, para 8.400 espectadores, que es el mismo número que tiene el coso taurino, 75 años después, cuando la población se ha triplicado respecto a la de 1927.

Al menos los responsables de construir la plaza de toros tuvieron visión de futuro.

LA DEL PINTADO, LA PERDIANA Y LA DE CABALLER

Cuenca había contado con otras tres plazas de toros antes de construirse la actual; a la primera se le conocía como la del “Pintado”, sita en los terrenos que ocupa la delegación de Hacienda, en el Parque de San Julián, aneja a otros terrenos en los que estuvo el Cine Palmeras; torerillos conocidos de aquella plaza eran, entre otros, “Periquillo” y “El Endeble”.

La segunda plaza, conocida como “La Perdigana”, que estaba situada en el solar de lo que fue luego Cine Xúcar y Hotel, y en la que hicieron el paseíllo diestros como Vicente Pastor, Peribáñez, “Regaterín”, etc; la tercera plaza, en la barriada de Casablanca, a la que se conocía como la de Caballer, inaugurada el 5 de septiembre de 1913, y en la que actuaron los espadas de primeros del siglo XX, entre ellos Juan Belmonte, en 1915.

Esta plaza fue derribada después de la feria de 1920, en la que según el semanario conquense “El Mundo” alternaron los espadas Chiquito de Begoña, Saleri y Larita en el primer festejo, repitiendo en la segunda corrida Chiquito y Saleri junto a Ignacio Sánchez Mejías. El dato lo aportaba José Luis Muñoz Ramírez en un extenso trabajo sobre el cincuentenario de la plaza de toros de Cuenca, publicado en “Diario de Cuenca” en 1977.

LA PLAZA ACTUAL SE INAUGURÓ EN 1927

Seis años estuvo Cuenca sin toros durante las fiestas de San Julián, ocupando “la parte taurina” las corridas de vaquillas enmaromadas en la Plaza Mayor, como se hacía anualmente por San Mateo o con motivo de algún extraordinario acontecimiento. El Ayuntamiento que presidía el alcalde Cayo Conversa tomó cartas en el asunto para poner en marcha la construcción de la plaza de toros, a partir de 1925, convocando una suscripción popular de acciones, alcanzando 200.000 pesetas, que venían a garantizar la construcción del nuevo coso conquense.

Cinco ofertas de terrenos se presentaron en el Ayuntamiento, entre ellas una de los terrenos de La Fuensanta, por parte de Mario Muelas, padre de Federico Muelas, que de haber sido aceptada hubiera cambiado la historia futbolística conquense por taurina; la oferta aceptada fue la del marqués de Santa Coloma, en los terrenos actuales, denominados Casa Blanca (bueno sería denominarla ahora en su 75 aniversario como Plaza de Toros Casa Blanca); la oferta era de 25.000 pesetas por 21.235 metros cuadrados. (Junto a la plaza de toros se encontraba el campo de fútbol del Sporting Cuenca), terreno que también era ofertado para la nueva plaza.

MARQUEZ, PRIMER GRAN TRIUNFADOR

Tras este obligado preámbulo recordatorio, en las siguientes líneas vamos a ofrecer unas pinceladas de algunos festejos que forman parte de la historia de la plaza de toros conquense en sus 75 años.

Los aficionados pudieron contemplar el desencajonamiento de los toros el 3 de septiembre y el día 4 se celebró una función de circo.

El 5 de septiembre de 1927, en la nueva plaza de toros de Cuenca, hacían su primer paseíllo Victoriano Roger “Valencia II”, Marcial Lalanda y Martín Agüero, que lidiaron toros del marqués de Santa Coloma, de Sevilla, con divisa azul y encarnada, que al decir de las críticas no estuvieron a la altura de su fama. Tampoco los toreros se prestaron al lucimiento. Valencia II y Marcial Lalanda escucharon división de opiniones y palmas y la única oreja de la tarde (primera de esta plaza) se la concedieron a Martín Agüero. La plaza se llenó en una tarde de sol, colorido y de fiesta, y entre las cuadrillas encabezadas por dos alguacilillos de anchos sombreros desfilaba un niño vestido de torero: era Pedro Mercedes, el alfarero de Cuenca.

Mejor resultó el festejo del día 7 de septiembre en el que se lidiaron toros de Samuel Hermanos, bien presentados. El gran triunfador de la tarde fue Antonio Márquez, muy lucido en banderillas, que cortó cuatro orejas; Cayetano Ordóñez “El Niño de la Palma”, obtuvo un apéndice, y el santanderino Félix Rodríguez, que sustituía a Nicanor Villalta por cogida el día anterior, fue aplaudido, pues su monumental faena de muleta no la refrendó con la espada.

TRES TARDES DE MANOLETE

A lo largo de la historia, por el coso conquense han desfilado los mejores toreros del escalafón en la feria de San Julián. Mención especial queremos hacer de la presencia de Manuel Rodríguez “Manolete” en tres ocasiones, en los años 1943 y 1944. En la primera ocasión alternó con Juan Belmonte y Morenito de Talavera, con toros de Vicente Charro; fue pitado en sus dos faenas. Al año siguiente volvió y toreó dos tardes consecutivas; el 5 de septiembre alternó con Gitanillo de Triana y Juan Belmonte, cortando una oreja en cada toro del hierro de Ángel Sánchez; por delante iba el rejoneador Álvaro Domecq. Manolete pernoctó en Cuenca, y el día 6 hizo el paseíllo con Domingo Ortega (que cortó cuatro orejas) y Luis Gómez “El Estudiante”, lidiando toros de Sánchez Cobaleda. Manolete fue ovacionado en uno y las opiniones se dividieron en su segundo.

CHICUELO II, EL GRAN ÍDOLO DE CUENCA

Pero si algún torero ha brillado con luz propia en la plaza de toros de Cuenca este fue Manuel Jiménez “Chicuelo II”, que en pocos años, hasta su muerte el 20 de enero de 1960, encandiló a la afición conquense. Una de las corridas que mejor recuerdan los aficionados es la de la feria de 1954, catalogada como “corrida de época”, en la que se cortaron ocho orejas, tras rabos y tres patas.

Fue el 6 de septiembre de 1954. Aquella tarde se lidiaron toros de Ángel Ligero. Antonio Bienvenida fue abroncado en su primero y cortó dos orejas y rabo en el cuarto; Manolo Vázquez, silencio en el segundo y dos orejas en el quinto; Chicuelo II, cuatro orejas, dos rabos y tres patas, con salida clamorosa por la puerta grande. A partir del tercer toro, la plaza fue un clamor, gracias al arrojo y la valentía del torero conquense, que “picó” el orgullo de sus compañeros de terna.

El día anterior se había celebrado una novillada con diestros conquenses que tenían dividida a la afición en sana competencia: Tomás Sánchez Jiménez (vuelta y ovación), Jesús Sánchez Jiménez (dos orejas y aplausos) y Juanito Recuenco, tres orejas. Los novillos fueron de Isabel Rosa y la plaza también se llenó como en la corrida.

Chicuelo II también actuó en la feria de 1955, cortando dos orejas con los tendidos a rebosar y alternando con César Girón y Paco Méndez, en la lidia de toros de Albaserrada. También repitieron actuación Jesús Sánchez Jiménez y Juanito Recuenco, los novilleros conquenses de la década dorada de los cincuenta, junto a Paco Corpas, que fue cogido de pronóstico grave.

En 1959 Chicuelo II volvió a cortar cuatro orejas y rabo el día 5 de septiembre, en la corrida en la que alternó con Antonio Ordóñez y Pepe Cáceres, con toros de Domingo Ortega.

FESTEJOS EXCEPCIONALES

Aparte de la Feria de San Julián se celebraron en la plaza de toros conquense otros festejos en fechas señaladas o de Domingo de Resurrección. Conviene señalar dos corridas de toros excepcionales: la de la Coronación de la Virgen de las Angustias y la goyesca de los 25 años de la coronación de la Virgen de la Luz.

Así, el 31 de mayo de 1957 se celebró la corrida de la Coronación en la que se dieron cita los tres diestros del valor por primera y única vez: Litri, Chamaco y Chicuelo II, con lleno a rebosar. Años más tarde, el 7 de junio de 1975 (estaba anunciada para el día 1, pero la lluvia la retrasó una semana), se celebró una corrida goyesca para celebrar los 25 años de la Coronación de la Virgen de la Luz. Hicieron el paseíllo por primera y única vez en Cuenca Curro Romero y Rafael de Paula, que cosecharon sendas broncas, mientras que José María Manzanares cortaba dos orejas y resultaba cogido de gravedad.

CAMBIO DE FECHAS

En 1964, la Feria de San Julián pasó de septiembre a agosto. Se celebró sólo una corrida de toros en la que la presencia de Manuel Benítez “El Cordobés” puso los tendidos “a reventar”; alternó con Francisco Antón “Pacorro” y Gabriel España, que sustituyó a Antonio Bienvenida. Los toros fueron de Ramón Sánchez Rodríguez y Manuel Benítez salió a hombros al cortar dos orejas.

ALTERNATIVAS: LA PRIMERA EN 1932

La plaza de toros de Cuenca ha sido testigo de alternativas de diestros conquenses. El festejo más lucido fue el celebrado el 23 de agosto de 1973. Con toros de Francisco Galache tomó la alternativa el diestro conquense Luis Algara “El Estudiante”, de manos de Paquirri y en presencia de Julio Robles. Luis Algara le cortó las dos orejas al toro “Caminante” y la plaza se llenó. El día 26 el cartel de la corrida fue netamente conquense con Bienvenido Luján, Jesús Sánchez Jiménez, que resultó herido de gravedad, y Luis Algara “El Estudiante”, con Manuel de Córdoba abriendo plaza en rejones.

Tres años después, en la feria de 1976, en la que se celebraron cuatro corridas de toros y una novillada femenina, tomó la alternativa el torero conquense Vicente Montes, con reses de Amelia Pérez Tabernero. El padrino fue Curro Girón y el testigo Luis Algara “El Estudiante”. Montes le cortó una oreja a “Lucifer” y El Estudiante obtuvo cuatro orejas y rabo.

La primera alternativa en Cuenca fue la del torero mejicano Luciano Contreras el 6 de septiembre de 1932, de manos de Manolo Bienvenida y con Domingo Ortega de testigo; los toros fueron de la viuda de Félix Gómez. En 1944, el 8 de octubre, sería el diestro de Motilla del Palancar, Amador Ruiz Toledo, quien tomase una segunda alternativa en mano a mano con Pepe Bienvenida.

FESTEJOS SUSPENDIDOS

Pese a que la lluvia suspendió numerosos festejos en fechas de Semana Santa o de la Virgen de la Luz, en la feria de San Julián sólo tenemos un antecedente por la lluvia en 1995, en una corrida en la que estaban anunciados Manuel Caballero, Manuel Díaz “El Cordobés” y Víctor Puerto, que no pudo celebrarse, con los toreros ya en la plaza.

Sin embargo, en el año 1958 no hubo toros en San Julián, dado que la plaza de toros no ofrecía seguridad, según el informe del arquitecto municipal.

En 1985 no se celebró la corrida del día 23, en la que estaban anunciados José María Manzanares, Julio Robles y El Yiyo, que sustituía a Ortega Cano. Estaban anunciados toros de Ana Romero, pero al no ser admitido el sobrero, y ser lidiado uno de ellos en el festejo de rejones del día anterior, se decidió la suspensión del festejo a la hora del sorteo. Era la primera vez que ocurría un hecho semejante.

PROTAGONISTAS

Muchos son los toreros protagonistas que ha tenido la feria de Cuenca junto al mencionado Chicuelo II, si bien en estas pinceladas podemos citar a los que más veces han toreado como por ejemplo Pedro Moya “El Niño de la Capea” (su madre es conquense), que ha hecho doce veces el paseíllo, amén de debutar como ganadero; Espartaco, Curro Fuentes, Domingo Ortega, Luis Algara “El Estudiante”, Ángel Teruel, José Mari Manzanares, Luis Miguel Dominguín, Enrique Ponce (su abuelo es de Motilla), El Soro y un largo etcétera hasta llegar a Ortega Cano que dejó vivo a un toro…

CINCO FESTEJOS Y SEIS TOROS PARA INIESTA EN 2002

Llegamos a la feria del 2002 con las Bodas de Platino. Para la ocasión, el empresario Maximino Pérez, que ha devuelto la ilusión a los aficionados, ha preparado la feria más larga de la historia en cuanto a festejos mayores, con cinco corridas de toros, una de ellas de rejones, en las que están los toreros más demandados del escalafón, junto a la gran revelación que es César Jiménez, y la nota positiva de la presencia de José Antonio Iniesta, que se encierra con seis toros de Alonso Moreno para poner broche a la que puede ser una gran feria si el ganado, bien presentado, embiste.

A las combinaciones bien estudiadas (dada la coincidencia con corridas en Iniesta y Belmonte), Maximino ha sabido darle ese toque conquense no sólo con José Antonio Iniesta y los toros de Alonso Moreno, con antecedentes de Villamayor de Santiago, sino también con los rejoneadores de Tarancón, Paco Benito y Sergio Galán. Más no se puede pedir, aunque ya se sabe que la hora de confeccionar los carteles, con arreglo al pliego de condiciones, no siempre se suele contentar a todo el personal, aunque los 4.000 abonados que ya tiene la plaza (lo que es todo un récord), indica que el empresario ha acertado. Sólo cabe esperar que Dios reparta suertes para esta Feria del 75 aniversario de la plaza de toros de Cuenca de lo que fue Casa Blanca.

CHICUELITO (El Día, 19 de agosto de 2002)

3 comentarios en “Pinceladas de los 75 años de la plaza de toros de Cuenca

  1. En principio le puedo informar que el torero gaditano Francisco Ruiz Miguel toreó cuatro tardes en la feria de Cuenca, entre los años 1978, 1980, 1986 y 1987, saliendo a hombros este último año al cortar dos orejas de su segundo. Esa tarde alternó con Paco Ojeda, que también salió a hombros y José Antonio Campuzano. Los toros fueron de Jiménez Pasquau. Saludos, Chicuelito.

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