Muere el pintor y escultor conquense, de talla internacional, Miguel Zapata

Miguel Ángel Zapata Telleghea (Cuenca, 28 de junio de 1940 / Madrid, 3 de febrero de 2014), más conocido como Miguel Zapata, escultor y pintor, forma ya parte de la historia de Cuenca, ciudad a la que siempre tuvo en su corazón de artista y corazón de conquense sencillo, entre sus mundos artísticos de Madrid y Nueva York. Desde el pasado día de San Julián, Miguel Zapata venía manteniendo el pulso entre la vida y la muerte, hasta este día de San Blas, en que se nos ha ido para siempre en las primeras horas de la noche. Sus obras quedan en medio mundo, pero sobre todo en Cuenca con un carácter muy significativo entre las dos grandes celebraciones: la Semana Santa y la Reconquista de la ciudad.

Estos días se llenarán páginas de artículos sobre este artista que dio Cuenca, que ya de niño pintaba a sus profesores y alumnos, y su profesor, Joaquín Rojas, se lo llevó un día a la Ciudad Encantada para que hiciese un croquis de dibujos al natural para un libro explicativo.

 

«SOY UNA ESPECIE DE OJO DESPIERTO», DECÍA EN SU PRIMERA EXPOSICIÓN

Con 20 años, Miguel Zapata presentó su primera Exposición en Cuenca en la Sala Machetti, en enero de 1961, y en una entrevista en “Ofensiva”, titulada “Creo en mí y sé que llegaré donde me propongo”, el periodista Ernesto de las Heras le pide a Zapata que se defina, y así lo hacía con su arrebatador atrevimiento juvenil que marcaría su devenir artístico e incorfomista: “Soy una especie de ojo despierto que no se duerme nada más que a base de sedantes, y aún estando dormido, creo que todavía queda despierta la retina de mis ojos para continuar viendo cosas. Sin pretender criticar, critico. Sin pretender ironizar, ironizo. No creo en la suerte. Creo en mí y sé que llegaré donde me propongo. Tengo una gran ambición y una soberbia desmedida. No me gusta nada de lo que me rodea”. Venía a decir que no tenía término medio. Genio y figura, ya en sus inicios.

Detalle de las puertas de El Salvador, encargadas por la Hermandad de «Jesús de las Seis». Foto: Josevi, 2005.

Tras sus primeras exposicions en Cuenca, en años difíciles, consigue dar el salto a Madrid, París y Norteamérica, influenciado por aquella Cuenca adelantada del arte abstracto, siguiendo los pasos de Saura, Feito, Torner, Millares y toda esa generación de pintores que dieron paso a el Grupo “El Paso”, aunque cuando se inauguró el Museo de Arte Abstracto Zapata no se encontraba ya en Cuenca, sino en Francia.

 

Miguel Zapata junto al Rey Juan Carlos I, durante la reallzación del retrato.

GRAN ARTISTA CONTEMPORÁNEO ESPAÑOL

Zapata se ha consolidado como uno de los artistas contemporáneos españoles y como tal será reconocido: Nueva York, Texas, Dallas, son testigos de sus obras que allí van a quedar, obras admiradas en Japón, México, en Barcelona, Madrid y cómo no en su tierra, en Cuenca, donde ocasionalmente nunca ha faltado a su cita con distintas exposiciones, como una muy importante en el edificio de la UIMP de Carmelitas en 1992.

El comisario de aquella exposición, Markus B. Burke, apuntaba un dato ciertamente elocuente: “¡Qué cosa más extraña (hasta perversa), que no se vea ninguna obra de Miguel Zapata en el mismo Museo! (al de Arte Abstracto, se refiere). Se expone en Nueva York, en Filadelfia, Dallas, México –incluso Tokio—pero no se encuentra en el Museo dedicado al arte abstracto en su ciudad natal”.

 

LA RECONQUISTA DE CUENCA Y LAS PUERTAS DE EL SALVADOR

En su tierra quedarán para siempre obras de tanto relieve y enjundia como el monumento a la Reconquista de Cuenca, con la entrega de las llaves de la ciudad al Rey Alfonso VIII por el califa, que se puede admirar en los jardines del Palacio de la Diputación Provincial, costeadas por esta institución provincial.

La Reconquista de Cuenca. Jardín de la Diputación. Escultura de Zapata.

Miguel Zapata tiene especial predilección por la Semana Santa que siempre recordó de niño y de mozalbete, cuando salía como turbo en la procesión Camino del Calvario. La Hermandad de Jesús Nazareno de El Salvador le encargó las puertas en las que puso alma, vida y vivencias. En ese gran relieve de bronce Zapata representa no sólo la procesión del Camino del Calvario con sus turbas, sino otros aspectos de la Pasión según Cuenca, con personajes de la vida de la ciudad y de la vida nazarena conquense, que quedaron en la retina del artista.

En una amplia entrevista a Ramón Pérez Tornero, en el Memorial Turbas, Zapata se muestra muy satisfecho de la obra realizada, tras sortear no pocos impedimentos, y en Estados Unidos lo reconoció en diversas ocasiones.

Cartel de Semana Santa 2006. Miguel Zapata.

Su aportación artística al Museo de la Semana Santa fue el mejor respaldo que tuvo una obra no tan divulgada como se merece. Su nombre avala los contenidos de sus pinturas. En este apartado nazareno le hizo ilusión hacer el cartel de la Semana Santa de 2006 y ya antes había realizado el cartel de la Semana de Música Religiosa de Cuenca de 1996.

Entre sus numerosas obras destaca un retrato al Rey Juan Carlos I para la Spanish Society de Nueva York “las Puertas” para la propia ciudad de Texas. Relieves y bajorrelieves de distintos motivos, esculturas como la del Rey Alfonso VIII de otro proyecto para Cuenca, dibujos taurinos y retratos avalan toda una gran obra de este genial artista nacido en Cuenca para el mundo.

Miguel Zapata se nos ha ido con 73 años y muchos proyectos por hacer. Sus cenizas ventearán las hoces y parte de ellas quedarán en la tierra mollar de San Isidro, al lado de Zóbel, Bonifacio, Marco Pérez, Federico Muelas y Florencio Martínez, en el camposanto de ilustres conquenses. Un artista de gran talla que se reencuentra para siempre en la tierra que le vio nacer.

Escribía el citado Markus B Burke en 1992, con ocasión de la Exposición de Zapata en Cuenca que «Las obras de Miguel Zapata manifiestan este tapiz enriquecido de valores y experiencias, pero muestran algo más, algo muy español, algo arraigado en el paisaje de Castilla y precisamente en las piedras y calles montuosas de la ciudad de Cuenca. Aunque Zapata tiene talleres en Madrid y en Dallas (Texas), y aunque se le puede encontrar trabajando y exponiendo desde Barcelona hasta México y Tokio, Cuenca es el lugar que permanece delante de sus ojos, donde vuelve con la imaginación y en la imaginería, en la textura y efecto de sus obras».

Bien valen esas palabras como epitafio para la sombra alargada del artista, que ya es historia.

Las puertas de Miguel Zapata en la iglesia parroquial de El Salvador. Foto: Josevi. 2005.

 

 

REPORTAJE-ENTREVISTA: «MIGEL ZAPATA SE REENCUENTRA CON LA «CIUDAD ENCANTADA» DE SU NIÑEZ»

Con Miguel Zapata mantuve una amistosa relación, Mi mejor homenaje, desde este rincón, es recuperar la entrevista mantenida con el pintor y escultor en abril de 1997, años antes de que hiciese el monumento a Alfonso VIII de la Diputación o las puertas de la iglesia de El Salvador. En aquellos momentos se encontraba terminando un retrato del Rey Juan Carlos I. La entrevista se publicó en “El Día de Cuenca” el 27 de abril de 1997, y en ella evocaba, sobre todo, recuerdos de su años mozos y aspectos de la ciudad que visitaba de cuando en cuando. La pueden leer pinchando el PDF. Miguel Zapata 1997

 

Aspecto parcial de la fachada de El Salvador, con las puertas de Zapata, antes de que apareciera en junio de 2006, a la izquierda, la portada medieval. Foto Josevi, 2005.

 

1 comentario en “Muere el pintor y escultor conquense, de talla internacional, Miguel Zapata

  1. Gracias Jose Vicente. muy ilustrativo. Es muy bueno que haya personas que iluminen a los ciegos.

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